Los grandes enigmas de La Segunda Guerra Mundial
Nos hallamos en la primera fase de la Segunda Guerra Mundial. Aquella que los franceses designan con el expresivo apelativo de drole de guerre (la «guerra en broma») y los alemanes llaman la «guerra sentada», la Sitzkrieg. El 10 de enero de 1940 un avión Messerschmitt realiza un aterrizaje forzoso en territorio belga. A su bordo se hallan los planes secretos para la invasión. ¿Se trata de un azar desgraciado o simplemente de una trampa? ¿Una imperdonable ligereza del Alto Mando alemán o documentos apócrifos destinados a engañar a los aliados? En cualquier caso, cuatro meses después sobrevendrá el irresistible «golpe de guadaña» de las Ardenas.
Los grandes enigmas históricos de antaño 01
¿Cómo explicar la herejía cátara? ¿Por qué miles de antiguos católicos prefirieron ser excomulgados antes que renegar de su nueva fe? De hecho la herejía cátara al margen de sus dramas y masacres, precipitará sin pretenderlo, el proceso de la unidad de Francia. Marcará el final del estado feudal e iniciará el dominio de los reyes capetos sobre la Francia del Sur, es decir, la que tiene Toulouse por capital. La pira de Montsegur será el punto culminante de esta guerra entre el Norte y los herejes sudistas.
Los grandes enigmas históricos de antaño 02
La leyenda del Grial ha sido, desde la Edad Media, fuente de inspiración para poetas, escritores y músicos. El primero en mencionarla fue Chrétien de Troyes, a comienzos del siglo xu, en un largo poema titulado Parsifal o el cuento del Grial, cuya acción transcurre en la corte del rey Arturo. ¿Se basa esta leyenda en hechos históricos o trátase de una mera ficcion literaria? ¿Tuvo sus orígenes en Europa, en Arabia o en Asia? Y ante todo, ¿qué cosa era di Grial? ¿Acaso la copa de que se sirvió Jesucristo en la Cena de Jueves Santo, o quizás el vaso en el que fue recogida la Preciosa Sangre del Crucificado? ¿Quizás una piedra filosofal de origen celeste? O bien, como dicen otros, ¿el símbolo de la Gracia que recae sobre los que hacen penitencia, o el de la Suprema Sabiduría, que habría de dar el dominio sobre todo el Orbe a quien lograse alcanzarla? Esta última hipótesis se basa en las misteriosas tradiciones surgidas en tomo del orden de los Templarios. También entre los Cátaros se hallan trazas y alusiones al Grial.
Los grandes enigmas históricos de antaño 03
«¡Por orden del Rey, señores, por orden del Rey! Acaban de sonar cinco tiros en las inmediaciones del palacio del Louvre, esta mañana del 24 de abril de 1617. Un hombre ha caído herido de muerte. Es el señor más poderoso del reino, el favorito de María de Médicis: Concino Concini, mariscal de Ancre. Ha sido ejecutado por orden de Luis XIII. Este asesinato señala la entrada en la escena política del joven rey de dieciséis años. La regencia de María de Médicis termina así con la desaparición de su consejero. ¿Cómo pudo llegar a set rival del Rey un hombre que había ido a Francia en busca de «la fortuna o la muerte»? Su esposa, Leonora Galigai, fue principal artífice de su prodigiosa ascensión. El hecho (pie motivó su muerte puede considerarse en realidad un golpe de Estado regio. «Mandé detener y procesar al duque de Enghien porque era necesario para la seguridad, el interés y el honor del pueblo francés…», diría Napoleón en su testamento, redactado en Santa Elena. ¿Por qué esta justificación de última hora? Muchos fueron, cierto es, los que hablaron de asesinato respecto a la ejecución del duque de Enghien. Secuestrado en Alemania por orden de Bonaparte, Luis-Antonio-Enrique de Borbón, duque de Enghien, fue condenado a muerte tras un simulacro de proceso, y fusilado, aprisa y corriendo, en los fosos de Vincennes. Sin embargo, era inocente de la mayor parte de los cargos que se le imputaban, y especialmente de haber conspirado contra el primer cónsul. La precipitación y el excesivo celo de los colaboradores de Bonaparte fue causa determinante de la ejecución del duque de Enghien, pero el futuro emperador sancionó el hecho con su autoridad. Durante setenta y dos días la capital francesa, erizada de barricadas, se vería dominada por un poder insurreccional. Es en la primavera de 1871 que tiene lugar la epopeya de la Comuna, acabada en medio de una represión impecable, con su secuela de procesos y ejecuciones capitales. ¿En qué forma llegó el pueblo de París a sublevarse contra el Gobierno legal, prácticamente a la vista del enemigo prusiano, del vencedor del año anterior, que acampaba en los suburbios de la capital? Todo comenzó cuando el Jefe del Gobierno, Thiers, dispuso que sus tropas se hicieran cargo de las baterías de Montmartre y de Belleville: de los 27 cañones que los parisienses habían adquirido por suscripción pública.
