DIANA O LOS OBJETOS
Cuando alarga la mano derecha
sobre el hombro derecho buscando la aljaba,
adelanta la pierna izquierda.
Cuando me hirió,
su objeto me hirió en el alma
que es para ella un objeto.
En su mayoría son objetos en reposo
contra los que, los lunes,
me golpeo la rodilla.
Ella en cambio, con su permiso de caza,
sólo se deja fotografiar corriendo
y rodeada de perros.
Cuando dice que sí y acierta,
acierta a los objetos de la Naturaleza,
pero también a los disecados.
Siempre me he negado
a dejar que una idea sin sombra
hiriera mi cuerpo que arroja su sombra.
Tú, sin embargo, Diana,
con tu arco,
eres para mí objetiva y responsable.