PRESENTACIÓN
A principios de los años noventa se consolidan nuevas líneas y tendencias en la literatura de ciencia ficción. En una de esas líneas, tal vez en el corazón mismo de la temática más tradicional del género, destaca ya la figura de Gregory Benford como uno de los renovadores de la ciencia ficción clásica que ha sabido aunar el interés por la ciencia con un alto nivel literario.
Para todos (críticos, especialistas y lectores en general), CRONOPAISAJE (1980, NOVA ciencia ficción, número 66) es una obra maestra indiscutible y muy difícil de superar. Tal vez por ello, Benford ha abordado en los últimos años un ambicioso proyecto que toma la forma de una serie de libros que están llamados a dejar una profunda huella en la historia del género. Se trata de una compleja especulación sobre la evolución de la vida en la galaxia, que incluye como elemento determinante la contraposición violenta entre las civilizaciones de origen orgánico y las civilizaciones de máquinas. Se la conoce ya como la monumental serie del Centro Galáctico, y los comentaristas de la prestigiosa Publishers Weekly han saludado la última entrega de la serie, ABISMO FRENÉTICO, con un definitivo:
Los aficionados no van a quedar decepcionados con la tensa trama de esta nueva incorporación a una serie que ya ha llegado a eclipsar incluso a la Fundación de Asimov.
El proyecto se inició con la novela EN EL OCÉANO DE LA NOCHE (1977 —NOVA ciencia ficción, número 7), en las que se nos presentaba el primer contacto de la humanidad con los frutos tecnológicos de una inteligencia extraña. Junto al misterio venido del espacio, Benford reflexionaba en esa novela sobre el cambio de las condiciones sociales y ambientales en el futuro inmediato de nuestro planeta.
La serie continuó con la novela A TRAVÉS DEL MAR DE SOLES (1984 —NOVA ciencia ficción, número 10), que se constituye así en el segundo volumen de una trilogía todavía inacabada y que se unifica por el protagonismo central de un mismo personaje: Walmsley. Se trata aquí, fundamentalmente, de la especulación sobre la vida en el espacio profundo, con especial incidencia en la dificultad de la comunicación entre especies diferentes.
A la espera del tercer volumen de esta primera trilogía, GRAN RÍO DEL ESPACIO (1987, NOVA ciencia ficción, número 20) se incorpora, desde otra perspectiva, a la visión de la evolución galáctica que Benford está describiendo. Se trata esta vez de la historia de un grupo de humanos que tienen que vivir bajo la amenaza y la presencia constante de los miembros de una de esas civilizaciones de máquinas. En GRAN RÍO DEL ESPACIO Benford vuelve a la amena narración dominada por un hálito aventurero, pero sin dejar de salpicarla con interesantes reflexiones sobre la humanidad y su destino galáctico.
La nueva trilogía, protagonizada por Killeen y su hijo Toby, continúa con MAREAS DE LUZ (1989, NOVA ciencia ficción, número 43), con más aventuras de la familia Bishop comandada por Killeen, su encuentro con nuevos mecs y también con extraños aliados, por ejemplo, las miriapodias como Quath, con quienes los humanos deben trabajar conjuntamente para descifrar el destino de las respectivas especies y el misterioso atractivo que encierra el denso y peligroso Centro Galáctico.
En general, en toda la serie, cada novela resulta bastante independiente de la anterior y puede ser leída aisladamente. Si el lector lo desea, puede consultar también el marco general de la trama en el apéndice que se incluye en MAREAS DE LUZ como «Cronología de la especie humana (vertebrados soñadores) en el Centro Galáctico».
En carta personal, Benford me comentaba, hace ya unos años, su visión de las líneas generales del ambicioso proyecto que persigue:
Intento escribir una serie que verdaderamente se enfrente a la idea de que no somos los señores de la creación y que puede existir una inteligencia superior que no se preocupe mucho de nosotros. Deseo explorar la naturaleza de la inteligencia artificial y cómo puede diferir de nosotros. Además, en las novelas de Killeen (GRAN RÍO DEL ESPACIO y las que le siguen), deseaba narrar la historia de un grupo de seres que habitan en un entorno que se parece al del mundo antiguo: poblado por figuras parecidas a dioses (Dioses, en el caso de la antigua Grecia) que se preocupan muy poco de los humanos. Las historias de Killeen y de Walmsley se conectarán más tarde, y así la serie se unirá en temática y personajes. Mi objetivo es también ampliar continuamente el paisaje conceptual de las novelas y proporcionar una vasta visión de la vida y la evolución en la galaxia así como de las perspectivas a largo plazo de todo tipo de vida, con inclusión de la inteligencia artificial. Al mismo tiempo la historia de los personajes humanos debe tener sentido. Por ello me ha llevado tanto tiempo escribir estos libros, ya que las ideas son difíciles de tratar y he tenido que aprender muchas cosas para escribirlos respetando el nivel de fidelidad a los hechos que a mí me gusta.
Con toda seguridad este breve párrafo es uno de los mejores resúmenes del objetivo perseguido por la serie que estamos ofreciendo a nuestros lectores en NOVA ciencia ficción. La obra, en su conjunto, se configura como un trabajo maduro, inteligente y fruto de una profunda reflexión. La especulación de tipo científico y tecnológico de que hace gala Benford se complementa con interesantes visiones sobre la organización social en diversos ambientes y entornos: futuro cercano de nuestro mundo (EN EL OCÉANO DE LA NOCHE), la sociedad cerrada de una nave que viaja por el espacio profundo (A TRAVÉS DEL MAR DE SOLES), el precario reducto de una humanidad perseguida (GRAN RÍO DEL ESPACIO), nuevas especies y poderes galácticos (MAREAS DE LUZ), etc. En conjunto se trata de obras dirigidas fundamentalmente a la inteligencia y la sensibilidad del lector que acreditan la madurez del género.
