SUMARIO

El conocimiento científico, como todo conocimiento humano, se basa principalmente en explicaciones. Los meros hechos pueden ser consultados en las fuentes, mientras que las predicciones son importantes únicamente a fin de efectuar pruebas experimentales cruciales para discriminar entre las teorías científicas en competición que han superado ya la prueba de ser buenas explicaciones.

A medida que nuevas teorías arrinconan a las que las precedieron, nuestro conocimiento se amplía (con la incorporación de nuevas materias) y se profundiza (al explicar más las teorías fundamentales y hacerse más generales). La profundidad va en aumento, de modo que no sólo no nos alejamos del estado en que una persona podría comprender todo lo comprensible, sino que nos encaminamos hacia él. Las teorías más profundas se integran de tal manera unas con otras, que sólo pueden ser comprendidas conjuntamente, como una única teoría de la estructura unificada de la realidad.

Esta teoría total de la realidad tiene un alcance infinitamente mayor que la «teoría total» que buscan los físicos de partículas elementales, ya que la estructura de la realidad no consiste sólo en ingredientes reduccionistas, tales como espacio, tiempo y partículas subatómicas, sino también, por ejemplo, en vida, pensamiento y calculabilidad. Las cuatro vías principales de explicación que podrían constituir la primera teoría total de la realidad son:

  • Física cuántica: capítulos 2, 9, 11, 12, 13 y 14
  • Epistemología: capítulos 3, 4, 7, 10, 13 y 14
  • Teoría de la calculabilidad: capítulos 5, 6, 9, 10, 13 y 14
  • Teoría de la evolución: capítulos 8, 13 y 14

El próximo capítulo trata de la primera y más importante de esas cuatro vías: la física cuántica.