Los grandes enigmas históricos de antaño 04
Aquella pugna entre antagónicas concepciones sociales habría de causar una víctima inocente: la infanta Doña Juana, «La Beltraneja», cuyos innegables derechos al trono de Castilla dependían de la legitimidad o bastardía de su nacimiento. Desde luego, la poco envidiable fama del rey Enrique IV, su padre putativo o auténtico, resultó, en definitiva, fatal para ella, y a la vez argumento poderoso del que usaron, y quizás abusaron, tanto los partidarios de Isabel, hermana del Rey» como los de su esposo el Infante de Aragón. Sin embargo, a las interioridades de un pleito familiar, con sus bajezas y detalles escabrosos, se sobrepuso, en la resolución del pleito, una circunstancia mucho más decisiva: las aspiraciones de la niña- infanta Doña Juana se identificaban con un mundo en trance de desaparecer; los jóvenes Isabel y Fernando, en cambio, eran personificación de las nuevas fuerzas sociales que con ímpetu arrollador irrumpían en el orbe occidental.
Los grandes enigmas históricos de antaño 05
El bofetón que la infanta Luisa Carlota propinó al Ministro del Rey, Calomarde, simboliza el renacer de la lucha entre liberales y absolutistas, después de los siete años «absolutamente absolutos» que Femando VII administró al asendereado pueblo español, desde 1823 hasta su matrimonio con la bella y joven sobrina del Rey, la princesa napolitana María Cristina. Después de la boda, el talludo Femando, como cualquier marido en sus circunstancias, que, después de varios fracasos matrimoniales encontraba por fin una mujer de verdad, guapa y además fogosa, tenía que ser influido favorablemente en su carácter por el aura de feminidad que le rodeaba. Femando se hizo menos tiranuelo. No es que las convicciones liberales de María Cristina estuviesen demasiado acendradas. Pero era dulce, bondadosa (por lo demás, desprovista totalmente de carácter) y no gustaba de los excesos; naturalmente, tampoco de los,excesos realistas. Por otra parte, había los derechos al trono de una hija, que era preciso defender. Y casualmente, el adversario más peligroso, el infante Don Carlos, hermano del Rey, era personificación del absolutismo. En consecuencia, la madre de la tierna princesita de Asturias tenía que buscar apoyo en el campo liberal; y liberal fue la reina, quizá de boquilla. En cambio, su hermana Luisa Carlota lo era de verdad y además, mujer de armas tomar.
Los grandes enigmas históricos de antaño 06
El siglo dieciocho ya está iniciando su cuesta abajo: en marzo de 1766 algo que puede parecer una simpleza, un bando por el que los madrileños se ven obligados a «europeizar» su forma de vestir, provoca una situación conflictiva dentro del largo y pacífico reinado de Carlos III: la capital se amotina, el rey parte preocupado para su retiro de Aranjuez, muertos, crisis de gobierno. Años más tarde la Compañía de Jesús, inculpada por el Gobierno del hecho, tiene que abandonar España… Es lo que ha pasado a la historia con el nombre de «Motín de Esquilache». ¿Era di cambio de ropa un mero capricho del «ilustrado» ministro italiano? ¿Se puede considerar la reacción del pueblo como una simple «revolución de plazuela»? ¿Estamos ante un pueblo que toma contienda de su fuerza política o ante una población que, sencillamente, se aferra con fuerza a las costumbres patrias? ¿No será, más bien, que las masas amotinadas están, como marionetas, movidas por los sutiles y bien dirigidos hilos de intereses ocultos? El «Motín de Esquilache» es uno de esos casos históricos en que la envergadura de los hechos está en desproporción con la pequeñez de las causas aparentes. Por eso, es uno de los enigmas de la Historia de España.
