SESIÓN DECIMOPRIMERA
16 de abril de 1937 a las cuatro de la tarde.
LAFOLLETE: Esta mañana hice algunas preguntas basadas en el supuesto de que la reacción termidoriana realmente existe en la Unión Soviética. Me gustaría continuar con esa línea de interrogación. En su reciente libro, usted declaró que la Unión Soviética había hecho un gran progreso en la construcción del socialismo. ¿No es cierto que hayan logrado grandes progresos?
TROTSKY: Sí.
LAFOLLETE: Y en su anterior testimonio usted declaró que el terror revolucionario en 1918 y 1919 era necesario porque la Rusia soviética estaba rodeada por potencias hostiles, y que era necesario aniquilar a la oposición a fin de defender ese socialismo tal como había sido creado…, ¿es correcto? Tomo esto como su declaración de esta mañana.
TROTSKY: Quisiera aclarar la cuestión. No puedo decirlo. No puedo decir si es correcto o no. Esa es su fórmula.
LAFOLLETE: Me preguntaba si es la cita correcta.
TROTSKY: Es difícil para mí contestar una pregunta tan parcial. Yo preferiría que me haga la pregunta de conjunto.
LAFOLLETE: Tal vez podría seguir y hacer mi última pregunta, que es la siguiente: ¿no es posible que al menos según la burocracia —por supuesto, la burocracia no piensa que existe un Termidor— no es posible que no haya un Termidor, sino que dado que Rusia está todavía rodeada por Estados capitalistas hostiles, algunos de ellos fascistas, Stalin sienta que está haciendo lo necesario para salvar los logros de la revolución? ¿No es posible que la burocracia todavía sienta que es un poder revolucionario?
TROTSKY: No es mi opinión. Si la sociedad es socialista o casi socialista, en la medida que se construye la sociedad, la solidaridad. El entorno fascista no puede cambiar las relaciones internas, porque la solidaridad de la sociedad socialista es la mejor arma contra el fascismo. La militarización y la burocratización no son un producto de un fascismo que rodea al país, sino de contradicciones internas. Cuando una sociedad se hace más sólida, no es necesario tener una GPU para luchar contra el fascismo; la GPU no está en contra de Hitler, la GPU está en contra de los enemigos dentro del país. Entonces pregunto: ¿quiénes son los enemigos? Hace algunos años, estos enemigos eran los representantes de la antigua clase dirigente. Actualmente los enemigos son el proletariado más progresista, los trabajadores oposicionistas, y los miembros del Partido y de la Juventud. El entorno fascista no explica nada de esto. Sólo las contradicciones internas pueden explicar el papel de la GPU.
LAFOLLETE: Ahora tengo una pregunta más, que tiene que ver con algo que usted sugirió ayer. Le pregunté cuál sería su posición si Rusia fuera aliada de Hitler. Usted dijo que esa posibilidad no quedaba excluida; que había algún sector de la burocracia que estaba a favor de un acercamiento con los fascistas. ¿No es posible que Stalin esté luchando contra la burocracia, contra este sector de la burocracia, usándolo a usted, acusándolo a usted de tener esa ambición realmente para crear un sentimiento contra esa alianza?
TROTSKY: Sí, es muy posible. Hay muchos síntomas que indican que Stalin tiene que luchar contra una parte de la burocracia que quiere asegurar su posición a toda costa, incluso al precio de una alianza o de la amistad con Hitler. Supongo que en este momento, Stalin no se inclina a seguir este camino, pero dejará al descubierto esta tendencia bajo el espectro del trotskismo: «Es la política de Trotsky; ejecutaremos a todos los que tengan la misma opinión». Esta no es mi opinión, sólo una suposición.
STOLBERG: ¿Es su opinión…?
TROTSKY: Es muy difícil de decir. No conozco a nadie en el Politburó o el Comité Central que tenga esta opinión, pero es muy probable que grandes capas de la burocracia, en la más alta burocracia y en la burocracia media, tengan esta opinión de que «si los regímenes fascistas no nos amenazan, estaremos tranquilos, tendremos paz para hacer nuestro trabajo, y podremos tener muy buenas relaciones amistosas con los países fascistas».
LAFOLLETE: ¿Cómo se relacionaría esto con su teoría de que Stalin usó este método de movilizar a las masas contra un acercamiento con los Estados fascistas, por medio de Trotsky y el trotskismo —acusándolo a usted y a sus seguidores—, acusando a esa parte de la burocracia por intermedio suyo e incitando a que las masas se levanten mediante la acusación en su contra?
TROTSKY: No entiendo.
LAFOLLETE: ¿No entiende?
TROTSKY: No.
LAFOLLETE: ¿Iría en el sentido de su teoría que Stalin utilizara esos métodos para levantar a las masas contra un acercamiento hacia los países fascistas?
TROTSKY: Creo que para los marxistas, los revolucionarios, la política en general es muy simple: «¡Hablar claro! ¡No mentir! ¡Decir la verdad!». Es una política muy simple. Si Stalin tiene un adversario que está a favor de hacer una alianza con Hitler, él debe hablarle abiertamente a las masas, atacarlo, obligarlo a entablar una discusión. Entonces, con la ayuda de las masas, reducirlo a la nada políticamente, no por medio del asesinato, sino por medio de la política. Sería el único camino, la política correcta. Estoy seguro que de esta manera los trabajadores rusos lo apoyarían en su gran mayoría.
DEWEY: Una pregunta más…
INTÉRPRETE: El Sr. Ruehle quiere aclarar algo sobre esto.
RUEHLE (a través del intérprete): Me gustaría saber si Trotsky está al tanto de la declaración en Prague Press, el órgano del gobierno de Checoslovaquia, del 5 de marzo de 1937, en donde se discute la posibilidad de un acuerdo secreto entre Alemania y Rusia; si él ve alguna conexión entre la información en ese despacho y los juicios.
STOLBERG: Y sobre todo este asunto.
INTÉRPRETE: La cita es del Prague Press y se volvió a publicar en la revista Sozialistische Wahrheit, editada en París.
Cito textual:
Es verdad que Inglaterra mira ahora hacia el Este, pero está tratando de solucionar allí otro rompecabezas distinto del que figura, en un primer plano, en las conversaciones y las reflexiones de los especialistas. Ahora mismo se está diciendo mucho sobre los secretos entre Berlín y Moscú, de lo que se infiere que ya no se cree totalmente en la enemistad entre Alemania y Rusia. Y no sorprendería que toda la enorme propaganda que proviene de ambos lados no fuera otra cosa que la más lograda de las mentiras políticas para ocultar una gran reorientación política. Que Alemania decidiera un cambio total en su concepción de la política exterior es, al menos, una posibilidad y hasta una probabilidad, cuando uno considera que un cambio de 180 grados de la política alemana, hacia un acuerdo con Rusia, abriría para Alemania lo que es casi el único escape del callejón sin salida actual. Los hechos en los que se basan estas consideraciones políticas son: la triplicación de las exportaciones de Alemania a Rusia en 1936, incluido un gran envío de municiones desde los talleres Krupp-Gruson en Magdeburgo, y la visita, mantenida en secreto en Berlín, de miembros del Estado Mayor alemán a Moscú.
TROTSKY: Sí. Lo sé. Es una afirmación de mi hipótesis, una afirmación parcial. Si es serio o es sólo una trampa, un truco diplomático contra Francia para obligarla a entablar una relación más cercana con la Unión Soviética, no lo sé. Pero toda mentira puede convertirse en un asunto serio.
DEWEY: ¿Puedo hacerle una pregunta sobre el terrorismo? En la apelación de la Oposición rusa a la Internacional Comunista, hecha después de su expulsión del Partido, ustedes declararon que todavía era posible reforzar el sistema de la dictadura proletaria sin nuevas alteraciones revolucionarias. Cuando digo ustedes, me refiero a los dirigentes de la Oposición. Antes de eso, dice:
El terror puede jugar un gran papel positivo si está basado en una línea política correcta y promueve la disolución de grupos reaccionarios. Como bolcheviques, entendemos totalmente el papel del terror revolucionario. Lo aplicamos contra la burguesía y sus agentes, los socialrevolucionarios y los mencheviques, y no pretendemos, en el futuro, renunciar ni por un momento al terror revolucionario contra los enemigos del proletariado. Sin embargo, recordamos muy bien que el terror de los partidos hostiles al bolchevismo fue impotente[391].
Esto está en la página 356 de la versión en inglés de La verdadera situación en Rusia. Parte de la cita está en el comienzo de la página 357. Le pregunto simplemente si figura allí algo que no concuerde con lo que usted declaró esta mañana. ¿Está en la misma línea de los comentarios que hizo esta mañana?
TROTSKY: No recuerdo todo ese documento, pero no lo firmé yo, es posterior a mi expulsión.
DEWEY: Su nombre figura en primer lugar.
TROTSKY: Ah, sí, está firmado. Mi exposición de la primera sesión de hoy giraba en torno a una línea histórica mucho más amplia. Yo digo que si la sociedad se vuelve verdaderamente socialista, si la solidaridad es el cemento de dicha sociedad, entonces los métodos terroristas deberían ir extinguiéndose, el método de la dictadura debería abandonarse, y el terrorismo debería disminuir. El hecho de que el terrorismo crezca es un argumento contra el carácter socialista de la sociedad y del Estado. Vuelvo a decir que me parece que en toda situación en la que exista un Estado obrero aislado, no es posible que. Lo podemos ver ahora en España. Los trabajadores deben luchar por su existencia y su poder. Cuando quieren el poder, deben defenderlo por medio de la violencia contra la violencia. En ese sentido, decimos que si la antigua clase dominante, los mencheviques y los socialrevolucionarios, atacan al Estado soviético, los atacaremos con todo nuestro vigor, y en ese sentido defenderemos a Stalin. Es una representación de nuestra fidelidad al Estado soviético. Para apreciar al Estado soviético en su desarrollo, si olvidamos la sociedad sin clases, debemos preguntarnos si el descrédito va en aumento o disminuye. La línea creciente es la línea de fiebre, de enfermedad, un signo de que el cuerpo está enfermo. Decimos que el supuesto cuerpo socialista de la URSS está enfermo y que la enfermedad es provocada por la burocracia.
