APÉNDICE
CONTENIDO DE LOS ESQUEMAS EN LOS TRASTORNOS DE LA PERSONALIDAD
A continuación se enumeran algunas de las creencias típicas asociadas con cada uno de los trastornos de la personalidad. Aunque entre las categorías existe una cierta superposición de ítems, inevitable y necesaria, estas listas son útiles para diagnosticar. Además ayudan al terapeuta a escoger las creencias clave a las que apuntará su intervención terapéutica.
I. Trastorno de la personalidad por evitación
- Soy socialmente inepto e indeseable en el trabajo y en las situaciones sociales.
- Las otras personas son potencialmente críticas, indiferentes o despectivas, o pueden rechazarme.
- No tolero los sentimientos desagradables.
- Si los demás se acercan a mí, descubrirán mi yo «real» y me rechazarán.
- Quedar expuesto como inferior o inadecuado sería intolerable.
- Debo evitar a toda costa las situaciones desagradables.
- Si siento o pienso algo desagradable, debo tratar de apartarlo de mi mente o distraerme —por ejemplo, pensando en otra cosa, tomando un trago, con drogas o viendo televisión.
- Debo evitar las situaciones en las que atraigo la atención, o ser lo menos llamativo posible.
- Los sentimientos desagradables aumentan de intensidad y se vuelven incontrolables.
- Si otros me critican, deben de tener razón.
- Es mejor no hacer nada que intentar algo que pueda fracasar.
- Si no pienso en un problema, no tengo que hacer nada al respecto.
- Cualquier signo de tensión en una relación indica que va mal; por lo tanto, debo cortarla.
II. Trastorno de la personalidad por dependencia
- Soy alguien necesitado y débil.
- Necesito que alguien esté siempre a mi alcance para ayudarme en lo que tengo que hacer; de lo contrario sucederá algo malo.
- La persona que me ayuda puede ser segura, darme lo que necesito y apoyarme, si quiere hacerlo.
- Si me dejan solo, no puedo valerme por mí mismo.
- Estoy básicamente solo, a menos que pueda aferrarme a una persona más fuerte.
- Ser abandonado es lo peor que me puede pasar.
- Si no me aman, seré siempre infeliz.
- No debo hacer nada que ofenda a quien me apoya o me ayuda.
- Debo ser sumiso para conservar su benevolencia.
- Debo tener acceso a esa persona en todo momento.
- Debo cultivar la relación más íntima posible.
- No puedo tomar decisiones por mí mismo.
- No sé desenvolverme bien como otras personas.
- Necesito que otros me ayuden a tomar decisiones o me digan qué tengo que hacer.
III. Trastorno pasivo-agresivo de la personalidad
- Soy autosuficiente, pero necesito que los otros me ayuden a alcanzar mis objetivos.
- El único modo de seguir respetándome a mí mismo es afirmarme de modo indirecto —por ejemplo, no cumpliendo exactamente con las instrucciones.
- Me gusta tener relaciones estrechas, pero no a costa de ser dominado.
- Las figuras de autoridad tienden a ser intrusivas, exigentes, entrometidas y controladoras.
- Tengo que resistir la dominación de las personas con autoridad, pero al mismo tiempo conservar su aprobación y aceptación.
- Ser controlado o dominado por los demás es intolerable.
- Tengo que hacer las cosas a mi manera.
- Establecer plazos, satisfacer los requerimientos y adaptarse a los demás son golpes directos a mi orgullo y autosuficiencia.
- Si sigo las reglas como la gente espera que lo haga, limitaré mi libertad de acción.
- Es mejor no expresar mi ira de modo directo, sino mostrar mi desagrado desobedeciendo.
- Sé lo que es mejor para mí, y nadie tiene que decirme lo que debo hacer.
- Las reglas son arbitrarias y me asfixian.
- Todos suelen ser demasiado exigentes.
- Si una persona me parece demasiado mandona, tengo derecho a no hacer lo que me pide.
IV. Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad
- Soy totalmente responsable por mí mismo y los demás.
- Para que las cosas se hagan, sólo puedo contar conmigo mismo.
- Los demás tienden a ser demasiado informales, a menudo irresponsables, autocomplacientes o incompetentes.
- Es importante que cualquier tarea se realice a la perfección.
- Necesito orden, sistema y reglas para que la tarea se realice bien.
- Si no soy sistemático, todo se derrumbará.
- Cualquier falla o defecto en la ejecución puede provocar una catástrofe.
- En todos los casos es necesario atenerse a las normas más estrictas, o las cosas se derrumban.
- Necesito un control total de mis emociones.
- La gente tiene que hacer las cosas a mi manera.
- Si no actúo con la mayor competencia, fracasaré.
