[23] Los animales deben sacrificarse según cierto ritual: mirando a La Meca y repitiendo el nombre de Dios (ver Corán, XXII, 37). En el caso de los animales que mueren cazados, hay que realizar este ritual cuando se los lleva a casa y se comienza a prepararlos para la cocina. De ahí que la protagonista degüelle ahora un animal ya muerto.<<