No te encariñes de ella, porque no habrá vuelta atrás. No intentes escapar ni pidas clemencia, porque tu final se aproximará. Cuando la única hija de Claudia cumplió los dieciocho años de edad, renació en ella el deseo de volver a ser madre, pero su anhelo se había empañado por la mala noticia que le dio el médico sobre su condición. Un sueño donde aparece una niña pequeña de ocho años, la lleva con su esposo e hija al Orfanato de Jesús, donde conocen a Karlita. La obsesión de Claudia por Karlita, la llevará a adoptarla a toda costa, sin importarle las advertencias. Lo que Claudia no sabe, es que nunca debió haberse encariñado de Karlita.
Au-dessus des remous de la Seine, accroché au pont Saint Louis, se balance le corps sans vie de l'inspecteur Dartoce. Problème : le flic est déguisé en Elton John, et il semble danser sur les accords lugubres d'une chanson interprétée par Antony and the Johnsons et Lou Reed. C'est comme une faute de goût, un accord dissonant dans la nuit pourrie de Paris. Autre problème : ce meurtre est le premier d'une série étrangement ritualisée. Pourquoi ces travestissements ? Et d'où vient la sauvagerie avec laquelle chacune des victimes a été tuée ? 4e arrondissement, quatre jours, quatre meurtres : une nouvelle enquête pour Mona Cabriole, la journaliste de Parisnews. Entre les rues étroites du Marais et les chemins tortueux du quartier Saint Paul, Mona croise des figures ambiguës, des masques inquiétants, visite l'envers du décor, au risque de se perdre dans les apparences. Car c'est la police qu'on assassine ! Jusqu'où Mona est-elle prête à descendre dans les arcanes du quartier pour trouver cette satanée vérité qui lui tient toujours tant à cœur ? Son amie Clara et une indéfectible passion pour la musique vont accompagner la jeune femme jusqu'au bout de ces nuits qui semblent n'en plus finir. Et, parfois, au petit matin, quelques fleurs naissent sur les cadavres.
Juan Gallardo Muñoz, nacido en Barcelona en 1929, pasó su niñez en Zamora y posteriormente vivió durante bastantes años en Madrid, aunque en la actualidad reside en su ciudad natal. Sus primeros pasos literarios fueron colaboraciones periodísticas —críticas y entrevistas cinematográficas—, en la década de los cuarenta, en el diario Imperio, de Zamora, y en las revistas barcelonesas Junior Films y Cinema, lo que le permitió mantener correspondencia con personajes de la talla de Walt Disney, Betty Grable y Judy Garland y entrevistar a actores como Jorge Negrete, Cantinflas, Tyrone Power, George Sanders, José Iturbi o María Félix. Su entrada en el entonces pujante mundo de los bolsilibros fue a consecuencia de una sugerencia del actor George Sanders, que le animó a publicar su primera novela policíaca, titulada La muerte elige, y a partir de entonces ya no paró, hasta superar la respetable cifra de dos mil volúmenes. Como solía ser habitual, Gallardo no tardó en convertirse en un auténtico todoterreno, abarcando prácticamente todas las vertientes de los bolsilibros —terror, ciencia-ficción, policíaco y, con diferencia los más numerosos, del oeste—, llegando a escribir una media de seis o siete al mes, por lo general firmadas con un buen surtido de seudónimos: Addison Starr, Curtis Garland (y también, Garland Curtis), Dan Kirby, Don Harris, Donald Curtis, Elliot Turner, Frank Logan, Glenn Forrester, John Garland (a veces, J.; a veces, Johnny), Jason Monroe, Javier De Juan, Jean Galart, Juan Gallardo (a veces, J. Gallardo), Juan Viñas, Kent Davis, Lester Maddox, Mark Savage, Martha Cendy, Terry Asens (para el mercado latinoamericano, y en homenaje a su esposa Teresa Asensio Sánchez), Walt Sheridan.
