UNA INVESTIGACIÓN PRELIMINAR DEL SOLAR DE UN HOMBRE PRIMITIVO EN EL VALLE DEL RÍO DELAWARE
UN INFORME SOBRE LA SEMIDETALLADA INVESTIGACIÓN DEL LLAMADO SOLAR DEL EMBARCADERO, SOLAR DEL EMBARCADERO DE ROSENKRANS, O EL GIRE-A-LA-IZQUIERDA-AL-LLEGAR-AL-PRIMER-CRUCE-Y-CUANDO-H A Y A-PASADO-EL-MONUMENTO-PREGUNTE-POR-EL-SOLAR-DE-ALICIA, SITUADO JUNTO AL RÍO DELAWARE A UNA MILLA AL OESTE DEL SUDESTE DE LA PEQUEÑA CIUDAD DE FLATBROOKSVILLE (21-23 7-8-8-9 y 21-33-1-19-27, 8), DEL CONDADO DE SUSSEX, AL NOROESTE DE NUEVA JERSEY, Y DIRECTAMENTE A TRAVÉS DEL RÍO DESDE LA PEQUEÑA CIUDAD DE BUSHKILL, DEL CONDADO DE PIKE, PENNSYLVANIA, LA CUAL FUE LLEVADA A CABO EN UNA ÉPOCA DEL AÑO EN QUE LAS CONDICIONES ERAN DESFAVORABLES DEBIDO A UNA PLAGA DE PEGAJOSOS MOSQUITOS, CON UNA ATENCIÓN ESPECIAL A LA INTERESANTE Y PROVOCATIVA AUSENCIA DE RESTOS DE CERÁMICA Y DE VIVIENDA, Y DE OBJETOS COLONIALES DE TRAFICO. JUNTO CON COMENTARIOS, VALIOSAS OBSERVACIONES Y, FINALMENTE; VARIAS CONCLUSIONES DUDOSAS.
Nota: A fin de ahorrar tiempo y espacio, y para no agotar la paciencia del lector, en este documento nos referiremos al llamado Solar del Embarcadero, Solar del Embarcadero de Rosenkrans o Gire-A-La-Izquierda-Al-Llegar-Al-Primer-Cruce-Y-Cuando-Haya-Pasado-El-Monumento-Pregunte-Por-El-Solar-De-Alicia, diciendo simplemente El Solar.
El Solar (Véase Nota anterior)
El solar está situado en la cima de una escarpa de 40 pies, con una inclinación de 12,7 grados desde la vertical, ligeramente al sur del emplazamiento del Embarcadero de Rosenkrans. El embarcadero ya no existe, por haberse derrumbado, o algo por el estilo (las fuentes locales no están de acuerdo) en alguna época sin especificar del pasado. El solar consiste en un pequeño huerto de 30 metros de longitud por 70 metros de anchura, o viceversa, el cual se extiende a lo largo del borde septentrional de la escarpa. Los tallos de un viejo maizal, las piedras, las ortigas y las zarzas dificultan la investigación.
Método de Investigación Preliminar
La expedición pasó la mayor parte de tres horas realizando un minucioso reconocimiento de la región situada entre Culver Lake y Flatbrooksville, antes de decidirse, tras el cuidadoso estudio de los factores implicados (Policía del Estado, marmotas, fangales, etc.), sobre el emplazamiento del solar. Observaciones muy interesantes sobre la etnología de la región fueron anotadas cuidadosamente y serán publicadas más tarde, siempre que los investigadores reciban otra asignación para ello. La investigación preliminar del solar fue llevada a cabo andando de un lado a otro entre las hileras de tallos del viejo maizal, en una posición semiencorvada y con los ojos clavados en el suelo. Se efectuaron ocasionales paradas a fin de hurgar con el dedo índice en los interesantes objetos que las recientes lluvias habían limpiado parcialmente del barro que los cubría (los investigadores futuros deberán protegerse adecuadamente contra los efectos de la flora y la fauna del solar, evidentemente ponzoñosas, que hacen imposible una completa investigación). Se celebraron ocasionales conferencias para examinar algunos hallazgos dudosos. La mayoría de ellos fueron finalmente descartados.
Métodos de Investigación Intensiva
El solar no fue objeto de ninguna investigación intensiva, por tres motivos: 1) los investigadores fueron víctimas de los mosquitos y de las ortigas; 2) la subvención era demasiado pequeña para cubrir semejante tarea; 3) los investigadores se habían comprometido a estar en casa a la hora de la cena.
