103En el movimiento dialéctico que pasa de la esfera del ser a la esencia (de la superficie al "Interior" de la cosa), la esfera del ser que se deja atrás aparece como "la nada", como lo completamente "sin importancia" (ver la primera parte de la doctrina de la esencia, en la Lógica de Hegel). Pero con el "regreso" desde la esencia a la manifestación nos es revelado que la forma también es esencial. Está en la naturaleza de la esencia el manifestarse (de lo contrarío sería un "en sí", un no ser) y por lo tanto no puede haber contenido sin forma. En las transiciones del capítulo primero de El Capital están presentes estas dos maneras de considerar la forma. En una primera instancia el valor de cambio se nos aparece como lo completamente inesencial, una mera apariencia, y todo lo que importa parece ser la sustancia del valor, a la que llegamos por deducción. Pero luego se mostrará, en el camino de regreso hada la forma, que ésta es clave para la existencia del contenido, del trabajo objetivado. El ricardiano -y el marxista que lee a Marx en clave ricardiana se queda sólo en el primer movimiento.
44 Marx (1999) t. 1 p. 102 nota 36.<<