Juan Gallardo Muñoz, nacido en Barcelona en 1929, pasó su niñez en Zamora y posteriormente vivió durante bastantes años en Madrid, aunque en la actualidad reside en su ciudad natal. Sus primeros pasos literarios fueron colaboraciones periodísticas —críticas y entrevistas cinematográficas—, en la década de los cuarenta, en el diario Imperio, de Zamora, y en las revistas barcelonesas Junior Films y Cinema, lo que le permitió mantener correspondencia con personajes de la talla de Walt Disney, Betty Grable y Judy Garland y entrevistar a actores como Jorge Negrete, Cantinflas, Tyrone Power, George Sanders, José Iturbi o María Félix. Su entrada en el entonces pujante mundo de los bolsilibros fue a consecuencia de una sugerencia del actor George Sanders, que le animó a publicar su primera novela policíaca, titulada La muerte elige, y a partir de entonces ya no paró, hasta superar la respetable cifra de dos mil volúmenes. Como solía ser habitual, Gallardo no tardó en convertirse en un auténtico todoterreno, abarcando prácticamente todas las vertientes de los bolsilibros —terror, ciencia-ficción, policíaco y, con diferencia los más numerosos, del oeste—, llegando a escribir una media de seis o siete al mes, por lo general firmadas con un buen surtido de seudónimos: Addison Starr, Curtis Garland (y también, Garland Curtis), Dan Kirby, Don Harris, Donald Curtis, Elliot Turner, Frank Logan, Glenn Forrester, John Garland (a veces, J.; a veces, Johnny), Jason Monroe, Javier De Juan, Jean Galart, Juan Gallardo (a veces, J. Gallardo), Juan Viñas, Kent Davis, Lester Maddox, Mark Savage, Martha Cendy, Terry Asens (para el mercado latinoamericano, y en homenaje a su esposa Teresa Asensio Sánchez), Walt Sheridan.
Au-Delà Du Fleuve Et Sous Les Arbres
'Ils passèrent dans la gondole, et ce fut de nouveau le même enchantement : la coque légère et le balancement soudain quand on monte, et l'équilibre des corps dans l'intimité noire une première fois puis une seconde, quand le gondoliere se mit à godiller, en faisant se coucher la gondole un peu sur le côté, pour mieux la tenir en main.- Voilà, dit la jeune fille. Nous sommes chez nous maintenant et je t'aime. Embrasse-moi et mets-y tout ton amour.Le colonel la tint serrée et la tête rejetée en arrière ; il l'embrassa jusqu'à ce que le baiser n'eût plus qu'un goût de désespoir.'
—Este pueblo, señor Fisher, fue ya morada de Satán, una vez.Me volví. Era Hertha Lehman quien había hablado, con tono singularmente profundo y preocupado. La miré. Era una mujer sobria, inteligente y, tal vez, bastante culta. En su casa había libros, un piano. Sacudí la cabeza.—¿Eso lo dice alguna leyenda? —Sonreí.—Eso lo dice la historia misma de Scholberg —me rectificó ella con frialdad—. Allá en el año 1790, cuando pertenecía al Imperio Austríaco, el diablo eligió Scholberg para morar. Y aquí se llevaron a cabo espeluznantes orgías, sangrientos aquelarres y misas negras de terrible significado. Sólo que, entonces, el diablo adoptó un nombre para morar entre los humanos. Un nombre de ser viviente y mortal: el barón Jonathan von Jorg.* * *El aquelarre dantesco continuaba. Hombres, mujeres y niños, no eran sino espectros auténticos, macilentos, demacrados, ojerosos, con pupilas dilatadas, bailoteando en la nieve, ateridos de frío, amoratados sus labios…Algo espantoso estaba sucediendo entonces, uniéndose al alucinante caos total.¡Cadáveres a medio descomponer, cuerpos purulentos y hediondos, bailoteando entre la gente! ¡Esqueletos vivientes, cubiertos por jirones de carne podrida, grisácea, y por cabellos desmesuradamente crecidos, se movían en macabra danza por la calle principal!
Apprenant le succès de son second roman, David Bourne, jeune écrivain américain qui passe sa lune de miel sur la côte méditerranéenne, est impatient de se remettre à écrire. Jalouse de son travail, sa femme, Catherine, lui fait rencontrer une inconnue, Marita, et s'emploie à créer une étrange relation érotique qui les enferme dans le triangle d'un invivable huis clos.Jusqu'à quelle extrêmité peut aller l'amour de l'autre, le désir de le connaître et de s'assimiler à lui ? L'art a-t-il tout à perdre ou tout à gagner de cette passion excessive ?
Volver a la vida. Volver a casa. Volver a todo lo que uno dejó atrás una vez pensando que sería para siempre, para una eternidad hecha de años, de esperas, de amarguras y decaimientos, para un tiempo que nunca terminaría. Pero todo termina. Todo. Lo bueno y lo malo, lo desesperante y lo esperanzado. Todo. Termina la propia vida. De modo que lo demás, todo aquello que forma parte de esa vida sea mejor o peor, también tiene su final.