Los grandes enigmas históricos de antaño 07
«¿El doctor Livingstone, supongo? -Sí… Me es grato estar aquí para recibirlo.» Este diálogo casi de pura cortesía se desarrolla, el 10 de noviembre de 1871, no en un club privado londinense sino en pleno corazón de África. El periodista Stanley acaba de encontrar al explorador Livingstone al que se creía muerto. Este insólito encuentro africano marcará el comienzo de la vocación de Stanley. Durante años se lanzará por su cuenta y riesgo al descubrimiento de este vasto continente aún por explorar. Se sucederán, una tras otra, las marchas penosas y no faltarán los dramas en medio de la selva hostil. Stanley es, verdaderamente, quien, fundador de un imperio, antes de morir de una absurda caída sobre una acera, pondrá el Congo en manos del Rey belga.
Los grandes enigmas históricos de antaño 08
El 24 de julio de 1568 moría, en digna prisión, el príncipe don Carlos. Diagnóstico: fiebres tercianas malignas dobles, con vómitos y diarrea, causada por el frío de la nieve ingerida. Tres siglos más tarde, unos soldados franceses, al abrir su féretro en El Escorial, se encontraron el cuerpo cubierto de cal y sus ropas destrozadas por la acción de este elemento. Enfermizo, feo, retrasado mental según muchos, el príncipe don Carlos ha conseguido, sin embargo, encolerizar a su padre Felipe II hasta el punto de… ¿Un caprichoso? ¿Conspirador contra su padre, capaz de ponerse a la cabeza de la sublevación de los Países Bajos? ¿Un ambicioso? Es un enigma de los Grandes Siglos de la Historia de España…
Los grandes enigmas históricos de antaño 09
¿Intentó la Montespan envenenar a Luis XIV? El mismo Rey Sol quemará todos los documentos referentes al asunto de los venenos. ¿Por qué? ¿Temía meter en liza pública a su exfavorita, que le había dado siete hijos? Sin embargo, un hombre conservará la copia o el borrador de las principales actas mandadas incinerar por el rey. Se trata del teniente de policía La Reynie, que dirigió toda la encuesta e interrogó a las envenenadoras. Con el asunto de los venenos nos introducimos en todo un mundo maloliente y misterioso, donde no se habla más que de magia, sortilegios, misas negras y asesinatos en serie.
Los grandes enigmas históricos de antaño 10
Personaje de leyenda, Garibaldi entrará en la historia, en el siglo pasado, al frente de sus gloriosos Camisas rojas. Aventurero genial, revolucionario nato, patriota ferviente, Garibaldi dirá en sus Memorias, hablando de su existencia sin reposo: «Una vida agitada, hecha de bien y mal, como pienso que es la de la mayoría de la gente. Tengo la conciencia de haber buscado siempre el bien tanto para mis semejantes como para mí mismo. Y, si alguna vez hice el mal, estoy seguro de haberlo hecho involuntariamente…» La expedición de los Mil a Sicilia será uno de los episodios más sorprendentes de la vida movida de este político italiano, entusiasta e inocente a la vez.
Los grandes enigmas históricos de antaño 11
«El lunes de Pascua, 31 de marzo (de 1578), mientras Juan Mesa y yo vigilábamos por los contornos, llegaron a nuestros oídos los primeros rumores de haber sido asesinado Escobedo…» Estas palabras del paje Enríquez, uno de los que declararon en el interrogatorio posterior, pueden introducimos en la intriga que rodeó la muerte del secretario de don Juan de Austria, Juan de Escobedo. Nuestro estudio recoge todos los fundamentos en que pueden apoyarse las hipótesis que se hacen sobre este intrigante asesinato.