FINERTY: Sr. Trotsky, hay algunos temas variados, que pertenecen más que nada a la parte previa de mi cuestionario. Quiero preguntarle antes de que me olvide. ¿Podría decirnos cuál es la diferencia entre el frente único y el frente popular? No está aclarado en el registro.
TROTSKY: Sí, podemos hacer concretas las diferencias entre las dos nociones. Durante 1917, toda la política bolchevique consistió en luchar contra el frente popular —que no se llamaba así— en favor del frente único. El partido burgués ruso, los kadetes —este nombre proviene de las palabras Demócratas Constitucionales que quedó abreviado como kadetes—, quedó como el único partido burgués. Todos los partidos burgueses se fusionaron con los kadetes en 1917. Los kadetes estaban en alianza con los socialrevolucionarios y los mencheviques. Se lo llamó entonces coalición, no como ahora, frente popular, sino coalición. Nos dirigimos a los trabajadores, y les dijimos: «Deben pedirles a sus dirigentes, los mencheviques y los socialrevolucionarios, que abandonen su alianza con la burguesía y que formen una alianza con nosotros, y los obreros bolcheviques estarán dispuestos a luchar junto con ellos en un frente único». Esa fue nuestra política. Con el tiempo, todos los trabajadores entendieron nuestra política. Abandonaron a los mencheviques y a los socialrevolucionarios, y en el momento decisivo, nos convertimos en un auténtico partido de masas.
FINERTY: ¿Puede identificar para el registro el significado de la palabra «Comintern»?
TROTSKY: La «Comintern» defiende ahora las posiciones y los principios de los mencheviques y de los socialrevolucionarios de 1917.
GOLDMAN: No; ¿qué significa la palabra «Comintern»?
FINERTY: ¿Qué organización?, ¿qué institución?
GOLDMAN: La palabra «Comintern» quiere decir Comunist International [Internacional Comunista].
FINERTY: ¿La Internacional Comunista es algo distinto del Partido Comunista ruso?
TROTSKY: El Partido Comunista ruso es el partido dirigente de la Internacional Comunista.
FINERTY: La Internacional Comunista está formada por muchas secciones, ¿no es así?
TROTSKY: Sí, y de conjunto, las secciones se conocen como la Comintern.
FINERTY: Esta mañana también se hizo referencia a la selectividad del Partido Comunista; que su fundamento, luego de 1919, fue el intento de limitarlo a los trabajadores. Déjeme preguntarle qué métodos se han venido utilizando o han sido utilizados desde entonces para restringir el ingreso al Partido, para cambiar las bases de la composición del Partido. Purgas, me refiero a las purgas.
TROTSKY: Ahora, el verdadero Partido es solamente el estrato más alto de la burocracia. La base no está invitada a entrar al Partido, sino que se la arroja fuera del Partido. Existe hoy una purga de 2 000 000 a 2.500.000. Sólo permanecen en el partido un millón y medio. Las expulsiones, la mayor parte de las expulsiones, son organizadas mediante órdenes desde arriba. Por ejemplo, la burocracia envía ahora solicitudes de admisión al Partido para los estajanovistas[392].
FINERTY: ¿Estas purgas dan como resultado sacar del Partido a la mayoría de los viejos bolcheviques, el Partido…?
TROTSKY: Las purgas dependen de los dictados de la burocracia. Si hoy la burocracia diera una concesión a los campesinos ricos y los trabajadores estuvieran descontentos, entonces la burocracia expulsaría a 100 000, a 500 000 trabajadores. Cuando la burocracia cambió la política y comenzó a expropiar a los ‘kulaks’, los campesinos ricos, la gran mayoría de los campesinos quedó descontenta e insatisfecha. Entonces, la burocracia comenzó a expulsar a los campesinos del Partido.
FINERTY: ¿Cuál es la mecánica de expulsión? ¿Hay alguna cláusula que indique cuántos miembros debe haber año a año? ¿Hace falta una expulsión activa, o las purgas se hacen revisando y renovando la composición del Partido?
TROTSKY: Vea, Sr. abogado, llegaron a expulsar a todo el Politburó, al viejo Politburó de Lenin. Lo expulsaron por una decisión sumaria. No tienen más consideración con la base.
FINERTY: ¿Cómo se hace eso?
TROTSKY: Tienen una Comisión de Control, también formada por los mismos burócratas. La Comisión de Control invitó a los acusados, y los interrogó brevemente. Luego los declaró expulsados. Hasta los expulsaron sin interrogatorio.
FINERTY: Quiero referirme ahora a la cuestión del sabotaje. Quiero preguntarle si a usted le parece que el sabotaje al Plan Quinquenal por parte de la Oposición habría sido una medida política práctica para desacreditar y derrocar a la burocracia de Stalin.
TROTSKY: No. Desde mi punto de vista marxista, todo avance está basado en el desarrollo de las fuerzas productivas de la humanidad, y de la nación en este caso. Ahora bien, el derrocamiento de la burocracia por el pueblo sólo es posible con un nivel político y cultural más alto. Es necesario elevar al pueblo, y no empujarlo hacia las profundidades. Con la desorganización de la economía, sólo podríamos sentar las bases para la reacción social. Entonces, ¿cómo podemos esperar derrotar a la burocracia?
FINERTY: ¿No sería concebible pensar que sabotear los esfuerzos de la burocracia de Stalin podría ser un medio para convencer al pueblo de la impotencia de esa burocracia para elevar el nivel económico e industrial? ¿No es posible que esto fuera un medio para lograr que el pueblo derroque a la burocracia?
TROTSKY: Sería lo mismo que si le dijese al maquinista de un tren que es un mal maquinista, y luego me arrojara a las vías del ferrocarril para provocar un accidente. Después de esto, no podría acusar al maquinista. Si la Oposición —la Oposición que representa un cierto capital ideológico, la tradición del estrato dirigente de la Revolución de Octubre— espera educar a la gente, y en lugar de educar a los trabajadores comenzamos a preparar catástrofes, significaría la destrucción del mejor capital de la revolución, de la vieja generación de la revolución, los mejores luchadores de la guerra civil que fueron educados para representar la gran tradición de la historia. En vez de emplear este capital para la educación del pueblo, destruiríamos las fábricas, y pagaríamos esa destrucción con decenas de vidas. La acusación en sí misma es inimaginable.
FINERTY: No es inimaginable, porque se lo está acusando de eso. Lo que quiero pedirle hoy es que lo considere de manera puramente objetiva.
TROTSKY: La acusación es totalmente concebible desde el punto de vista de la burocracia. Sería natural que la burocracia cometiera errores. Cualquiera puede cometer errores. La burocracia cometió más errores de los necesarios. La razón es que la burocracia no permitió que el pueblo participe en la dirección de la economía. Si la burocracia está interesada en rechazar la responsabilidad por todos los errores en la industria y culpa a la Oposición, es totalmente natural. Puedo entenderlo. Pero que la Oposición suponga que, por la destrucción de algunas fábricas, podría tomar el poder, me parece totalmente absurdo.
FINERTY: Puedo entender la expresión desde su punto de vista, y añadir que puede ser la excusa de la burocracia y de su propia ineficacia. En otras palabras, que el presunto sabotaje no sea para nada sabotaje, sino que fuera una excusa para esconder la ineficacia de la burocracia. Lo que quiero preguntarle es esto: no si usted lo hizo, no si es su punto de vista. Simplemente digamos, ¿desde un punto de vista práctico o desde cualquier otro punto de vista, habría sido un medio práctico para derrocar a la burocracia de Stalin que la Oposición saboteara el programa de Stalin?
TROTSKY: Lo niego. Esto es imposible —si le entendí—, es absolutamente imposible para la Oposición. No es necesario provocar catástrofes artificiales. Hay suficientes catástrofes naturales creadas por la burocracia. Errores. Y podemos criticar bastante a la burocracia sobre la base de estos aspectos naturalmente negativos de la economía burocrática. No es necesario provocar nuevos desastres por medio del sabotaje.
FINERTY: Sr. Trotsky, supongamos que bajo el curso normal de los acontecimientos, la ineficacia de la burocracia llegara a indignar al pueblo hasta un punto tal que llegara a derrocar a la burocracia, ¿sería una posible táctica política de la Oposición que, en lugar de esperar el largo proceso de derrocamiento por parte del pueblo, empleara el sabotaje como un método que, sumado a la ineficacia natural de la burocracia, sirva para apresurar su derrocamiento?
TROTSKY: Sr. abogado, usted sólo tiene la experiencia de la lucha de clases en la sociedad capitalista. Los anarquistas proponen el sabotaje de vez en cuando. Los marxistas lo hemos negado categóricamente desde el principio de nuestro movimiento. Así ¿cómo puede ser posible la promesa de futuro de la nueva sociedad? Si comenzáramos a emplear esta táctica absurda, sería un suicidio económico y cultural. Lo niego categóricamente.
FINERTY: En otras palabras, si logro entenderle, aunque podría estar dispuesto a usar cualquier medio práctico para derrocar a la burocracia, no cree que el sabotaje sería un medio práctico para lograr ese fin.
TROTSKY: Significa el suicidio para cualquier tendencia política.
FINERTY: Relacionado con eso, supongo que usted ha leído las confesiones, las supuestas confesiones de los distintos acusados que admiten el sabotaje. ¿Cree usted que está dentro del abanico de posibilidades que fueran realmente culpables de sabotaje, aunque por otros motivos y con otro propósito? Entiendo que sería pura especulación. ¿Ha pensado en ello?