La Vérité à La Lumière De L'Aube
'Ai été nommé garde-chasse honoraire et à cause des événements (la rebellion mau-mau), fais ici office de garde-chasse suppléant. C'est une vie de première classe', écrit Hemingway depuis son camp de safari, au Kenya, en janvier 1954.Écrit au lendemain de deux accidents d'avion survenus au Congo belge, mis en forme par son fils Patrick, ce roman inédit de Hemingway forme le contrepoint des récits africains et du premier safari que fit l'écrivain. Au pied du Kilimandjaro, en compagnie de sa quatrième femme, Mary, qui elle aussi est décidée à tuer son lion, Hemingway, promu gardien de réserve, est chargé de protéger les populations massaï et kamba. Aux descriptions magiques de cette Afrique, où une chose est vérité à l'aube et mensonge à midi, s'ajoute une brève rencontre africaine avec une jeune et ravissante Kamba.Dans ce récit, Hemingway mêle les souvenirs du Montana, du Michigan et du Paris de sa jeunesse avec les réflexions sur les écrivains et l'écriture. L'humour féroce alterne avec une nostalgie poignante.
SEÑORES pasajeros del vuelo Madrid-Roma-EI Cairo, de la compañía TWA. Tengan la bondad de dirigirse a la pista de despegue, donde el avión se halla situado, para salir dentro de breves minutos…La voz monocorde repitió su mensaje en inglés, francés y alemán, por los altavoces del aeropuerto internacional de Barajas, en la capital de España.Los pasajeros se incorporaron perezosamente de la amplia sala de espera destinada a vuelos internacionales. Otros, abandonaron la barra o las mesas del bar, encaminándose decididos a los accesos a las pistas de despegue del aeropuerto.Entre aquellos pasajeros se encontraba Karin Ritcher.Y también Duncan Robson.
Juan Gallardo Muñoz, nacido en Barcelona en 1929, pasó su niñez en Zamora y posteriormente vivió durante bastantes años en Madrid, aunque en la actualidad reside en su ciudad natal. Sus primeros pasos literarios fueron colaboraciones periodísticas —críticas y entrevistas cinematográficas—, en la década de los cuarenta, en el diario Imperio, de Zamora, y en las revistas barcelonesas Junior Films y Cinema, lo que le permitió mantener correspondencia con personajes de la talla de Walt Disney, Betty Grable y Judy Garland y entrevistar a actores como Jorge Negrete, Cantinflas, Tyrone Power, George Sanders, José Iturbi o María Félix. Su entrada en el entonces pujante mundo de los bolsilibros fue a consecuencia de una sugerencia del actor George Sanders, que le animó a publicar su primera novela policíaca, titulada La muerte elige, y a partir de entonces ya no paró, hasta superar la respetable cifra de dos mil volúmenes. Como solía ser habitual, Gallardo no tardó en convertirse en un auténtico todoterreno, abarcando prácticamente todas las vertientes de los bolsilibros —terror, ciencia-ficción, policíaco y, con diferencia los más numerosos, del oeste—, llegando a escribir una media de seis o siete al mes, por lo general firmadas con un buen surtido de seudónimos: Addison Starr, Curtis Garland (y también, Garland Curtis), Dan Kirby, Don Harris, Donald Curtis, Elliot Turner, Frank Logan, Glenn Forrester, John Garland (a veces, J.; a veces, Johnny), Jason Monroe, Javier De Juan, Jean Galart, Juan Gallardo (a veces, J. Gallardo), Juan Viñas, Kent Davis, Lester Maddox, Mark Savage, Martha Cendy, Terry Asens (para el mercado latinoamericano, y en homenaje a su esposa Teresa Asensio Sánchez), Walt Sheridan.
'Quand le terrain fut libre, je me mis sur un genou, vis le koudou à travers l'ouverture, m'émerveillant de sa taille, et puis me rappelant que cela ne devait pas avoir d'importance, que c'était la même chose que n'importe quel coup de feu, je vis la perle centrée exactement où elle devait être, juste au-dessous de l'épaule, et je pressai sur la détente. Au bruit, il bondit et entra dans le fourré, mais je savais que je l'avais touché. Je tirai sur du gris qui se montrait entre les arbres, tandis qu'il entrait dans le bois et que M'Cola criait : "Piga ! Piga !" pour dire : "Il est touché ! Il est touché !"'
