Crítica de la razón pura es la mayor obra del filósofo alemán Immanuel Kant. Tuvo su primera edición en 1781. El propio Kant llegó a corregirla en vida, publicando en 1787 una segunda edición. Se trata de una indagación trascendental (acerca de las condiciones epistémicas del conocer humano) cuyo objetivo central es lograr una respuesta definitiva sobre si la metafísica puede ser considerada una ciencia, lo que en términos kantianos significa la posibilidad de existencia de juicios sintéticos a priori (es decir, juicios que agregan nueva información -donde el predicado 'no está contenido' en el sujeto- y que son de carácter universal y necesarios). Intentando así superar la crítica al principio de causalidad (ergo al saber científico) que había hecho David Hume, sin una respuesta satisfactoria hasta su época. La existencia de juicios sintéticos a posteriori es innegable, son los juicios fácticos, empíricos y por tanto contingentes. Lo que quiere hacer Kant es trascender la gnoseología humeania de cuestiones de hechos y relaciones de ideas (juicios sintéticos a posteriori y juicios analíticos a priori) y superar la metafísica dogmática de los racionalistas. Kant comienza la obra dando por sentado la existencia de juicios sintéticos a priori en la física y la matemática, entonces existen esos juicios. Lo que va a indagar es 'cómo son posibles esos juicios' cuya existencia es 'obvia'. Para, a partir de esa investigación, ver si es posible la existencia de este tipo de juicios en la metafísica (lo cual tendrá una respuesta negativa). Cabe decir que si bien la parte donde 'muestra' como son esos juicios sintéticos a priori en las matemáticas está correcta, la parte de la existencia de esos mismos juicios en la física es, a criterio de una gran cantidad de críticos (Korner, Romeo & Molina, Martin, etc.) bastante dudosa. En esta obra, Kant intenta la conjunción de racionalismo y empirismo, haciendo una crítica de las dos corrientes filosóficas que se centraban en el objeto como fuente de conocimiento, y así, dando un giro copernicano al modo de concebir la filosofía, estudiando al sujeto como la fuente que construye el conocimiento. En síntesis, la Crítica de la razón pura es una obra clave de la filosofía moderna, que inaugura lo que Kant denominaría: idealismo trascendental.
·La Crítica del Juicio apareció en 1790, antes de que hubieran podido publicarse la Filosofía zoológica (1809) de Lamarck y el Origen de las especies (1859) de Darwin, las dos grandes obras que consolidaron científicamente, cada una a su modo, la teoría de la evolución. Pese a ello Kant, probablemente familiarizado con las teorías evolucionistas de pensadores franceses de su tiempo, especuló audazmente sobre el problema, contemplando la posibilidad de que eventuales «arqueó1ogos de la naturaleza», explorasen el origen y la progresiva generación de las diversas especies vivas a partir de una forma de vida primitiva, a la manera como él había investigado ya el origen común de las diversas razas humanas. Pero, sin negar que la vida haya podido surgir de la naturaleza inorgánica por causas exclusivamente mecánicas, pensaba que semejante proceso quedaría siempre fuera del alcance de nuestra comprensión. La clave de la respuesta está en la condición hipotética y heurística, por no decir «virtual», de los principios del juicio. La idea central de Kant es, ya lo sabemos, que el «abismo infranqueable» que se abre entre el edificio de la filosofía teórica y el de la práctica «tiene que» ser cubierto por un puente que nos viene requerido por el concepto mismo de libertad. Nuestro deber inexorable de cumplir el mandato absoluto de la ley moral «exige» que sea posible que el hombre despliegue su libertad en el mundo de la naturaleza.La Crítica del juicio está dividida en dos secciones, aquella que se ocupa de la estética y aquella que se ocupa de la teleología. En la primera parte- en general la más estudiada de la obra- Kant inicia los primeros esbozos de un sistema estético que posteriormente influenciaría fuertemente al romanticismo alemán. El inicio de la obra hace referencia al deseo de Kant por concluir su obra filosófica ocupándose del último de los ámbitos de interés: si el entendimiento fue analizado en la primera crítica, la moral y el deber en la segunda, queda finalmente en esta tercera obra hacer referencia al juicio estético, el arte y el gusto.Para Kant, la complacencia que determina al juicio de gusto es sin interés alguno. Dicho de otra manera, el juicio estético no puede depender de un interés ajeno a la propia contemplación del objeto. De esta manera, se crea una diferenciación entre lo bello y lo bueno, cuya unidad o por lo menos correspondencia se identifica en las filosofías trascendentales clásicas como las de Platón o Santo Tomás: de tal modo, según Kant lo bello no hace referencia a un fin determinado, sino es un fin netamente formal, una conformidad a fin sin fin, independiente de la representación de lo bueno, añadiendo además, que el juicio estético no aporta conocimiento del objeto, y eso ocurre mediante el juicio lógico, del entendimiento según analizado en la Critica de la Razon Pura.
