
La verdad es que tengo tantas personas a las que agradecer su apoyo, consejo y cariño que no sé por dónde empezar. Seguro que incluso me dejo a alguien, así que todo aquel que sienta que ha puesto su granito de arena para que esta novela vea la luz, reciba mi más sincero agradecimiento.
Gracias, Judith, a ti y al equipo de Endor Nanotechnologies, por mostrarme cómo funciona por dentro una empresa de biotecnología dedicada a la investigación oncológica y por asesorarme con los textos más técnicos. Pero, sobre todo, por permitir que me apoderase de un poquito de la pasión que pones en tu trabajo y así poder modelar el espíritu luchador de Sara.
Gracias, Eilko, por tu amabilidad al mostrarme los rincones más idílicos del Cortijo del Marqués. Una experiencia maravillosa poder disfrutar de ese lugar mágico que un día fue la residencia de los verdaderos Marqueses de Mondéjar.
Gracias, Pepe, no dudaste en ofrecerte como primer lector y eso lo recordaré siempre. Y, por su puesto, esta novela no sería la misma sin tu asesoramiento escenográfico. Cuento contigo para la próxima.
Gracias, amigas de la infancia: a las de Madrid por darme mi nombre (DITAR), a las de Pozoblanco por ofrecerme su apellido (LUNA).
Gracias, amig@s del mundo literario, conoceros ha sido un auténtico privilegio y recibir vuestros consejos un regalo incalculable.
Gracias, familia, por mostrarme siempre vuestro apoyo en cada una de mis locuras. En especial a ti, Ana, por tus conocimientos de literatura y por escuchar pacientemente mis monólogos sobre la evolución de la trama.
Gracias, Tormenta, mi linda gatita, por las muchas horas que te has pasado junto a mí velando cada frase que salía del teclado.
Gracias, mi pequeño gran hombrecito por entender que mamá no os acompañara a papá y a ti algunos fines de semana.
Gracias, Dani, por comprender lo importante que era escribir este libro para mí y por apoyarme en todo momento. Sabes que sin ti jamás lo hubiera terminado.
Gracias, papá y mamá, por mostrarme el camino de la perseverancia, por hacerme creer que los sueños se pueden alcanzar si pones tu corazón en ello y nunca abandonas. Aquí lo tenéis. ¡Lo he conseguido!