AGRADECIMIENTOS

A mis editoras, Ekatarina Sayanova y Rebecca Cartee, de Red Quill Editing, LLC. Vuestro saber no conoce fronteras. No dejo de sorprenderme de lo que sois capaces de hacer. ¡Gracias por hacerme brillar! (www.redquillediting.net)

A mi extraordinaria y talentosa asistente personal, Heather White (alias la Diosa), gracias por dejar que me desahogara, que protestara, que me quejara, que gritara y que me pusiera histérica y demás sin perder la paciencia conmigo. Tú me proporcionas paz mental, y ése es un don maravilloso. Gracias por todo lo que haces a diario. Te quiero muchísimo, preciosa.

Todas las autoras saben que no valen su peso en oro a menos que su historia cuente con el respaldo de las fantásticas primeras lectoras. ¡Y yo tengo a las mejores!

A Jeananna Goodall. Mi primera lectora, y la persona que mejor responde a los giros en mis argumentos. Me encanta dejarte de piedra. ¡Me encanta quererte, señorita!

A Ginelle Blanch. No sólo encuentras esos errores que me harían quedar como una idiota, sino que eres el medidor perfecto de cómo van a experimentar la historia las lectoras. Adoro eso de ti. Gracias por tu sinceridad y por ser siempre tan directa. ¡Eso hará que siga escribiendo buenos libros!

A Anita Shofner. No tengo claro de dónde sacas tu talento, pero si tuviera que apostar algo, diría que es un don divino. Gracias por compartir tus cualidades conmigo y por ayudarme a mejorar este libro.

A Rosa McAnulty. Gracias por salvarme el culo con el español del buenorro de Anton Santiago. Gracias por asegurarte de que no hiciera el ridículo.

Gracias a las chicas de Give Me Books y a Kylie McDermott por difundir este libro por el extenso y amplio mundo social virtual.

Gracias también a mi superfantabulosa editorial, Waterhouse Press. ¡Gracias por ser una editorial tradicional no tradicional!

Y al equipo de los Ángeles de Audrey. Juntas podemos cambiar el mundo, un libro detrás de otro. KISSES para siempre, os adoro.