SESIÓN QUINTA
13 de abril de 1937 a las diez de la mañana.
DEWEY: Lamento informarles que el Sr. Finerty, el abogado de la Comisión, no podrá estar presente esta mañana por encontrarse enfermo. Esperamos que pueda estar aquí en la tarde. Creemos, sin embargo, que dado el corto tiempo del que disponemos no sería bueno posponer la audiencia. Por lo tanto, lamentamos mucho su ausencia esta mañana.
GOLDMAN: Solicito permiso a la Comisión para llamar al Sr. Jan Frankel al estrado durante unos diez minutos para testificar acerca de temas sobre los cuales el Sr. Trotsky ya ha atestiguado.
DEWEY: De acuerdo.
Jan Frankel fue llamado como testigo a favor del Sr. Trotsky y brindó el siguiente testimonio:
INTERROGATORIO DIRECTO
A cargo del Sr. Goldman
PREGUNTA: ¿Cómo es su nombre?
RESPUESTA: Jan Frankel.
PREGUNTA: ¿Dónde vive?
RESPUESTA: ¿Dónde vivía?
PREGUNTA: ¿Dónde vive?
RESPUESTA: En Coyoacán, México.
PREGUNTA: ¿Cuál es su profesión?
RESPUESTA: Soy traductor.
GOLDMAN: ¿Cuál es su relación con el Sr. Trotsky?
FRANKEL: Soy un seguidor político, miembro de la organización internacional, la IV Internacional*, y trabajo aquí como secretario y colaborador.
GOLDMAN: ¿Es usted, entonces, su secretario principal o sólo uno de sus secretarios?
FRANKEL: No tenemos una jerarquía.
GOLDMAN: ¿Es uno de sus secretarios?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Desde cuándo ha sido el secretario de Trotsky?
FRANKEL: Estuve con Trotsky desde abril de 1930 hasta enero de 1932 en Turquía.
GOLDMAN: ¿Y después?
FRANKEL: Luego estuve. Desde entonces estoy conectado con Trotsky incluso cuando no estoy en su casa.
GOLDMAN: Quiero saber cuándo trabajó como secretario.
FRANKEL: Desde abril de 1930 hasta enero de 1932, y luego en Noruega, desde junio de 1935 hasta finales de octubre de 1935, y aquí en México desde el 18 de febrero, empezando el 18 de febrero.
GOLDMAN: ¿Trabajó como secretario de Trotsky cuando éste realizó el viaje de Turquía a Copenhague?
FRANKEL: Sí, tuve responsabilidad directa sobre todos los detalles técnicos de su viaje.
GOLDMAN: Usted dijo que fue su secretario hasta 1932.
FRANKEL: Es un error, hasta 1933.
GOLDMAN: ¿Quiere corregirse, entonces?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Viajó usted con Trotsky a Copenhague?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Quién más estuvo en el viaje además de usted y el Sr. Trotsky?
FRANKEL: ¿Desde Copenhague?
GOLDMAN: Desde Turquía.
FRANKEL: De Turquía a Marsella hubo tres personas: Pierre Frank[172], un amigo francés, Oscar, un amigo alemán, y yo.
GOLDMAN: ¿Y desde Marsella?
FRANKEL: De Marsella fuimos en automóvil hasta Lyon junto con Henri Molinier*.
GOLDMAN: ¿En Marsella se sumó un amigo del Sr. Trotsky llamado Molinier?
FRANKEL: Y dos norteamericanos; el norteamericano Field y su esposa estaban en el barco. Eran más o menos…
GOLDMAN: ¿No estaba la esposa del Sr. Trotsky en el barco?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: Cuando se bajaron del barco en Marsella, ¿adónde fueron?
FRANKEL: Paramos. No nos bajamos del barco en el puerto de Marsella. Paramos frente a Marsella y salimos en un remolcador. En ese remolcador estaban Henri Molinier y un comisionado de la Sureté Générale[173].
GOLDMAN: ¿Quiere decir un oficial de la Sureté Genérale?
FRANKEL: En ese momento era Sureté Genérale; ahora es Sureté Nationale.
GOLDMAN: ¿Adónde fueron desde Marsella?
FRANKEL: Fuimos a un lugar aislado cerca de Marsella, y allí un amigo, Deshin, y uno llamado Buren estaban esperándonos.
GOLDMAN: ¿Adónde fueron?
FRANKEL: Estábamos yendo a Lyon a encontrarnos con unos amigos.
GOLDMAN: ¿Y desde allí?
FRANKEL: Desde allí fuimos por tren hasta París, junto con un director de la Sureté Générale.
GOLDMAN: ¿Cuándo fue eso? ¿Durante qué mes?
FRANKEL: Fue el 21 de noviembre.
GOLDMAN: ¿De qué año?
FRANKEL: De 1932.
GOLDMAN: ¿Y luego de París a Copenhague?
