Agradecimientos

 

Llega la tan temida parte de escribir los agradecimientos. Siempre sudo tinta al escribirlos, pensando en quiénes se quedarán fuera esta vez por mi mala cabeza… a esas personas, de antemano, no os sintáis heridas por mi desconsideración, es más bien que mucha veces se me va la olla, así de sencillo.

La princesa de Central Park cierra una serie de novelas en las que me he demostrado a mí misma que podía con ello. No solo que podía acabar otra novela, trece años después de ponerle el FIN a Clávame las uñas en el corazón, sino que podía crear un universo entero donde cupieran tres historias diferentes. Tres historias que radiografían el alma femenina pero, sobre todo, que exploran la bondad de las personas, esas en la que yo (quizá de forma inocente o estúpida) aún sigo creyendo.

Si algo tienen en común Martina, Miriam y Diana es su capacidad de ayuda para con el prójimo. Algo que, poco a poco, cada vez es menos común en este mundo (dentro de poco catalogarán mis libros como fantasía o ciencia ficción, estoy convencida).

Los mensajes de estos libros son siempre positivos, generosos, llenos de buen rollo, pero sin dejar de lado las realidades de la vida, esas que la deslucen un poco: que si Marie es infiel, que si Declan tiene leucemia, que si de Diana abusaron de pequeña… porque la vida puede ser muy bonita y, a la vez, muy pero que muy perra.

Gracias a quienes me habéis acompañado a lo largo de todo este sinuoso camino. Perdón a todos los que os dejé mientras buscaba y no encontraba. Ha sido satisfactorio todo el recorrido, pero también duro y muy lleno de escollos, por eso es necesario agradecer a quienes no me dejaron de lado, por muy tonta que yo llegara a ponerme.

Como siempre, debo comenzar mi lista de gracias a Raúl, quien más tiene que sufrirme mientras creo mis historias y a mis personajes. Gracias por entenderme, apoyarme, sostenerme, mantenerme (aunque lo odie) y seguir creyendo en mí, en nosotros, incluso cuando yo tengo ganas de dejarlo todo y esconder la cabeza como un avestruz. Y gracias a Olivia, por sus sonrisas, por hacer que, con solo una mirada, haga que TODO valga la pena. No podría ser quien soy sin mi pequeña familia de tres miembros.

Gracias también al resto., a la gran familia, a mi padre, Jesús, y a Begoña, Arantza y Roberto. Y a Isabel y Francisco. Y a María Isabel. Por sentirse orgullosos de mi trabajo, por pequeño que sea.

Gracias mi portadista, Fernando Gómez Mancha, por aguantarme siempre. A Julio Rogríguez, misterio y galanura, por sus opiniones. Y a Pili de 'El Baúl de Pili', por su confianza ciega y desinteresada, Los tres son los ángeles guardianes de esta serie de novelas, a los que tendrían que estar dedicadas. En mi corazón, lo están. Las tres.

Gracias a mis lectoras cero, mis chicas: Pili, Vane, Alicia y Begoña. Gracias por aguantarme, leerme y aconsejarme. Si esta novela es así de grande, es por vuestra inestimable ayuda. Os quiero.

Gracias a los blogueros que nunca me han dicho que no. Sois muchos los que siempre tenéis presente mis historias, los que siempre les hacéis un hueco. Con miedo de dejarme a alguno, no quiero ni pensar en olvidarme de Macarena de 'El fieltro de Roma', Val de 'Las chicas de los libros', Isabel de 'Las lecturas de Isabel', Pili de 'Las lecturas de Doria', Eduardo de 'Algunos libros buenos', Miriam del blog ya difunto 'Las mentiras que escribí', Mari de 'Libros, historias y yo', Sara y Patri de 'La Cuchulibrería', Esther de 'El rinconcito de Minny'...

Gracias a los apoyos incondicionales que siempre me encuentro con cada nuevo libro, esas personas que siempre se me acercan con un abrazo en forma de palabras y que esperan la siguiente historia con tanta y tanta ilusión. Ya sabéis quiénes sois, pero no puedo dejar de nombraros: Ana Pilar, Tati, Chus, Mapi, Tati, Txema (y su ama), Rosa, Taide, Belén, Beatriz, Ana Belén, MariJose, Mar, Marta, Cristina (Maruja)…

Gracias también a las personas que se quedaron por el camino a lo largo de la redacción de las tres novelas. Algunas ciertamente especiales, tanto, que es imposible no echarlas de menos casi a diario.

Gracias a esas personas cuyos trocitos de vida real están aquí dentro, al servicio de mi historia. Gracias a Eider Arrabal, co-fundadora de '2uni2', ONG real que sirve de inspiración para la fundación de ficción '2gether2', a la que espero que esta historia ayude de algún modo, para hacer más presente su gran labor y la de sus compañeros. Gracias a Carmen Serrano, cuya maravillosa boda secreta tenía que ser mía de algún modo, y que ha sido la fuente de inspiración clara para los personajes de Stella y Marcel. Y gracias a Silvia Bahillo por esa historia sobre niños atroces que hacen que los bomberos sean como de la familia.

Finalmente, gracias a ti, lector. Por dedicarle tu tiempo a mi novela, esta pequeña historia de amor y segundas oportunidades que para mí es una de las más especiales. Ojalá te haya llegado profundamente su mensaje y ojalá hayas acabado su lectura con algo parecido a la alegría en tu corazón. Esa era mi intención primera al ponerme a teclear.

Prometo volver, aunque tarde. Volveré porque escribir ya es necesario, ya es lo que me pide el alma y el cuerpo. Así que tened paciencia… es solo cuestión de tiempo.

GRACIAS a todos.