Lección

Un reto frecuente para el expositor es la improvisación, y hay que aceptarla cuando no se esté fuera de tiempo, circunstancia o autoridad.

El uso preciso de las técnicas aprendidas para hablar en público es esencial en la improvisación, así como el ser breve.

Ante la necesidad de improvisar debemos preparar una frase de inicio, otra de final, más dos o tres ideas intermedias, pudiendo usar la secuencia de tiempo; hablar de causas y sus efectos, o darle tratamiento de problema al tema; donde analizamos el problema, aportamos una solución e invitamos al público a seguir nuestra propuesta.

Para no ser sorprendidos en cualquier reunión a la que estamos invitados, debemos pensar en la posibilidad de tener que improvisar y llegar preparados. Hay que recordar que la improvisación puede convertirse en una valiosa oportunidad de lucimiento.