Los grandes enigmas históricos de antaño 12
¿Tuvo la revolución rusa de octubre de 1917 un verdadero precursor en la persona de Pugachev, que sublevó a los Cosacos contra Catalina II? No hay duda de que, en 1773, Pugachev desencadenó una revuelta popular, sobre todo de los siervos contra sus señores. Pero, al mismo tiempo que la lucha contra el hambre ¿no fue la independencia regional el tema número uno de la insurrección? Aún más, ¿quién era realmente este Pugachev, que se presentaba como el pretendiente al trono imperial de todas las Rusias? ¿Un iluminado, un loco, un verdadero revolucionario, un simple farsante o un agente secreto manipulado por los turcos? La realidad es que la rebelión cosaca hará vacilar, en su base, la santa Rusia de Catalina II. Al final, Pugachev será arrestado y ejecutado en 1775. La sangrienta represión de los Cosacos seguirá un año después, y Catalina II hará todo lo posible por borrar incluso el recuerdo de la revuelta. * * * «A las 2 horas 49 minutos de la madrugada del día 1 de noviembre de 1700 Carlos II, el último de los Habsburgos españoles, dejaba de existir. La autopsia demostró que tenía el corazón del tamaño de una nuez, tres grandes piedras en el hígado, los riñones llenos de agua y los intestinos podridos.» Estas palabras del autor de nuestra monografía pueden dejar vislumbrar la decadencia, las intrigas que rodearon la vida y la muerte de este rey y el acabamiento en España de la dinastía que representaba. ¿Existieron realmente los «hechizos», o se trataba de culpar «a nadie» de una política en la que todos eran reos? * * * ¿Podría haberse evitado la guerra de 1870, que costó a Francia miles de muertos y millares de francos-oro? Ni Napoleón III ni Guillermo I eran partidarios de ella; sin embargo, un simple despacho, hábilmente redactado por Bismarck -el famoso despacho de Ems-, será suficiente para poner, en 1870, a Francia en ebullición. Nada podrá ya impedir esta guerra, deseada por el «Canciller de hierro» para llevar a cabo su ambicioso plan de unificación de Alemania bajo el yugo de Prusia. ¿Es Bismarck el único responsable del conflicto? Su intervención en la negociación entre Guillermo I y el embajador de Francia ¿impidió realmente la conclusión de un acuerdo que hubiera evitado el conflicto entre los dos países? Quizá; pero en Francia el «partido de la guerra», desde hacía tiempo, había hecho todo lo posible por hacer inevitable el enfrentamiento. He aquí cómo los dos países se vieron metidos en un engranaje que llevará irreversiblemente a la crisis sangrienta y a la derrota francesa de Sedán.
Los grandes enigmas históricos de antaño 13
Viena, 1814: los cuatro aliados, Prusia, Rusia, Austria e Inglaterra, están reunidos para reconstruir Europa y repartírsela a placer. Napoleón está vencido; nada podrá estorbarles. Sin embargo, hay un hombre que pondrá todo en entredicho gradas a su habilidad, cinismo, sentido de la diplomacia y también ausencia de escrúpulos. «No deseo nada -dirá Talleyrand a sus interlocutores-; un gran respeto es todo lo que quiero para Francia.» El antiguo ministro de Napoleón obtendrá mucho más; será la vedette del Congreso de Viena. En un primer momento conseguirá hablar en pie de igualdad con los antiguos adversarios de Francia, para imponerles después sus propios modos de ver las cosas. Por añadidura Talleyrand será d artesano de la dislocación de la coalición aliada. ¿Cómo explicar esta victoria francesa en el Congreso de Viena? Cuando se le pida razones de su éxito inesperado, Talleyrand responderá sencillamente: «Cojeé.» El que será llamado «diablo cojo» y al que dirá Napoleón «Sois un poco de m… envuelta en seda» comenzará su prodigiosa carrera en las filas del clero. Obispo de Autún, llegará a ser diputado del clero en los Estados Generales de 1789. Aquí comienza su vida de hombre político, que durará cerca de cincuenta años. Talleyrand sobrevivirá a todos los regímenes. Sus servidos serán tan buenos bajo la Legislativa