El sur de Manhattan, con sus atrevidos iconos arquitectónicos, vuelve a funcionar con plena actividad. En el Distrito Financiero se encuentra el Monumento al 11 de Septiembre, el One World Observatory y Wall St, con Ellis Island y la Estatua de la Libertad frente a la costa. El norte, además de los almacenes reconvertidos de Tribeca, posee animados restaurantes, bares íntimos, tiendas y galerías.
Lo mejor en un día
Se empieza temprano y se cruza el majestuoso puente de Brooklyn (Clicar)
al amanecer. Después se toma una pieza de pastelería francesa, buen
café y otras delicias para gourmets en
Le District (Clicar).
Se compra algo para llevar y se toma el ferri para ver la
Estatua de la Libertad
(Clicar)
y conocer la historia de Ellis Island.
De vuelta a Manhattan, se
visita Fraunces Tavern
(Clicar),
un pub histórico con decoración del s.
XVIII que ofrece excelente comida, y se rebaja la ingesta con un
paseo por Wall St y bajo el esbelto campanario de Trinity Church (Clicar),
antes de ir al emotivo Monumento
al 11 de Septiembre (Clicar)
y al museo anejo, para conocer de cerca los trágicos sucesos que
allí ocurrieron. Después se sube al One World
Observatory (Clicar)
para ver el siempre cambiante perfil de Nueva York.
Se puede cenar en Bâtard (Clicar),
con estrella Michelin, si se llega temprano, antes de asistir a un
espectáculo en Tribeca, como alguna representación innovadora en
Soho Rep (Clicar),
reputado teatro off-Broadway. La noche acaba con un cóctel personalizado en Weather Up (Clicar).