Cita 1
En aquel momento estaba vivo ante mí, más vivo de lo que nunca lo había estado, una sombra insaciable de espléndidas apariencias y de aterradora sustancia. Una sombra más oscura que las sombras de la noche, noblemente envuelta con los pliegues de su magnífica elocuencia. Fue como si aquella visión entrase conmigo en aquella casa: la camilla, los fantasmales porteadores, la multitud de obedientes adoradores, la oscuridad de los bosques, el centelleo de aquel tramo de río que corría entre dos orillas tenebrosas, el redoblar de los tambores, regular y apacible como los latidos del corazón; el corazón de las tinieblas victoriosas.
El corazón de las tinieblas
Joseph Conrad
Biblioteca de la cárcel de Liano
CON. 147.02