32
Wren estaba de vuelta, y se sentía como si alguien hubiera vuelto al lado derecho del mundo de Cath. Como ella estando colgada del suelo durante todo el año, tratando de no caer a través del techo.
Ahora Cath podía llamar a Wren cada vez que quisiera. Sin pensar o preocuparse. Se reunieron para el almuerzo y la cena. Envolvieron sus horarios alrededor de la otra, llenando todos los espacios pequeños.
—Es como que tienes tu brazo perdido de vuelta o algo —dijo Levi—. Como si fueras una estrella de mar feliz. —Por la manera en que él estaba sonriendo, se podría pensar que él fue quien consiguió a su hermana de vuelta—. Era como una mala medicina. No hablar con tu mamá. No hablar con tu hermana. Era como algún negocio entre Jacob y Esaú[45].
—Todavía no estoy hablando con mi mamá —dijo Cath.
Había hablado con Wren sobre su mamá. Mucho, en realidad.
Wren no estaba sorprendida de que Laura no había permanecido en el hospital.
—Ella no hace cosas pesadas —dijo Wren—. No puedo creer que incluso llegó.
—Probablemente pensó que estabas muriendo.
—No estaba muriendo.
—¿Cómo no hace cosas pesadas? —dijo Cath, indignada—. Ser progenitor es toda una cosa pesada.
—Ella no quiere ser una progenitora —dijo Wren—. Quiere que la llame «Laura».
Cath decidió empezar a llamar a Laura «mamá» en su cabeza. Entonces decidió dejar de llamar a Laura cualquier cosa en su cabeza…
Wren aún hablaba con ella (La Que No Sería Nombrada). Dijo que se mandaban mensajes principalmente y que eran amigas en Facebook.
Wren estaba bien con esa cantidad de participación, parecía pensar que era mejor que nada y más seguro que todo.
Cath no lo entendía. Su cerebro simplemente no funciona de esa manera. Su corazón no lo hacía.
Pero no iba a pelear con Wren por eso.
Ahora que Cath y Wren eran Cath y Wren de nuevo, Levi pensó que todos deberían pasar el rato con todos. Los cuatro.
—¿Conoces a ese Jandro en la Escuela Ag? —preguntó—. Incluso hemos tenido clases juntos.
—Tal vez deberíamos ir a un montón de citas dobles —dijo Cath—, y entonces podemos casarnos el mismo día en una doble ceremonia, con vestidos a juego, y los cuatro encenderíamos la vela de la unidad todo al mismo tiempo.
—Pff —dijo Levi—. Estoy escogiendo mi vestido.
Los cuatro habían pasado tiempo juntos una o dos veces, por cierto. Cuando Jandro venía a ver a Wren. Cuando Levi venía a ver a Cath.
—No quieres pasar el rato con Wren y conmigo —había intentado decirle Cath—. Todo lo que hacemos es escuchar música rap y hablar de Simon.
Solo quedaban seis semanas hasta que La Octava Danza saliera, y Wren estaba más estresada por eso que Cath.
—Solo no sé cómo vas a concluir todo —decía.
—Tengo un esquema —le decía Cath a ella.
—Sí, pero tienes clases, también. Déjame ver tu esquema.
Por lo general, se acurrucaban en el portátil en la habitación de Cath. Estaba más cerca del campus.
—No esperen que las diferencie —dijo Reagan cuando esto se convirtió en una rutina.
—Tengo el pelo corto —dijo Wren—, y ella usa gafas.
—Detente —se quejó Reagan—. No me hagas mirarte. Es como El resplandor aquí.
Wren ladeó la cabeza y entrecerró los ojos.
—No puedo decir si estás siendo seria.
—No importa —dijo Cath—. Ignórala.
Reagan le frunció el ceño a Cath.
—¿Eres Zack, o eres Cody?
Hoy estaban en la habitación de Wren, solo para darle a Reagan un descanso. Estaban sentadas en la cama de Wren, la computadora portátil apoyada en ambas rodillas. Courtney también estaba allí, preparándose para salir, iba a estudiar con el Sigma Chis esta noche.
—No puedes matar a Baz —dijo Wren, pulsando la tecla de la flecha hacia abajo y mirando el esquema de Carry On de Cath. Seguían volviendo a este punto, Wren era inflexible.
—Nunca pensé que mataría a Baz —dijo Cath—. Jamás. Pero es la última redención, ¿sabes? Si él se sacrifica por Simon, después de todos sus años de lucha, después de este precioso año de amor… hace todo lo que han pasado juntos mucho más dulce.
—Tendré que matarte si matas a Baz —dijo Wren—. Y seré la primera en una larga fila.
—Totalmente pienso que Basil va a morir en la última película —dijo Courtney, poniéndose su chaqueta—. Simon tiene que matarlo, es un vampiro.
—Tendrá que morir en el último libro primero —dijo Cath. Todavía no podía decir si Courtney era en realidad estúpida o si no se molestó en pensar antes de hablar. Wren sacudió la cabeza hacia Cath y rodó sus ojos, como, No pierdas tu tiempo con ella.
—No trabajen demasiado, señoritas —dijo Courtney, saludándolas al salir. Solo Cath le devolvió el saludo.