FRANKEL: Sí. Llegamos a la Gare de Lyon[174] y nos llevaron directamente, en compañía de varios detectives, a la Gare du Nord, y allí Trotsky esperó en una habitación con un policía hasta la partida del tren hacia Dunkerque. En Francia tuvimos un buen servicio. Organizamos un servicio de seguridad muy fuerte, incluso con un poco de oposición de Trotsky.
GOLDMAN: ¿Podría por favor responder mi pregunta? ¿De Dunkerque fueron a Copenhague?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Conoce al hijo del Sr. Trotsky, León Sedov?
FRANKEL: Viví con él desde abril de 1930 hasta febrero de 1931 en la misma casa.
GOLDMAN: ¿Quiere decir de abril de 1930 hasta febrero de 1931?
FRANKEL: En la misma casa.
GOLDMAN: ¿Dónde?
FRANKEL: En Prinkipo.
GOLDMAN: En el momento en que usted estaba o bien en el barco de Turquía a Marsella o en el automóvil de Marsella hacia ese pequeño pueblo, o en el tren desde el pequeño pueblo hasta París, y de París a Dunkerque, o de Dunkerque a Copenhague, ¿vio a Sedov?
FRANKEL: Nunca.
GOLDMAN: ¿Cuándo llegaron a Copenhague?
FRANKEL: Llegamos a Copenhague al atardecer del 23 de noviembre.
GOLDMAN: ¿De qué año?
FRANKEL: De 1932.
GOLDMAN: ¿Adónde fueron cuando llegaron a Copenhague?
FRANKEL: Nos bajamos del tren cerca de Copenhague y fuimos junto con Boeggild, el representante de los estudiantes daneses, y con Pierre Naville, que estaba esperándonos, y el Sr. Trotsky y su esposa… Nos fuimos juntos a Copenhague, a la Municipalidad; Raymond Molinier había preparado al mismo tiempo el lugar donde nos alojamos en Copenhague.
GOLDMAN: ¿Molinier, entonces, preparó el lugar donde se alojaron en Copenhague?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Llegaron al lugar al mismo tiempo?
FRANKEL: Fuimos directamente desde la Municipalidad hasta esta pequeña casa. El domicilio era Dalgas Boulevard, creo que era el número 16.
GOLDMAN: ¿Cuántas habitaciones tenía la casa?
FRANKEL: En la planta baja tenía dos habitaciones, una cocina y un pequeño vestíbulo. En este vestíbulo estaba el teléfono.
GOLDMAN: ¿Dónde se quedaba el Sr. Trotsky?
FRANKEL: El Sr. Trotsky se quedaba en el primer piso.
GOLDMAN: ¿Es decir, el primer piso encima de la planta baja?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Eso quiere decir cuando habla del primer piso?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Cuántas habitaciones había allí?
FRANKEL: Tres habitaciones. Un dormitorio para Trotsky y su esposa, un dormitorio, creo, para dos amigas de él. Una era Jeanne Martin des Pallieres y la otra… la esposa de Sedov. La otra, creo, era la esposa de Julien, un amigo italiano. Estaba todo el tiempo en la casa o cerca de la casa. La tercera habitación era muy pequeña, con una mesa y un diván.
GOLDMAN: ¿Cuán grandes eran las habitaciones?
FRANKEL: No recuerdo los dos dormitorios porque creo que nunca estuve en las habitaciones.
GOLDMAN: ¿Nunca estuvo en la habitación donde trabajaba el Sr. Trotsky?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Cuán grande era esa habitación?
FRANKEL: Creo que casi tres o cuatro metros.
GOLDMAN: ¿Tres o cuatro metros de ancho y de largo?
FRANKEL: A lo ancho y a lo largo.
GOLDMAN: ¿Aproximadamente el mismo ancho y largo?
FRANKEL: Sí, me parece que sí.
GOLDMAN: ¿Tres o cuatro metros serían, aproximadamente?
FRANKEL: No puedo decirle con precisión matemática.
GOLDMAN: No le estoy pidiendo precisión matemática. Le estoy pidiendo que traduzca metros a pies.
BEALS: Serían alrededor de cuatro yardas.
GOLDMAN: Según lo que usted sabe, ¿qué puede decir en referencia al dominio público de este lugar donde vivían?
FRANKEL: El lugar donde vivía, o donde vivía el Sr. Trotsky, sólo lo conocía el Sr. Boeggild.
GOLDMAN: ¿Quién es el Sr. Boeggild?
FRANKEL: El Sr. Boeggild era un socialdemócrata de Dinamarca, tenía cuarenta o cuarenta y cinco años. Era al mismo tiempo estudiante y hombre de negocios. Era muy buen… tenía muy buenas conexiones con el embajador soviético. Era amigo personal de Kopensky[175].