como con d Directorio, di Consulado, el Imperio, Luis XVIII, Carlos X, Luis Felipe Justo antes de extinguirse del todo, Talleyrand murmurará: «Sufro torturas de condenado», a lo que Luis Felipe habría replicado sin más: «¡Por fin!» Con todo, Talleyrand nunca tendrá la impresión de traicionar a su señor de turno; siempre se dirá estar al servicio de Francia, lo que le proporcionará una excusa para todas sus traiciones y compromisos. Su vida privada será tan sorprendente y ambigua como la política. * * * ¿Cómo aparecen las guerras? Algunas son el resultado de un hecho concreto que, de pronto, inflama las pasiones; otras constituyen el último eslabón de un diabólico engranaje. ¿Qué hay de la guerra hispano-americana que tuvo lugar a fines del siglo pasado en Cuba y Filipinas? ¿Era una guerra teledirigida? ¿En ese caso, por quién? ¿Qué papel jugó en el asunto la prensa americana sensacionalista del grupo Hearst? ¿Se puede hablar de una guerra de liberación y emancipación? En realidad todo comenzará el 15 de febrero de 1898 con la explosión del acorazado americano Maine en la rada de La Habana. ¿Provocación, sabotaje o simple accidente? Tal explosión será el punto final de una larga crisis y el de partida de un conflicto. España, que tendrá que padecer dos impresionantes Trafalgar, preferirá al final «honra sin barcos que barcos sin honra». Esta guerra marcará el final de viejo imperio español y la toma de posesión, por parte de los norteamericanos, de Cuba y Filipinas. * * * ¿Cómo murió Luis II de Baviera, apodado el rey loco? ¿Murió suicidado o, más bien, ahogado al intentar escapar de su residencia vigilada del castillo de Berg? ¿Era efectivamente loco, como han intentado probar sus enemigos? De hecho sus extravagancias y lo que se ha llamado las taras de su vida privada nunca le impidieron comportarse con clarividencia en la política. Además, este rey romántico y misógino participará concretamente en la grandiosa hazaña de su amigo Wagner. Sin embargo, los excesos de su carácter atormentado y su inadaptación hacen más misteriosa tanto su vida como su muerte.
Los grandes enigmas históricos de antaño 14
Un muchachote rojizo, con un cuchillo en la mano, se precipita sobre la carroza real. Asesta con brutalidad varios golpes. Un hombre grita: «¡Ay! ¡Estoy herido!» A los pocos instantes, Enrique IV, al que se llamaba el buen rey Henri, dará su último suspiro. Estamos en 1610, a catorce de mayo. Ravaillac, el asesino, será pronto detenido, juzgado, condenado a muerte y ejecutado. Afirmará haber actuado solo; sin embargo, algunos se empeñarán en ver en este atentado la obra de un gran complot. ¿Se puede hablar de maquinación? ¿Ha habido alguien que ha armado el brazo de Ravaillac, después de haber asediado al asesino? Ciertamente, los complots no faltaban en aquella época; de los enemigos del rey, unos tenían motivos religiosos, otros políticos, amorosos o personales. Pero, ¿tuvo necesidad de ser atizado el odio de Ravaillac? ¿Tuvieron su papel en este asunto las recientes guerras de religión y un clima cada vez más en contra del rey en ciertos ambientes católicos? ¿Qué influencia pudieron tener sobre el misticismo desequilibrado de Ravaillac las teorías sobre el tiranicidio lanzadas por algunos religiosos? Al dar la noticia del asesinato a María de Médicis, el canciller Sillery dirá: «En Francia los reyes no mueren.» La regencia de la reina madre durará siete años y terminará con la desaparición de su favorito Concino Concini. Será asesinado por orden de Luis XIII, hijo del buen rey Enrique. * * * El veintiuno de octubre de 1805, la flota franco-española de Napoleón conoce un desastre sin precedentes. Los treinta y tres navíos del almirante Villeneuve, que, bloqueados en el puerto de Cádiz, acaban de ganar alta mar, se enfrentan con las veintisiete naves del almirante inglés Nelson. La batalla es sangrienta. Más de cuatro mil marinos franceses y españoles encuentran la muerte; las bajas entre los