EL MONO SIN PELO

Los ultrajados Victorianos acusaron a Darwin de afirmar que la raza humana descendía de los monos. Darwin nunca dijo eso. Dijo que el hombre y los monos africanos tenían un antepasado común. ¿Cómo explicar, si no, las similitudes existentes entre nosotros y los que podrían ser llamados nuestros primos, el chimpancé y el gorila? El gorila debe ser nuestro primo más cercano, a juzgar por el hecho de que las proteínas de su sangre son muy semejantes a las nuestras. Ernest A. Hooton, tan irascible y misántropo como lo fue H. L. Mencken, echa una mirada crítica a la estructura de nuestros cuerpos desde el punto de vista de nuestro pariente sanguíneo, el gorila. En "Apología por el Físico del Hombre", ni Hooton ni el gorila se sienten satisfechos con lo que ven.

Los gorilas, desde luego, no pueden expresar su agravio contra el hombre; carecen de la capacidad para ese tipo de pensamiento abstracto.

"El Renegado" se desarrolla en una comunidad de gorilas en la cual se ha producido una mutación genética, y Lester del Rey, al igual que Ernest A. Hooton, permite a nuestro velludo primo sostener un espejo ante su pariente sin pelo.