GOLDMAN: ¿Cómo llegó a estar en contacto con el Sr. Trotsky y usted?
FRANKEL: Era el representante de la organización que invitó a Trotsky a dar la conferencia.
GOLDMAN: ¿Esa organización era algún organismo estudiantil?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Era el representante de ese organismo estudiantil?
FRANKEL: El dirigente, o el segundo dirigente.
GOLDMAN: ¿Usted dijo que tenía cerca de cuarenta años?
FRANKEL: Creo que entre cuarenta y cuarenta y cinco años.
GOLDMAN: ¿Pero era un estudiante?
FRANKEL: Era un ex estudiante, un ex estudiante de Teología en la universidad.
GOLDMAN: Supondremos que incluso un hombre de cuarenta años puede estudiar. Ahora, usted tiene una lista…
FRANKEL: Si me permite, no terminé de responder su pregunta.
GOLDMAN: Termine entonces.
FRANKEL: Nuestro domicilio sólo se dio a conocer entre nuestros amigos más cercanos. Di sus nombres en mi declaración jurada. Yo tenía la tarea de garantizar la guardia en la casa del Sr. Trotsky.
GOLDMAN: ¿Había una guardia en la casa? ¿Cuántas personas la componían?
FRANKEL: Juntamos entre veinticinco y treinta amigos de diferentes países para garantizar la guardia de la casa y también una guardia durante la conferencia del Sr. Trotsky.
GOLDMAN: Ahora, cuando usted llega.
FRANKEL: Disculpe, no terminé.
GOLDMAN: Entiendo. No tengo apuro.
FRANKEL: Esta es la segunda parte, la gente que conocía el domicilio de Trotsky. El director de la policía danesa conocía el lugar.
GOLDMAN: El jefe.
FRANKEL: El jefe, pero nadie más. En el primer momento no había policía en la casa, para no llamar la atención.
GOLDMAN: ¿Dónde se quedaban los guardias?
FRANKEL: Algunos de ellos en diferentes hoteles, y cerca de cinco o seis estaban día y noche en la casa del Sr. Trotsky.
GOLDMAN: ¿Quiere decir que vivían allí?
FRANKEL: Había un relevo.
GOLDMAN: Entonces, ¿quiere decir que estos amigos de Trotsky que constituían su guardia vivían en diferentes lugares y llegaban allí durante el día durante una cierta cantidad de horas y durante la noche, para hacer guardia?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: Entonces, le preguntaré esto, ¿había algún visitante, por fuera de los amigos de Trotsky que usted enumeró en su declaración, como el Sr. Boeggild… iban visitantes a ver al Sr. Trotsky?
FRANKEL: Sí. En primer lugar, debo decir que mi lista no está completa. Veo en la declaración jurada que olvidé un nombre, Erik Kohn, de Hamburgo, y un inglés, Wicks5.
GOLDMAN: Me estoy refiriendo ahora a la lista que fue agregada a la evidencia y marcada como Pruebas N° 15 y 16. ¿Usted dice que olvidó algunos nombres?
FRANKEL: Sí, cuando escribí la declaración jurada puse en esta lista sólo los nombres que recordaba.
GOLDMAN: ¿Quiere agregar nombres a esta lista?
FRANKEL: No; estos nombres están enumerados por otros amigos, en las declaraciones juradas de otros amigos.
GOLDMAN: ¿Sabe ahora que había otros?
FRANKEL: Uno llamado Erik Kohn y uno llamado Wicks, un inglés. Después, el Sr. Falk… No, a él lo mencioné en mi declaración.
GOLDMAN: Entonces, de acuerdo a su conocimiento o a lo que usted recuerda, ¿podría decir si hubo otra gente que iba a visitar a Trotsky, por fuera de las personas cuyos nombres mencionó en la declaración jurada y los que agregó recién?
FRANKEL: Creo que el 25 de noviembre, el Sr. Trotsky recibió una delegación de la organización de estudiantes.
GOLDMAN: ¿El organismo estudiantil?
FRANKEL: Sí, estaba el Sr. Boeggild, y el Sr. Jensen. Creo que él era el ex presidente de esta organización estudiantil. No recuerdo si había una tercera persona. Pero quiero señalar que el Sr. Trotsky se vio obligado a recibir a estas personas en la planta baja porque la habitación del primer piso era demasiado pequeña para recibir más de dos o tres, dos personas. Luego, recuerdo una visita de una delegación de estudiantes, creo que después de la conferencia del Sr. Trotsky. La lista se adjuntó al documento. La lista fue confeccionada por el Sr. Boeggild, junto conmigo y el Sr. Molinier.
GOLDMAN: ¿Era posible que alguien viera al Sr. Trotsky sin que usted lo supiera?
FRANKEL: Absolutamente imposible.
GOLDMAN: ¿Toda persona que iba a visitar al Sr. Trotsky primero debía verlo a usted?
