Notas

[1] El cargo de Fiscal General equivale al de Ministro de Justicia. (NT). <<

[2] Grito nazi. <<

[3] Intercomunicador radiofónico. (NT). <<

[4] Las áreas suburbanas son generalmente, en Estados Unidos, las zonas de habitación de las ciudades. (NT). <<

[5] «W. House», White House o Casa Blanca. Las iniciales W. H. también indican lo mismo. Era el teléfono de Hunt, Consejero de la Casa Blanca en la residencia del Presidente. (NT). <<

[6] El puente de Chappaquiddick. Un relato sobre el accidente de Kennedy que le costó la vida a su secretaria. (NT). <<

[7] Esas fantasías sobre una aventura del Caribe llevaron al Washington Star a informar, en su edición del 7 de julio: «Un grupo del ala derecha de los cubanos anticastristas financió el allanamiento del Cuartel General del Partido Nacional Demócrata, según fuentes próximas a los investigadores. Estas fuentes dicen que el grupo anticastrista financió ese allanamiento en el complejo Watergate, como parte de un esfuerzo continuado para mantener a los Demócratas bajo vigilancia, debido al temor que sienten esos grupos de que los candidatos principales del Partido Demócrata a la nominación para la candidatura a la presidencia sean procastristas».

El New York Times había destinado a Tad Szulc, el especialista del periódico en cuestiones latinoamericanas y españolas, para ocuparse del caso. Durante casi toda una semana estuvo informando sobre las organizaciones anticastristas cuyos miembros tuvieron relación con algunos de los sospechosos de Miami. Sin embargo, el 26 de junio el Times publicó una información conjunta, de unas 3 000 palabras, realizada bajo la dirección de Walter Rugaber. Esa información daba un mentís a la posibilidad del complot anticastrista y revisaba algunas cuestiones que habían quedado sin respuesta sobre la posibilidad de que la Casa Blanca y el Comité para la campaña electoral de Nixon estuviesen implicados en el asunto. <<

[8] La Bell System es una compañía telefónica, privada, que cubre una parte del territorio de los Estados Unidos. (NT). <<

[9] Esos 89 000 dólares fueron mencionados por Silbert, por primera vez, durante una audiencia para la determinación de fianzas de los sospechosos del caso Watergate, a principios de julio. Durante la audiencia, el abogado de Barker dijo que los 89 000 dólares habían pasado por la cuenta corriente de Barker, como resultado de una transacción inmobiliaria en la cual había representado a un grupo de inversionistas chilenos. Éstos no podían ser identificados, dijo el abogado de Barker, porque eso podría significar represalias políticas contra ellos. El negocio no pudo llevarse a cabo y Barker devolvió a los inversionistas en cuestión sus 89 000 dólares, explicó el abogado. <<

[10] El 20 de abril de ese año, 89 000 dólares fueron depositados en la cuenta de Barker en forma de cuatro cheques extendidos a nombre de Ogarrio, en la Ciudad de México, y endosados por éste y depositados en Miami, según informaba el Times. Los cheques eran de 15 000, 18 000, 24 000 y 32 000 dólares respectivamente. Barker, posteriormente, sacó el dinero de su cuenta. Un hijo de Ogarrio, de 28 años de edad, había dicho al Times que ni él ni su padre habían visto aquellos cheques del Banco Internacional y que ninguna de las firmas que aparecían en el dorso de los citados documentos bancarios tenía el menor parecido con la firma de su padre. <<

[11] La señora Piper, una dama distinguida de la sociedad de Minneapolis, acababa de ser encontrada atada a un árbol en medio de un bosque después de que su marido pagó un millón de dólares por su rescate, la suma más elevada que jamás se pagó en un secuestro en la historia de Estados Unidos. (Hasta la fecha en que se escribió el libro). <<

[12] Había sido tratado de alcoholismo y trastornos mentales. <<

[13] Creemos oportuno dejar las iniciales originales del General Account Office que podríamos traducir por Departamento General de Finanzas o de Impuestos, para referimos a este Departamento y evitar confusiones. (NT). <<

[14] En castellano en el original (NT). <<

[15] William P. Ruckelshaus, el Director Jefe de la Agencia para del Protección del Medio Ambiente. <<

[16] John Osborne, el tan altamente respetado crítico de Nixon en New Republic, escribiría una semana más tarde: «Lo que siempre recordaré de la primera conferencia de Prensa política de Nixon en 1972 es su forma de tratar el asunto de los fondos y del espionaje electrónico y nuestro fracaso al tratarlo como debe ser tratado un candidato vulnerable. Fue una lección sobre el poder de sugestión hipnótica de la presidencia». <<

[17] Sloan nunca fue identificado en los reportajes del Post como una de sus fuentes informativas, pues se le había garantizado el anonimato. Por vez primera autorizó el uso de su nombre con motivo de este libro. <<

