Apéndice 5;

Compensando los importantes efectos del uso de la pantalla del ordenador y la televisión con la dieta

Aparte de los efectos nocivos que la contaminación electromagnética proveniente de la radiación de los ordenadores o TV pueden producir en la salud (efectos que no vamos a tratar en este apéndice), las pantallas de estos aparatos por sí mismas producen efectos nocivos sobre nuestra salud y bienestar debido a su luminiscencia. Cuando se está mirando a una pantalla de forma constante nuestro organismo está aportando a la vista gran cantidad de nutrientes y sangre que son necesarios para poder soportar y asimilar la luz y la información que nos llega a través de los ojos.

Según la medicina tradicional china, la función de la vista la dirige el hígado; en especial el hecho de mirar a una pantalla luminiscente produce un desgaste de la sangre acumulada en el hígado. Esto se puede manifestar en muy diversas maneras si el uso de la visión sobre la pantalla luminiscente es prolongado. Esta deficiencia en la sangre producirá unos síntomas debidos a la sequedad que se produce en el hígado y que pueden ir desde alergias cutáneas, dermatitis o neurodermitis, a cansancio, problemas para dormir (bien sea insomnio por la noche o insomnio por despertarse temprano de madrugada), ansiedad (debido al calor en el hígado sobre el corazón y éste al estar más caliente y más seco produce esta sensación de ansiedad o angustia u opresión en la zona del pecho o en el plexo solar) .También este vacío de Yin puede producir sensación de vacío interno, llegando hasta la depresión, sin causa justificada, con sentimiento de desmotivación vital. Esto último se exacerba debido al estancamiento de energía que se produce en el rugado y en el cuerpo cuando el organismo y el hígado están demasiado secos.

Otros síntomas acompañantes producidos por exceso de exposición a las pantallas pueden ser problemas musculares o tendinosos» un aumento de la susceptibilidad, nerviosismo, falta de sosiego, irritabilidad y cansancio. Este cuadro producido por la deficiencia de sangre puede llevar a tener en el trabajo y en la vida una falta de recursos, y un bajo rendimiento que pueden producir una mayor ansiedad como consecuencia de ver que no llegas a cumplir cómo quisieras.

¿Cuántas son las horas máximas de uso de las pantallas para que éstas no sean perjudiciales? Esto dependerá de la fortaleza constitucional de la persona y de la buena condición en que estén sus órganos en este momento. Constituciones más fuertes aguantarán más rato en el ordenador, ya que tienen una mayor reserva de sangre en el hígado. En personas más débiles, más delgadas, más nerviosas con una menor reserva de sangre, de Yin y de fluidos en el hígado y en el plexo vascular intestinal pueden manifestarse más pronto los síntomas anteriormente dichos. En niños y adolescentes es especialmente importante cuidar este tema, para evitar bajones de la inmunidad, cambios de carácter, desconcentración, ansiedad, hiperquinesis.

Un buen consejo es bajar el brillo de la pantalla para disminuir la luminiscencia e intentar no mirar más que lo imprescindible a la pantalla, fijar la vista fuera de la pantalla cuando no es realmente necesario posar la vista sobre ella. Por otro lado, el tratamiento dietético requerirá una ingesta de nutrientes aumentado para aportar más sangre al hígado, por lo cual está indicado comer en abundancia sobre todo alimentos jugosos y untuosos; no tomar alimentos secos muy salados ni picantes, ni alcohol ni café, ni fritos. Tomar abundantes zumos de frutas rojas como base: la fresa, el arándano, la uva roja, la sandía, y muy especialmente el zumo de zanahoria. Una combinación muy recomendable en estos casos, especialmente en las estaciones calurosas desde mayo hasta noviembre, es el zumo de zanahoria con medio limón o bien con un poco de remolacha o sandía o media manzana; este zumo se debe tomar según apetezca a razón de uno o dos vasos al día o cada dos días, según la condición de la persona. Es muy importante no olvidarse del consumo regular de legumbre. En estos casos, como aporte de Yin básico, se toma una cantidad mayor que en el aporte estándar: unas 5—7 cucharadas soperas de legumbre muy bien cocinada diariamente, (O incrementando la legumbre hasta un 25—30% del volumen total de la ingesta de la comida.) Va muy bien tomar dos cucharadas soperas de aceite de lino a diario mezclado con unas gotas de shoyu, sobre la verdura u otro alimento. Es también especialmente recomendable tomar aceite de onagra a razón de 5—12 g diarios según necesidades.

Tomar también aceites de pescado ricos en ácidos grasos omega—3 (EPA y DHA) que estén bien conservados (o sea que tengan buen olor, signo de que no están oxidados), a razón de 3 g diarios. El aceite de sésamo también es recomendable, bien sea para saltear ligeramente o para su consumo crudo. El consumo regular de pasta, cereales integrales y verduras variadas es suficiente aporte proteico y la ingesta de los aceites marcados son básicos para recuperarse.

También se puede tomar melaza de cebada, una o dos cucharadas soperas diarias, y compotas y mermeladas sin azúcar ni fructosa hechas con sólo fruta de bayas o frutos rojos como son la cereza, la fresa, el arándano, la frambuesa, la mora, la uva roja, etcétera.

Muchos estados enfermizos y desórdenes que sufrimos provienen de los hábitos adquiridos. Saber relacionar esos hábitos con cada uno de esos padecimientos es clave para mejorar nuestra calidad de vida y nuestra salud. El abuso de horas ante la pantalla bien sea de ordenador o de televisión es una de las causas de problemas de salud más comunes en nuestra sociedad, y sin embargo se ignora totalmente. No olvidemos que para que la inmunidad sea fuerte es importante que la sangre esté bien tonificada. Para ello en general es recomendable no mirar más de ocho horas por semana a la pantalla del ordenador. El número de horas puede variar según las constituciones pero un uso de más de doce horas semanales producirá inexorablemente un déficit del Yin del hígado que se manifestará tarde o temprano en el terreno biológico de la persona y, cómo no, en su carácter y tendencias. En los casos en que se excede es muy importante la suplementación regular para tonificar la sangre y el Yin del hígado. Dormir más de lo acostumbrado también ayudará a reponer estos fluidos.

Asimismo, se deberá procurar descansar la vista lo máximo posible. Es especialmente importante evitar el uso del ordenador o ver la televisión a partir de las 10—11 de la noche, que es cuando la sangre en el hígado empieza a reducirse.