FRANKEL: La decisión sobre cualquier visita era sometida a una decisión colectiva del Sr. Trotsky, mía y del Sr. Molinier. Y sólo después de esa decisión, dábamos el domicilio a las personas.
GOLDMAN: Ahora, ¿cuánto tiempo se quedaron en Copenhague?
FRANKEL: Estuvimos en Copenhague desde el 23 de noviembre hasta la mañana del 2 de diciembre.
GOLDMAN: Durante ese tiempo, ¿recuerda haber permitido a alguien llamado Holtzman ingresar o visitar al Sr. Trotsky?
FRANKEL: No.
GOLDMAN: ¿Recuerda haber visto a un nombre llamado Holtzman?
FRANKEL: No.
GOLDMAN: ¿En Copenhague, en la casa del Sr. Trotsky?
FRANKEL: No.
GOLDMAN: ¿Recuerda haber visto en la casa donde se quedaba el Sr. Trotsky a alguien llamado Fritz David?
FRANKEL: No.
GOLDMAN: ¿Solicitó ese hombre permiso para visitar al Sr. Trotsky?
FRANKEL: Nunca.
GOLDMAN: ¿Solicitó Holtzman permiso para visitar al Sr. Trotsky?
FRANKEL: No.
GOLDMAN: ¿Solicitó visitar a Trotsky alguien llamado Berman-Yurin?
FRANKEL: No.
GOLDMAN: ¿Recuerda haber visto a ese hombre? ¿Recuerda haber visto a alguien llamando Berman-Yurin en la casa?
FRANKEL: No.
GOLDMAN: Ahora, ¿vio a L. Sedov en la casa del Sr. Trotsky, en la casa donde estaban?
STOLBERG: ¿Afirma Berman-Yurin haber visto a Trotsky?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: Berman-Yurin, David y Holtzman. Estas tres personas afirman haberlo visto allí y haber hablado con él. ¿Recuerda haber visto a León Sedov en el lugar donde estaba con el Sr. Trotsky?
FRANKEL: Nunca.
GOLDMAN: ¿Estaba la Sra. Sedov con ellos allí?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Cuándo llegó, recuerda?
FRANKEL: No estoy seguro, creo que llegó uno o dos días después que nosotros. Pero no estoy absolutamente seguro.
GOLDMAN: ¿Vivía con ustedes?
FRANKEL: Sí, ella vivía en el primer piso.
GOLDMAN: ¿Vivía con ustedes en esa casa?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Habló usted con Sedov por alguna razón?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Cómo se llevó a cabo su conversación?
FRANKEL: Sedov estaba naturalmente muy preocupado por la situación, y por esa razón tuve muchas conversaciones telefónicas con él desde Berlín.
GOLDMAN: ¿Tuvo muchas conversaciones telefónicas? ¿Usted personalmente?
FRANKEL: Sí, yo personalmente.
GOLDMAN: ¿Reconocía su voz en el teléfono?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Cuántas conversaciones telefónicas tuvo con él?
FRANKEL: Creo que hablé con él, hasta la conferencia del Sr. Trotsky, unas cuatro veces, tres o cuatro veces.
GOLDMAN: ¿Durante todo el tiempo que estuvieron en Copenhague del 26 de noviembre al 2 de diciembre?
FRANKEL: 23 de noviembre.
GOLDMAN: Desde el 23 de noviembre hasta el 2 de diciembre, ¿vio a Sedov allí?
FRANKEL: No, sólo oí su voz por teléfono.
GOLDMAN: ¿Cuándo vio por primera vez a Sedov, el hijo de Trotsky?
FRANKEL: La primera vez que lo vi fue el 5 de diciembre en París, en la Gare du Nord.
GOLDMAN: ¿Eso es una estación de tren?
FRANKEL: Sí, en París.
GOLDMAN: ¿Eso es una estación de tren?
FRANKEL: La estación a la que llegamos desde Dunkerque.
GOLDMAN: ¿Estaba esperando allí?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Tuvo oportunidad de hablar con él?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Qué dijo en referencia a sus intentos de ver a su padre y a su madre en Copenhague?
FRANKEL: Creo que no hablamos sobre eso porque era algo que en general sabíamos.
GOLDMAN: ¿Tuvo alguna conversación…?
FRANKEL: Tuve conversaciones sobre esto en Copenhague.
GOLDMAN: ¿Con quién tuvo esas conversaciones?
FRANKEL: Principalmente con él.
GOLDMAN: ¿Con él cuando hablaban por teléfono?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Aproximadamente cuándo? Cuéntenos sobre eso.
FRANKEL: Dinamarca había otorgado una visa al Sr. y la Sra. Trotsky. Yo no necesitaba visa.
GOLDMAN: ¿Se está refiriendo ahora a León Trotsky y Natalia Trotsky?
