Prólogo
SIEMPRE estaré agradecido por el cambio que la meditación Vipassana trajo a mi vida. Cuando aprendí esta técnica, sentí como si hubiera estado vagando por un laberinto de callejones sin salida y, por fin, hubiera encontrado el verdadero camino. Desde entonces, y durante todos estos años, he seguido este camino, y a cada paso se ha hecho más clara la meta: Liberación de todo sufrimiento, la plena iluminación. No puedo proclamar haber alcanzado la meta final, pero no me cabe la menor duda de que este camino conduce directamente a ella.
Estoy en deuda permanente, por haberme enseñado este camino, con Sayagyi U Ba Khin y con la cadena de maestros que mantuvieron viva la técnica durante milenios desde el tiempo del Buda. En su memoria, animo a otros a emprender esta vía, para que también ellos puedan encontrar la salida del sufrimiento.
Hasta ahora no había aparecido ningún libro que describiera en su totalidad y con precisión esta forma de Vipassana, aunque han sido miles las personas de países occidentales que la han aprendido, y me siento complacido de que, por fin, un meditador serio de Vipassana se haya encargado de llenar esta laguna.
Ojalá que este libro ayude a profundizar la comprensión de aquellos que practican la meditación Vipassana y anime a los que no la practican a probar esta técnica para que también ellos puedan experimentar la felicidad de la liberación. Ojalá que cada uno de los lectores aprenda el arte de vivir, para encontrar la paz y la armonía internas y para generar la paz y la armonía en los demás.
¡Que todos los seres sean felices!
S. N. GOENKA
Bombay, abril de 1986