XVII. PARTIDAS
PREPARAOS PARA MÉXICO
Y entonces Kesey puso palabras crípticas en el tablón de anuncios de su casa de troncos:
Que todo pensamiento, que todo rumbo nuestro, mire hacia México.
Cada bocado que comáis, cada libro que leáis, cada subida, cada bajada, cada acto de Day-Glo…
Pero nunca llegó a decir por qué o cuándo iban a partir.
MONTAÑESA REGRESA A POUGHKEEPSIE
Montañesa está imbuida totalmente del despegue psíquico de los Bromistas
y es el auténtico radiómetro de su andadura superpsíquica.
Jamás nadie se sumergió más plenamente en el psicodélico riesgo total
ni brilló con más resplandor en los recodos del espacio interior.
Pero ni la propia Isis es inmune a la crisis
que asalta a la psique de una mujer cuando lleva en su seno a un hijo.
No iba a ser nada fácil estar a cinco mil kilómetros de Kesey, pero ¡tenía que parar!
y tratar de imbuirse
más plenamente… y volver al Este por un tiempo.
SANDY REGRESA A NUEVA YORK
La senda era suave como terciopelo, pero Sandy lo oyó llegar…
¡Ahor!… alzarse, materializarse entre las brumas de su devoción.
El demonio del speed comienza a retorcerse, a dejar a Sandy encogido, atrapado en un mal viaje,
aturdido de nuevo en una implosión medio demente y demoníaca de DMT
que le causa síndromes corticales psicocídicos, psicosomáticos,
ele incluso parálisis sinartrótica en un lado de su cara flaca.
Trata de curarse él mismo, de purificarse de su veneno psíquico,
pero de nada sirven… las artes de los Bromistas, las artes de este lugar luminoso y mágico.
Hasta el I Ching recomienda escáneres cerebrales, electroencefalogramas, todo el arsenal clínico para estos casos,
lo cual cuesta dinero… ¡Kesey! Déjame empeñar el Ampex,
el magnetófono de cuatrocientos dólares, ya que fui yo quien lo trajo.
Un momento, en primer lugar —y también luego— se le ha grabado en la corteza sinartrótica
este pensamiento: Kesey se negó a darle el Ampex, la máquina de salvación de los Bromistas.
Y Sandy regresa al Este para someterse al arsenal clínico, pero éste no será el final de la historia, Guerrero de los Sueños…