FRANKEL: Sí. Luego, recibimos en Estambul una visa para el pequeño Sieva Volkov[176].
TROTSKY: Mi nieto.
GOLDMAN: ¿También para el nieto del Sr. Trotsky?
FRANKEL: Se fue un par de días después que nosotros. Se quedó en Francia y no fue a Copenhague. Recibimos permiso para que se quedara en Francia.
GOLDMAN: ¿Se está refiriendo al hijo de Sedov?
FRANKEL: No, es el hijo de la hija de Trotsky.
GOLDMAN: ¿Sedov no tiene hijos?
FRANKEL: Tiene hijos, pero en Rusia.
TROTSKY: Un hijo.
GOLDMAN: ¿El hijo de Trotsky tiene un hijo en Rusia?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: Tenemos que dejarlo claro. ¿Se refiere ahora al hijo de una de las hijas de Trotsky?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Recibió una visa para que vaya a Copenhague?
FRANKEL: En Estambul.
GOLDMAN: Ahora bien, por favor, cuénteme sobre la conversación que tuvo con Sedov por teléfono sobre los intentos de Sedov de llegar a Copenhague. Limítese a eso.
FRANKEL: En principio, teníamos un acuerdo con el gobierno danés de permitir la visita de León Sedov durante ocho días, igual que el Sr. Trotsky. Solicitaron, así como lo solicitaron de Trotsky, una garantía de retorno. Entonces nos vimos obligados a solicitar al gobierno turco una visa para el viaje de regreso.
GOLDMAN: ¿Para quién?
FRANKEL: Para el Sr. Trotsky. Esa la recibimos. Pero Sedov no logró recibir este permiso.
GOLDMAN: ¿De quién?
FRANKEL: De la policía alemana.
GOLDMAN: ¿Del gobierno alemán? ¿Le dijo Sedov que trató de ir a Copenhague?
FRANKEL: Ese era el tema de nuestra conversación cada día.
GOLDMAN: ¿Le dijo también que no podía conseguir una visa?
FRANKEL: No podía conseguir una visa porque en ese momento vivía formalmente en Alemania sin permiso.
GOLDMAN: ¿Cómo sucedió eso?
FRANKEL: El permiso… la policía otorga cada dos meses el permiso para estar en Alemania. En los últimos meses, él tuvo dificultades para que le dieran una renovación del permiso.
GOLDMAN: ¿Tiene usted el papel explicando eso?
FRANKEL: Le dieron una renovación recién el 2 de enero, en ese momento podría ir a Dinamarca, si el gobierno danés…
GOLDMAN: Permítame preguntarle esto: ¿el permiso de Sedov para quedarse en Alemania cuándo expiraba?
FRANKEL: Expiraba el 1° de noviembre.
GOLDMAN: ¿El permiso de Sedov para quedarse en Alemania expiraba el 1° de noviembre de 1932?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: Mire este documento (se refiere al documento que explica la naturaleza de la copia fotostática del pasaporte) y díganos cuándo recibió permiso Sedov del gobierno alemán para quedarse en Alemania luego del 1° de noviembre de 1932, cuando su permiso de permanencia expiraba.
FRANKEL: ¿Le molestaría si corrijo algo? Él recibió el permiso, no el 2 de enero, sino el 3 de diciembre hasta el 2 de enero.
GOLDMAN: Ahora, escuche atentamente. ¿Recibió el permiso el 3 de diciembre?
FRANKEL: El derecho a permanecer en Alemania fue otorgado el 3 de diciembre de 1932, válido hasta el 2 de enero.
GOLDMAN: Entonces, entre el 1° de noviembre de 1932 y el 3 de diciembre de 1932, ¿él no tenía permiso para permanecer en Alemania?
FRANKEL: Sí, y por esa razón, no tenía permiso para regresar a Alemania.
GOLDMAN: ¿Y necesitaba permiso para regresar a Alemania?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Cuándo recibió el permiso para regresar a Alemania?
FRANKEL: El 3 de diciembre.
GOLDMAN: Ahora, ¿conoce usted las circunstancias en las que recibió el permiso para regresar a Alemania?
FRANKEL: Creo que fue resultado del trabajo de su abogado, el Sr. Cohn. Él también estaba en Copenhague para reunirse con el Sr. Trotsky.
GOLDMAN: ¿Él tuvo algo que ver con los telegramas a Herriot, el ministro de Asuntos Exteriores en ese momento?
FRANKEL: Creo… No recuerdo exactamente… Creo que eso lo hicieron Pierre Naville y Gérard Rosenthal7, unos amigos franceses.
GOLDMAN: Ahora, ¿recuerda que Natalia, la esposa del Sr. Trotsky, haya enviado un telegrama a Herriot solicitando permiso para que su hijo ingrese a Francia?
FRANKEL: En el momento que nos enteramos de que Sedov recibió permiso para quedarse en Alemania y también para regresar a Alemania.