Algo había pasado entre Wren y Courtney. Cath no estaba segura de si fue la sala de emergencia o algo más. Todavía eran amigas; aún almorzaban juntas. Pero incluso las pequeñas cosas parecían irritar a Wren, la forma en que Courtney llevaba zapatos de tacón con pantalones, o la forma en que pensaba que «compración» era el participio de «comprar». Cath había tratado de preguntarle por eso, pero Wren siempre le restó importancia.
—Está equivocada —dijo Cath ahora—. No creo que GTL pueda matar a Baz nunca.
—Y tú no puedes tampoco —dijo Wren.
—Pero eso lo hace el último héroe romántico. Piensa en Tony en West Side Story o Jack en Titanic, o Jesús.
—Eso es mierda de caballo —dijo Wren.
Cath rió.
—¿Mierda de caballo?
Wren le dio un codazo.
—Sí. El último acto de heroísmo no debería ser la muerte. Siempre estás diciendo que quieres darle a Baz la historia que se merece. Para rescatarlo de Gemma…
—Solo no creo que ella se dé cuenta del potencial de su personaje —dijo Cath.
—¿Así que vas a matarlo? ¿No se supone que la mejor venganza es una vida bien vivida? La forma punk-rock para poner fin a Carry On sería dejar que Baz y Simon vivan felices para siempre.
Cath se echó a reír.
—Lo digo en serio —dijo Wren—. Han pasado por muchas cosas juntos, no solo en tu historia, pero en el canon y en todos los cientos de fics que hemos leído sobre ellos… Piensa en tus lectores. Piensa en lo bien que se sentirá dejarlos con un poco de esperanza.
—Pero no quiero que sea cursi.
—Felices para siempre, o simplemente juntos para siempre, no es cursi —dijo Wren—. Es lo más noble, como la cosa más valiente a la que dos personas pueden aspirar.
Cath estudió la cara de Wren. Era como mirar a un espejo ligeramente curvado. A través de un cristal empañado.
—¿Estás enamorada?
Wren se sonrojó y bajó la vista hacia el portátil.
—Esto no es sobre mí. Se trata de Baz y Simon.
—Lo estoy haciendo por ti —dijo Cath—. ¿Estás enamorada?
Wren tiró el equipo completo a su regazo y comenzó a desplazarse de nuevo hasta la parte superior del esquema de Cath.
—Sí —dijo fríamente—. No hay nada malo en eso.
—No he dicho que lo hay —sonrió Cath—. Estás enamorada.
—Oh, cállate, tú también lo estás.
Cath comenzó a discutir.
—Déjalo —dijo Wren, apuntando la cara de Cath—. He visto cómo miras a Levi. ¿Qué es esa cosa que escribiste sobre Simon una vez, que sus ojos seguían a Baz «como si fuera la cosa más brillante en la habitación, como si fundiera todo lo demás en las sombras»? Así estás tú. No puedes apartar la mirada de él.
—Yo… —Cath estaba bastante segura de que Levi realmente era la cosa más brillante en la habitación, en cualquier sitio. Brillante, cálido y chisporroteante, era una hoguera humana—. Realmente me gusta.
—¿Has dormido con él?
—No. —Cath sabía lo que Wren quería decir, sabía que no quería oír sobre el edredón de la abuela de Levi y la forma en que habían dormido acurrucados entre sí, como sillas apilables—. ¿Lo has hecho tú? ¿Con Jandro?
Wren se echó a reír.
—Duh. Entonces… ¿lo vas a hacer?
Cath se frotó la muñeca derecha. Su muñeca escritora.
—Sí —dijo ella—. Creo que sí.
Wren agarró el brazo de Cath, y luego la empujó lejos.
—Oh. Mi. Dios. ¿Me dirás cuando lo hagas?
—Duh. —Cath la empujó—. De todos modos, no siento como si tuviera que pasar ahora, como inmediatamente, pero él me hace quererlo. Y me hace pensar… que estará bien. Que no tengo que preocuparme de cagarla.
Wren rodó sus ojos.
—No vas a cagarla.
—Bueno, no voy a hacerlo bien, ¿verdad? ¿Recuerdas el tiempo que me llevó aprender a conducir? Y todavía no puedo patinar al revés…
—Piensa en cuántas hermosas primeras veces has escrito para Simon y Baz.
—Eso es totalmente diferente —dijo Cath despectivamente—. Ellos ni siquiera tienen las mismas partes.
Wren comenzó a reírse y luego no podía parar. Abrazó el portátil a su pecho.
—Estás más cómoda con sus partes que… —No podía dejar de reír— las tuyas. Y nunca has visto sus partes.
—Trato de escribir por encima. —Cath estaba riendo también.
—Lo sé —dijo Wren—, y haces un trabajo realmente bueno.
Cuando terminaron de reír, Wren golpeó el brazo de Cath.
—Estarás bien. Las primeras veces que lo hagas, solo conseguirás calificar en asistencia.
—Genial —se burló Cath—. Eso me hace sentir mejor. —Sacudió la cabeza—. Toda esta conversación es prematura.
Wren sonrió, pero se puso seria, como si quisiera algo.
—Oye, Cath.
—¿Ahora qué?
—No mates a Baz. Incluso te rogaré, si quieres. Solo… no lo mates. Baz merece un final más feliz que nadie.
* * *
—Shhh.
—Solo…
—Silencio.
—Me preocupa.
—No lo hagas.
—Pero.
—Simon.
—¿Baz?
—Aquí.
De Carry On, Simon, publicado en septiembre del 2011 por FanFixx.net, autor Magicath.