Capítulo 69

César:

Me parece increíble que lo haya conseguido. Ha vuelto… está con nosotros de nuevo. Necesito contacto físico. No puedo apartarme de ella. Mi corazón late fuertemente con cada uno de sus pestañeos. Tomo su cara entre mis manos y beso con cuidado sus labios. Hacía tanto que no sentía la suavidad de su boca…

Sé que está angustiada. Para ella todo esto ha sido como un abrir y cerrar de ojos. No sabe lo que ha ocurrido estos días, y son demasiadas cosas… De momento, no le contaré nada, no quiero conmocionarla… cuando avise a su familia, les pediré que tengan cuidado con lo que hablan. No quiero arriesgarme, necesito que esté más activa mentalmente.

Me aparto de ella, quiero comprobar cuál es el grado de su consciencia.

-Natalia - Me busca con la mirada, aunque está algo somnolienta. Su sentido de la audición parece estar bien. - ¿Ves esto cariño? - Levanto un bolígrafo. - Parpadea si sabes lo que es. - Lo hace - Su visión también funciona, al menos distingue los objetos. - ¿Sabes por qué estás aquí? - No hace ningún gesto. - ¿Recuerdas lo ocurrido? - Tras unos segundos parpadea de nuevo. Es increíble.

Normalmente, al salir de un coma de este tipo, la amnesia es lo primero con lo que nos encontramos - ¿Recuerdas tu edad? - Mueve sus ojos. Estoy realmente asombrado…

La puerta se abre y la Doctora Nova entra.

-Menuda sorpresa… - Se acerca a la cama - Fíjate. - Me dice - ¡Si le habéis quitado hasta el respirador! - Natalia mueve sus ojos - Y hasta parece que entiende lo que digo…

-Nova. Está entendiendo lo que dices.

-¿Estás seguro, Engel?… Sabes como son los despertares…

-Completamente - Se coloca en uno de los laterales de la cama, y tras varios minutos hablándole, verifica que lo que digo es cierto.

Viene hasta mí, y pone su mano en mi hombro.

-Esto es asombroso querido. -Nunca había visto a Nova tan emocionada - Es la primera vez que me encuentro con un caso así… Esto no es habitual… Por norma general, pasan semanas hasta que su estado de conciencia se activa a este nivel.

Cuanto me alegro Engel… cuanto me alegro… - Mueve su cabeza incrédula, mientras abre su blog de notas, y apunta varias cosas - Voy a realizarle algunas pruebas, hay que buscar secuelas… y en cuanto sepamos algo más, empezaremos con la rehabilitación. - Se despide y se marcha.

Miro hacia Natalia, y veo que está quedándose dormida. No puedo evitar sentir una punzada de miedo. -¿Y si no despierta?… - Sé que debe estar agotada, y es algo habitual pasar más tiempo dormido que despierto, tras salir de un coma, pero no me ha dado tiempo a nada… Me hubiera encantado poder seguir hablándole. Durante un largo rato, compruebo que respira con normalidad. No acabo de fiarme… No soportaría otro susto más. Por fin consigo relajarme. Sus constantes son normales, y decido que es el momento de avisar a su familia.

-¿Qué pasa César? - Dice asustado - Dime que está todo bien.

-Tranquilo Javier - Sé que le extraña mi llamada. Acordamos que les avisaría si pasaba algo… - ¡Son buenas noticias! - Digo rápidamente. No puedo evitar volver a sentir una inmensa alegría.

-¿Buenas noticias? - Su tono ahora es de sorpresa.

-¡Es Natalia!¡Se ha despertado! - Respondo contento.

-¿¡EN SERIO, CÉSAR!?. ¿LO ESTÁS DICIENDO EN SERIO? - Apenas es capaz de formular la última pregunta.

-¡Como te lo estoy diciendo! - Los músculos de mi pecho se mueven involuntariamente. Saltaría como un crio en este momento.

-¡SII, SII, SII, SII! - Grita.

-Escucha Javier - Le interrumpo - Hay algo que debes saber para que avises a los demás. - Silencio - De un coma no se sale y uno se va a su casa… como ocurre en las películas… No esperéis encontraros a una Natalia sonriente y charlatana… Durante algún tiempo, no podrá moverse, ni hablar. Tardará varias semanas en conseguir progresos… - Trago saliva - Eso en el mejor de los casos, porque todavía no sabemos si hay secuelas. Debéis venir mentalizados. La gran noticia es que está consciente, y se entera de todo.