ingleses son diez veces menores. Sin embargo, el almirante Nelson, el genial vencedor de Trafalgar, cayó muerto en los comienzos del combate. ¿Cómo explicar esta derrota de la flota napoleónica? ¿Por qué el emperador le dio la orden de ganar la costa? ¿Cuál es el origen profundo de la inferioridad de la flota aniquilada en Trafalgar? La cólera de Napoleón correrá pareja a las dimensiones del desastre. Con todo, en diciembre del mismo año, se dará la batalla de Austerlitz y, con ella, de nuevo la gloria para el emperador. * * * Camarón. Para la legión extranjera este nombre es sinónimo de gloría y valentía. Sin embargo, Camarón es una derrota. Sobre la fosa común de los legionarios se escribirá: «Menos de sesenta se enfrentaron a todo un ejército, cuya masa los aplastó. Estos soldados franceses se vieron abandonados por la vida, más que por el valor, el treinta de abril de 1863.» Los mejicanos no podrán comprender jamás cómo este puñado de legionarios consiguió resistirles durante horas dentro de una hacienda. Cada uno de esos legionarios había jurado «luchar hasta el último extremo» para salvar un importante convoy francés. ¿Se trataba de un suicidio heroico o es que los legionarios esperaban aún la llegada de refuerzos? Esta batalla sin igual de Camarón será uno de los episodios sangrientos de la aventura mexicana de Napoleón III, cuya finalidad era poner sobre el trono al emperador Maximiliano.
Los grandes enigmas históricos de antaño 15
Un puritano revolucionario, que combatirá a la vez a la monarquía y a la Iglesia establecida, se va a convertir, durante unos años, en el amo de Inglaterra. Oliverio Cromwell, uno de los más grandes jefes militares de la Historia, será un verdadero rey sin corona, con el simple título de Lord Protector. La ascensión fulgurante de este gentilhombre campesino es metódica: comienza durante la primera guerra civil, de 1642, para llegar a abatir, durante un tiempo, a la realeza. Tras el protectorado de Cromwell todo habrá cambiado en Inglaterra. Aunque después de su muerte no se ahorren esfuerzos por olvidarlo. Paradójicamente, su cadáver desenterrado y pendido de la horca simboliza el comienzo de una época. * * * El año 1700 cierra un siglo y, con él, una dinastía que había reinado en España durante 200 años. Su último representante, Carlos II, reúne tanto en su persona como en su gobierno los agudísimos síntomas de decadencia que el Imperio venía arrastrando desde tiempo atrás: pocas veces un monarca ha personificado más claramente el agotamiento y la disgregación de sus reinos. Se ha tocado fondo. Pero con el siglo XVIII llegan aires nuevos; aires de renovación venidos de la vecina y pujante Francia. Una nueva dinastía, los Borbones, y una nueva visión política, tomada del modelo francés, inauguran este período de la historia de España. Luis XIV es el director de la nueva orquesta, pero dirige a través de una persona que encama toda la vitalidad y el prestigio de Francia: la Princesa de los Ursinos. Ana María de la Trémoille será la pieza esencial de la nueva maquinaria, su pulmón y su cerebro; en ella se apoyarán el resto de los actores en los momentos de peligro y de ella emanarán las directrices fundamentales de la Reconstrucción. Su gran personalidad humana y sus dotes políticas la colocan en un puesto muy alto dentro de la compleja e importantísima época que acaba de llamar a las puertas de nuestra Historia. * * * Un fabuloso tesoro desaparecido, una orden religiosa a la que se acusa de todo lo malo pero, principalmente, de desviacionismo impío y especulación financiera. El 13 de octubre de 1307 el rey francés Felipe el Hermoso desencadena contra la orden de los Templarios una operación policíaca sin precedentes. ¿Por qué esta brutal decisión? ¿Por ser ellos más ricos que el rey mismo y, como consecuencia, más poderosos? ¿Por desviaciones heréticas? Lo económico y lo dogmático se entrecruzan. Pero, ¿ha existido en realidad el famoso tesoro de los Templarios?
