Cita 5
Los grandes sufrimientos son de tal modo venerables que no hay ejemplo, ni siquiera en los tiempos más desgraciados, en el que el primer impulso de la multitud congregada no sea de simpatía hacia una gran catástrofe. Puede suceder que en un tumulto sean asesinadas muchas personas odiadas, pero es difícil que un desgraciado, en cuanto reo, sea insultado por los hombres que asisten a su sentencia de muerte. Villefort pasó pues en mitad de los asistentes, los guardias, los criados de Palacio, y se alejó, reconocido culpable por su propia confesión pero protegido por su sufrimiento.
El conde de Montecristo
Alejandro Dumas
Biblioteca de la cárcel de Liano
DUM. 77.04