Nueva York
¿Hay poco tiempo?
Estos itinerarios han sido creados para aprovechar al máximo el tiempo de que se disponga para conocer lo mejor de la ciudad.
Primer día
Por la mañana se explora Central Park (Clicar).
Hay que empezar en la parte sureste, en el zoo (Clicar),
recorrer su elegante paseo, dar una vuelta en barca en Loeb Boathouse (Clicar),
ver las maquetas de barcos del Conservatory Water y recordar a John
Lennon en Strawberry Fields (Clicar).
Después se sale del parque para aprender los grandes misterios de
la tierra y el cielo en el American Museum of Natural History
(Clicar).
Es el momento de descubrir algunas de las maravillas
arquitectónicas de la ciudad: la estación Grand Central (Clicar),
el edificio Chrysler
(Clicar),
la New York Public
Library (Clicar)
y el Rockefeller Center
(Clicar).
Se remata la tarde con una visita al mejor almacén de arte de
Midtown, el MoMA
(Clicar).
Se puede pasar la noche bajo las estrelladas luces de
Broadway, presenciando un éxito de taquilla o algo vanguardista en
Playwrights Horizons
(Clicar).
Se impone admirar el ambiente de Times Square (Clicar)
desde las gradas de TKTS, tomar un cóctel en Rum House (Clicar)
y subir al Empire State
(Clicar)
para dar las buenas noches a la ciudad.
Segundo día
Se empieza en el asombroso Metropolitan Museum of Art (Clicar),
recorriendo las colecciones egipcia y
romana, los maestros europeos, y se sube a la azotea (en verano)
para ver Central Park. Después se visita la cercana Neue Galerie (Clicar)
para contemplar arte alemán y austriaco en una mansión de 1914.
La tarde se dedica al SoHo para hacer compras en
Prince y Spring Streets entre las multitudes
que buscan las mejores marcas del mundo. Se
pasa a Mulberry Sreet, en
Chinatown, que parece muy alejado del consumismo dominante, pero
que solo está a unas manzanas. Se recomienda pasear por los templos
budistas del barrio y tomar tarta de crema y helado de durián.
Si se tienen entradas para un concierto, conviene
evitar la cena en el centro para tomar una
copa en el bien situado gastropub
The Smith (Clicar).
Después se cruza la calle para entrar en el Lincoln Center (Clicar)
y asistir a una ópera en la Metropolitan Opera House o a un
concierto en el Avery Fisher Hall. Y se acabaría tomando cocina
moderna estadounidense en el refinado Dovetail (Clicar)
y unas copas en el elegante Manhattan Cricket Club (Clicar).
Tercer día
Cuando los juerguistas vuelven a sus diminutos
apartamentos tras una noche movida, cabe visitar el Lower East Side Tenement Museum
(Clicar)
para imaginar cómo era el barrio antes de su aburguesamiento y se
vislumbra el futuro en el vanguardista New Museum of Contemporary Art
(Clicar).
Interesa almorzar en uno de los restaurantes por los
que es famoso el LES: Dimes (Clicar)
o El Rey (Clicar)
son buenas opciones. Después se va al City Park para iniciar un
paseo vespertino por el impresionante puente de Brooklyn (Clicar)
y se baja a Dumbo para disfrutar de las vistas desde los muelles
de Brooklyn.
La noche se dedica a East Village: pasear por la
vibrante St Marks Place
(Clicar),
tomar una cerveza en un animado café como MUD (Clicar)
y ver un espectáculo en La MaMa
ETC (Clicar),
un icono del mundillo artístico del centro. Después, habría que
probar comida callejera india en Babu Ji (Clicar)
para terminar en una coctelería del barrio,
como Rue B (Clicar)
o Pouring Ribbons
(Clicar).
Cuarto día
Si se toma el ferri a Staten Island temprano, se ve
amanecer en Lower Manhattan. Luego se puede subir al One World Observatory (Clicar)
para disfrutar de la vista y después se visita el emotivo
Monumento al 11 de Septiembre (Clicar).
En el Meatpacking District, se visita el espléndido
Whitney Museum of American
Art (Clicar).
Después se suben las escaleras de la cercana High Line (Clicar)
para pasear por lo que fue una línea férrea. Por el camino, se toma
un café y un tentempié y se disfruta del paisaje callejero. Si se baja a las calles 20 West, puede verse
alguna galería de arte en Chelsea y reponer fuerzas con delicias
gourmet en el mercado de Chelsea (Clicar).
Pasear por las encantadoras y sinuosas calles de
Greenwich Village abre el apetito, que se saciará en la evocadora
Minetta Tavern (Clicar).
De postre, nada como oír jazz en directo en Mezzrow (Clicar),
Smalls (Clicar)
o Village Vanguard
(Clicar).
Se acaba la noche con un cóctel artesanal en el elegante
Employees Only (Clicar)
y bailando en Cielo
(Clicar),
uno de los mejores clubes de la ciudad.