Sous le soleil écrasant du Sud italien, le sang des Scorta transmet, de père en fils, l'orgueil indomptable, la démence et la rage de vivre de ceux qui, seuls, défient un destin retors. Prs l'auteur de La Mort du roi Tsongor (prix Goncourt des lycéens 2002, prix des Libraires 2003).
Un homme avance sur sa mule dans un paysage pétrifié de chaleur, sous l'implacable soleil des Pouilles, en direction du minuscule village de Montepuccio, où il vient assouvir, au risque d'y perdre la vie, son désir et sa vengeance. Ses fautes de jeunesse - vols, violences, crimes de toutes sortes -, il les a payées de dix-sept ans de prison. Désormais libre, il entend bien, de gré ou de force, faire sienne une femme que dans sa jeunesse il convoitait.
De cette vengeance - on pourrait même dire : de cette scène primitive - va surgir la lignée des Scorta, une famille de "pouilleux" marqués par l'opprobre et la faute originelle, mais qui peu à peu, sur quatre générations, parvient à subsister, à planter ses racines dans un sol fruste, à saisir sa chance, transmettre ses valeurs et s'accorder aux beautés de sa terre natale
L'histoire de la famille Scorta se déroule sur un siècle (1870 à nos jours). Elle prend le double aspect d'un récit "objectif" et linéaire eue viennent scander les soliloques d'un des personnages, Carmela, vieillarde qui, avant de perdre la mémoire, se hâte de confier à l'ancien curé de Montepuccio ce qu'elle n'a pu encore raconter à personne : son voyage à New York avec ses frères, la création du bureau de tabac de Montepuccio, et plus largement sa vision subjective de l'aventure des Scorta.
Car ce roman puissamment sudiste et solaire n'est nullement, au sens où on l'entend couramment, une "saga familiale". Marqué par la force de la parole, par la sincérité des personnages, par l'humilité et l'obstination des gens simples, par la recherche et la connaissance des joies élémentaires, le nouveau livre de Laurent Gaudé entrelace les destins comme les voix d'un hymne étincelant d'humanisme.
Romancier et dramaturge, Laurent Gaudé a publié chez Actes Sud plusieurs pièces de théâtre : Combats de possédés (1999), Onysos le furieux (2000), Pluie de cendres (2001), Cendres sur les mains (2002), Le Tigre bleu de l'Euphrate (2002), Salina (2003), Médée Kali (2003), Les Sacrifiées ; et deux romans : Cris (2001 et Babel n°613) et La Mort du roi Tsongor (2002, prix Goncourt des lycéens 2002, prix des Libraires 2003).
El señor de los muertos, publicada en 1995 es una novela donde Holland mezcla realidad y ficción, dándole un nuevo giro al mito del vampiro, con un penetrante sentido de la violencia y del erotismo. De ambiente intenso y emocionante, constituye a la vez una fascinante obra de la literaria alternativa y una moderna novela gótica.Rebeca Carville desea averiguar el paradero de la única copia que queda de las memorias perdidas de Lord Byron. Sus pesquisas la llevan a compartir una botella de buen vino con el famoso escritor romántico, quien no sólo se halla vivo sino que sigue conservando el mismo aspecto hermoso y etéreo que tenía hace casi doscientos años.Pero Rebeca descubre un Byron cansado de la carga que supone la inmortalidad y éste accede a relatar la historia de su extraordinaria vida, comenzando por la oscura y misteriosa iniciación en el mundo de ultratumba.
Un atentado aparentemente sin sentido sobre un indio, enfremo terminal de leucemia; una caja sin valor, aprentemente robada a un multimillonario, hacen aflorar un pasado de codicia, falta de escrupulos y muerte
Un joven escritor que lava platos en las mazmorras de un restaurante oriental evoca las voces de sus amigos y de sus numerosas mujeres en un vertiginoso testimonio de lenguas y pieles africanas, orientales, latinas y también francesas. Pocas veces una obra de ficción ha palpado con tanto dramatismo, tensión y belleza el mundo de los inmigrantes. El síndrome de Ulises, como se llama a las pesadumbres de los inmigrantes en la soledad de un país desconocido, a las que se incuban en los guetos donde se hacinan los extranjeros ilegales, es una novela más cercana al París desaforado y precario de Henry Miller que al festivo de Hemingway o de Fitzgerald. Un relato sobre vidas salvajemente jóvenes alumbradas tan sólo por la intensidad de sus aventuras.