Los grandes enigmas históricos de antaño 16
«Si la guerra tuviera que durar un año, no tendríamos que comprar ni un botón de polainas.» Con estas palabras el mariscal Leboeuf, ministro de la Guerra, anunció el 15 de julio de 1870 que Francia estaba dispuesta a entrar en guerra contra Prusia. Al mismo tiempo, en la plaza de la Concordia, una turba excitada grita slogans patrióticos, mientras repite: «¡A Berlín! ¡A Berlín!» Sólo cuarenta y ocho días después llegaba el desastre de Sedán y la capitulación del ejército de Napoleón III. El hito final del Imperio francés: se proclama la República al sublevarse, unos meses después de Sedán, París contra el gobierno., ¿Cómo explicar el desastre de Sedán? ¿Pudo Napoleón III -al principio hostil al conflicto- evitar la capitulación? ¿Quiénes son los verdaderos responsables de la derrota del ejército francés? Las batallas que se desarrollaron en un solo día no pueden explicar una catástrofe de tal magnitud. Las causas del hundimiento francés no se pueden reducir a lo contradictorio de las órdenes dadas y a los evidentes errores cometidos por un mando inepto. * * * El día 27 de octubre de 1553, en la colina de Champel, que embellecía la Ginebra calvinista, se consumía fatalmente en la hoguera, junto con sus libros, un hombre que «no estaba ni con unos ni con otros, ni totalmente en contra de todos». Español de origen, francés de adopción, médico genial, ilustre aunque extravagante teólogo, místico apasionado, Miguel Servet muere-mártir de la causa de la libertad humana. «No se puede matar a un hombre por defender sus opiniones» fue su tesis más repetida. En efecto, como más tarde expuso Sebastián de Castellión en su libro contra Calvino, «matar a un hombre no es defender una doctrina; es matar a un hombre». * * * «¡La Brigada a la carga!» El 25 de octubre de 1854, en el valle de Balaklava, Crimea, los caballeros de la gloriosa brigada ligera se lanzan al asalto de las posiciones rusas. En veinte minutos se ha terminado la batalla, de la que menos de un tercio de los caballeros ingleses saldrá indemne. La carga se ha convertido en catástrofe y sacrificio inútil. ¿Por qué este drama? ¿Cómo había que interpretar las órdenes de lord Raglan? «No cabe elección; hay que obedecer», dirá antes de la carga lord Lucan a su excuñado lord Cardigan, que le hacía notar la importancia de las baterías rusas. ¿Qué papel jugaron en esta tragedia la animosidad y falta de entendimiento entre ambos lores? ¿Hay que inculpar únicamente al mando inglés con sus defectos? «Es algo magnífico; pero eso no es la guerra», este comentario de un observador francés resume a la perfección la carga efectuada por la brigada ligera.
Los grandes enigmas históricos de antaño 17
El 1.° de agosto de 1785, dos fragatas francesas, la Boussole y la Astrolabe, aparejan en Brest bajo el mando de La Pérouse. Esa expedición, cuyos planes fueron decididos personalmente por Luis XVI, tenía como objetivo descubrir islas y pueblos desconocidos en la región del Pacífico. Siete meses más tarde, La Pérouse llega a la isla de Pascua; y allí, junto con los artistas y los sabios que viajan a bordo de las dos fragatas, hace un preciso inventario de las estatuas gigantes que ha encontrado. Después de numerosas escalas y de múltiples peripecias, La Pérouse llega a Botany Bay. Ya estamos en el 26 de enero de 1788, fecha en que el navegante francés envía su último mensaje. A partir de ese día, reina el más completo silencio. Nadie sabe qué se hizo de La Pérouse y de sus compañeros, y ese misterio durará cuarenta años. ¿Habían naufragado? ¿Murieron luego, asesinados por los salvajes? Los restos de la Astrolabe no serán descubiertos hasta 1828, por Dumont d’Uriville. Pero muchos enigmas quedan todavía en suspenso. * * * El 25 de junio de 1876, el joven y brillante general americano Custer y los soldados del 7.