Kolonaki, símbolo de la élite ateniense, es un barrio innegablemente selecto, donde las grandes riquezas se codean con los nuevos ricos y los aspirantes. Kolonaki, que debe su nombre a una pequeña columna ubicada en la céntrica Plateia Kolonakiou (plaza Kolonaki), se extiende desde Syntagma hasta la base del monte Licabeto y está repleto de cafeterías, restaurantes, galerías, museos, boutiques y edificios con estilo.
Lo mejor en un día
La Plateia
Kolonakiou y la cercana Filion (Clicar)
son ideales para tomar café viendo pasar a la gente. Una vez
saciado, el viajero puede visitar fácilmente en un día entero tres
de los mejores museos de Atenas: el Museo de Arte Cicládico (Clicar),
el Museo Bizantino y
Cristiano (Clicar)
y el Museo Benaki
(Clicar).
Se puede comer
en el Museo Benaki, que tiene una cafetería con terraza, un jardín
sosegado y vistas de la Acrópolis. Por la tarde, empiezan las
compras. Kolonaki es el paraíso de los amantes de la alta costura.
Aunque no se quiera comprar nada, hay que visitar al fantástico
joyero Fanourakis
(Clicar)
o al sastre Vassilis
Zoulias (Clicar).
O simplemente recorrer las calles, mirando escaparates, entrando en
galerías y viendo a los atenienses de compras.
Se puede
cenar en restaurantes italianos locales como Capanna (Clicar)
o Il Postino (Clicar),
u observar a la gente pasar en Kalamaki Kolonaki (Clicar)
antes de salir a la palestra de bares y clubes por la Plateia
Kolonakiou, la calle Ploutarhou o la calle peatonal Haritos, donde
está Mai Tai (Clicar).
Para pasar un día como un ateniense en Kolonaki, véase Clicar.