Santiago Gil se acerca en esta novela a los fracasos cotidianos y diarios que no aparecen casi nunca en los periódicos ni en las televisiones. Se cuenta la historia de una familia que, de repente, ve cortada sus expectativas de felicidad por la crisis económica, la falta de oportunidades y la propia irresponsabilidad de uno de sus protagonistas. Narrada a cuatro voces, y, por tanto, desde cuatro puntos de vista diferentes, en ella aparecen muchos de los problemas cotidianos que sufren a diario quienes habitan en los lindes de una situación marginal. Situada en Las Palmas de Gran Canaria, la historia de esta familia puede ser la misma que viven otras en Madrid, en Londres o en Nueva York. Podríamos afirmar que ´Las derrotas cotidianas´ nos acerca, con nombres y apellidos, a la frustración y al fracaso de los que no tienen nada y, paradójicamente, ven como lo van perdiendo todo cada nuevo día que va pasando.
En 1998, tres bandidos fuertemente armados salieron de los cañones de Four Corners en una camioneta robada, Mataron a un policía, sostuvieron un tiroteo con perseguidores y, finalmente, escaparon a una persecución que llegó a reunir a cientos de agentes de más de veinte organismos estatales y federales.El delito y la desatinada investigación del FBI dejaron una secuela de misterios: ¿Por qué se suicidó uno de los bandidos? ¿Cómo escaparon sus compañeros? ¿Por qué nadie, en una comunidad tan pobre, ha reclamado todavía la enorme recompensa ofrecida por el gobierno? Y, lo que es más confuso aún ¿qué delito iban a cometer cuando el agente Dale Claxton los detuvo, pagando por ello su vida? Tony Hillerman encarga este auténtico rompecabezas a sus agentes de la policía tribal navaja, el sargento Jim Chee y el lugarteniente Joe Leaphorn. En la actualidad, el recuerdo de la desafortunada persecución de 1998 permanece dolorosamente fresco.
La conspiración de las máscaras
Narra los sangrientos sucesos que el destino entreteje en torno a Henry Highhawk. un conservador del museo Smithsoniano (Washington) de ascendencia navajo, empeñado en reivindicar los derechos de su pueblo mediante una macabra profanación de tumbas, así como el terrible enfrentamiento entre opositores al régimen chileno y funcionarios diplomáticos de ese país. A partir de un asesinato aparentemente sin solución, dos policías desvelan una trama cuyos hilos conducen a un inesperado desenlace, en una veraz descripción de las costumbres del pueblo navajo y una evocación maestra de la belleza del Oeste americano.
Este libro es la crónica de esa impostura centrada en la época en la que un grupo del partido socialista, creyéndose depositario de valores generacionales, se hizo con el poder en torno a Zapatero, perdiéndole el respeto a las palabras, a los números y a los hechos y ensayando una política incierta e imprevisible, en la creencia de su superioridad moral y en la idea de que el pasado puede ser modificado en función de sus necesidades de presente. Es, asimismo, la crónica de su fracaso, el relato de una decepción.La socialdemocracia es un espacio privilegiado para la exhibición de los sentimientos, fenómeno que ha tenido especial relevancia en la España de Zapatero. Nunca como en estos siete años se ha sustituido en la política la acción de los gobernantes por la declaración de sus buenas intenciones, la ética de la responsabilidad por el enunciado de las convicciones, los hechos por las palabras y la realidad por la invocación del ideal.«Lágrimas socialdemócratas» es la crónica de una impostación sentimental. No deben confundirse con las de cocodrilo, sino, en todo caso, con las perlas cultivadas. Para obtener unas buenas lágrimas socialdemócratas se mete una arenilla en un ojo progresista y se deja que la anatomía haga su tarea. Las lágrimas serán tan artificiosas como las perlas cultivadas.
La misma plaga que diezmó Europa en el siglo XIV amenaza con desencadenarse hoy en las tierras altas y áridas del Sudoeste norteamericano. Pero el policía navajo Jim Chee y su mentor, Joe Leaphorn, descubren que un homicida aún más mortífero acecha en la reserva. Cuando el teniente Chee atrapa a un cazador furtivo de águilas hopi con las manos en la masa –agazapado sobre el cuerpo ensangrentado de un joven oficial de la policía tribal de los navajos–, parece que se trata de un caso claro. Incluso los agentes federales están de acuerdo, y parece que el hopi irá directo a la cámara de gas. Hasta que aparece Joe Leaphorn y obliga a reabrir el caso. Leaphorn, ya retirado de la Policía Tribal, ha sido contratado para encontrar a Cathy Pollard, una impetuosa bióloga que desapareción en la misma zona apartada el mismo día en que el policía navajo fue asesinado ¿Es sopechosa? ¿O una víctima? ¿Y qué piensa Chee y Leaphorn del informe que dice que una hechicera navaja fue vista en la misma zona y en el mismo momento?