GOLDMAN: ¿Revisaría su archivo y nos daría copias de los telegramas que Natalia Trotsky envió a Herriot y el telegrama que Herriot envió al cónsul francés en Berlín?
FRANKEL: Sí. (Entrega los telegramas al abogado Goldman).
GOLDMAN: Estos son los documentos, estas son las copias de los telegramas, uno enviado por Natalia Sedov Trotsky a Herriot… ¿Está la fecha?
FRANKEL: No, pero esta es la copia original del ministro. Recibimos la copia del Ministerio de Asuntos Exteriores.
TROTSKY: Es la forma específica en que lo informa el ministerio francés.
GOLDMAN: Hay números aquí, ¿pero usted no sabe exactamente a qué se refieren estos números?
FRANKEL: No.
GOLDMAN: Y luego, la fecha del telegrama de Herriot al ministro, o el cónsul francés en Berlín, es 3 de diciembre de 1932.
DEWEY: ¿Dónde puede verificarse el original?
GOLDMAN: El Sr. Dewey, presidente de la Comisión, pregunta dónde están los originales de estos telegramas.
FRANKEL: Los originales están en el Ministerio de Asuntos Exteriores en París. Estas copias se recibieron por intervención del abogado del Sr. Trotsky, Gérard Rosenthal, en París.
GOLDMAN: La Subcomisión en París podrá investigar los originales allí.
BEALS: Estos no están certificados.
GOLDMAN: Ahora bien, ¿vio por primera vez a Sedov, entonces, en la estación de tren en París?
FRANKEL: Sí.
BEALS: ¿En qué fecha fue?
GOLDMAN: Sí.
FRANKEL: Fue, creo, el 5 de diciembre, justo después de nuestra llegada desde Dunkerque.
GOLDMAN: ¿Y el pasaporte de Sedov no contiene ninguna alusión de una visa otorgada para ir a Copenhague?
FRANKEL: No.
GOLDMAN: Pero tiene una visa que le permite ir a París.
FRANKEL: Sí. Debo agregar, fui junto con el Sr. Boeggild a ver al ministro de Justicia danés, que también tiene derecho a otorgar visas, para conseguir una extensión de la permanencia del Sr. Trotsky, pero ni siquiera mencioné a Sedov porque vimos que no era posible que viniera.
GOLDMAN: Entonces, repito la PREGUNTA: durante el tiempo que estuvieron en Copenhague, ¿Ud. nunca vio a Sedov, pero habló con él por teléfono desde Berlín?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: ¿Y la primera vez que lo vio fue el 5 de diciembre, aproximadamente, en París?
FRANKEL: Sí.
GOLDMAN: Si los miembros de la Comisión quisieran interrogar al Sr. Frankel, este sería el mejor momento, porque no quisiera llamarlo más al estrado después de que el Sr. Trotsky retome su testimonio.
DEWEY: Tengo una pregunta. ¿Recuerda usted si el Sr. Trotsky tuvo visitantes a solas o estuvo en presencia de alguien más?
FRANKEL: ¿Si los visitantes estaban a solas con él?
DEWEY: ¿Él los veía a solas o había alguien más con él?
FRANKEL: Algunos visitantes tenían conversaciones a solas con el Sr. Trotsky, pero antes de que entraran a la habitación del Sr. Trotsky se veían obligados a pasar por la guardia de cinco o seis personas en la planta baja. Después de entrar, se los identificaba, luego alguno de nosotros cerca de la entrada de la habitación del primer piso del Sr. Trotsky anunciaba que tal o cual persona había llegado. Después de eso, ingresaba.
BEALS: ¿El Sr. Trotsky abandonó la casa alguna vez en Copenhague mientras estuvo allí?
FRANKEL: Sí. Nunca solo. Lo hacía acompañado de algunos amigos. Recuerdo el primer congreso de…
TROTSKY: La conferencia.
FRANKEL: No.
TROTSKY: La reunión.
FRANKEL: Una reunión con algunos intelectuales en la casa del Sr. Boeggild. Tenemos una lista aquí. Esta reunión también se preparó de forma muy detallada entre el Sr. Boeggild y yo. Se trataba de estudiantes. (El testigo alcanza la lista a la Comisión). Esa fue la última reunión del Sr. Trotsky en la casa de Boeggild. Luego, recuerdo…
BEALS: Éstas se realizaron en Copenhague en ese momento, o…
FRANKEL: Sí, está escrito por el Sr. Boeggild.
TROTSKY: Está muerto ahora.
FRANKEL: Está muerto, pero su esposa puede verificarlo, Sr. Beals.
TROTSKY: ¿Puedo decir algo?
GOLDMAN: Aguarde un momento.