Summer, 1954.
U.S. Marshal Teddy Daniels has come to Shutter Island, home of Ashecliffe Hospital for the Criminally Insane. Along with his partner, Chuck Aule, he sets out to find an escaped patient, a murderess named Rachel Solando, as a hurricane bears down upon them.
But nothing at Ashecliffe Hospital is what it seems.
And neither is Teddy Daniels.
Is he there to find a missing patient? Or has he been sent to look into rumors of Ashecliffe’s radical approach to psychiatry? An approach that may include drug experimentation, hideous surgical trials, and lethal countermoves in the shadow war against Soviet brainwashing…
Or is there another, more personal reason why he has come there?
As the investigation deepens, the questions only mount:
How has a barefoot woman escaped the island from a locked room?
Who is leaving clues in the form of cryptic codes?
Why is there no record of a patient committed there just one year before?
What really goes on in Ward C?
Why is an empty lighthouse surrounded by an electrified fence and armed guards?
The closer Teddy and Chuck get to the truth, the more elusive it becomes, and the more they begin to believe that they may never leave Shutter Island.Because someone is trying to drive them insane…
El conflicto de las Facultades
Publicado en 1798, El conflicto de las facultades (1798) es el último libro que dio a la imprenta Immanuel Kant (1724-1804). Dividida en tres partes, la obra trata del papel que deben desempeñar los filósofos en la universidad, reivindicando un espíritu crítico que hace ocupar a la filosofía el ala izquierda del parlamento universitario con el fin de preservar los intereses de la razón y de la verdad frente a los dictados dogmáticos del poder político, siempre según los objetivos programáticos de la Ilustración. Esta nueva edición castellana, traducida, prologada y anotada por Roberto R. Aramayo, presenta el ensayo kantiano ateniéndose al esquema planteado por el autor para dicho texto e incluye un epílogo a cargo de Javier Muguerza.
Los escritos reunidos en este volumen fueron publicados entre 1784 y 1798, esto es, en la época de madurez de Kant, después de Crítica de la razón pura. Externamente lo que une a los textos es su mayor brevedad en comparación con las tres críticas. Brevedad que no cabe confundir, como se ha señalado en muchas ocasiones en la literatura especializada, con ser escritos menores. Están dedicados, dentro de la gran estructura del sistema kantiano, a cuestiones parciales o concretas a las que aplica las ideas definidas en las grandes obras. En ocasiones son estos escritos más breves los que definen campos del saber que de su tiempo al nuestro han adquirido mayor importancia y relieve público. Cada uno de estos artículos fue pensado para hacer frente a cualquiera de las ideologías rivales que en su tiempo reclamaban la dirección de los espíritus y las conductas.Se trata de escritos polémicos destinados a la defensa de la Ilustración como actitud frente al mundo.
Ensayo sobre las enfermedades de la cabeza
Kant publicó en febrero de 1764 este pequeño ensayo sobre las «enfermedades de la cabeza» en una revista local y de forma anónima. La ocasión: la presencia de un hombre de mediana edad, con un comportamiento extravagante, al que acompañaba un niño en estado semisalvaje. En la polémica suscitada medió Kant con este Ensayo, en el que plantea con una profundidad atravesada por el humor y la ironía el interés que ofrece el salvaje a quien se proponga investigar la naturaleza que subyace al hombre.