De momento, como ya se ha dicho, hay dos grandes subseries que deberán converger en el último volumen de la serie: SAILING BRIGHT ETERNITY (1995, prevista en NOVA ciencia ficción, número 88). Los dos primeros volúmenes están protagonizados por Nigel Walmsley en un momento del tiempo cercano a nuestro futuro inmediato; mientras que los tres siguientes se sitúan en un futuro lejano y se centran en las aventuras de personajes de la familia Bishop, surgida del planeta Nieveclara. Killeen fue el protagonista central en las dos primeras, GRAN RÍO DEL ESPACIO y MAREAS DE LUZ, mientras que, según parece, en ABISMO FRENÉTICO el protagonismo lo hereda su hijo Toby.
El que se produzca el encuentro final, previsto para el último volumen de la magna serie, lo deberá permitir el misterioso mundo del «esti» («es» por espacio, «ti» por tiempo), donde todo parece posible.
Debo decir que me encontré por primera vez con el concepto del «esti» en «Soon Comes Night», una novela corta ambientada en el Centro Galáctico que Gregory Benford presentó al Premio UPC de ciencia ficción de 1993. Allí quedó finalista y, más tarde, se publicó en la edición de agosto de 1994 del Asimov’s Science Fiction Magazine. Pese al seudónimo, descubrí al autor inmediatamente, ya que el protagonista de «Soon Comes Night» es el mismo Nigel Walmsley que protagonizara las dos primeras novelas de la serie del Centro Galáctico, así como la última, que según tengo entendido incluye en cierta forma el texto de «Soon Comes Night».
Debo admitir que, sin conocer el «esti» que se encuentra en la segunda mitad de ABISMO FRENÉTICO, leer directamente «Soon Comes Night» no resulta precisamente fácil, como también señalaron los otros miembros del jurado del Premio UPC. Tras haber leído ABISMO FRENÉTICO, me doy cuenta de cuan imprescindible resulta para que las sorprendentes ideas que contiene «Soon Comes Night» pueden ser presentadas más fácilmente.
En cualquier caso, aquí está, en el orden natural de lectura, la aventura de Toby, el hijo de Killeen, en el misterio «esti». Ocupa la segunda mitad de ABISMO FRENÉTICO y se convierte en el necesario nexo de unión con SAILING BRIGHT ETERNITY con que finaliza la serie del Centro Galáctico, título que esperamos ofrecer a nuestros lectores antes de que termine 1996.
Por cierto, Gregory Benford ya ha aceptado pronunciar la conferencia como autor invitado a la ceremonia de entrega de premios del Premio UPC de ciencia ficción 1996. Ello significa que estará en España, en Barcelona más concretamente, en torno al 11 de diciembre de 1996, fecha de dicha entrega de premios en el Campus Norte de la Universidad Politécnica de Cataluña. Allí podríamos encontrarnos los muchos admiradores que, me consta, tiene Benford en España. Más información, del premio y del acto, se puede obtener del Consejo Social de la UPC (teléfono 93-4016343).
Volviendo a ABISMO FRENÉTICO y a la serie del Centro Galáctico, resulta evidente el atractivo que parece ejercer en los humanos de la familia Bishop el gigantesco agujero negro del centro de nuestra galaxia que ha devorado ya millones de soles. Amenaza devorar también a los frágiles humanos del Argo comandado por el capitán Killeen. En su intento por escapar de sus peligrosos antagonistas los mecs, los humanos y su compañera, la miriapodia Quath, se ven obligados a emprender una desesperada huida hacia adelante, en definitiva hacia el mismísimo ABISMO FRENÉTICO que constituye el denso Centro Galáctico. Allí se encontrarán con el misterioso «esti» y con nuevas aventuras.
Con la ayuda (y también la oposición) de los diversos Aspectos, Rostros y Personalidades albergados en chips conectados a su médula espinal, el joven Toby deberá aventurarse por el misterioso paisaje del «esti», defender las posibilidades humanas ante la amenaza del peligroso Mantis y descubrir qué hace tan particulares y tal vez necesarios a los humanos en una galaxia dominada por las inteligencias mecánicas.
Paso obligado hacia un final de la serie que resuelve muchos de los enigmas y refuerza muchas de las especulaciones planteadas, ABISMO FRENÉTICO nos muestra y describe, por primera vez, el sorprendente «esti», a la par que profundiza brillantemente en los aspectos morales y éticos del repetido uso de esa presencia de los antepasados en forma de Aspectos, Rostros y Personalidades, precisamente en la figura de un adolescente como Toby en el siempre difícil paso a la madurez.
De nuevo, grandes y sugerentes ideas, amenas aventuras, entrañables personajes y brillantez literaria constituyen los mayores atractivos de una de las más ambiciosas series de la moderna ciencia ficción. Tras la lectura de estas novelas, no sorprende en absoluto que la obra de Benford reciba todo tipo de parabienes y alabanzas, incluso de personajes como Marvin Minsky, destacado lector de ciencia ficción que es, al mismo tiempo, una autoridad mundial en el difícil y prometedor campo de la inteligencia artificial. Estoy seguro de que estarán de acuerdo con él, conmigo y con tantos otros sobre el hecho de que Benford es uno de los más sugerentes e interesantes escritores de la ciencia ficción.
Miquel Barceló