A mi bisabuela Carmen,

por regalarme una infancia

de palomitas de maíz,

bufandas de lana, tirabuzones y carreras de caracoles.

Por muy poquito, no has podido leer este libro.

Y a Sergio,

por confiar en mí siempre

y coleccionar tantos abriles a mi lado, bajo la lluvia.

¡Sí, quiero!