De la pasión de nuestro Señor Jesú Christo
Miércoles a terçia el cuerpo de Christo
Judea lo apreçia: esa hora fue visto,
quán poco lo preçia al tu Fijo quisto
Judas el que l' vendió, su disçípulo traidor.
Por treynta dineros fue el vendimiento
que l' caen señeros del noble ungüento,
fueron plasenteros del pleyteamiento,
díeronle algo al falso vendedor.
A hora de maytines dándole Judas pas
los traydores gollines, como si fuese rapás,
aquestos mastines así ante su fas
trobaron d'él luego todos enderredor.
Tú con él estando a hora de prima
vístelo levando, feriendo ¡qué lastima!
Pilatos juzgando, escúpenle ençima
de su fas tan clara, del çielo resplandor.
A la terçera hora Christus fue judgado,
judgolo el atora pueblo porfiado;
por aquesto mora en cautivo dado,
del qual nunca saldrá, nin habrá librador.
Disiéndole vaya, liévalo a muerte,
sobre la su saya echáronle suerte,
quál de ellos la aya: ¡pesar atán fuerte!
¿Quién lo diríe, dueña, quál fue d'éstos mayor?
A hora de sesta fue puesto en la crus,
grand' coyta fue aquesta por el tu fijo dus;
mas al mundo presta, que dende vino lus,
claridad del çielo por siempre durador.
A hora de nona morió; e contesçió,
que por su persona el sol escureçió:
dándol' del ascona la tierra estremeçió,
sangre et agua salió, del mundo fue dulçor.
A la vesperada de crus fue desçendido,
completa llegada, de ungüento ungido,
de piedra tajada en sepulcro metido,
centurió fue dado luego por guardador.
Por aquestas llagas d'esta santa pasión
a mis coytas fagas aver consolaçión;
tú que a Dios pagas, dame tu bendiçión,
que sea yo tuyo por siempre servidor.
Los que la ley de Christo avemos de guardar,
de su muerte devemos dolernos e acordar.
Cuentan los profetas lo que se ovo a complir,
primero Jeremías, como ovo de venir,
dis luego Isaías, que lo avía de parir
la Virgen que sabemos Santa María estar.
Dise otra profeçía de aquella vieja ley,
que el Cordero vernía e salvaría la grey,
Daniel lo desía por Christo nuestro Rey,
en David lo leemos segund el mi coydar.
Como profetas disen, esto ya se complió,
vino en Santa Virgen, et de Virgen naçió.
Al que todos bendisen, por nos todos morió,
Dios e omen que vemos en el santo altar.
Por salvar fue venido el linage humanal,
fue de Judas vendido por muy poco cabdal,
fue preso e ferido de los jodíos mal,
este Dios, en que creemos, fueron azotar.
En su fas escopieron del çielo claridat,
espinas le pusieron de mucha crueldat,
en la crus lo sobieron sin toda piedat,
d'estas llagas tenemos dolor et grand pesar.
Con clavos enclavaron las manos e pies d'él,
la su sed abebraron con vinagre et fiel,
las llagas, que l' llagaron, son más dulçes que miel
a los que en él avemos esperança sin par.
En crus fue por nos muerto, ferido e llagado,
después fue abierto de ascona su costado,
por estas llagas çierto es el mundo salvado,
a los que en él creemos, él nos quiera salvar.