[1] Cfr. La Publicitat, Barcelona, 19 agosto 1930. Texto citado por Josep M. Roig i Rosich, L’Estatut de Catalunya a les Corts Constituents (1932), Barcelona, Curial, 1978, pags. 17-18. <<
[2] Por su lado, la Ponencia la constituían los presidentes de la Generalidad —Macià— y de la Asamblea —es decir Jaume Carner—, el gobierno en pleno (Casanovas, Gassol, Hurtado, Serra Moret, Carrasco i Formiguera, Comas, Vidal Roseli, Nogués y Santaló) y doce diputados (de ERC, USC, PCR/AC, Inteligencia Republicana y PRRadical). Cfr. La Vanguardia, Barcelona, 12 junio 1931, pág. 7. <<
[3] Se trataba de Gausac, la Pedra y la Coma, de la provincia de Lleida, y Barberà y Reus de la de Tarragona. Sólo, en el caso de Reus, se trataba de una población importante. <<
[4] Es especialmente indicado el testimonio de uno de los principales actores de la Ponencia constitucional: Luis Jiménez de Asúa, Proceso histórico de la Constitución de la República Española, Madrid, Reus, 1932. Por otro lado, una buena síntesis de los mismos en relación con la problemática catalana, en J. A. González Casanova, Federalisme i autonomia a Catalunya (1868-1938), Barcelona, Curial, 1974, pág. 320 y ss. También, Josep M. Roig i Rosich, L Estatut de Catalunya a…, ob. cit. <<
[5] Hubo también una comisión técnica más específica para la discusión de los temas económicos, con Coromines, Campalans y Rovira i Virgili, al lado de Viñuelas, Lora y Cárdenas. <<
[6] Un buen relato institucional de la Generalitat de Catalunya a partir de 1931, en AA. W, Historia de la Generalitat de Catalunya i dels seus presidents, Barcelona, Generalitat de Catalunya y Enciplopédia Catalana, vol. III., 2003, bajo la dirección de Josep M. Solé i Sabaté y con textos de Francesc Bonamusa, Just Casas, Jordi Casassas, Agustí Colomines, Pere Gabriel, Josep M. Roig, Josep Termes, el mismo Josep M. Solé y Joan Villarroya. <<
[7] En el nuevo Parlament ERC obtuvo 56 diputados, a los que podían sumarse otras fuerzas más o menos próximas: los 5 de la USC y 1 de UC; habían formado parte de las candidaturas de ERC también 1 del PRDF en Barcelona-provincia y 4 del PRA en Tarragona. El total por tanto ascendía a 67 diputados. En la oposición estaban 16 de la LC y 1 de UD, incluido en su candidatura. El PCR —la antigua ACR— con dirigentes que aún no habían ingresado en ERC, obtuvo sólo 1 diputado por Tarragona. El detalle más preciso de estos resultados se encuentran en Isidre Molas, El sistema de partits polítics a Catalunya (1931-1936), Barcelona, Edicions 62, 1972. <<
[8] Había también otros elementos de discordia: la pretensión de generar unas juventudes de ERC al margen de las de Estat Catalá que consideraban de un nacionalismo extremo e incluso parafascista, o el enfrentamiento concreto derivado de la pretensión de Tarradellas —en aquellos momentos un «lluhi»—, de acumular el Gobierno Civil y la Consejería de Gobernación, que Maciá no aceptó, optando por situar a un exmiembro de ACR, Claudi Ametlla, más conservador, o, en fin, con mayor calado, su intento de generar una política notoriamente obrerista. <<
[9] La revuelta tuvo también repercusiones directas en bastantes poblaciones fuera de la capital: en Badalona, Sabadell, Granollers, Vilanova i La Geltrú, Vilafranca del Penedés, Palafrugell, Girona, Sant Vicent de Castellet, el Morell, Navas, Sant Jaume de Domenys, Lleida, etc. <<
[10] «Venimos para servir los ideales. Llevamos el alma empapada de sentimiento; nada de venganzas, pero sí un nuevo espíritu de justicia y reparación. Recogemos las lecciones de la experiencia. Volveremos a sufrir, volveremos a luchar, volveremos a vencer». <<
[11] Un libro fundamental en este aspecto es el de José Arias Velasco, La Hacienda de la Generalidad 1931-1938, Barcelona, Ariel, 1977. <<
[12] Según relata Pere Coromines, Diaris i Records. Vol. III. La República i la Guerra, Barcelona, Curial, 1975, pág. 100: «Al salir me llama Azaña y me dice: Tengo que comunicarle un secreto. ¿Sabe quién es el que les ha presidido?, y me señala un retrato al óleo de gran elegancia. No sé. Tal vez el rey Luis». «Pues es Felipe V. Ya ve, una travesura mía». Y yo digo a los que me acompañan: «Debe haber pasado un mal rato, porque presidía, pero sin voz ni voto». Los vocales nombrados por el Estado central fueron Carlos Esplá, Fábregas del Pilar, Barnés, Castillo, Relinque y Fernández Clérigo. Por la Generalidad, Moragas i Barret, Antoni M. Sbert, Turell, Ventosa i Roig, Coromines y Josep M. Pi i Sunyer. Esplá fue elegido presidente y como secretario se designó a Rafael Closas, catalán. <<