FRANKEL: Luego, recuerdo que una o dos veces el Sr. Trotsky fue a conocer la ciudad, en automóvil. No abandonó el automóvil. El conductor fue una vez el Sr. Molinier. La segunda, creo, fue un pariente del Sr. Boeggild. Recuerdo también una visita al cine, después de su… Después de la conferencia del Sr. Trotsky, en el noticiero cinematográfico. Fuimos a ver el discurso del Sr. Trotsky. Creo que éramos cerca de quince personas en esta visita. Después, naturalmente, su visita, su conferencia ante los estudiantes, fue organizada de una forma muy científica.
GOLDMAN: ¿Dónde tuvo lugar la conferencia?
FRANKEL: En un auditorio. El Sr. Trotsky entró por otro lado. Debió caminar diez minutos a través de un estadio a la noche. La gente esperaba al Sr. Trotsky en la entrada, y entramos por el otro lado. Estaba acompañado por cinco personas. Antes de su conferencia, el Sr. Trotsky estuvo en el Centro Telefónico para hablar con Nueva York, con el objetivo de dar un discurso radial para Nueva York. En ese lugar sólo se encontró con una persona que no conocía. Era un agente de la compañía de radio de Londres.
Y después, el Sr. Trotsky habló brevemente para un noticiero, el Fox Movietone. Y también, un breve discurso de propaganda, aproximadamente de diez minutos en francés y de diez minutos en alemán, que se realizó en el departamento del cuñado del Sr. Boeggild, el Sr. Lemberg Moelle.
Un día, el Sr. Trotsky… o una noche, creo… estaba fuera de la casa porque tuvimos la impresión de que algunos periodistas habían encontrado el lugar. Lo llevaron a una pequeña pensión. No estuvo solo. Lo llevó el Sr. Molinier, un alemán, Oscar, y su abogado francés, Gérard Rosenthal. Eso es todo lo que recuerdo. Pero él nunca estuvo solo.
BEALS: Estas personas que mencionó, ¿Ud. las conocía a todas? ¿Ninguna podría haber sido Holtzman, Berman-Yurin o Fritz David utilizando otro nombre?
FRANKEL: Absolutamente no.
BEALS: Por ejemplo, si el Sr. Trotsky hubiera visto a Holtzman, ¿su lealtad hacia el Sr. Trotsky evitaría que usted cuente este hecho a la Comisión?
FRANKEL: Puedo decir una cosa: la base de mi colaboración con el Sr. Trotsky es mi solidaridad política con sus concepciones. Sus concepciones son marxistas. El uso del terrorismo individual como método de la lucha de clases nunca fue un tema de discusión, y si el Sr. Trotsky lo hubiera propuesto, puedo decirle que, y creo que no hablo sólo por mí, me hubiera transformado en su enemigo más firme.
BEALS: Mi pregunta es: por ejemplo, si el Sr. Holtzman lo hubiera visto… Y no estoy diciendo que lo haya hecho. Dije, si hubiera visto a Trotsky y usted lo supiera, ¿su lealtad hacia el Sr. Trotsky haría que usted no cuente ese hecho?
FRANKEL: No. Puedo decir que al principio también tuve la impresión de que Holtzman era igual que Senin8. ¿Puedo referirme a algunos amigos que estuvieron en Copenhague y contaron la conversación exacta que tuvieron con Senin? Creo que no hay razón para esconder la presencia de esas personas.
BEALS: Sólo tengo una pregunta muy breve. El pasaporte de Sedov que nos mostró, ¿es un pasaporte alemán?
FRANKEL: Sí, es un pasaporte alemán. Es un pasaporte sin…
TROTSKY: Es para extranjeros.
FRANKEL: Un pasaporte ‘Fremden’. Un pasaporte para extranjeros.
BEALS: ¿Contiene la copia de la visa para Francia, quiero decir, el sello de entrada para Francia?
FRANKEL: Sí, aquí está. (Indicándoselo a Beals).
BEALS: ¿Hubiera sido posible que el Sr. Sedov viajara a Copenhague con otro pasaporte y con otro nombre?
FRANKEL: En teoría, no hubiera sido imposible, pero prácticamente no tenía razón para hacerlo. En la práctica, él no tuvo posibilidad de preparar esto, porque Trotsky recibió una visa. Ahora, cualquier estudiante, para… y creo que ésta es también la razón por la que no pudo venir a Copenhague, para renovar su permanencia en Alemania, habría necesitado más tiempo.
BEALS: ¿No hubiera sido más fácil y más rápido ir a Copenhague con otro nombre que no fuera Sedov?
FRANKEL: Creo que una pregunta de ese tipo no debería hacerse para tomar testimonios, ya que nunca intentamos comprometer al Sr. Trotsky en ningún país utilizando ese tipo de métodos. No estamos utilizando esos métodos.
GOLDMAN: ¿Quién expidió el pasaporte? ¿Qué gobierno?
FRANKEL: La policía alemana en Berlín, el gobierno alemán.
