61 Clarke (1994) considera que este progresivo alejamiento con respecto a la tradición marxista, no sólo del "marxismo analítico", sino también de la "teoría de la regulación", el "posmarxismo", estuvo estrechamente asociado al creciente desentendimiento, en la década de 1960, de los intelectuales progresistas con las políticas de clase, y su asimilación en gran escala a los partidos de masas de Izquierda establecidos, en la creencia de que éstos podrían defender las conquistas reformistas de las décadas de 1960 y 1970. Como es sabido, estas esperanzas fueron defraudadas al adoptar los partidos laboristas y socialdemócratas, en lo esencial, el programa económico y social del neoliberalismo. Muchos de estos intelectuales abandonaron entonces todo compromiso socialista.<<