TROTSKY: Por los acusados que conozco personalmente, puedo afirmar con absoluta certeza que esta hipótesis queda excluida. Drobnis, por ejemplo, queda absolutamente excluido. Las confesiones son otra cosa. Es muy posible que muchos o algunos de los acusados, que eran directores en la industria o en la economía, cometieran errores. ¿Qué tipo de errores? Durante el estajanovismo, la burocracia pedía cada vez más productividad, cada vez más eficacia, y mediante este trabajo bajo el rigor del látigo destruyeron una fábrica secundaria o máquinas nuevas. Pero la razón fue la política absurda de las más altas autoridades. Y luego, éstas los acusan: «Ustedes son los responsables. Los fusilaremos por la destrucción de las fábricas y minas», y el juez agrega: «Si usted reconoce que es un trotskista, que cometió estos delitos de manera premeditada, espero que le salven la vida». Eso es muy probable.
FINERTY: Ahora bien, Sr. Trotsky, si estoy en lo correcto, en el primer proceso de Moscú no había cargos de sabotaje como tal. Había cargos por terrorismo. Pero los acusados en el segundo proceso de Moscú, al ver que todos los acusados en el primero habían sido fusilados, a pesar de las promesas de clemencia, ¿podrían estar dispuestos a aceptar promesas de clemencia como base para confesar actos que nunca cometieron?
TROTSKY: La respuesta es: cuando alguien tiene que elegir entre el cien por cien o el noventa y nueve por ciento de posibilidades de morir, cuando está en las manos de la GPU, elegirá el noventa y nueve por ciento contra el cien por ciento. Vimos esto en el segundo juicio. Cuatro de los acusados se salvaron. No todos fueron fusilados. En los juicios anteriores a los procesos contra Zinoviev y Kamenev, en el juicio al partido industrial por sabotaje, y el juicio a los mencheviques, no fusilaron a nadie, si mal no recuerdo. Muchos de los acusados que confesaron se convirtieron otra vez en dignatarios muy importantes del Estado soviético.
FINERTY: En este juicio, ¿ellos confesaron haber cometido sabotaje deliberadamente?
TROTSKY: Sí; el profesor Ramzin[393].
FINERTY: ¿Le imputaron a usted ese sabotaje de algún modo?
TROTSKY: ¿Perdón?
FINERTY: ¿Le imputaron ese sabotaje a usted?
TROTSKY: No; en ese momento, no. En ese entonces, lo relacionaron con Francia; el gobierno francés fue acusado de ese sabotaje. Pero en 1929, usted puede encontrar en el periódico ruso, sólo en 1929. Tengo aquí, con el permiso del Sr. Presidente, preparamos este bosquejo de las acusaciones. Usted puede encontrar en los periódicos de 1929 las acusaciones contra los trotskistas como saboteadores y destructores del ferrocarril, pero era sólo la preparación escrita del nuevo juicio, sólo la agitación de lo que vendría después.
FINERTY: Quisiera preguntarle, entonces, si excluye la posibilidad de que cualquiera de los acusados del segundo juicio sea culpable de actos verdaderos, de actos deliberados de sabotaje.
TROTSKY: ¿En el segundo proceso?
FINERTY: Sí.
TROTSKY: No lo sé; no conozco a nueve o diez de ellos. Es posible que existiese un agente japonés. No conozco a Arnold, Pushin, Norkin, Rataichak, Knyazev y otros. No los conozco en absoluto. Es posible que algunos fueran genuinos agentes alemanes y japoneses, y que cometieran sabotaje bajo las órdenes del Estado Mayor japonés. No está excluido.
FINERTY: Eso es lo que quise preguntarle. Lo que le quiero preguntar ahora, de acuerdo con la pregunta de la Srta. LaFollette, es su teoría de la posibilidad de una conspiración en la que habría participado un sector prohitleriano de la burocracia, y que Stalin, al no estar dispuesto todavía a purgar a la burocracia, prefirió echarle la culpa a usted.
TROTSKY: No creo que la burocracia como categoría social, que parte de la burocracia, sea capaz de sabotear la industria según los intereses de Hitler; esto es absolutamente improbable. No son estos individuos corruptos los que recibieron el dinero de los agentes de Hitler.
FINERTY: Lo que sugiero es si usted ha excluido esta posibilidad. Entiendo que usted declaró que había, o que Stalin por lo visto había creído, que un sector de la burocracia estaba a favor de una alianza con Hitler.
TROTSKY: Pero no al precio de la destrucción de la economía rusa. Una alianza política para la defensa de la Unión Soviética, pero con el fin de evitar la guerra, no de destruir la Unión Soviética y la economía soviética. Ellos no son agentes de Hitler. Sólo están interesados en la paz, no están interesados en el destino de la revolución proletaria mundial, etc. Están dispuestos a hacer la paz, incluso en amistad con Hitler. Y si Hitler destruye entonces a Francia y sofoca durante veinte o treinta años al proletariado alemán, eso no les importa. Ese es su credo. Pero nunca van a consentir en destruir la industria rusa. A su manera, son muy buenos patriotas rusos.
FINERTY: En otras palabras, ¿usted ni siquiera acusa a sus enemigos dentro de la burocracia de ser instrumentos de Hitler?
TROTSKY: No, sólo a individuos. Es posible que haya grupos de individuos que representen sus propios intereses personales. Se los encuentra en todo país.
FINERTY: ¿Es posible que algunos de estos saboteadores menores y los que usted mencionó fueran realmente agentes japoneses y de Hitler?
TROTSKY: Sí, es posible.
DEWEY: ¿Puedo hacerle una pregunta? Me parece, en el mismo sentido. En cuanto a la variedad de sabotajes ocurridos en Siberia, sobre los que declararon los personajes secundarios, hay varias referencias a los centros de Trotsky en Siberia.
TROTSKY: Centros, sí.
DEWEY: Esa es mi impresión. Sin embargo, ninguno de estos centros está identificado. Se habla de ellos en forma vaga y general. Pero lo que quiero preguntarle es: cuando estaba en el exilio, ¿usted trató alguna vez de crear centros trotskistas?
TROTSKY: ¿En Siberia?
DEWEY: En Siberia.
TROTSKY: Los únicos que ellos nombraron aquí, los únicos que nombraron como miembros del centro eran Muralov, Boguslavsky y Drobnis. Los conozco a los tres. Ellos fueron expulsados del Partido junto conmigo y enviados a Siberia. Conozco muy bien a Muralov. Muralov admitió ser el jefe del centro siberiano de saboteadores.
DEWEY: Me refiero a los personajes secundarios. Hay referencias generales vagas sobre centros trotskistas.
TROTSKY: Estaba Shestov. Estoy seguro, de la lectura del informe textual, que Shestov era un agente de la GPU. Stroilov[394] no lo sé. Sobre Hrasche teníamos algo de información, pero él no estuvo implicado en Siberia.
DEWEY: Sr. Trotsky, usted no entiende lo que le estoy preguntando. Cuando dije centros trotskistas, no quise decir delegados, quise decir locales.
GOLDMAN: Grupos.
DEWEY: Grupos locales. ¿Usted participó en la formación de esos importantes bloques y centros, o de grupos de sus seguidores?
TROTSKY: ¿En Siberia?
DEWEY: En Siberia.
TROTSKY: En Siberia, los trotskistas estaban en centros, colonias de deportados. En cada aldea donde hay cuatro o cinco deportados, están conectados unos con otros. Mantienen correspondencia con otra colonia u otra aldea; es decir, otra colonia en otra aldea. Ocurría lo mismo bajo el régimen zarista.
No tienen la posibilidad de cambiar de lugar. No pueden tomar medidas organizativas. Están en un cierto lugar, una aldea o una pequeña ciudad. Y se relacionan unos con otros. Podemos llamarlos centros, pero no son una organización. Es sólo una colonia de exiliados.
DEWEY: Eso es todo.
FINERTY: Sr. Trotsky, ¿puedo preguntarle lo siguiente? ¿Cómo explica que Muralov, en su declaración final, en su alegato, no sólo admita, sino que declare que dijo la verdad al confesar el sabotaje activo, y que también lo llamó a usted «agente de los fascistas, enemigo de la clase obrera y la Unión Soviética, quien merece todo desprecio»? Ese hombre había sido su amigo, fue su camarada en el ejército. ¿Bajo qué circunstancias puede explicar que en un tribunal abierto él haya hecho estas declaraciones?
TROTSKY: Si un hombre como Muralov… clama que lo fusilen como a un espía alemán y japonés, hace su trabajo hasta el final. Fue detenido, y permaneció ocho meses en prisión sin confesar. Luego, le muestran una confesión tras otra. Basándonos en este informe textual, no es difícil demostrar que cada uno de los acusados estaba en las mismas condiciones que él durante los Procesos de Moscú. Radek admitió que él se resistió a confesar durante tres o cuatro meses, pero le mostraron una confesión tras otra; creo que quince confesiones en total. La primera confesión era de su propio secretario, luego la de su colaborador, un historiador —olvidé su nombre—, etc. Ellos crearon alrededor de Radek un muro de confesos, y cada uno afirmaba: «¡Radek es culpable!, ¡Radek es culpable!». Los investigadores lo visitaban de vez en cuando en prisión. Entonces le preguntaban: «¿Va a confesar? Comenzaremos nuestro juicio en dos semanas». Radek decía: «Ustedes me van a fusilar». Y ellos le contestaban: «No, no lo vamos a fusilar». Radek entonces les decía: «Ustedes fusilaron a Zinoviev y a Kamenev». Ellos le contestaban: «Usted sabe que Zinoviev y Kamenev eran adversarios. Usted no es un adversario. Debe ayudarnos a aniquilar personalmente a Trotsky y a los trotskistas. Ya no tiene ninguna otra opción. Debe confesar». Y entonces, confesó.
BEALS: ¿Dónde consiguió usted la información de que la primera confesión que vio Radek era la de su propio secretario?
TROTSKY: En el Informe Textual. Estaba también en Pravda. El mismo Radek lo dice.
BEALS: ¿Usted puede brindarnos la cita?
TROTSKY: Se la daré en dos minutos.
