EPÍLOGO
Gracias a Blas, como deseaba Blas, Eduardo no volvió a pasar ninguna Navidad más solo.
Diez años después, Soraya es feliz con el hombre con el que pensó que JAMÁS tendría nada y Eduardo también porque Soraya le AMA. Tienen dos hijas que siete y cinco años que se llevan genial con la hija de Vera y Eloy.
Alejandra y Eduardo padre se quedaron a vivir en la casa de Eduardo hijo, volvieron a casarse un año después de aquella Navidad y contra todo pronóstico, el canario no ha vuelto a cantar fuera de la jaula.
A pesar de que Teo siempre supo demasiado, acaba de regresar de Harvard para tomar las riendas de la empresa familiar que va como la espuma.
Jimmy siguió cantando donde le dio le gana, estudió en el conservatorio y se estrena dentro de un mes como solista en La Scala de Milán.
Leslie es bloguera de moda, se pasa el día de fotocol en fotocol, pero también es una estudiante brillante que aspira a convertirse en una gran neurocirujana.
Mandy está terminando el bachillerato y su sueño es estudiar Físicas al año que viene…
Miguel es jefe de gabinete de la Presidencia del Gobierno y entre otras cosas escribe unos discursos fabulosos, pero mucho más aburridos que en los tiempos en los que ponía flow a las notas. Se casó con Sofía y tienen dos hijos.
Blas es un gato viejo y gruñón que sigue moviendo la cola y que continuará enredando lo que haga falta para que los suyos sean felices…
Y Eduardo sigue poniendo anís a los Reyes Magos, a pesar de que siempre hacen lo que quieren con las cartas que les envía…