Todos hemos querido cambiar de vida, todos hemos querido huir alguna vez.Cuando el joven Jacob pierde todo, su familia y su futuro, y el mundo entero parece al borde del abismo en los difíciles años treinta, se aventura en un circo ambulante para trabajar como veterinario. Transcurren años de penuria y crueldad, pero también de ensueño y plenitud, pues Jacob encuentra en el deslumbrante espectáculo de los hermanos Banzini la amistad, al amor de su vida y a la traviesa elefanta Rosie.Han transcurrido ya muchos años, pero Jacob no se resigna a la postración que el destino le depara. Con renovada valentía nos revelará un secreto impactante y decidirá emprender nuevas andanzas, cueste lo que cueste.Sara Gruen, con un estilo apasionado y vibrante, ha escrito una novela aclamada por millones de libreros y lectores. Romance, lucha, asesinato, tragedia y humor integran el cartel de esta gran función que conmueve y asombra por igual.
La llegada de una arqueóloga a una reserva de los navajos y el decubrimiento de que las ruinas han sido saqueadas darán pie a la investigación de varios crímines misteriosos en los que parecen haber intervenido fuerzas ocultas, 'Ladrón de Tiempo' cautiva al lector desde sus primeras páginas por su fascinante ambientación y su trama perfectamente elaborada.
Isabel Duncan, científica del Laboratorio de Lenguaje de Grandes Primates, no comprende a la gente pero sí entiende a los simios, especialmente a los bonobos Sam, Bonzo, Lola, Mbongo, Jelani y Makena, que son capaces de razonar y de comunicarse en el lenguaje de signos americano. Isabel se siente más a gusto con ellos de lo que jamás se ha sentido entre los humanos, hasta que conoce a John Thigpen, un periodista centrado en su matrimonio que está escribiendo un artículo de interés humano. Pero, cuando una explosión hacer volar el laboratorio por los aires, la crónica de John se convierte en el reportaje de su vida.
Jim Chee, de la policía tribal de la reserva de los navajos y el teniente Joe Leaphorn, deben investigar un crimen que les conducirá al oscuro y místico mundo de la brujería india...
El FBI oculta en la reserva navajo a un testigo protegido. No se ha avisado a la Policía Tribal. Pero aparecen los problemas que Jim Chee debe resolver.
Nada hacia prever que la búsqueda de un presunto gamberro embadurnador de rocas podría ser el detonante de una cascada de asesinatos. Comenzando por el de Delbert Nez, policía amigo de Jim Chee, y eso que éste no tardó en detener al sospechoso número uno, un viejo navajo borrachín llamado Pinto, experto en las tradiciones de su pueblo. Pero, ¿por qué Pinto se encierra en un absoluto silencio? ¿a qué se debe el interés por él de dos distinguidos profesores universitarios? Y sobre todo, ¿por qué no se detiene el lento goteo de asesinatos? Chee deberá aplicar a fondo su ingenio, que le llevará a rastrear en un pasado de violencia y en un presente de codicia.
Toute Une Vie Bien Ratee: Recits
«À quoi bon ma vie immobile dans ce trou noir, je me dis, quand partout alentour s'agitent des ingénieurs en aéronautique, parcourent en tous sens la planète Messieurs les Administrateurs des Îles Éparses et que des experts assermentés près les tribunaux expertisent tandis qu'ailleurs attaquent formidablement des banques des bandits prodigieux ? Vrai, comment ne pas se demander ce que l'on est venu faire là au milieu et d'où nous vient cette audace de respirer le même air qu'eux ?
Il est déjà fort tard dans la nuit quand, sous le couvercle de ma boîte de camembert, je parviens à réduire tous ces gens importants en bouillie et ramener leurs prétentions au niveau des miennes ; alors, adieu plomberie existentielle ! je glisse enfin vers le sommeil, tel un lézard sous la lune, lentement avançant sur ses petites pattes à la recherche de trèfles à quatre feuilles dans le gravier des cimetières.»