pronto, rápido, agárrate a la sombra huidiza del tiempo, coge tus deseos por el rabo, repasa con celo los recuerdos más bellos, atesora imágenes de cuerpos, rostros, miembros hermosos, instantes felices, afanes colmados, rememora la dichosa plenitud de tus versos y su lectura encendida en voz alta sin olvidar la sonrisa y figura de quienes te inspiraron, las notas del piano expresamente tocadas para ti, tus tormentos y goces de enamorado, apresúrate, no dispones de tiempo, el reló de la mesilla de noche escurre sus últimos granos de arena, frailes comisarios malsines enfermeras doctores parecen agitarse en torno al lecho con mascarillas y guantes protectores, todo ha sido breve, denso, apasionante y confuso como un sueño, infancia estudios vocación escritura beatitud extática, todo soñado!, persecuciones encierro castigos manuscritos quemados, puro sueño!, celda del convento procesión en jaulas soledad de amor herido en las alhamas, igualmente soñados!, despierta de tu sueño, penetra a punto en el que lo contiene, en el círculo de materia incompósita que lo ciñe y abarca, tu vida ha sido recia, los raudales de luz que te deslumbran son fruto de la hiperestesia?, de una droga nueva y más fuerte que tus veladores te han inyectado?, o has llegado al fin al Loto del Término y sus mansos ríos?, recita, recita una vez más los versos traducidos por Ben Sida, la pasión persevera y la unión se demora, el encuentro no llega y la paciencia se agota, si no hay posible amor contigo, prométela al menos a mi esperanza y prolóngala por mí aunque no te propongas realizarla, una tardanza tuya en lo incumplido me resulta infinitamente más dulce que el sí de un amante solícito!