FINERTY: Sr. Trotsky, quiero que tenga en cuenta que Muralov, al contrario de Radek, no desafía a los soviéticos a que lo ejecuten, negando toda esperanza de clemencia. Lo que Muralov dice expresamente es: «Pido que este testimonio sincero sea considerado al sentenciarme». ¿Le parece que esto es un indicio de que a Muralov le hayan prometido alguna esperanza de clemencia?
TROTSKY: Creo que sí. Incluso una personalidad heroica como Muralov ratifica la voluntad de no ser asesinado, de no ser ejecutado. Hizo lo que prometió hasta el final. Y luego en forma muy sobria declaró: «Si ustedes pueden salvar mi vida, está bien». La primera cuestión; no tengo en este momento a mi disposición las confesiones arrancadas por Vyshinsky, Yagoda, Yezhov y Stalin. Si tuviese las confesiones en mis manos, podría presentarles todas las conexiones, las mecánicas inquisitorias de la extorsión de las confesiones, porque estas mecánicas son muy específicas para cada individuo. Ellos, a su manera, son psico…, ¿cuál es la palabra?
INTÉRPRETE: ¿Psicoanalistas?
TROTSKY: Psicoanalistas. Tienen tiempo. Los acusados permanecen en prisión uno, cinco, diez meses. Tienen diferentes maneras. Detienen al hijo y a la esposa. Permítame darle un ejemplo personal. Nuestro hijo está detenido ahora bajo la acusación… Ustedes ya conocen la acusación que se le imputa a mi hijo. Si estuviéramos en Rusia, la madre sería detenida, yo sería detenido. Presionan con la idea: «Si quiere salvar a su hijo, debe confesar que su hombre cometió tal y tal crimen».
INTÉRPRETE: Su marido.
TROTSKY: Su marido. Ellos se dirigen al hijo y le dicen: «Si quiere ver a su madre libre, debe admitir esto y aquello». Creo que es muy probable que el hijo confiese. Luego vienen con la confesión de la madre y me preguntan: «¿Y usted qué va a hacer?». La situación es muy difícil; eso es lo que pasa con cientos y miles de personas. La esposa de Pyatakov fue detenida ocho meses antes que él. Declaró en sus últimas palabras: «Lo perdí todo, incluso a mi familia».
FINERTY: ¿Hay algo en la disciplina bolchevique, del viejo Partido bolchevique, en la actitud de los miembros del Partido bolchevique hacia éste, que los exponga psicológicamente a servir al Partido a expensas del honor personal, confesando algo que no sea verdad?
TROTSKY: No. La disciplina bolchevique era muy fuerte, a menudo muy severa. Pero era una disciplina digna, de dignidad revolucionaria; era disciplina basada en discusiones, luchas internas, y luego, decisiones democráticas.
FINERTY: ¿Y no hay nada que justifique que un miembro del Partido, siguiendo los intereses del Partido, se degrade a sí mismo confesando y calumniando a otros?
TROTSKY: No, es una medida que sólo puede desmoralizar al Partido. El Partido existe sobre la base de seres humanos, no de robots, no de autómatas. El método de un revolucionario es una combinación de dignidad y el espíritu de entrega y sacrificio. Es absolutamente imposible pedirle que tenga acciones tan degradadas como las de los Procesos de Moscú.
INTÉRPRETE: Degradantes.
FINERTY: Si estas confesiones son falsas, Sr. Trotsky, ¿usted descarta que el motivo de las confesiones sea el deseo de parte de los acusados de servir desinteresadamente al Partido?
TROTSKY: Dije que puedo admitirlo en el caso de Muralov. Están en una situación… porque la psicosis de guerra en manos de la burocracia es ahora el factor más importante. Todo se explica por el peligro de guerra. La gente como Muralov y otros sólo leen la prensa soviética. No conocen idiomas extranjeros. Durante años, leyeron que estoy en el extranjero, actuando contra la Unión Soviética, en una alianza con Lord Beaverbrook y con el Sr. Winston Churchill[395]. Cada uno de ellos dice: «Esto es falso, pero posiblemente sea verdad». Muralov no mantiene relaciones conmigo, y está poco firme…
INTÉRPRETE: Está flaqueando.
TROTSKY:… flaqueando en su confianza. Eso por un lado. Por el otro: «Stalin es el jefe del país. Si luchamos contra Alemania y Japón, lucharemos bajo el mando de Stalin. Usted es un amigo de Trotsky, pero no puede invitarlo a que venga. En esta situación sus actividades son perjudiciales para la defensa de la Unión Soviética». Entonces, simplemente vacila. Vaciló dos, tres meses. Vaciló durante ocho meses. Le mostraron una confesión, una confesión tras otra. Entonces este hombre se quebró. Él cumplió con todo lo que le pidieron.
FINERTY: De este modo, él realmente puede haber creído que usted, junto con un gobierno extranjero, era parte de un…
TROTSKY: No puedo admitir que él haya aceptado la acusación como tal, porque asumió la responsabilidad de esa acusación falsa. Pero mi actividad opositora, mi crítica contra la casta dirigente, es posible que le pareciera perjudicial para la defensa de la Unión Soviética.
FINERTY: ¿Esto está ligado con alguna esperanza de clemencia?
TROTSKY: Con Muralov menos que con los otros. Él era, en el pleno sentido de la palabra, una personalidad heroica.
FINERTY: Pero su última declaración indica que él no mintió. Radek declaró abiertamente que esperaba ser ejecutado.
TROTSKY: Él siempre tuvo desprecio por Radek, que era una personalidad oscura. Muralov era un hombre puro, una personalidad absolutamente pura.
FINERTY: Déjeme preguntarle lo siguiente. ¿No es evidente que los hombres que habían sido ejecutados en este juicio eran los hombres que, aparentemente habían esperado y también pedido algún tipo de clemencia y que los que estaban seguros de que no la obtendrían, como Radek, no fueron ejecutados?
TROTSKY: Estoy casi seguro de que entre Stalin y Radek convinieron que Radek se salve.
STOLBERG: ¿Usted quiere decir arreglaron?
TROTSKY: Arreglaron antes del proceso. Radek confesó bajo estas condiciones. Radek más o menos sobrevivía cerca de Stalin.
FINERTY: Pero esta deducción diferente es incorrecta partiendo del hecho… El hecho es que fusilaron a quienes tuvieron la esperanza de obtener clemencia y que no ejecutaron a Radek, que no expresó ninguna esperanza de obtenerla.
TROTSKY: Radek no expresó… pero las acciones de Radek eran una expresión de…
FINERTY: Lo que quiero decir es que Radek desafió al gobierno a que lo ejecutara. ¿Lo hizo con algún grado de certeza de que no lo fusilarían?
TROTSKY: No podría asegurar eso.
DEWEY: Tomaremos ahora un breve receso.
* * *
GOLDMAN: Quisiera aclarar un asunto muy importante. Debe quedar claro en las actas. También la prensa debe tener absoluta claridad sobre el asunto, así como los miembros de la Comisión, que lo entienden. Sr. Trotsky, le hicimos algunas preguntas sobre la posibilidad de una revolución política, y surgió también la pregunta de si en la Unión Soviética se utilizaría la violencia cuando llegue el momento en que las masas intenten destituir a Stalin. En el New York Times del 15 de abril, en una nota firmada por Frank L. Kluckhohn[396], aparece la siguiente declaración. Le preguntaré si es correcta o incorrecta. Usted puede hacer una declaración sobre su posición: «El Sr. Trotsky insiste, sin embargo, en que él se opone al terrorismo y a la violencia aislada, contrariando las acusaciones hechas en los recientes procesos de Moscú». Sigue ahora la declaración a la cual me refiero: «Él declaró: “Hay que eliminar a Stalin, pero matarlo no, a menos que él…”». ¿Usted declaró alguna vez que había que asesinar a Stalin, si él se oponía al movimiento de masas?
TROTSKY: Nunca.
GOLDMAN: ¿Qué dijo usted?, ¿cuál es su posición?
TROTSKY: En relación con esto, no hablé sobre Stalin, sino sobre la burocracia. La violencia revolucionaria puede ser aplicada contra la burocracia —la violencia de las masas— pero no personalmente contra Stalin. La conexión es falsa. Se trató de relacionar este tema con el terrorismo. El tema de la burocracia, del régimen despótico de la burocracia, estaba relacionado con la cuestión de la violencia de masas. Yo dije que las masas pueden verse obligadas a aplicar la violencia. Para mí, es imposible predecirlo. Si la burocracia se atreve a oponerse al movimiento de masas con violencia, entonces las masas contestarán con violencia. No es una cuestión personal. Es una cuestión del régimen.
GOLDMAN: ¿No se desprende necesariamente de su declaración que aun si la burocracia usa la violencia y la masa de trabajadores responde con violencia, Stalin sería necesariamente asesinado?
TROTSKY: Una cosa no tiene que ver con la otra.
FINERTY: Sr. Trotsky, ¿entendí que usted repudia en cualquier caso el asesinato de Stalin, o algo similar?
TROTSKY: Comisionado Beals, permítame presentarle, de las páginas del Informe Textual, el último párrafo en la página 94. Radek dice lo siguiente: «En 1935 oí sobre el grupo de Zinoviev; este era el grupo de Zaks Gladnyev, con el cual mi ayudante, Tivel, se relacionó en Moscú». En la página 134, la última parte de la página tiene que ver con su relación con Tivel.
BEALS: ¿134?
TROTSKY: 134.
GOLDMAN: En la página 548, Radek también habla de la detención de Tivel y de las casi quince confesiones que lo involucran. En la página 548, en el antepenúltimo párrafo.
TROTSKY: Sí, es la más importante. Gracias. Es la parte más importante de la declaración.
BEALS: Sí, la tengo, gracias.
FINERTY: Sr. Trotsky, quiero que preste atención al informe de los expedientes del primer juicio de Moscú, el proceso contra Zinoviev y Kamenev. Supongo que usted ya leyó las supuestas confesiones de ese proceso, y los presuntos alegatos de los acusados.
