[6] Para comprender cabalmente este cuento conviene saber de antemano varias cosas: primera, en el Rif los talismanes consisten en una sura del Corán escrita en un pequeño papel y envuelto en piel, normalmente de cordero. Se cose esta piel a todo alrededor, se le ata a una cuerda fina y esa cuerda fina se la anuda uno alrededor del abdomen. Segunda, en los países islámicos está prohibido jugar con muñecas o adorar imágenes que representen personas; las muñecas, no obstante, se fabricaban a veces privadamente atando dos palos en cruz y pegando en la punta superior algo de lana de borrego a modo de cabello, y se revestía esta estructura con trozos de tela a modo de vestido. Tercera, las sirvientas solían ser negras y se les cortaba el pelo al entrar a servir en alguna casa.<<