- Los fallos, defectos o errores son intolerables.
- Los detalles son extremadamente importantes.
- Por lo general, mi modo de hacer las cosas es el mejor.
V. Trastorno antisocial de la personalidad
- Tengo que preocuparme por mí mismo.
- La fuerza o la astucia son los mejores medios para hacer las cosas.
- Vivimos en una selva en la que sobreviven los más fuertes.
- Me golpearán a mí si no golpeo primero.
- No es importante cumplir las promesas ni pagar las deudas.
- Mentir y hacer trampas está bien, mientras a uno no lo atrapen.
- He sido tratado injustamente y tengo derecho a conseguir por cualquier medio lo que me corresponde.
- Los otros son débiles, y merecen que los dominen.
- Si no desplazo a los demás, ellos me desplazarán a mí.
- Debo hacer todo lo que puedo hacer.
- Lo que los demás piensen de mí no tiene ninguna importancia.
- Si quiero algo, debo hacer todo lo necesario para conseguirlo.
- Puedo hacer las cosas y no tengo que preocuparme por las malas consecuencias.
- Si una persona no sabe defenderse, ése es su problema.
VI. Trastorno narcisista de la personalidad
- Soy una persona muy especial.
- Puesto que soy superior, tengo derecho a un trato y privilegios especiales.
- A mí no me obligan las reglas que valen para los demás.
- Es muy importante obtener reconocimiento, elogio y admiración.
- Si los demás no respetan mi estatus, deben ser castigados.
- Todos tienen que satisfacer mis necesidades.
- Los demás deben reconocer lo especial que soy.
- Es intolerable que no se me tenga el debido respeto o que no consiga aquello a lo que tengo derecho.
- Las otras personas no merecen la admiración o la riqueza que tienen.
- La gente no tiene ningún derecho a criticarme.
- Mis necesidades están por encima de las de cualquier otro.
- La gente debería preocuparse por promocionarme, porque tengo talento.
- Sólo me comprenden las personas tan inteligentes como yo.
- Tengo todas las razones para esperar grandes cosas.
VII. Trastorno histriónico de la personalidad
- Soy una persona interesante, estimulante.
- Para ser feliz necesito que otras personas me presten atención.
- Si no entretengo o impresiono a la gente, no soy nada.
- Si no atraigo la atención de los demás, no les gustaré.
- El modo de conseguir lo que quiero consiste en deslumbrar o divertir a la gente.
- Las personas que no me responden muy positivamente, son malas.
- Es terrible que la gente me ignore.
- Debo estar en el centro de atención.
- No tengo que preocuparme por pensar mucho las cosas: puedo seguir mis intuiciones.
- Si entretengo a la gente, no advertirán mis debilidades.
- No soporto el aburrimiento.
- Si siento que me gusta hacer algo, debo hacerlo.
- La gente sólo me prestará atención si actúo de manera extrema.
- Los sentimientos y la intuición son mucho más importantes que el pensamiento y la planificación racionales.
VIII. Trastornos esquizoide y esquizotípico de la personalidad
- No importa lo que otras personas piensen de mí.
- Para mí es importante ser libre e independiente de los demás.
- Disfruto más haciendo cosas a solas que con otros.
- En muchas situaciones, estoy mucho mejor si me dejan solo.
- En lo que decido hacer, los otros no influyen sobre mí.
- Para mí no tiene importancia la intimidad con otras personas.
- Yo establezco mis propias normas y metas.
- Para mí la privacidad es mucho más importante que la relación con la gente.
- No me importa lo que piensan otras personas.
- Puedo manejar las cosas a mi manera, sin la ayuda de nadie.
- Es preferible estar solo y no sentirse «pegado» a otras personas.
- No debo confiar en los demás.
- En la medida en que yo mismo no me comprometo, puedo usar a la gente para mis propios fines.
- Las relaciones son complicadas y coartan la libertad.
IX. Trastorno paranoide de la personalidad
- No puedo confiar en los demás.
- La gente actúa por motivos ocultos.
- Si no me mantengo alerta, tratarán de usarme o manipularme.
- Tengo que estar constantemente en guardia.
- No es seguro confiar en otras personas.
- Si las personas actúan amistosamente, quizá traten de usarme o explotarme.
- La gente se aprovechará de mí si le doy la oportunidad.
- En su mayor parte, las otras personas son hostiles.
- Tratarán deliberadamente de rebajarme.
- A menudo la gente trata deliberadamente de molestarme.
- Si llegan a pensar que pueden tratarme mal, tendré un problema grave.
- Si descubren cosas sobre mí, las usarán en mi contra.
- A menudo la gente dice una cosa y quiere decir otra.
- Una persona próxima a mí puede ser desleal o infiel.