Tanto se ha insistido en la Razón especulativa, que la Razón práctica se ha visto relegada al olvido. Así, hoy se considera el pensamiento político de Kant y su meditación sobre la historia como reflexiones de última hora sin mayor relación con su obra crítica central. La recopilación aquí editada bajo el título Filosofía de la historia va encaminada a mostrar hasta qué orgánico punto la reflexión sobre la historia se articula en la totalidad de la filosofía kantiana.Temas políticos e históricos, como la unión de naciones y la idea de progreso son tratados por Kant con el más apasionado rigor en este libro. Pese a que el pensamiento político de Kant y sus meditaciones sobre la historia se le tienen como reflexiones de última hora sin relación mayor con su obra crítica central, si algo caracteriza al filósofo es su preocupación por este mundo, y este mundo, hasta ahora, se nos presenta envuelto en una atmósfera política. En este tenor, dice Kant en uno de los cinco ensayos que constituyen esta obra: «Es tan cómodo no estar emancipado. Tengo a mi disposición un libro que me presta su inteligencia, un cura de almas que me ofrece su conciencia, un médico que me prescribe las dietas, etc., etc., así que no necesito molestarme. Si puedo pagar, no me hace falta pensar: ya habrá otros que tomen a su cargo, en mi nombre, tan fastidiosa tarea».A través de textos como «Contestación a la pregunta ¿Qué es la Ilustración?», «Idea de una historia universal en el sentido cosmopolita», «Si el género humano se halla en progreso constante hacia mejor», el lector estará en condición de ponderar las profecías de este Newton del mundo histórico, adelantado descubridor de la razón histórica y de las leyes a priori del mundo histórico.La traducción y el prólogo de Eugenio Ímaz enriquecen esta Filosofía de la Historia, donde la autonomía de la ley rescata para el hombre el centro de la creación.
Fundamentación de la metafísica de las costumbres
Immanuel Kant, el más grande pensador contemporáneo, no sólo revolucionó con su Crítica de la razón pura (1781) los principios de nuestro saber teórico, sino que inauguró con su Fundamentación de la metafísica de las costumbres (1785) la más ambiciosa revolución en filosofía moral de todos los tiempos. El punto de partida del proyecto ético de Kant es claramente democrático: la buena voluntad del hombre común y corriente. Y el análisis a fondo de esa buena voluntad, que se caracteriza por la conciencia del deber, lleva al autor de esta obra a la formulación del principio supremo de nuestra conducta moral como imperativo categórico: una ley que nos impone el deber de guiarnos por criterios de universalidad incompatibles con el egoísmo, y que nos prohíbe, además, instrumentar o utilizar solamente como medio a ninguno de nuestros semejantes, porque todo ser humano constituye, en su condición de persona, un fin en sí mismo. Kant sostiene, por otra parte, que este principio supremo no está dictado por la naturaleza ni por ninguna autoridad gobernante divina o humana, sino que dimana de la autonomía de nuestra propia voluntad. Finalmente concluye que la raíz de nuestra moralidad es nuestra libertad. La ética kantiana puede ser, pues, sucintamente caracterizada como una ética del deber que es a la vez una ética de la libertad. La presente edición de la Fundamentación de la metafísica de las costumbres se ajusta al texto de la traducción castellana de Manuel García Morente e incorpora como anexo los Comentarios a dicha obra de H. J. Paton, uno de los más expertos conocedores actuales del pensamiento ético de Kant.
Se recogen aquí los trabajos fundamentales de Kant sobre Filosofía de la Historia, entre los que cabe destacar por su relevancia temática las Ideas para una historia universal en clave cosmopolita (1784), que presta su título a este volumen. Junto a él hemos incluido las Recensiones sobre la obra de Herder Ideas para una filosofía de la Historia de la Humanidad (1785), así como el ensayo acerca del Probable inicio de la historia humana (1786) y el Replanteamiento de la cuestión sobre si el género humano se halla en continuo progreso hacia lo mejor (1797), escrito que constituye la segunda parte de El conflicto de las Facultades (1798).