[18] A finales de mayo de 1974, Magruder fue condenado por un tribunal a diez meses de prisión. (NT). <<

[19] Edward Bennett Williams, el principal de los abogados del Washington Post. <<

[20] «El ego es muy delicado en este negocio del periodismo —diría Bradlee meses después—. Uno lo halaga, lo masajea y no permite que se deshinche. Se le quita a uno de un trabajo y se siente uno frustrado y herido. Yo no puedo obligar a patadas a los demás a que me traigan información, pero no puedo menos que hacerles saber que me siento frustrado si no es así, y que odio el sentimiento de frustración. No deben olvidar que lo odio». <<

[21] Se sentían cada vez más desolados por la falta de información de primera mano que les llegara por correo o a través de llamadas telefónicas de desconocidos. La red de fuentes burocráticas anónimas de Jack Anderson era legendaria y con mucha frecuencia, gracias a ellas, se publicaron reportajes sensacionales, particularmente escándalos. El caso Watergate parecía ser la excepción. Ni un solo agente del FBI descontento ni ningún empleado del CRP desilusionado se presentaron ante Woodward o Bernstein para ofrecerles información de primera mano. Cuando más cerca estuvieron de una de esas legendarias fuentes de información fue como una semana después de que se hiciera público el auto de procesamiento. El informador les dijo que trabajaba en el Departamento de Justicia y había visto registros en los que se ponía de manifiesto que Jeb Magruder y Bart Porter, conjuntamente con otros, habían mentido al gran jurado. La persona encargada de la investigación sabía que mentían. Una política de presiones poco corriente se venía ejerciendo, principalmente desde la Casa Blanca, para que la investigación no llevara a ninguna parte. Pero los periodistas no lograron que la informante siguiera al teléfono ni que les propusiera la forma de seguir hablando con ella. Estaba demasiado asustada y nunca más volvió a ponerse en comunicación con ellos. <<

[22] Recuérdese que Edward (Teddy) Kennedy tuvo un accidente de coche que le costó la vida a su secretaria. <<

[23] Ninguna de ellas salió porque el carrete había sido mal colocado en la cámara. <<

[24] Universidad Southern de California. La hemos representado generalmente por dichas siglas, como se hace en el original. (NT). <<

[25] La llamada «Carta Canuck», había constituido el principio del fin de la campaña de Muskie, al menos así lo expresaron varios de los ayudantes del Senador en su campaña. El 24 de febrero, dos días antes del plazo fijado para el comienzo de la campaña de Muskie, en Manchester, New Hampshire, el periódico de derechas de William Loeb, el Manchester Union Leader, había publicado en primera página un editorial en la que se atacaba a Muskie. Se titulaba: «El Senador Muskie insulta a los franco-norteamericanos». Acusaba a Muskie de hipocresía pues, mientras apoyaba a los negros, utilizaba el nombre de «Canuck», un calificativo despreciativo para los norteamericanos de origen franco-canadiense, decenas de miles de los cuales tendrían que votar en New Hampshire.

La «prueba» de ello había sido una carta semiliteraria que ostensiblemente había sido enviada por correo a Loeb desde Deertield Beach, Florida, y publicada por el Union Leader el mismo día en que publicó el mencionado editorial. El firmante de la carta afirmaba que uno de los colaboradores de la campaña de Muskie había dicho en una reunión política en Fort Lauderdale que «nosotros no tenemos negros, pero tenemos “cannocks” (sic)», y el senador, según la carta, había sonreído con complicidad y dijo: «Iré a New England y lo veremos». La campaña de Muskie había alegado que la carta era una falsificación y había establecido una investigación que no sirvió para dar con el autor.

El 25 de febrero, Loeb había reproducido un artículo publicado dos meses antes en Newsweek sobre la esposa del senador. Se titulaba: «Jane, la del gran papaíto» y en él se describía a Jane como fumadora de marihuana, gran bebedora y que usaba un idioma demasiado «colorido» para el plano de la Prensa.

A la mañana siguiente, en un rápido discurso político que debía pronunciar desde la caja de un camión descubierto, Muskie abandonó el texto que tenía preparado para su discurso y atacó a Loeb al que llamó un «cobarde sin riñones». Después, defendiendo a su esposa de los duros ataques que se habían hecho contra ella, perdió el control y comenzó a llorar. Nadie entre los partidarios de Muskie, como entre sus adversarios o la Prensa, se atrevió a discutir que aquel incidente causó un efecto desastroso en su campaña. Derrumbó la imagen de calma, frialdad y capacidad de raciocinio, que había sido la llamada básica que atrajo a los eventuales votantes en favor de Muskie y, además, atraía la atención en el último minuto de los votantes de New Hampshire sobre la supuesta palabra despectiva utilizada por Muskie contra los franco-canadienses, lo que le privaría de una gran cantidad de votos en la primaria Demócrata. <<