PRIMERA PARTE
«Levántate, dormilona...»
Y luces, voces y una máscara y la sensación del fresco oxígeno en la nariz...
¿Yantes de eso?
Las chicas y yo unimos nuestros brazos para cantar a grito pelado Sobreviviré y ahuyentamos a todos esos Casanovas de Camherwell, con sus medias blancas, que quedan en el club...
Y de pronto me encuentro bailando sola, ¡junto a un cajero automático, por el amor de Dios! Irremediablemente borracha. Vaya una noche.
Y lucho por meter la llave en la cerradura.
Y observo a un hombre, sentado en un coche, con una botella de champán. ¿Qué estará celebrando? Un trago más no me va a hacer daño, después de beberme un cubo de tequila.
De pronto estamos en la cocina. Huelo algún tipo de sopa. Y hay algo más, algo que me sugiere desesperación.
El hombre está detrás de mí y yo estoy de rodillas. Si no me estuviese sujetando me desplomaría en el suelo. ¿Estoy tan pasada de copas?
Tengo la cabeza y el cuello entre sus manos. Es muy delicado, me dice que no me preocupe.
Entonces..., la nada...