TROTSKY: Sí.
FINERTY: Según entiendo, Zinoviev, Kamenev y Smirnov eran todos miembros del supuesto centro.
TROTSKY: Sí.
FINERTY: ¿Estoy en lo correcto al creer que no hay ningún testimonio o confesión de ninguno de ellos que lo involucre en algo que no sean directivas terroristas? Ellos en sus confesiones dicen que para lo único que usted dio instrucciones es para cometer actos de terrorismo.
TROTSKY: Sí.
FINERTY: No lo acusan de que usted les diera instrucciones de sabotaje o para provocar una intervención extranjera o para ceder territorios, ¿eso es correcto?
TROTSKY: Totalmente correcto.
FINERTY: De la lectura de los informes de sus alegatos, así como de la lectura del testimonio de ellos, se entiende que lo repudian, estos hombres lo repudian todo lo que pueden. Quisiera preguntarle si me puede explicar cómo es que si usted les dio instrucciones para el sabotaje, para la intervención extranjera, y para la cesión de territorio soviético, de territorio a naciones extranjeras, cómo es que Zinoviev, Kamenev y Smirnov no estaban al tanto, si eran miembros del centro principal*. Si ellos lo repudian francamente, ¿por qué no mencionaron estas acusaciones, así como las acusaciones sobre terrorismo? ¿Podría explicarnos qué podría haberlos motivado a ocultar estas acusaciones mucho más serias o, por lo menos, acusaciones igualmente serias que se hicieron posteriormente contra usted, si es que los hechos existieron?
TROTSKY: Traté de explicarlo en el discurso que preparé para el encuentro del Hipódromo en Nueva York. Zinoviev, Kamenev y Smirnov, y todos los verdaderos bolcheviques en el proceso de los dieciséis, negaron totalmente cualquier conexión con la policía alemana. En el primer proceso, encontramos personalidades desconocidas, como Berman-Yurin, David, Olberg y Lurye, que reconocen o admiten su conexión con la policía alemana.
Se afirmó que se organizaron los contactos bajo mis órdenes. Todo se hizo por órdenes mías. Bueno. Ellos eran políticamente intrascendentes, y sus contactos eran sólo con los agentes de la Gestapo. Sólo lograron obtener una cosa: un pasaporte hondureño. Ahora bien, el pasaporte hondureño para Olberg, que recibió de la Gestapo, supuestamente lo pagó mi hijo, quien también es otro agente de la Gestapo.
FINERTY: Otra vez, supuestamente.
TROTSKY: Supuestamente. Así mi gran alianza con Alemania se redujo al pasaporte, al pasaporte hondureño para un joven desconocido, Olberg. Y según se afirma, este pasaporte lo pagó mi hijo. Todos, después del primer proceso, dijeron: «Es demasiado absurdo que Trotsky hiciera una alianza con la Gestapo, con la policía, para adquirir un pasaporte hondureño. Es demasiado estúpido». Stalin esperó demasiado del primer juicio. Esperaba que el hecho de que Zinoviev y los demás fueran terroristas confesos, y que fueran fusilados, fuera todo lo que se necesitara para encubrir los pormenores del juicio, y que nadie se interesaría en la declaración de Olberg. Lo que quedará es que ellos confesaron grandes delitos y algunas sospechas sobre la Gestapo. Pero la opinión mundial estaba…
INTÉRPRETE: Desconfiada.
TROTSKY: Sí, desconfiaba del primer juicio. Tenemos aquí una colección de periódicos de todo el mundo —incluso conservadores— que confirman eso.
Era necesario corregir este proceso mediante un nuevo juicio. Diré que en el momento del primer proceso, ni Stalin ni el jefe del GPU tenían una idea sobre mi supuesta alianza y los sabotajes. Sólo tenían la idea del terrorismo, y la idea de despertar algunas sospechas acerca de las relaciones entre Trotsky y la Gestapo. Pero las críticas los obligaron a organizar un nuevo proceso sobre una base más sólida. Lamentablemente, fusilaron a los acusados más importantes antes del nuevo proceso. Para ese plan, necesitaban una alianza con Hitler y Japón, pero habían fusilado a Zinoviev, Kamenev y Smirnov.
Stalin debía buscar a otros acusados más importantes para imponer esto, la actividad criminal más importante a escala internacional.
Es por eso que la GPU, durante el primer proceso, no le exigió a Zinoviev una confesión de sabotaje o una confesión de una alianza con Hitler. Durante los preparativos para el primer juicio, la GPU tenía objetivos modestos, porque con una confesión terrorista alcanzaba. Entonces, la GPU preguntó: «¿puede usted decir algo sobre la Gestapo?». Zinoviev respondió: «No, me es imposible». Puede ver que en el diálogo con Vyshinsky; yo puedo decir «terrorismo». Es suficiente, pero no es tan degradante como, digamos, una alianza mundial, o que tengo relaciones con la Gestapo. También Kamenev, también Smirnov. Bien. «Conseguiremos una sospecha sobre la Gestapo de Olberg, nuestro propio agente». Porque es muy probable que sea un agente de la GPU.
FINERTY: Sr. Trotsky, quiero preguntarle lo siguiente: suponiendo que Zinoviev, Kamenev y Smirnov confesaron honestamente lo que sabían, y suponiendo que ellos francamente creyeran que usted era un enemigo de la Unión Soviética, si sabían que usted había dado instrucciones para realizar sabotaje y para promover la intervención extranjera, ¿qué razón había para que no lo hayan revelado en ese momento?
TROTSKY: Sería totalmente absurdo. En una confesión sincera según los intereses del Estado y de la revolución, naturalmente, ellos deberían haber confesado este delito, que es el más importante. Eso queda totalmente claro.
FINERTY: A propósito, si Vyshinsky y el gobierno soviético habían elucubrado la idea en ese momento de que usted había dado las órdenes al centro paralelo* para cometer sabotaje, y que había dado instrucciones para la intervención extranjera, en su opinión, ¿ellos hubieran fusilado a las tres personas más importantes: Zinoviev, Kamenev y Smirnov, que fueron testigos de que usted había dado esas órdenes?
TROTSKY: Perdóneme, ¿puede replantear la pregunta?
FINERTY: Si se hubiera sabido en la Unión Soviética durante el primer proceso de Moscú que usted había dado instrucciones para el sabotaje y para la intervención y las intrigas extranjeras, y que Zinoviev, Kamenev y Smirnov sabían de tales instrucciones como miembros del centro, ¿habrían fusilado a sus testigos principales? TROTSKY: ¿Sí?
FINERTY: ¿Hubiese existido alguna razón para que los fusilen?
TROTSKY: Ahora entiendo su pregunta. Esto coincide absolutamente con lo que dije sobre el segundo proceso, que ellos perdieron las personalidades más importantes para el segundo proceso, donde trataron el delito más importante. Naturalmente, resulta que la preparación de la segunda amalgama sólo comenzó después del fiasco político de la primera. Fue mi opinión desde el principio. Mi segunda prueba es que el centro paralelo no existía en el primer proceso. Sólo existía el centro de reserva*, en caso de que arrestaran al centro unificado. Era el centro de reserva. Era necesario tener un centro de reserva, no un centro activo, no para el futuro, sino para el pasado, para tener la posibilidad de organizar un segundo juicio.
FINERTY: Déjeme preguntarle esto: ¿cuándo detuvieron a Kamenev, Zinoviev y Smirnov?
TROTSKY: Fue un error de mi parte… Les pido disculpas. Ayer afirmé ante la Comisión que Zinoviev y Kamenev fueron detenidos antes del asesinato de Kirov. Sólo fue el caso de Smirnov, que fue detenido casi dos años antes del asesinato de Kirov. A Zinoviev y Kamenev los detuvieron después del asesinato de Kirov. En el primer proceso, Zinoviev dijo, a pedido del fiscal, que su actividad duró casi hasta finales de 1936. ¡Hasta 1936! Incluso un año y medio después de su confinamiento en prisión.
FINERTY: En todo caso, Zinoviev, Kamenev y Smirnov, ¿estaban vivos en ese entonces y eran miembros del supuesto centro, en el mismo momento en que usted supuestamente daba instrucciones a Pyatakov y a Radek para realizar sabotajes y para promover la intervención extranjera?
TROTSKY: Totalmente correcto.
FINERTY: ¿Y tendrían que haber estado al tanto de esas instrucciones si estaban en actividad?
TROTSKY: Absolutamente.
FINERTY: Es decir, según la teoría del gobierno soviético.
TROTSKY: Vladimir Romm, el joven desconocido para mí —que, según sus propias palabras, me vio una sola vez— sabía a partir de 1932 de la existencia del centro paralelo. Yo le informé en 1932 que el centro paralelo fue construido entonces con esos objetivos. Pero Zinoviev y Kamenev no sabían nada sobre eso.
FINERTY: En otras palabras, conforme con el testimonio del primer juicio, ¿no hay ningún testimonio de la existencia de un centro paralelo?
TROTSKY: No; sólo el centro de reserva en caso de arresto.
FINERTY: Ahora, quisiera preguntarle…
LAFOLLETE: ¿Quiere usted terminar? Sólo quería preguntarle…
FINERTY: No he terminado. Quiero referirme ahora al testimonio en relación con Putna…
LAFOLLETE: ¿Puedo interrumpir? Quisiera preguntar, para que conste en actas, sobre un punto de la ley soviética. Siguiendo al abogado británico Pritt, al escribir sobre esta cuestión dijo que era legalmente imposible que el fiscal corrobore confesiones mediante evidencia documental u oral. ¿Usted sabe si hay algo en el procedimiento legal de la Unión Soviética que excluya la posibilidad de que se pueda corroborar evidencia en casos de confesión por medio de documentos?
