Fijación en el péndulo

22Fijación en el péndulo Se coloca el péndulo por encima del nivel de la mirada 15 o 20 cm. Se le pide que mire fijamente.
A continuación se le dice que contaremos del veinticinco al cero en forma descendente.
Se le pide que a cada número impar cierre los párpados y afloje la cabeza, mandíbula. Y a cada número par abra los ojos y mire fijamente al péndulo. Se trata de insistir en la sensación de pesadez y flojedad en los párpados y brazo con cada número impar. Al llegar al cero, cerrando los párpados se dejara caer pesadamente el brazo entrando en trance.

TÉCNICA DE LA FIJACIÓN OCULAR EN UN OBJETO

Pídale al sujeto que le mire a los ojos y dígale:

«Mantén tu mirada fijamente en mis ojos. Voy a ir contando del 25 al 1, en forma descendente.

»Con cada número impar, cerrarás tus ojos; con cada número par los abres y miras los míos, 25... cierras tus ojos, 24... los abres, 23... los cierras.

»Cada vez que los cierras profundizas más, 22... los abres y miras mis ojos, 21... cierras y sientes tus párpados más y más pesados, 20... los abres... Bien, tus pupilas se van dilatando, 19... cierras y tus párpados pesan más y más como si fueran de plomo, pesados, muy pesados, 18... abres, 17... cierras... abres, 15... cierras y profundizas. Tan pesados que casi no puedes abrirlos, 14... abrir, 13... cerrar, 12... 11... cerrar y te hundes más y más. Agradable pesadez... 10... 9... 8... 7... 6... 5... 4... 3... 2... 1. Cierras los ojos y descansas».

Deje usted pasar unos diez segundos y aproveche para inducir sensaciones de pesadez, sopor y profundidad.

EJERCICIO FIJACIÓN DINÁMICA EN UN PUNTO

Dibújese un punto negro en la palma de la mano. Conforme cuenta, vaya acercando y alejando la mano a la frente del sujeto que permanece sentado y mirando hacia arriba, a la palma de la mano. Dígale: «Bien, ahora iré contando del 20 al 1 en forma descendente y cada vez que el punto se acerca a tu frente, cierras los ojos y te relajas». A partir de aquí, comience el movimiento de acercar y alejar la mano. Emplee indicaciones y tono como en el ejercicio anterior. Cada vez que se quede usted en blanco, puede utilizar como muletilla: «Relax... abandono... sopor... bienestar... flojera....».

TÉCNICA DE LA MIRADA EN EL PULCAR

Se trata de un ejercicio de autohipnosis.

Dígale al sujeto que entrelace sus manos y ponga un pulgar sobre otro, de tal manera que quede mirando con fijeza la uña de ese dedo.

Incluso se le sugiere que mire la media luna, el nacimiento de la uña.

Dígale también: «Ahora irás haciendo un movimiento de rotación al mismo tiempo que sigues con la mirada, sin apartarla de la uña, mientras giras el pulgar. A la vez, vas contando en silencio, mentalmente, del 100 al 1.

»Comienza ya, 99... 98... 97... en cada vuelta tus brazos irán pesando más, 96... 95... el movimiento de los brazos se irá ralentizando, sigues contando, 94...tus párpados se vuelven más pesados también con cada vuelta, 93... 92... 91... tu cabeza va pesando también y se inclina un poco con cada vuelta que das, 90...».

Sígale hablando de manera lenta y pausada, sugiriendo peso, sopor. Insista mucho en la pesadez de brazos y párpados.

Llegará un momento en que el sujeto dejará caer con torpeza sus brazos sobre sus muslos.

A veces ocurre que el movimiento se vuelve más y más rápido con cada vuelta.

En todo caso, si el sujeto sigue con el movimiento y no cesa, puede usted interrumpirlo diciéndole: «Bien, y ahora contaré hasta tres y tus brazos caerán sobre tus muslos.

»Así descansarás muy relajado, Atención: unos... dos... y tres, ahora descansas».

Hágale profundizar: “Ahora imagina que estás bajando por unas escaleras, contaré por ti y, a cada número que diga, bajarás un peldaño...

»Comienzas a bajar, 9... 8... 7... Sientes como tu cuerpo desciende más y más con cada peldaño que bajas, 6... 5... Con cada peldaño te relajas y abandonas más, 4... 3... todo por el cuerpo flojo, 2... 1. Descansas».