Excavación
No se efectuó ninguna excavación en el solar por cuatro motivos: 1) los investigadores se habían olvidado de traer una pala; 2) la subvención era demasiado pequeña (véase párrafo anterior); 3) los propietarios del terreno podrían haber entrado en sospechas si nos hubiesen visto excavando en su huerto; 4) parte de una pala de hierro encontrada por el más joven de los autores no fue utilizada para excavar debido a que era un objeto demasiado valioso para exponerlo a los peligros de una utilización efectiva (véase más adelante "Objetos Coloniales de Tráfico").
Artefactos de Piedra
Los artefactos de piedra encontrados en el solar pueden, ser clasificados como sigue:
1. — Puntas de Proyectiles.
2. — Rascadores.
3. — Trozos de Piedra Heterogéneos.
Puntas de Proyectiles
Unidades encontradas: 1
Estado: Bueno
Tipo: Ángulo Mellado
Material: Jaspe
Situación: Esquina meridional más próxima a la orilla del río.
Rascadores
Unidades encontradas: 1
Estado: Muy bueno
Tipo: Redondo
Material: Calcedonia blanca
Situación: Centro del solar
Trozos de Piedra Heterogéneos
Unidades encontradas: 40
Estado: De regular a buena
Tipo: Heterogéneo
Material: Pedernal negro (23);
Pedernal gris (5);
Jaspe amarillo (9);
Jaspe rojo (3);
Calcedonia blanca (1);
Calcedonia roja (1)
Situación: Todos sobre el lugar.
Artefactos de Hueso
El único material óseo que se encontró fue una tibia (?) de lo que parecía ser un pollo (Gallinácea). No estaba labrado, si la opinión de los investigadores de que las leves incisiones en la superficie eran simplemente marcas de dientes es correcta. El estado del hueso, y el hecho de que fuera encontrado en las proximidades de un montón de basura contemporáneo —el cual contenía desperdicios tan modernos como latas de café y botellas de cerveza— abonan la conclusión de que su origen era muy reciente, posiblemente de la actual administración. Este hallazgo fue finalmente abandonado. Los investigadores opinan que la ausencia de material óseo prehistórico da pie a varias deducciones. Caben dos alternativas: 1) no había hueso disponible para ser utilizado, lo cual podría indicar posiblemente la existencia de una fauna sin hueso (no clasificada hasta la fecha) en la vecindad del solar; 2) los habitantes aborígenes padecían una deficiencia cálcica crónica, como resultado de la cual los huesos de la fauna eran machacados en morteros de madera (no se encontraron morteros de piedra, y los morteros de madera se habían podrido sin duda alguna desde la ocupación prehistórica), para hacer tortillas de huevos. Un dato interesante que hace más plausible esta última teoría es que los primitivos habitantes del lugar cultivaban evidentemente una variedad de maíz sin grano, ya que todas las mazorcas que encontramos no tenían granos. Dado que no tenemos ninguna prueba de lo contrario, podemos suponer que cultivaban las mazorcas de maíz para confeccionar pipas con ellas. Este detalle es sumamente interesante, puesto que no existe ningún otro caso, que los investigadores sepan, de indios que confeccionaran pipas antes de establecer contacto con los europeos.
Discusión de la Punta de Proyectil
El más joven de los autores no está de acuerdo con la interpretación de que el objeto en cuestión era una punta de proyectil. Arguye que no pudo haberlo sido por dos motivos: 1) la manufactura era demasiado fina para el período en cuestión, ya que su dueño se exponía a perderla en un accidente de caza; 2) por la forma del artefacto es evidente que se trataba de un objeto ceremonial. Para cualquier observador enterado, su forma es la de un pez; y no un pez cualquiera, sino concretamente una lija, doblando el tamaño de este habitual inquilino de aguas tropicales. Dado que un artista primitivo no se sacaba las formas de la manga, es evidente que disponía de un modelo. Por lo tanto, dado que el solar está situado junto al río Delaware, no cabe duda de que en la época en que el artista efectuó la reproducción había lijas en el río Delaware. Esta conclusión está llena de posibilidades. Dado que las lijas sólo viven en climas cálidos, el clima de la región debió ser mucho más cálido que en la actualidad. Ahora bien, este período cálido tuvo que coincidir con los comienzos de la Era Terciaria, o con el Climatic Optimum postulado por Antevs. Decir que el solar se remonta a la Era Terciaria sería llevar demasiado lejos las cosas (aunque la posibilidad no puede descartarse del todo), de modo que lo más probable es que se remonte al Climatic Optimum, es decir, que tenga una antigüedad de cuatro a seis mil años, lo cual convertiría el lugar en uno de los primeros en ser descubiertos en la parte oriental de los Estados Unidos.