TROTSKY: No soy muy conocedor del código penal en la Unión Soviética, pero mi hijo publicó una cita de un libro de Vyshinsky sobre la ley soviética en nuestro último Boletín. En ese libro, afirma que las confesiones no son suficientes para demostrar… que se necesitan pruebas objetivas para verificar confesiones subjetivas. Esto debe corresponder a la ley soviética.
LAFOLLETE: Me gustaría tener el título de ese libro.
TROTSKY: ¿El libro de Vyshinsky?
LAFOLLETE: Sí.
TROTSKY: Es… creo que debe ser algún profesor de leyes de la universidad, un profesor de leyes, no de maquinaciones.
FINERTY: ¿No es el mismo Vyshinsky?
TROTSKY: Vyshinsky, el fiscal. Lo buscaremos inmediatamente. Lo vi sólo de pasada.
FINERTY: Mientras esperamos, quiero hacer una pregunta que ya se sugirió. Se refiere al terrorismo. ¿La ejecución del Zar y su familia era parte del terror revolucionario[397] del partido revolucionario?
TROTSKY: Se hizo en Sverdlovsk[398], durante la Guerra Civil, por parte de las autoridades locales, cuando las Guardias Blancas quisieron tomar Ekaterimburgo con el propósito de liberar a la familia zarista.
FINERTY: ¿Con el propósito de rescatarlos? TROTSKY: Sí.
FINERTY: ¿Lo hicieron para evitar el rescate? ¿La ejecución se hizo para evitar su rescate?
GOLDMAN: ¿Para evitar liberarlos?
TROTSKY: Sí. No sólo eso, sino que el objetivo de tomar Ekaterimburgo por medios militares estuvo motivado sobre todo por la presencia de la familia zarista. Y estaban seguros de que los Guardias Blancos en Ekaterimburgo exterminarían a miles y miles de trabajadores. Fue en ese momento.
FINERTY: Entonces, hablando concretamente, ¿fue un acto de terror revolucionario, más que una medida militar?
TROTSKY: Fue una medida militar de carácter local.
FINERTY: Con respecto a la visita de Pyatakov a Oslo, quiero preguntarle: ¿tiene el texto de la declaración publicada por el gobierno noruego sobre la posibilidad de que un avión haya aterrizado en el aeropuerto de Oslo en el momento de la supuesta visita de Pyatakov?
TROTSKY: No del gobierno. Es de las autoridades del aeródromo.
FINERTY: ¿Lo tiene ahí? ¿Puedo echarle un vistazo?
TROTSKY: ¿Puedo responderle ahora a la Srta. LaFollette sobre el libro? Este libro es de otro profesor, editado… editado por Vyshinsky. Es sobre procedimiento criminal. El título es: Procedimiento Criminal. Está publicado en 1936.
LAFOLLETE: ¿Sabe si está traducido?
TROTSKY: No lo sé. Aquí encontramos que: «Los falsos testigos, que aprenden su trabajo de memoria, pueden hacer declaraciones muy persuasivas». Es la cita. Afirma que es necesario tener pruebas objetivas para una declaración, etcétera.
LAFOLLETE: Gracias.
FINERTY: Veo que según la declaración del director del aeropuerto se afirma que no aterrizó ningún avión extranjero.
TROTSKY: A partir del 19 de septiembre.
FINERTY: Entre el 19 de septiembre…
TROTSKY: Y el 1° de mayo.
FINERTY: El 1° de mayo de 1936, e identifican el último avión extranjero que aterriza allí como británico.
TROTSKY: Un avión británico.
FINERTY: Ahora bien, quisiera preguntarle, suponiendo que el argumento sobre los cargos del gobierno soviético respecto de una alianza con Hitler o un intento de alianza con Hitler sean verdaderos, y que Pyatakov era parte de esa conspiración, ¿no habría sido posible que Pyatakov, en contacto con Hitler, hubiera obtenido un avión alemán, y con la ayuda de los fascistas en Noruega, aterrizara en un aeropuerto y evitara que el gerente del aeropuerto informe del aterrizaje de ese avión? Le pregunto a usted si esto no está dentro de las posibilidades.
TROTSKY: Como primer punto, creo que era imposible que Pyatakov se escabullera del personal soviético en Berlín. Sé por mi experiencia que todo miembro del Comité Central y miembro del gobierno que va al extranjero debe presentarse inmediatamente. Lo espera un representante soviético en la estación de ferrocarril y permanece todo el tiempo en conexión telefónica o por telégrafo con Moscú, porque, como miembro del Comité Central y del gobierno, puede recibir comunicaciones y, tal vez, misiones importantes. Es absolutamente imposible para una persona como Pyatakov desaparecer durante veinticuatro horas. Pero fue necesario, al menos, por cuarenta y ocho horas. Lo segundo: si hubiera obtenido un pasaporte de Hitler tendría que haber dado su propio nombre. Debe comunicar su nombre. Él dijo: «Sólo tuve que firmar». Todo fue organizado por la personalidad mística de Gustav Heinrich. Él sólo tuvo que firmar. Para firmar, debe haber tenido que dar un nombre. No comunicó el nombre. Pero el fiscal Vyshinsky tenía la obligación de preguntarle el nombre que figuraba en el pasaporte. El hecho de que el fiscal Vyshinsky no le haya hecho una pregunta acerca del pasaporte es la prueba más grande y más directa de que Vyshinsky era el organizador de la maquinación. Pyatakov dice que me visitó en una casa bien amueblada. Eso es todo… Él me visitó en una casa bien amueblada. Sin embargo, es una frase neutra, no una apreciación. ¿Vio a mi esposa en la casa? ¿Lo memorizó o no? Una mirada rápida de Pyatakov a mi escritorio era suficiente como para poder ver mis textos rusos, periódicos y manuscritos. ¿Era de un noruego… el cuarto o el departamento de un noruego? Estuvo todo el tiempo en ese cuarto, no dijo nada. Estuvo durante tres horas.
DEWEY: Hasta las tres en punto.
FINERTY: ¿Quiere decir que se marchó a las tres?
TROTSKY: La discusión duró dos horas; hasta las cinco. A esa hora en diciembre es de noche en Noruega. ¿Se marchó para ir adónde? ¿Al barco, al avión o a un hotel? ¿Qué hotel? En un hotel se debe mostrar el pasaporte y firmar con su nombre. El fiscal no le preguntó sobre el hotel, sobre la noche. No tiene el menor interés en entorpecer su frágil exposición.
FINERTY: Sr. Trotsky, admitiendo la fuerza de todos los argumentos que usted sostiene, quiero preguntarle lo siguiente: el hecho de que el director del aeropuerto informe que ningún avión extranjero aterrizó allí, ¿se puede considerar como evidencia concluyente de que un avión extranjero no aterrizó en ese aeropuerto?
TROTSKY: Pienso que, dada la situación actual, es una prueba muy concluyente.
FINERTY: Déjeme preguntarle antes de que continúe: ¿no podría ser que el director del aeropuerto esté interesado en negar que ese avión aterrizó, si es que en realidad aterrizó un avión allí, porque no lo registró, para así eximirse de su error?
TROTSKY: Es una cuestión muy complicada; más complicada. El director del aeródromo afirmó que hay una patrulla militar día y noche, debido a la aduana. Ahora, ¿es mentira o es verdad? Si él es un fascista, el gobierno en Noruega es socialista. Hay diferentes partidos. Sus periódicos enviaron a sus corresponsales al aeródromo, y los periódicos brindaron sus impresiones. Pyatakov llegó a las tres al aeródromo.
FINERTY: Supuestamente llegó.
TROTSKY: El avión sólo podría arrancar al día siguiente por la mañana. Debe permanecer en el lugar doce o quince horas, y aprovisionarse de combustible. ¿Dónde? Un automóvil esperó en el aeródromo, no me voy a poner a discutir si era posible en invierno usar un automóvil en un aeródromo, porque la nieve es, creo, o era demasiado profunda. Pero no me meto en esta cuestión meramente técnica. El hecho es que el avión tiene que haber permanecido alrededor de doce a quince horas y podría haber otra gente en el aeródromo.
FINERTY: Ahora bien, Sr. Trotsky, admitiendo la fuerza de su argumento, quiero preguntarle esto: ¿no es posible que, por motivos diplomáticos, si realmente hubiese aterrizado un avión, el gobierno noruego quisiera negarlo?
TROTSKY: Creo que el gobierno noruego se complacería en denunciarme inmediatamente, ya que me confinaron durante cuatro meses, si no más, sólo para beneficio del gobierno soviético. Y si no tenían razón para ocultarlo, sería la mejor justificación de sus medidas civiles contra mí, porque el gobierno es atacado con severidad por sus propios partidos. No es correcto. Si el gobierno pudiera usar alguna prueba sobre mi estadía que me involucrara en propaganda contrarrevolucionaria, se complacería en presentar todas las pruebas. Por eso, cuando el director del aeródromo que dio la disposición, cuando mi abogado noruego le pidió una declaración formal para la Comisión, dijo: «Ya lo dije antes. No puedo dársela sin una autorización de los superiores, ellos me lo prohibieron».
FINERTY: ¿Y esa es la declaración que me mostró a mí en la que declara que le está prohibido hablar sobre el tema?
TROTSKY: Sí; él confirma su declaración a la prensa, y le está prohibido darnos una declaración formal.
FINERTY: Sr. Trotsky, entiendo que parte de la Comisión tiene preguntas adicionales para hacerle. Tal vez me surjan otras preguntas, pero me gustaría hacerle esta: si usted fuera, por sus intenciones, tal y como lo acusan el Sr. Stalin y el Sr. Vyshinsky… si usted tuviera la intención de derrocar al Estado socialista en la Unión Soviética, en favor de un Estado capitalista, ¿habría considerado como eficaces los métodos que ellos dos le imputan haber utilizado?
TROTSKY: No sé si serían eficaces. Si yo, según se afirma, sencillamente actuara en función de los intereses de Hitler, si me transportara, o mejor dicho, me deportara como un agente impersonal de Hitler con el fin de establecer el capitalismo, se me hace muy difícil decir de qué modo actuaría en ese sentido.