[13] Cfr. José Arias Velasco, La hacienda de la Generalidad 1931-1938, Barcelona, Ariel, 1977, pág. 171. <<
[14] La diferencia de cerca de diez millones de pesetas anuales debería ser abonada por el Estado a la Generalidad en tanto no se aprobasen nuevas valoraciones de recursos. <<
[15] Como aún no se había formalizado el traspaso de los Derechos Reales ni su contrapartida, la valoración de los servicios de Orden Público, que serían de todas formas dos días más tarde, no se incluían todavía en el presupuesto ni los unos ni los otros. <<
[16] En junio de 1931 se estructuraba en cinco ponencias: Enseñanza Superior (Josep Xirau, Serra Húnter, Nicolau d’Olwer, etc.), Secundaria (Josep Estalella, Joaquim Balcells, etc.), Técnica (Rafael Campalans, Caries Pi i Sunyer, Manuel Ainaud, Joan Puig i Ferrater y Pompeu Fabra), Primaria (Manuel Ainaud, Miquel Santaló, etc.) y de Archivos, Bibliotecas y Bellas Artes (Agustí Duran i Sanpere, Francesc Martorell, Pau Font de Rubinat, Joan Puig i Ferrater, etc.). <<
[17] Cfr. Ramón Navarro, L’educació a Catalunya durant la Generalitat 1931-1939, Barcelona, Edicions 62, 1979. <<
[18] Cfr. Pere Bosch-Gimpera, Memòries, Barcelona, Edicions 62, 1980 y Albert Ribas i Masana, La Universitat Autónoma de Barcelona (1933-1939), Barcelona, Edicions 62,1976. <<
[19] En el Patronato los representantes de la República fueron: Gregorio Marañón, Américo Castro, Antonio García Banús, Cándido Bolívar y Antoni Trías Pujol; por la Generalidad: Pompeu Fabra, Doménech Barnés, August Pi i Sunyer, Joaquim Balcells y Josep Xirau. También formaba parte del mismo, vocal nato, el rector de la Universidad, que primero fue Serra Húnter, a finales de año sustituido por Bosch i Gimpera. <<
[20] De entre la abundante bibliografía especializada existente, destaquemos aquí simplemente Francesc Roca, Política económica i territori a Catalunya 1901-1939, Barcelona, Ketres ed., 1979. <<
[21] Un episodio especialmente crítico se produjo al aceptar Gómez la petición de Vidiella, consejero de Trabajo del PSUC, de publicar una nota en La Vanguardia el 8 de septiembre de 1937, desautorizando a Bosch Gimpera y Sbert, quienes, desde Justicia y desde Gobernación, estaban impulsando el procesamiento de las actuaciones violentas del verano de 1936. Los consejeros republicanos apelaron a Zugazagoitia y Prieto, sin ningún éxito. <<
[22] Un caso concreto fue el de la llamada «matanza de Garraf», en abril de 1938. Agentes del SIM habían sacado de un barco-prisión, atracado en el puerto de Barcelona, a diecinueve presos que luego aparecieron muertos en los parajes del macizo del Garraf. Una vez más, de poco sirvieron las protestas de Companys, aunque en esta ocasión Bosch Gimpera logró que fueran procesados algunos de los agentes del SIM. <<
[23] Cfr. Ángel Bahamonde y Javier Cervera, Así terminó la guerra de España, Madrid, Marcial Pons, 1999. <<
[24] Cfr. Joan Casanovas i Cuberta, Joan Casanovas i Maristany, president del Parlament de Catalunya, Barcelona, PAM, 1996. <<
[25] Algunos políticos catalanes también intervinieron, inicialmente, en la opción negrinista del exilio, recordemos que Josep Moix, del PSIJC, formaba parte del gobierno Negrín, como ministro de Trabajo. Sin embargo, el PSUC iba a seguir pronto los diversos caminos de la vacilante política comunista de aquellos años, especialmente alrededor de la llamada Unión Nacional Española. <<
[26] Lo constituían personalidades intelectuales representativas de diversas corrientes y partidos, con dominio de ERC, y con la presencia asimismo del PSUC; sería ampliado con Unió de Rabassaires, Estat Català y, no sin problemas, con el recién creado MSC, que había surgido de la reconstitución del socialismo moderado catalanista, desgajado del PSUC. <<
[27]La Humanitat, Montpellier, núm. 24, septiembre de 1945. <<
[28] La Humanitat, Montpellier, núm. 34, 19 de enero de 1946. <<
[29] El proceso se vio mediatizado sobre todo por la pretensión de Serra Moret, líder del MSC, de sustituir a Rovira Virgili, muerto en diciembre de 1949, como presidente en funciones del Parlamento catalán, dado que era el vicepresidente 2.º del mismo, a lo que se opusieron Tarradellas y la mayoría de ERC. <<