Les neiges du Kilimandjaro / Dix Indiens
'... ils commencèrent à prendre de l'altitude en direction de l'Est, semblait-il ; après quoi, cela s'obscurcit et ils se trouvèrent en pleine tempête, la pluie tellement drue qu'on eût cru voler à travers une cascade, et puis ils en sortirent et Compie tourna la tête et sourit en montrant quelque chose du doigt et là, devant eux, tout ce qu'il pouvait voir, vaste comme le monde, immense, haut et incroyablement blanc dans le soleil, c'était le sommet carré du Kilimandjaro. Et alors il comprit que c'était là qu'il allait.'
Juan Gallardo Muñoz, nacido en Barcelona en 1929, pasó su niñez en Zamora y posteriormente vivió durante bastantes años en Madrid, aunque en la actualidad reside en su ciudad natal. Sus primeros pasos literarios fueron colaboraciones periodísticas —críticas y entrevistas cinematográficas—, en la década de los cuarenta, en el diario Imperio, de Zamora, y en las revistas barcelonesas Junior Films y Cinema, lo que le permitió mantener correspondencia con personajes de la talla de Walt Disney, Betty Grable y Judy Garland y entrevistar a actores como Jorge Negrete, Cantinflas, Tyrone Power, George Sanders, José Iturbi o María Félix. Su entrada en el entonces pujante mundo de los bolsilibros fue a consecuencia de una sugerencia del actor George Sanders, que le animó a publicar su primera novela policíaca, titulada La muerte elige, y a partir de entonces ya no paró, hasta superar la respetable cifra de dos mil volúmenes. Como solía ser habitual, Gallardo no tardó en convertirse en un auténtico todoterreno, abarcando prácticamente todas las vertientes de los bolsilibros —terror, ciencia-ficción, policíaco y, con diferencia los más numerosos, del oeste—, llegando a escribir una media de seis o siete al mes, por lo general firmadas con un buen surtido de seudónimos: Addison Starr, Curtis Garland (y también, Garland Curtis), Dan Kirby, Don Harris, Donald Curtis, Elliot Turner, Frank Logan, Glenn Forrester, John Garland (a veces, J.; a veces, Johnny), Jason Monroe, Javier De Juan, Jean Galart, Juan Gallardo (a veces, J. Gallardo), Juan Viñas, Kent Davis, Lester Maddox, Mark Savage, Martha Cendy, Terry Asens (para el mercado latinoamericano, y en homenaje a su esposa Teresa Asensio Sánchez), Walt Sheridan.
'"Pas d'adieu, guapa, parce que nous ne sommes pas séparés. J'espère que tout ira bien dans les Gredos. Va maintenant. Va pour de bon. Non", il continuait à parler tranquillement, sagement, tandis que Pilar entraînait la jeune fille. "Ne te retourne pas. Mets ton pied dans l'étrier. Oui. Ton pied. Aide-la", dit-il à Pilar. "Soulève-la. Mets-la en selle."Il tourna la tête, en sueur, et regarda vers le bas de la pente puis ramena son regard à l'endroit où la jeune fille était en selle avec Pilar auprès d'elle et Pablo juste derrière. "Maintenant, va", dit-il. "Va."Elle allait tourner la tête. "Ne regarde pas en arrière", dit Robert Jordan. "Va." Et Pablo frappa le cheval sur la croupe avec une entrave...'
—¿Qué vio, señorita? ¿Qué puede ser peor que un nuevo cadáver bañado en sangre?—Era..., era la calavera...—¡La calavera!—Les juro que era cierto. No me creerán, pero..., ¡pero vi un cráneo humano, moviéndose por el suelo, como si estuviese vivo..., alejándose de la mujer muerta! ¡Luego vino hacia acá, como persiguiéndome a mí! ¡Era un cráneo, una cabeza descarnada y horrible, dotada de movimiento, de vida! ¡Les juro que era eso!—Absurdo, por Dios —rechazó él, pálido, pero con gesto incrédulo—. Sin duda, su imaginación le jugó una mala pasada... No pudo ver un disparate así... ¡Es imposible!—¡No lo es! —clamó ella, exasperada—. ¡Lo vi tan claramente como ahora les veo a ustedes dos! Es más, cuando oí la rotura de vidrios abajo, y sentí sus pisadas, su modo de aproximarse hasta aquí... estaba segura de que no era un ser humano moviéndose por mi casa..., sino la propia calavera andante...