[424] Citado en C. Brownlee, «Hubble’s Guide to the Expanding Universe» («La guía Hubble del universo en expansión»), National Academy of Sciences Classics, online en http://​www.pnas.org/​misc/​classics2.shtml. <<

[425] C. Green, The Human Evasion, Hamish Hamilton, Londres (1969), pág. 12. <<

[426] Las actas de la conferencia se pueden leer en el volumen Critical Dialogues in Cosmology, ed. N. Turok, World Scientific, Singapur (1997). <<

[427] M. Davis, G. Efstathiou, C. Frenk y S. D. M. White, Astrophys. J. 292,371 (1985). <<

[428] A. Riess et al., Astron. J. 116, 1009 (1998), y S. Perlmutter et al., Astrophys. J., 517, 565 (1999). <<

[429] El uso de estas supernovas como candelas estándar lo sugirió David Arnett en 1979, aunque durante mucho tiempo se pensó que sería demasiado difícil ponerlo en práctica. <<

[430] La presión se genera por un mecanismo cuántico, por la resistencia de los electrones a ser puestos en el mismo estado, y se denomina presión de degeneración electrónica. En los estados de la enana blanca resultante, los átomos y los electrones están empaquetados lo más cerca posible. <<

[431] El cálculo más preciso a partir de estos datos es actualmente de 0,721 ± 0,015 y 0,279 ± 0,015, con un 68 por ciento de confianza si la geometría del universo es plana. <<

[432] Esta es simplemente la relación más sencilla posible entre la presión y la densidad de energía. Hay muchas posibilidades más complicadas que se han examinado en detalle. <<

[433] G. Lemaître, Proc. Nat. Acad. Sci. 20, 12 (1934). <<

[434] La ecuación a(t) = a0sinh2/3(t3Λ)/2 describe la curva de la Figura 3.13, donde a0 es el valor actual del radio de expansión, a(t), y t es el tiempo desde el inicio de la expansión. <<

[435] El primero en darse cuenta de esta coincidencia fue Eddington en su artículo sobre la inestabilidad del universo estático de Einstein, Mon. Not. Roy. Astron. Soc. 90,677 (1930). Eddington comenta que deberíamos tenemos por «extraordinariamente afortunados» de haber llegado a la escena cósmica «justo a tiempo de observar este interesante, pero fugaz, rasgo del cielo». <<

[436] A. S. Eddington, The Expanding Universe, Cambridge University Press, Cambridge (1933), págs. 85-86. Eddington llamó a las partes independientes del universo en aceleración «burbujas», y las definió como «regiones entre las cuales nunca puede haber influencia causal». En el epígrafe que encabeza este capítulo de ese libro, Eddington cita el famoso poema de Francis Bacon «La vida del hombre»: «El mundo es una burbuja / y la vida del hombre / menos que un suspiro». Este parece ser el origen de su terminología «burbuja». <<

[437] J. D. Barrow y F. J. Tipler, The Anthropic Cosmological Principle, Oxford University Press, Oxford (1986), apartado 6.9. <<

[438] S. M. Carroll, V. Duvvuri, M. Trodden y M. S. Turner, Phys. Rev. D 70, 04328 (2004). <<

[439] Hay una condición simple que demuestra cuándo una generalización de la teoría de Einstein tendrá como solución el universo acelerado de De Sitter. Fue hallada por J. D. Barrow y A. Ottewill, J. Phys. A 16, 2757 (1983). De hecho, se puede demostrar (véase la demostración en J. D. Barrow y S. Cotsakis, Phys. Lett. B 214, 515 [1988]) que la mayor parte de las generalizaciones de la teoría de Einstein que se considera que generan aceleración son versiones camufladas de la teoría de Einstein a la que se han agregado otras formas de materia. Es interesante observar que se trata de los mismos tipos de materia a los que se había recurrido para crear el fenómeno de la inflación en fases anteriores de la historia del universo. <<

[440] M. Caspar, Kepler, trad. C. D. Hellman, Dover, Nueva York (1993); O. Gingerich, The Eye of Heaven: Ptolemy, Copernicus, Kepler, Springer, Nueva York (1997). <<

[441] J. D. Barrow y D. J. Shaw, A New Solution of the Cosmological Constant Problems (2010), arXiv gr-qc/0073086; D. J. Shaw y J. D. Barrow, A Testable Solution of the Cosmological Constant and Coincidence Problems (2010), arXiv gr-qc/10104262. <<

[442] La aparición de la época actual del universo en esta predicción surge porque las únicas contribuciones al valor de la constante cosmológica vienen de fuentes que están en contacto causal con nosotros, es decir, a una distancia aproximada menor que ctu. <<

[443] Esta cantidad es la fracción de la densidad de energía del universo que reside en los efectos gravitatorios de la curvatura actualmente, y se define como el valor actual de Ωk = −k/a2H2. Es análoga a las cantidades representadas en la Figura 12.5 para las contribuciones fracciónales a la densidad de energía del universo que surgen de la materia y de la constante cosmológica. Obsérvese que nuestra predicción de que Ωk= −0,0056 sea negativa exige que k > 0. <<