-De acuerdo… - Hay decepción en su voz. Estoy seguro que esperaba encontrarse con la Natalia de siempre.

-Y como se entera de todo… - Prosigo - Por el momento, no debe saber que está embarazada…

La impresión podría empeorar las cosas…

-No habrá problema con eso - Dice sincero. - Me encargaré de comentarlo por aquí.

-Hay una última cosa… - Cierro fuertemente mis ojos - Manuel ya no estará por allí… -En cierto modo, eso me duele - Hasta que consiga a alguien capaz de ocupar su puesto, tendréis que ocuparos de todo vosotros mismos. Sentíos libres de bajar a la cocina cuantas veces lo necesitéis, a la lavandería… o a cualquier parte, hablaré con el personal para que os lo pongan todo más fácil.

-¿Se ha marchado? - Pregunta extrañado. - Me caía bien…

-Está detenido Javier…

-¿Qué? ¿Por qué?… parece un buen hombre.

-Eso creía también yo… - Me lamento - Cuando vengáis, os cuento. Es algo que debéis saber, pero prefiero hablarlo en persona.

-Está bien. - Nos despedimos.

Pongo las manos sobre mi rostro, y emito un largo suspiro. No se como le voy a explicar a esta gente, que han estado viviendo bajo el mismo techo, que la persona que ha estado ayudando a Mario, y la que ha intentado matar a Natalia hace apenas unas horas…

-Venimos a por la paciente - Me giro y hay dos celadores detrás de mí. - Hay que bajarla, van a hacerle algunas pruebas - Asiento y me aparto para que puedan entrar.

Camino con ellos por el pasillo mientras empujan la cama. Natalia sigue dormida.

Estoy empezando a obsesionarme con su respiración. No puedo quitarle el ojo de encima a su tórax. Necesito comprobar constantemente que su pecho se eleva. En algunos momentos, me parece ver que no se mueve, y retengo la respiración hasta que compruebo que solo es producto de mi imaginación… Al final, quien morirá asfixiado seré yo.

****

Han pasado tres días desde que Natalia despertó, y todavía no han llegado los resultados. Deben estar cerca… Estamos todos a la espera. Necesitamos saber si habrá problemas futuros o no, para poder mentalizarnos. La incertidumbre nos mata… aunque si hay algo que tengo claro, es que pase lo que pase, no me apartaré de su lado.

Ha abierto los ojos en muy pocas ocasiones, pero el saber que ya está de nuevo entre nosotros, nos da la fuerza que necesitamos para seguir adelante.

Su familia ya está enterada de lo que ha pasado con Manuel. Están muy afectados por ello, pero quien peor lo está pasando, es Laura. El saber que ha sido la principal fuente de información, la está matando.

Alex me llamó hace un rato. Todavía no han dado con Erika… ni si quiera su padre sabe donde está. Lo último que han averiguado, es que ya no está en Alemania.

Me recuesto en la pequeña cama junto a Natalia y cierro mis ojos. El sonido de su respiración me relaja. Extiendo mi mano y tomo la suya.

Últimamente, ya no están tan frías. Debe ser por el embarazo, al aumentar el volumen sanguíneo, hace que estén más calientes.

Su mano se mueve y me incorporo rápidamente.

Está despierta y mirándome fijamente.

-¡Hola cariño!. ¿Puedes volver a mover la mano?

- Lo hace de nuevo - ¡Joder! - Digo emocionado - Estás progresando de una manera increíble…

Me acerco a ella y beso su cara.

-Est…ttt. toy… - Mis ojos se abren de par en par. Está emitiendo sonidos - Eeechaa miier…da…

-¿¡Que!?. ¿¡Acabas de decir lo que creo!? - Aunque estoy realmente sorprendido por su tremendo avance, no puedo evitar reírme - Acabas de hablar… ¿Y tus primeras palabras han sido esas?. ¿Dónde ha quedado el romanticismo? - Suelta aire por la nariz a modo de risa. Ha entendido lo que le he dicho…