Abramelin, Stoker y el nazionalsocialismo
En el año de gracia de Nuestro Señor de 1418, Segismundo de Luxemburgo (1387-1437) emperador de Alemania (1411-1433), y rey de Hungría y Bohemia (1420) fundó la Orden del Dragón
En 1978 Jean-Paul Bourre publicó una interesantísima monografía titulada Le Culte du vampirisme aujourd’hui: j’ai rencontré les morts-vivants
Siguiendo a este autor, un adepto de la actualidad ha divulgado que una secta del Antiguo Egipto reveló a Abramelin
Según el propio Abraham, (nacido probablemente en 1362), tras un periplo lleno de fracasos en sus intentos por hacerse con conocimientos reales en las Altas Ciencias
Pero sobre esta escala en Venecia, se ha insinuado que podría tratarse de una oportunidad para transmitir sus enseñanzas. Estas se habrían perpetuado alcanzando gran fama como centro de iniciación la ciudad de los canales que, como se sabe, fue construida por los romanos sobre centenares de islotes de la laguna del Adriático en donde es creencia se practicaban cultos sangrientos. Ya en la segunda mitad del siglo xviiifue descubierto en la biblioteca de la Marciana de esta ciudad, el único ejemplar conocido
El excelso discípulo de Abramelin, en su misión «apostólica» tuvo gran influencia en los medios políticos de Europa. Personaje reclamado por los nobles principales del centro-este europeo, se convertiría en consejero oculto de Segismundo, un rey provisto de una notable capacidad para la representación, y más preocupado por que se le reconociera su status de Emperador que de gobierno real. Bajo los consejos de este extraño maestro de ceremonias seguidor de Abramelin, funda la Orden del Dragón Invertido
Dice la historia que en 1418 muere Mircea Cel Batrin, llamado el Viejo, a la sazón voivoda de Valaquia. En el año 1436 su hijo, Vlad Dracul fue erigido nuevo voivoda pero ya antes, en 1431lo había armado caballero de la Orden del Dragón en Buda
¡Graciosísima majestad! Presto el juramento de lealtad y, junto a todos los boyardos y gentes a mí sujetos, juro y prometo, sin perfidia ni engaño, lealtad y obediencia a Vuestra Majestad y sucesores, así como a la corona de Hungría. Que Dios y la cruz de Cristo me ayuden.
A lo que correspondió el rey:
Declaro que tú y tus territorios pasen a formar parte de mi patrimonio, y te considero con los mismos derechos y posesiones que mis voivodas.
Esta ceremonia de vasallaje que se corresponde con los usos de la época entra en contradicción, al menos aparente, con el objetivo oculto de la orden draconiana. Mas sigamos con la parte esotérica de esta narración.
En esa época de continuas luchas y vida efímera, Segismundo amó con locura a Bárbara de Cilly su segunda esposa, llamada por algunos la Mesalina
Bárbara de Cilly sería inhumada en el castillo de Varazdin, en Servia, en una zona próxima y limítrofe con los Cárpatos. Por ello no se extrañan los doctos de la aparición en 1936 de numerosos cadáveres sin sangre por tales pagos. Cuenta también Jean-Paul Bourre
Como ya se ha señalado más arriba, el escritor Bram Stoker, estuvo relacionado con algunos miembros de la Golden Dawn, de quienes conoció los secretos de Abramelin, que poco antes había descubierto Samuel Liddell McGregor Mathers en la biblioteca del Arsenal
La hermética Aurora Dorada (Golden Dawn), mantuvo diversos contactos con la secta alemana Thule, a través sobre todo de Alesteir Crowley
No fue azar tampoco que la magia póstuma de Abramelin tuviera un fuerte auge en el este de Europa. El objetivo consistía en recuperar en esas tierras los viejos misterios chamánicos de Zalmoxis.
Zalmoxis, fue un legislador de los escitas, tracios y tártaros, que en buena medida poblaron las tierras de Transilvania. Dejó excelentes leyes, a juzgar por la conducta de los escitas, de quienes los historiadores alaban su sabiduría, ecuanimidad y palabra.
En su afán de convencer a los tracios de que el alma es inmortal, y que está destinada a otros goces de ultratumba, y tras diversos fracasos, se encerró en un subterráneo para que se le creyese muerto. Luego, al cabo de tres años reapareció, y todos se convencieron de la veracidad de su doctrina al tomarle por un no-muerto.
Elevado a la categoría de dios, sus rituales se celebraban en cuevas de difícil acceso situadas en altas cimas. Firmes creyentes en la magia póstuma, los adeptos adelantados eran sacrificados al lanzarlos sobre una red de estacas afiladas clavadas en el suelo