FINERTY: Iba a preguntarle si usted podría decirnos cómo actuaría en ese caso.
TROTSKY: Pero ellos afirmaron que al mismo tiempo traté de tomar el poder, con el objetivo de asumir el poder me transformé en un agente de Japón, para comenzar a destruir la economía soviética. Nunca oí que alguien que está listo para tomar el poder en un país se vuelva agente, un subordinado, un miserable agente del Estado Mayor enemigo. Supuestamente me convertí en un agente de policía con un objetivo miserable, con la certeza de antemano de que mi actividad se conocería en el futuro, porque para el sabotaje se deben usar cosas y gente de diferentes partes del país. ¿Cómo podría permanecer todo esto en secreto durante dos meses, si realmente actuaban? Nos enteramos ahora de que yo instruí a Muralov y a otros trotskistas para cometer sabotaje en Siberia. Era absolutamente seguro que mi actividad debía ser descubierta en poco tiempo. ¡Vaya camino al poder! No puedo entenderlo. Supongan que yo esté loco, supongan que me haya desquiciado y que haya elaborado este plan. Tendría que preguntarme: «Los trotskistas, los supuestos trotskistas, los supuestos agentes, ¿cuál es su psicología, cuáles son sus objetivos, y cuáles son sus fines?». Porque tendrían que sacrificar sus vidas inmediatamente y no podrían asumir el poder. El hombre que es fusilado no puede tomar el poder y así darle el poder a Trotsky para que establezca el capitalismo según los intereses de Hitler. De todos modos, un hombre no puede dar su vida por un falso ideal. Debe ser un ideal, debe ser un ideal para él. Debe ser un ideal religioso, un ideal político, o un ideal nacional. ¿Pero qué idea podría mover a los ejecutores de mi plan? No puedo entenderlo. Es el punto más débil. Y nadie explica este punto débil. La burocracia ni lo considera, la gente baja como Vyshinsky. No tienen ningún interés en preguntarles esto a los ejecutores: ¿cuál era su ideal, su programa, su idea?
FINERTY: En otras palabras, ¿qué ganaban con esto?
TROTSKY: ¿Perdón?
FINERTY: En otras palabras, ¿qué ganarían los principales dirigentes con esto?
TROTSKY: Sí, ¿qué?
DEWEY: Tomaremos ahora un breve receso.
* * *
DEWEY: Sr. Trotsky, me gustaría volver sobre algo que ya le hemos preguntado durante el interrogatorio directo. De hecho, es un asunto muy especial. En la página 84 de la traducción inglesa de los expedientes oficiales, Radek se refiere a un grupo de antiguos dirigentes de la Liga de Jóvenes Comunistas de Leningrado, que más tarde se convertirían en los que planearon el asesinato de Kirov. ¿Usted tenía alguna conexión personal o política con la Liga de Jóvenes Comunistas?
TROTSKY: La Liga de Jóvenes Comunistas del Partido es una organización legal. ¿Usted se refiere al grupo terrorista de Leningrado?
DEWEY: Bueno, mire, él dice que ellos planearon el asesinato de Kirov.
TROTSKY: Antes de leerlos por primera vez en el informe ni siquiera conocía los nombres de estos jóvenes, de los catorce jóvenes que fusilaron en Leningrado. Pero no es una liga, es sólo un grupo conspirador, un supuesto grupo de conspiradores.
DEWEY: Ahora bien, deseo preguntarle algo más sobre sus posiciones teóricas, sobre una cuestión que concierne a la lucha de la Oposición de Izquierda. ¿Por qué la discusión del socialismo en un solo país y la revolución mundial se convirtieron en un punto tan fundamental en la escisión?
TROTSKY: Porque a nuestro entender, la teoría del socialismo en un solo país significa el rechazo de todo internacionalismo. No consideramos el internacionalismo como una idea abstracta, sino como el mayor interés del movimiento obrero mundial; no para construir un Estado socialista independiente, aislado. Si fuera así, el trabajador ruso no tendría un interés vital en relación con los trabajadores de otros países.
DEWEY: ¿Era una objeción teórica, basada en la teoría general?
TROTSKY: Sí, teórica, y al mismo tiempo práctica, porque las políticas internacionales del gobierno de Stalin están dirigidas contra los intereses del proletariado internacional. Y más aún, como traté de explicarlo creo que ayer, Stalin mismo cambió su posición en el transcurso de un año.
DEWEY: Consta en actas.
TROTSKY: ¿Por qué? Porque reemplazaron el socialismo —la idea del socialismo, el régimen de la solidaridad de toda la población— por la idea de la burocracia satisfecha. Lo llamaron el «socialismo en un solo país». Lo que nosotros llamamos la deformación del Estado obrero, ellos lo llamaron «el socialismo en un solo país». Era la cuestión de la esencia misma del socialismo.
DEWEY: ¿Cuál era su posición sobre la teoría del desarrollo capitalista desigual en los distintos países?
TROTSKY: Es la teoría de la Revolución de Octubre, absolutamente. La Revolución de Octubre fue la emanación de esta ley del desarrollo desigual, porque el atraso…
DEWEY: ¿Usted se opuso en algún momento a esta teoría del desarrollo desigual capitalista?
TROTSKY: No; sólo es una variante de la deformación banal y trivial de mi discusión con Rusia —quiero decir, mi discusión con Lenin— sobre los Estados Unidos de Europa, durante la guerra[399]. La mala interpretación de esta discusión intenta mostrar la idea de que negué el desarrollo desigual. Creo que hay que ser absolutamente ignorado para negar esa ley.
DEWEY: Quiere decir «ignorante».
TROTSKY: Sí, ignorante. No soy un historiador muy experto, pero sé que el desarrollo de Gran Bretaña e India es muy diferente, tiene un ritmo muy diferente. Lo mismo sobre Rusia y Francia, etc. ¿Cómo podría negar esta ley?
DEWEY: Ahora abordaremos, rápidamente, porque es un punto bastante específico… una de las acusaciones sobre su antileninismo es una controversia sobre los sindicatos[400] que, se dice, usted tuvo con él.
TROTSKY: Es que no puedo contestar brevemente justo este tema. (Risas). Solamente puedo decir que fue una discusión episódica. En aquel entonces, en ese momento, revestía cierta importancia, pero un mes más tarde Lenin y yo olvidamos totalmente esta cuestión. Más tarde, la burocracia seleccionó todos los extractos de la discusión donde estábamos en desacuerdo. Fue una discusión falsa de ambos lados. Fue antes de la implementación de la Nueva Política Económica*. Nos sentíamos muy mal bajo el comunismo militar[401]. Queríamos un cambio, y la discusión comenzó sobre un punto absolutamente falso y secundario. Durante la discusión, llegamos pensar en la necesidad de cambiar la política económica de conjunto. Y entonces, nos pusimos de acuerdo.
FINERTY: ¿Puedo intercalar una pregunta? ¿Hay cartas de Lenin en sus archivos?
TROTSKY: Sí.
FINERTY: ¿Y hay del último período de su vida?
TROTSKY: Sí. El último día… Pienso que una de las últimas cartas que me escribió fue antes de su segunda enfermedad. Son muy cortas, pero muy características de su amistad.
FINERTY: ¿Están en sus archivos?
TROTSKY: Y también publicadas.
LAFOLLETE: A propósito de sus relaciones con Lenin. Tengo aquí un folleto, Trotsky, el Traidor, que comienza así: «Lenin llamó Judas a Trotsky, y le advirtió al pueblo en repetidas ocasiones que se cuiden de él». ¿Esto es verdad?
TROTSKY: Sí; creo que escribió eso en 1911, pero no «Judas». Es una falsificación. En una novela rusa aparece el nombre Judushka, una personalidad de una novela rusa[402]. En una polémica, él usó este personaje. No fue una discusión amistosa, fue aguda. No tiene nada que ver con Judas Iscariote. (Risas). En mi autobiografía está publicada una carta de Krupskaya[403] posterior a la muerte de Lenin, que…
GOLDMAN: ¿Tiene el original en sus archivos?
TROTSKY: Sí.
FINERTY: Sr. Trotsky; ¿existe alguna carta de Lenin donde rompa relaciones con Stalin?
TROTSKY: Sí, la leí. Es la última, o quizá la anterior.
LAFOLLETE: La penúltima.
TROTSKY: La última carta de Lenin… la última carta que Lenin escribió en vida fue la ruptura con Stalin[404].
FINERTY: ¿Está disponible para las actas?
TROTSKY: Está disponible. No tengo el acta en sí, pero se hizo un acta taquigráfica de la discusión que hubo en el Comité Central sobre esta carta, y yo la volví a publicar… la mención de que esta carta de Lenin existía. Defendieron a Stalin contra mí, pero reconocieron que la carta existía.
FINERTY: ¿Entiendo entonces que usted realmente vio la carta?
TROTSKY: ¿Disculpe?
FINERTY: ¿Entendí que usted realmente vio tal carta?
TROTSKY: Sí; yo estaba un poco enfermo, en la cama. Me vino a ver una mujer, la taquígrafa de Lenin, con esta carta. Era una carta escrita a Stalin. Llamé por teléfono a Kamenev; los dos estaban en mi contra en ese entonces, tanto Stalin como Kamenev. Consulté con él. Le pregunté: «¿Qué significa esto?». Kamenev estaba absolutamente desorientado. Le consulté a Krupskaya por teléfono, y le pregunté qué era esto. Ella me explicó que Stalin trató de rodear a Lenin para dificultarle las comunicaciones con el Partido, bajo el pretexto de que estaba demasiado enfermo, de que no era aconsejable darle información. Y en ese entonces Stalin trató con animosidad a Krupskaya, la esposa de Lenin. Lenin le hizo una advertencia, dos o tres veces, y la última vez dictó esta carta. Yo les aconsejé que Stalin o Kamenev fueran a ver a Krupskaya y le pidan…
LAFOLLETE: ¿Disculpas?
