El Teso de las Pozas
El Teso de las Pozas está en la comarca leonesa del río Omaña, cerca de Vegapujín. Existió allí, en tiempo de los moros, un palacio enorme y muy hermoso, con gigantescas puertas de bronce, en que todos los suelos, escaleras, muebles y utensilios eran de oro macizo. Cuando los cristianos se fueron imponiendo en el territorio, los árabes dueños del castillo consiguieron, mediante algún encantamiento, que el castillo quedase escondido bajo el monte para evitar que fuese visto, asaltado y saqueado.
Con el tiempo, las puertas se hicieron visibles, y se cuenta que, en una ocasión, los mozos de varios pueblos de los alrededores se concertaron para intentar abrirlas, utilizando para ello siete parejas de bueyes, pero que no lo consiguieron. Luego las puertas quedaron otra vez ocultas y ya nadie conoce la entrada del fabuloso palacio.