Naturalmente, el más joven de los autores está dispuesto a admitir que puede haber algún error en la fecha asignada al Climatic Optimum, pero esto no desvirtúa la importancia del descubrimiento en su conjunto. Ahora bien, como medida de precaución, podemos decir que el lugar se remonta a una fecha aproximativa.
Cerámica
No se encontraron rastros de ningún material cerámico. Los investigadores consideran del mayor interés este hecho. "Véanse las conclusiones al final de este informe”.
Viviendas
La presencia de ventanas de cristal, puertas correderas, perros, gatos y seres humanos en el interior, obligó a los investigadores a llegar a la conclusión de que todas las viviendas descubiertas en la zona eran completamente modernas. Esta hipótesis quedó reforzada por el hecho de que la conversación con los habitantes puso de relieve el hecho de que desconocían por completo el lenguaje aborigen. No se efectuaron mediciones craneanas, pero los sujetos parecían pertenecer a la raza europea. Ninguno de ellos se mostró hostil.
Objetos Coloniales de Tráfico
Los investigadores fueron incapaces de llegar a una conclusión acerca de este tema. Aunque había numerosos objetos esparcidos por el solar —especialmente, en el montón de basura mencionado anteriormente—, la mayoría de ellos tuvieron que ser descartados porque los precios señalados en las etiquetas no correspondían a las posibilidades de una comunidad primitiva de cazadores y agricultores. Dado que la abundancia de este material tendía a enturbiar el cuadro, los investigadores decidieron abstenerse de formular ninguna conclusión.
Conclusiones
Los investigadores se dan cuenta de que lo limitado de las investigaciones y los obstáculos surgidos en el curso de ella pueden proyectar alguna sombra sobre la validez de las conclusiones que puedan extraerse acerca de los habitantes prehistóricos del solar. Sin embargo, dos de los descubrimientos realizados nos conducen a unas hipótesis muy interesantes. Las trataremos por separado en el orden siguiente:
I. Ausencia de cerámica.
II. Ausencia de viviendas prehistóricas.
I. Ausencia de cerámica
Los investigadores encontraron muy significativa la ausencia de cerámica. Dado que se sabe perfectamente que todos los montañeses que han habitado en esta zona han utilizado algún cacharro para cocinar, llegamos a la conclusión de que los habitantes prehistóricos del solar no pertenecían al grupo montañés, sino que fueron un enclave protoprimitivo que fue capaz de subsistir durante algún tiempo en medio de vecinos hostiles.
II. Ausencia de viviendas
La ausencia de viviendas abona la teoría de que los primitivos habitantes del solar procedían del lejano norte.
Dado que durante la mayor parte del año no podían encontrar nieve para sus igloos, se vieron obligados a vivir al aire libre.
Podemos añadir que la falta de cerámica puede conducir a la conclusión de que los habitantes del solar comían su carne cruda, un argumento más en favor de la teoría del lejano norte.
Finalmente, nos gustaría formular la hipótesis de que los habitantes del lugar eran nómadas procedentes de otro clima, que vivían al aire libre, que creían en un dios en forma de pescado (probablemente un espíritu benigno, como lo demuestra el que escogieran al pez ángel para representarlo), y que fueron finalmente expulsados por iroqueses y algonquianos hostiles (aquí debemos excluir a los Neutrales).
(A los investigadores les gustaría decir que esas conclusiones son provisionales y que se dan cuenta de que una investigación más exhaustiva —probablemente de una duración de un día entero— podría sacar a luz materiales que lo contrarrestarían todo. Este párrafo ha sido insertado como una especie de preparativo para una retirada ordenada en caso de ataque.)
Bibliografía
La cuestión del uso de una bibliografía para la presente obra fue objeto de interminables discusiones entre los miembros de la expedición; el más viejo de los autores opinó que dado que la región explorada pertenece a las épocas oscuras de la arqueología, por así decirlo, el uso de una bibliografía no estaba indicado. Sin embargo, el más joven de los autores, cuyo adiestramiento profesional ha inculcado en él el deseo de trabajar siempre a conciencia, opinaba que tendría que haber una bibliografía. Finalmente se dejó convencer y renunció a seguir discutiendo, en parte por respeto al más viejo de los autores, y en parte porque el más viejo de los autores había proporcionado el medio de transporte para la expedición, y estaba dispuesto a dejar al más joven de los autores en el lugar si insistía en su terca actitud.