° Regimiento de Caballería atacan a los indios sublevados de Sitting Bull. Se trata de la sangrienta batalla de Little Big Horn. Los soldados yanquis se verán aplastados por los sioux, Custer perderá la vida en di combate. Es una de las más espectaculares operaciones de la gran revuelta india. Pero para los yanquis la derrota de Little Big Horn no pasa de ser un accidente; poco a poco -no sin esfuerzo- los pieles rojas serán vencidos totalmente. «¿Un buen indio? - Es un indio muerto…» será un slogan común de ciertos militares. La gran revuelta india no tenía posibilidad de éxito; terminará en 1890, cuando, unos tras otros, hayan sido matados o capturados los últimos grandes guerreros sioux o cheyennes. * * * Bajo el reinado de Felipe IV el gobierno del país está en manos de validos y privados. Siguiendo la misma tónica de su padre, el monarca español se desentiende de los asuntos de Estado y deja la dirección de la política, tanto nacional como exterior, al libre albedrío de Hombres que, movidos por la ambición y limitados por el momento histórico que atraviesa el Imperio/ no serán sino torpes guías de unos reinos a la deriva. Obsesionado por el más allá y confundiendo las desgracias del Imperio con el castigo que merecen sus pecados, el pusilánime rey desahoga sus cuitas espirituales y preocupaciones políticas en una abadesa con la que mantendrá ininterrumpida correspondencia a lo largo de muchos años. Se plantea el dilema de saber si, como algunos, Sor María de Agreda jugó el papel de «valido» del rey o si, por el contrario, la importancia de esta mujer no reside en otra cosa que en ser consejera espiritual de un monarca atormentado.
Los grandes enigmas históricos de antaño 18
Durante treinta años sin tregua, intrigas y crímenes, batallas y combates singulares van a sucederse en Inglaterra. Será la sangrienta guerra de las Dos Rosas que, en la segunda mitad del siglo XV, enfrentó a dos poderosas familias del reino: los Lancáster y los York. En aquel brutal conflicto se jugaba el trono de Inglaterra. De un lado estaban los partidarios de la rosa roja de los Lancáster; del otro, los de la rosa blanca de los York… Millares de víctimas, acompañadas por asesinatos en serie, jalonarán sus incidencias. Esa guerra civil y sin merced, nacida en Francia cuando la guerra de los Cien Años, alcanzará cimas de tragedia. Shakespeare relatará después los episodios más dramáticos. He aquí la verdadera historia de la guerra de las Dos Rosas, y de la sucesión de los hijos de Eduardo. * * * El año 1564 moría en la ciudad de Sevilla, a los sesenta y cinco años de edad, Alvar Núñez Cabeza de Vaca. Sus últimos días los vivió en el olvido de todos y con la tristeza de verse injustamente tratado. Salido del puerto de Sanlúcar de Barrameda en la expedición que mandaba Panfilo de Narváez, fue el protagonista de la aventura más extraordinaria que ningún español viviera en el Nuevo Mundo. * * * ¿Se conquistó Tonkin sin que lo supiera Francia? ¿Qué papel jugaron los hombres de negocio, los banqueros y la Bolsa en esta aventura, origen de crisis ministeriales? ¿Qué pretendía Jules Feny cuando se refería al «superior deber de civilización» de las naciones europeas? La historia que nos ocupa es más compleja de lo que piensan los no informados cuando la concretizan en las luchas de Francis Gamier con los Pavillons- Noirs.
Los hombres paradójicos y otros relatos
Los relatos seleccionados por Brian Aldiss para este volumen, todos ellos pertenecientes al género de la ópera del espacio, corresponden plenamente a un espíritu renovador que Sadoul define como “un intento de ampliación de los dominios de la ciencia-ficción, una mayor libertad de ideas y de estilo”. “Los hombres paradójicos”, de Harness; “Punto crítico”, de J.E. Gunn; “La tormenta”, de Van vogt, son representativos de las concepciones que luego cuajarían en la revista “New Worlds”. “La espoleta del tiempo”, de Garrett, también incluida en este volumen, es un clásico de la ficción científica, cuyo influjo es patente en la versión cinematográfica de “La guerra de las galaxias”. Se incluyen también “La última pregunta”, uno de los relatos más brillantes de Asimov, y “Todo el verano en un día”, de Bradbury.