La presente Antología brinda una buena muestra de las casi ocho mil Reflexiones contenidas en los volúmenes 15, 16, 17, 18, 19, 20 y 23 de la edición académica a través de doscientos ochenta y nueve fragmentos de muy distinto tenor. Mientras en algunos casos no se trata sino de lapidarios aforismos, en otras ocasiones estos documentos cobran cierta extensión y a veces constituyen el borrador de alguna de las obras kantianas. Por otro lado, este método presenta una notable ventaja en el terreno de la cronología, dado que las así llamadas Reflexiones abarcan las más variadas épocas y, al permitimos agrupar temáticamente asertos fechados en los primeros cincuenta junto a otros que ya cruzan el umbral del siglo XIX, nos brindan una visión panorámica de las distintas etapas recorridas por el pensamiento kantiano, algo prácticamente inviable mediante cualquier otro procedimiento.Todo este material, que R. Reicke dio en llamar, muy descriptivamente, «Hojas sueltas», contiene anotaciones hechas por Kant con miras a emplearlas en sus clases o bien para dialogar sencillamente consigo mismo.
Due nemici, naufragati su un pianeta ostile, scopriranno come sia possibile diventare fratelli, anche oltre la morte.
Anche pubblicato come “Nemico mio adorato”.
Vincitore dei premi Hugo, Nebula e Locus per il miglior romanzo breve in 1980.
La Metafísica de las Costumbres
La Metafísica de las Costumbres ocupa un puesto clave en el proyecto kantiano referido a dos ámbitos: el del conocimiento de la naturaleza y el de lo que es posible por la libertad. Si los Anfangsgründe constituyen el desarrollo sistemático de los conceptos básicos descubiertos por la primera Crítica, La Metafísica de las Costumbres desarrolla los conceptos básicos desentrañados por la Crítica de la Razón práctica. De ahí que figure el sistema de la libertad. Precisamente porque esta idea presenta dos dimensiones —externa e interna—, dos serán las partes de la obra que presentamos: la Doctrina del Derecho y la Doctrina de la Virtud.La reflexión sobre el derecho, prefigurada en algunos aspectos en el Gemeinspruch y La paz perpetua, cobra aquí fuerza sistemática al contemplar la articulación entre derecho privado, político, de gentes y cosmopolita, así como las relaciones entre derecho y moral; mientras que la Doctrina de la Virtud, cuyo fundamento se encuentra en la Grundlegung y en la segunda Crítica, examina la capacidad humana de proponerse fines y adquirir virtudes, haciendo posible la encarnación de la razón práctica.
La Religión dentro de los límites de la mera Razón
Si dentro de las cuatro preguntas que según IMMANUEL KANT (1724-1804) delimitan el campo de la Filosofía —¿qué puedo saber?; ¿qué debo hacer?; ¿qué me está permitido esperar?; ¿qué es el hombre?— la «Crítica de la Razón pura» contesta a la primera y la «Crítica de la Razón práctica» (H 4411) a la segunda, mientras que la cuarta abre el camino a la reflexión antropológica. LA RELIGIÓN DENTRO DE LOS LIMITES DE LA MERA RAZÓN es la obra destinada a dar respuesta, dentro de su ambicioso proyecto filosófico, a la tercera de esas preguntas. Obra tardía en la producción kantiana, este tratado traducido y prologado por Felipe Martínez Marzoa culmina el proceso de su pensamiento y arroja una luz peculiar sobre la totalidad de su gran hazaña de la reflexión humana que modificó las coordenadas de la ciencia y la moral en el mundo moderno.
Lucy Derrick is a young woman of good breeding and poor finances. After the death of her beloved father, she is forced to maintain a shabby dignity as the unwanted boarder of her tyrannical uncle, fending off marriage to a local mill owner. But just as she is on the cusp of accepting a life of misery, events take a stunning turn when a handsome stranger—the poet and notorious rake Lord Byron—arrives at her house, stricken by what seems to be a curse, and with a cryptic message for Lucy. Suddenly her unfortunate circumstances are transformed in ways at once astonishing and seemingly impossible.
With the world undergoing an industrial transformation, and with England on the cusp of revolution, Lucy is drawn into a dangerous conspiracy in which her life, and her country’s future, are in the balance. Inexplicably finding herself at the center of cataclysmic events, Lucy is awakened to a world once unknown to her: where magic and mortals collide, and the forces of ancient nature and modern progress are at war for the soul of England… and the world. The key to victory may be connected to a cryptic volume whose powers of enchantment are unbounded. Now, challenged by ruthless enemies with ancient powers at their command, Lucy must harness newfound mystical skills to prevent catastrophe and preserve humanity’s future. And enthralled by two exceptional men with designs on her heart, she must master her own desires to claim the destiny she deserves.