TROTSKY: Sí, con el fin de calmar los nervios de Lenin. Él siguió mi consejo, pero ya era demasiado tarde. Lenin estaba inconsciente.
DEWEY: ¿Es verdad que aún en mayo de 1917, Lenin se refirió a usted como a un pequeñoburgués vacilante?
TROTSKY: ¿1919?
DEWEY: 1917, aún en 1917.
TROTSKY: No puedo creerlo. Desde ese entonces, tuve la mejor de las relaciones con Lenin. Antes de eso, creería que sí. Lenin escribió muy amistosamente sobre mi actitud en julio, cuando algunos bolcheviques, algunos bolcheviques muy importantes se separaron de Lenin. Fue después de la manifestación.
Todas las cartas de Lenin en este tiempo eran lo mejor que hubiese podido desear para mí. Creo que no es correcto. No sé cuál es la fuente.
DEWEY: Hago referencia a las Obras Completas de Lenin, Volumen 30, edición rusa, página 331.
TROTSKY: Eso es absolutamente imposible. Es posible que al principio, desde el extranjero… Lenin y yo estábamos separados —yo estaba en los Estados Unidos y él estaba en Suiza— que le haya escrito alguna carta áspera a Kollontai[405]. No; fue antes de la Revolución de Febrero, no en mayo. Se relacionaba con el hecho de que colaboré con Bujarin en Estados Unidos, y Lenin estaba muy enojado con Bujarin en ese entonces. Suponía que apoyaba a Bujarin contra él.
DEWEY: ¿En qué año fue eso?
TROTSKY: Fue antes de la Revolución de Febrero, en 1917, durante mi estadía en Nueva York. Enero o febrero de 1917.
DEWEY: Ahora bien, se ha hablado mucho sobre el hecho de que usted no era miembro del Comité Central… quiero decir, de los cinco designados en Octubre para organizar el levantamiento.
TROTSKY: Yo no era miembro de este comité, porque este comité nunca existió. Lo decidió el presidente del Comité Militar para la preparación de la insurrección, y el Comité Central del Partido decidió que cinco miembros, Sverdlov[406], Stalin y otros, debían ingresar al Comité Militar, del cual yo era presidente. Pero incluso luego de que ellos ingresarán allí, al Comité Militar, mi cargo no podía ser cambiado. Yo era el presidente antes de que ellos fueran designados. Pero no entraron. Fue un período caótico, un período de preparación; y el Comité Central tomó una decisión, y se olvidó de ello.
DEWEY: Una pregunta sobre el mismo tema, pero desde un ángulo un tanto diferente. Está claro que la organización que controlaba el trabajo práctico de la insurrección de Octubre fue un centro del Partido formado por Stalin y otros alrededor del Comité Militar Revolucionario.
TROTSKY: Eso se inventó recién en 1924, cuando, durante la desclasificación de los archivos, alguno encontró la resolución del Comité Central olvidada hacía mucho tiempo, sobre estos cinco miembros. Esto fue recién en 1924.
STOLBERG: Usted quiso decir «alguien».
TROTSKY: Sí, alguien. Cuando usted, Sr. Presidente, cuando usted lee todas las memorias acerca de la Revolución de Octubre de un participante honesto como Ovseenko[407], o el libro de John Reed… ellos no lo mencionan, ni siquiera la gente que estuvo en la insurrección y escribió sobre el centro. Es imposible encontrar el nombre del supuesto centro. Escuché por primera vez el nombre en 1924. No existió en absoluto.
DEWEY: ¿Usted afirma que la historia anterior fue falsificada?
TROTSKY: Absolutamente.
DEWEY: ¿Tiene usted alguna prueba documental de eso?
TROTSKY: Dedico un capítulo a esta leyenda, en mi historia de la Revolución Rusa[408]. Pienso que es un capítulo muy importante, con todos los documentos.
FINERTY: ¿Podemos tener la referencia a ese capítulo, para que conste en actas?
TROTSKY: Le leí a la Comisión dos apreciaciones del mismo Stalin[409]. En 1918, el 7 de noviembre, él no mencionó este centro.
DEWEY: Confirmaremos esto con los archivos documentales.
BEALS: Sr. Trotsky, ¿cuándo comenzó la controversia en la Unión Soviética entre aquellos que creían que había que fomentar la revolución mundial y los que creían que era mejor que el Estado soviético… deseaban que se fortaleciera la economía soviética?
TROTSKY: A principios de 1924, Stalin mismo se oponía a la idea de construir el socialismo en un solo país. Aquí, en un nuevo trabajo que recibí desde Londres, hay un facsímil del folleto de Stalin, publicado en abril de 1924, en la primavera, donde negaba la posibilidad del socialismo en un solo país.
BEALS: Mi pregunta era: ¿cuándo apareció esta controversia… cuándo, en qué fecha?
TROTSKY: Entre esta declaración de Stalin, y su declaración de otoño del mismo año.
BEALS: ¿Existió alguna discusión previa alrededor de este cambio?
TROTSKY: Nunca.
BEALS: ¿No existió una discusión ya en 1919 o 1920?
TROTSKY: ¿En 1920? Nunca supe de ella, ni que se hablara sobre el tema. Ahora afirman que discutimos sobre el tema con Lenin en 1915, pero debo decir brevemente que eso es simplemente ignorancia.
BEALS: ¿Cuál era la principal teoría antes de 1924…? ¿Que había que promover y extender la revolución mundial…?
TROTSKY: No así. No pasa por promocionar o instigar. Estos términos causan la impresión de que estamos frente a una cosa artificial. Se trataba de una afirmación más objetiva, que nuestra revolución sólo era el principio de una serie de revoluciones, y que sólo podía salir victoriosa bajo este contexto histórico. Aquí tenemos en el mismo trabajo, mi historia… tengo otro capítulo con todas las citas de Lenin y de todos los demás. No sé si puedo introducirlo como prueba. Todas las citas acerca de esta cuestión están en otro capítulo adicional.
BEALS: Tenemos este libro en su bibliografía, que usted presentó para el registro.
TROTSKY: ¿Cómo?
BEALS: Tenemos este libro en su bibliografía, que usted presentó para el registro.
FINERTY: ¿Puede darnos la referencia de esto?
DEWEY: ¿Puede darnos la referencia?
TROTSKY: Son dos capítulos enteros solamente con citas.
BEALS: ¿Conoce usted al Sr. Borodin[410]?
TROTSKY: No personalmente.
BEALS: Él estaba en China.
TROTSKY: Tal vez estuve con él una o dos veces, pero no sabía que era Borodin. Lo conocí como una personalidad política.
BEALS: Vino en secreto a México a finales de 1919 o a comienzos de 1920.
TROTSKY: ¿Sí?
BEALS: Fundó el primer Partido Comunista en México. En ese entonces, hizo una declaración de que era un emisario suyo.
TROTSKY: ¿Mío? En ese entonces, yo estaba en mi tren militar. Olvidé toda la geografía mundial excepto la geografía del frente.
BEALS: La razón por la que le pregunto esto es porque en ese entonces él declaró que había una controversia sobre este tema en la Unión Soviética.
TROTSKY: ¿Puedo preguntarle la fuente de esta comunicación sensacionalista? Fue publicada…, ¿no?
BEALS: No está publicada.
TROTSKY: Sólo puedo aconsejarle al representante de la Comisión que le diga a su informante que es un mentiroso.
BEALS: Gracias, Sr. Trotsky. El Sr. Borodin es el mentiroso.
TROTSKY: Sí; es muy posible.
GOLDMAN: Quiero ver si se puede esclarecer una cosa. Porque podría generar una malinterpretación de parte del Sr. Beals. Él preguntó cuándo comenzó la lucha entre aquellos que creían en fomentar la revolución mundial y los que creían que se tenía que fortalecer la economía soviética. Esto podría indicar que usted no creía en la construcción de la economía soviética. ¿Es correcto?
TROTSKY: La construcción de la economía soviética es una fórmula tendenciosa del estalinismo. No puedo creer que un miembro de la Comisión pueda emplear tales fórmulas tendenciosas.
BEALS: Quiero decir, cuándo comenzó la controversia, cuándo se decidió fortalecer la economía soviética e intentar resistir mediante un compromiso con las naciones capitalistas…
TROTSKY: Perdóneme. No quise colocarlo a usted bajo la fórmula incorrecta, que es de origen estalinista. Si rastreamos la fórmula original, no fue inventada por la burocracia estalinista y la IC. La discusión no era si había que fortalecer o no la economía soviética. Yo estuve entre los primeros que propusieron la industrialización y un plan quinquenal, pero no para sustituir al movimiento mundial. Era nuestro deber económico dentro de nuestras fronteras, y al mismo tiempo trabajar también como Internacional Comunista en la arena mundial. La discusión es si alcanza con permanecer dentro de nuestras fronteras y darle la espalda al movimiento mundial.
BEALS: Esto es simplemente el preludio a esta PREGUNTA: cuando usted era parte del gobierno soviético, ¿hasta qué punto intentó promover o inspirar actividades revolucionarias en otros países?
TROTSKY: Ya contesté a esta pregunta. La Internacional Comunista fue creada con ese objetivo. Creo que la Comintern… es la Internacional Comunista; es un partido, un partido mundial, con el propósito de conducir al proletariado a la victoria, a la victoria revolucionaria.
BEALS: Lo entiendo.
TROTSKY: Sí; estoy absolutamente seguro. Yo también participaba de la Internacional Comunista. No fue una creación mía. Fue una creación del Partido. El presidente de la Internacional Comunista era Zinoviev. El genuino inspirador de la Internacional Comunista fue Lenin. En ese entonces, yo era uno de los colaboradores, junto con Lenin y Zinoviev, del trabajo que realizaba la Internacional Comunista.
DEWEY: Continuaremos mañana por la mañana. Ya nos pasamos un poco de las siete. Continuaremos mañana por la mañana a las diez en punto.
Final de la Sesión Decimoprimera a la siete de la tarde.