Lección
La preparación de un mensaje parte de tener claro el objetivo de la presentación. Al seleccionar el tema se debe procurar no abarcar demasiado para profundizar y dar a conocer novedades. Hablar sólo de lo que sabemos y entendemos.
Desarrollar una lluvia de ideas por escrito, y de ahí seleccionar unas cuantas ideas para el guión del mensaje, acorde al tiempo convenido. Ser breve siempre será apreciado.
Conocer a nuestro público de antemano es indispensable para atender sus circunstancias, así como incluir ejemplificaciones, vivencias. Es útil documentarse sobre el tema.
Escogidas las ideas hay que darles una secuencia lógica, y la tarea fundamental: practicar ampliamente el mensaje; sin memorizarlo palabra por palabra.