Agradecimientos
Gracias, desde lo más hondo de mi corazón, a Ross, que lleva eso de tener a una escritora por esposa con un talante encomiable. Y a mis hijos, Sorley y Luca, que son, sencillamente, mi vida entera. Perdón por las innumerables veces en las que mi cuerpo estaba con vosotros pero mi mente viajaba a Glen Avich.
Gracias a mis dos familias, los Sacerdoti y los Walker, por animarme en todo momento; sobre todo a mi suegra, Beth. Gracias, Beth, por un millón de razones. ¡Tú ya sabes cuáles!
Gracias a Irene, mi hermana en todos los sentidos menos en el de la sangre. Ti voglio bene, amica mia!
Mi infinita gratitud a Sorley McLean, porque sus poemas fueron el germen de esta novela. La historia de Mary y Robert está inspirada en el poema The Choice, mientras que el mismísimo Glen Avich cobró vida tras leer el conmovedor y hermoso Hallaig. En este libro, he citado a Sorley en tres ocasiones: «He visto a los muertos con vida» y «Cada generación perdida» en el epílogo de Inary, son un homenaje a Hallaig, mientras que el último verso de la Canción de Emily está inspirado en otro poema de Sorley, Don’t Forget My Love. Llevo muy dentro de mí la poesía de Sorley y nunca dejará de inspirar mis historias.
Mi más sincero agradecimiento a Kristen Susienka, la editora principal de esta novela, por haberla hecho brillar. Conoces todos los entresijos de esta historia y la consideras casi tan tuya como yo —por eso te estaré siempre agradecida—. Y por el horario de locos que hemos llevado y las interminables llamadas telefónicas y correos electrónicos que nos hemos mandado a diario, ¡gracias! Muchas gracias también a Janne Moller y Lindsey Fraser por ayudarme a dar forma a esta historia, y a todo el equipo de Black & White por creer en mí.
Muchísimas gracias a mi agente, Charlotte Robertson. Acabamos de empezar este camino juntas, ¡así que brindemos por un futuro feliz lleno de éxitos!
Un millón de gracias a mis compañeros de letras. Saciáis mi mente, me animáis, me hacéis reír y estáis ahí cuando brilla el sol y cuando llueve. Roy Gill, Phil Miller y Gillian Philip, mis éxitos también son los vuestros. Y gracias a la comunidad de Twitter por proporcionar a los escritores un lugar donde charlar y ponerse al día en todas aquellas jornadas en las que una solo ha podido hablar con el cartero o consigo misma. Me gustaría hacer una mención especial a Alice Peterson, una constante fuente de inspiración tanto en mi vida como en mis libros, y cuya encantadora novela Monday to Friday Man hizo que me entraran unas ganas locas de escribir una escena de patinaje nocturno bajo luces resplandecientes. ¡Eres única, Alice!
Aquellos que me conocen, en persona o de forma virtual, saben que estoy un poquito obsesionada con la música. Aquí tenéis a algunos de los artistas que dieron vida a la banda sonora de la historia de Inary: Máire Brennan, Julie Fowlis, Norrie McIver, Manran y la orquesta The Treacherous. Gracias, chicos.
Gracias, gracias y gracias a los miles de lectores que leyeron y reseñaron mi primera novela sobre Glen Avich, Cuida de mí. Me hace muy feliz saber que Eilidh ha llegado a tantos corazones. No estaría aquí si no hubierais confiado en mí, así que gracias por escuchar mis historias y por hacerlas vuestras.
Y por último, gracias, Escocia, por haberme adoptado. No hay ningún otro lugar en el mundo en el que me encuentre mejor que aquí.
Daniela