«Donde nunca sale el sol», es una típica creación de Scerbanenco: una muchacha de dieciséis años, último retoño de una aristocrática familia italiana, se ve envuelta en un caso de homicidio. La anécdota policial se integra en un contexto más amplio, en el que el análisis de la vida familiar de la protagonista proporciona al lector los elementos clave para entender una psicología compleja y torturada.Esta novela fue escrita por Scerbanenco en su etapa más fecunda de creador de folletones y de guiones radiofónicos en los que el clima de ternura o de dureza despiadada cuajaba ya en una manera personal, en su peculiarísimo estilo de gran narrador.
Un joven «latin lover» que aparece degollado sobre la arena de una playa del Adriático. Una joven y bella turista alemana que huye. Una siciliana que llega dispuesta a recuperar su «honor». Michela, que trata de sobrevivir a una desdichada experiencia amorosa, y acaba enamorándose de nuevo de un extraño muchacho. El policía que sigue a disgusto una investigación cuyo resultado final teme…Estos son algunos de los personajes de esta novela de Scerbanenco. Manejados por él con su habitual destreza, con su extraordinaria habilidad, se convierten en seres auténticos, sufrientes y atormentados. Toda la novela es una lucha de pasiones encontradas. El amor, el odio, la ambición y, envolviéndolo todo, un poderoso hálito de perversión que desemboca en un sórdido asesinato.Scerbanenco afronta en esta novela, con su peculiar manera de montar los hechos, el mundo de los jóvenes de hoy, de las relaciones entre mentalidades y ambientes diversos, del sexo y de la muerte, creando una intrincada madeja psicológica, sabiamente entrelazada con la intriga policíaca.Giorgio Scerbanenco nació en Rusia en 1911, de padre ruso y madre italiana. Se educó en Italia y, a temprana edad, comenzó su carrera periodística. La publicación de su novela «Venus privada» no sólo significó el principio de una brillante carrera como escritor de novelas policíacas, sino que le hizo famoso de la noche a la mañana. Al favor del público se unió el aplauso de la crítica, que le saludó como a un gran renovador del género. La novela fue llevada al cine con notable fortuna, como ocurrió más tarde con «Muerte en la escuela» y «Los milaneses matan en sábado», que en España se estrenó con el título de «Asesinada ayer». Por su novela «Traidores a todos» obtuvo el «Grand Prix International de Littérature Policière», que significó un reconocimiento internacional de su valía y el espaldarazo definitivo de la fama.
Para contagiar al lector, a Scerbanenco le bastan unos pocos trazos. Ya la presentación inicial, seca y concisa, de la familia Steves es suficiente para intuir que el crimen, que se anuncia como un drama producto del fanatismo, es inevitable. Sus miembros, amantes todos ellos de los aspectos teóricos y prácticos de las ciencias morales, viven monacalmente en una casa miserable en los suburbios: la cueva de los filósofos. Es Luciana la que desaparece una noche y luego es encontrada muerta en la orilla de un río no muy lejos del cadáver de un rico industrial que había decidido protegerla. Un caso difícil e intrincado para Arthur Jelling, cuyo conocimiento del alma humana e intuición le llevarán, poco a poco, a descubrir la verdad más secreta.
El rey Arturo cabalga de nuevo más o menos
En le lejano país de Avalón, el rey Arturo ha cumplido ya los doscientos cincuenta años. Está mayor y solo quiere descansar junto al fuego. Pero un día geniecillo del fuego le propone un plan que le llevará muy, muy lejos ¿Qué aventuras y peligros aguardan al rey Arturo? Una estupenda novela de humor y aventuras que destaca la importancia de la tranquilidad.
El rey Arturo cabalga de nuevo más o menos
En le lejano país de Avalón, el rey Arturo ha cumplido ya los doscientos cincuenta años. Está mayor y solo quiere descansar junto al fuego. Pero un día geniecillo del fuego le propone un plan que le llevará muy, muy lejos ¿Qué aventuras y peligros aguardan al rey Arturo? Una estupenda novela de humor y aventuras que destaca la importancia de la tranquilidad.
Una muñeca a la que le han arrancado los ojos es abandonada en un hospital. Al mismo tiempo, el multimillonario Déravans, quien quedó ciego a causa de un accidente de tráfico, podría recuperar la vista mediante una intervención que sólo el doctor Linden, amenazado de muerte si se atreve a llevarla a cabo, es capaz de realizar. Jelling, un empleado de la Policía de Boston que cuenta con una sorprendente habilidad para recordar delitos y perfiles de criminales, tendrá que seguir las huellas de un crimen que aún no ha sido cometido para evitar un posible homicidio.Sirviéndose de la tensión inducida al lector a través de inquietantes señales casi imperceptibles y de la originalidad de la trama, Scerbanenco vuelve a lograr que el lector perciba el angustioso hedor «a salvaje, a jungla» que transmite La muñeca ciega.
Mario Marría, un joven carterista, acaba de salir de la cárcel y aprovecha sus primeros días de libertad para hacer un viaje con su novia, Caterina. El tiempo de tomarse un whisky en un bar, enfrente de la catedral de Orvieto, y la muchacha aparece ferozmente degollada en el interior del coche donde la ha dejado. Obligado a huir y a esconderse, como principal y único sospechoso, Mario se convierte en el ladrón que lucha en solitario contra un asesino desconocido.En su desesperado recorrido por los estratos sociales más castigados por la miseria y el delito, Mario encontrará amigos y enemigos, pero siempre deberá moverse en la incierta frontera de una ley que algunas . veces tiene muy poco que ver con la inocencia y la culpabilidad.
“Faltaban exactamente dieciséis horas para el asesinato de la joven princesa Alexandra Rudechenko. Por ahora aún vivía, con su sobrio vestido blanco...”. Scerbanenco, el célebre creador, de las más atrayentes novelas policiales de los últimos años, plantea en este libro los pormenores —¿hasta qué punto fieles, hasta qué punto novelescos?— de un crimen que conmovió durante meses ,a la alta sociedad mexicana. Si usted se irritó o se divirtió con «Al servicio de quien me quiera», en esta novela tendrá nuevamente: las mismas posibilidades de sentirse sumamente “escandalizado” de un mundo y unos crímenes absolutamente negros.
Giorgio Scerbanenco es uno de los grandes escritores italianos, ganador, en 1968, del Gran Prix du Roman Policier. En sus obras suele mezclar con toda brillantez elementos puramente policíacos con otros pertenecientes al género del espionaje. Los espías no deben amar presenta estas características a través de la odisea de Frank y Ornella —el espía y su amada. Por medio de una trama repleta de persecuciones, asesinatos, compraventa de agentes y manejos de la más alta y baja estofa, Scerbanenco demuestra que lo enunciado en el título es válido en todas las ocasiones; que Frank y Ornella, por mucho que lo intenten, no serán la excepción a la regla que ordena que los espías no deben amar.Una espléndida novela que demuestra que el amor y el espionaje son enemigos irreconciliables.