GOLDMAN: ¿Cuándo?
TROTSKY: Fue antes de Hitler.
FRANKEL: Fue en agosto de 1931 a 1932.
GOLDMAN: ¿De 1931 a agosto de 1932? ¿Eso fue antes de que Hitler llegue al poder?
FRANKEL: Sí. Me reuní con Sedov en ese momento, cuando Hitler estaba en el poder en Alemania. Sabía que se había visto obligado, más o menos, a huir.
GOLDMAN: ¿Cuándo se fue de Alemania para Francia?
FRANKEL: Se fue de Alemania para Francia.
GOLDMAN: No quiero decir, para visitar a Trotsky, sino para irse indefinidamente de Alemania.
FRANKEL: Recuerdo que fue en marzo de 1933, después de que recibió la orden francesa para quedarse. No puedo decir la fecha exacta… el 23 de marzo de 1933.
GOLDMAN: Terminé con este testigo, si la Comisión terminó con él.
STOLBERG: ¿Estuvo en Alemania aproximadamente un mes durante el régimen de Hitler?
FRANKEL: ¿Quién?
STOLBERG: ¿Sedov?
FRANKEL: Sí, estuvo en Alemania desde febrero de 1931 hasta finales de marzo de 1933.
STOLBERG: ¿El gobierno alemán lo molestó de alguna forma?
FRANKEL: No, pero había peligro de que fuera molestado. Por ejemplo, el editor del Boletín ruso tuvo que huir. Su apartamento fue destruido por los nazis. Llegaron para arrestarlo diciendo «¡Llegamos!». [En este momento el testigo habló en francés -A.M.G.].
LAFOLLETE: Destruyeron su apartamento.
FRANKEL: Estaba en la calle regresando hacia su apartamento.
GOLDMAN: ¿Se refiere a Sedov?
FRANKEL: Grylewicz. Para mostrar la relación del editor del Boletín ruso, tenemos una cita de una carta.
STOLBERG: ¿Cuáles fueron las dificultades, los problemas, en las relaciones entre Sedov y el régimen durante ese mes?
FRANKEL: No lo sé exactamente. Creo que no podía vivir en su apartamento. Tenía un domicilio oficial, pero vivía en otros apartamentos para evitar ser arrestado.
STOLBERG: ¿Se fue de Alemania legalmente?
FRANKEL: Sí, legalmente. Tenía una visa francesa.
GOLDMAN: Con esto concluye el testigo. Bien, ayer al terminar esta sesión, traté muy brevemente la cuestión del Hotel Bristol.
TROTSKY: ¿Me permite realizar algunas observaciones?
GOLDMAN: Sí. El Sr. Trotsky quiere hacer una observación.
TROTSKY: Mi reunión con los intelectuales… eran profesores de la Universidad, abogados y escritores. No los conocía personalmente, y le pedí a Boeggild que me diera de antemano una lista con los nombres y los lugares, para no estar desorientado en mi conversación con gente desconocida. Pero no cometí errores de política en la reunión. (Risas). Es la razón de la lista. Luego, la segunda observación es que esta lista es una enumeración de los estudiantes que fueron a verme.
Otro comentario es que las dificultades de mi hijo se dieron durante el régimen de Papen o Schleicher[177]. Ustedes recuerdan, entre el régimen democrático y el fascista, hubo un régimen intermedio de Papen y Schleicher.
BEALS: Sabemos acerca de Papen en México.
TROTSKY: Sí, Uds. lo conocieron bien… Papen y Schleicher. Papen volvió como vicecanciller de Hitler. Durante esa época, mi hijo tuvo dificultades. Luego, el primer período del régimen de Hitler, el régimen de Hitler y Papen… No era totalmente un régimen de Hitler… Los extranjeros se inquietaron mucho. No había una persecución directa sino peligro de persecución. Mi hijo se escondió durante un mes con un doctor, un viejo doctor. También con viejos amigos, amigos que vivían en la legalidad. Durante ese tiempo hizo todo para obtener una visa para Francia. Entonces se fue de Alemania para Francia.
GOLDMAN: Sobre la cuestión del Hotel Bristol, en la página 100 del Informe oficial de los expedientes judiciales, publicados por el Comisariado del Pueblo de Justicia de la URSS, que trata la cuestión del centro terrorista trotskista-zinovievista, Holtzman testifica y dice:
Estuve de acuerdo, pero le dije que para mantener todo en secreto no podíamos ir juntos. Acordé con Sedov estar en Copenhague entre dos y tres días, para hospedarme en el Hotel Bristol y reunirme allí con él. Fui al hotel directo desde la estación y me encontré con Sedov en el salón.
Entonces, él dice aquí… y queremos llamar la atención de los miembros de la Comisión sobre ese hecho… al declarar sobre los planes en Berlín, que había planificado con Sedov reunirse con él en Copenhague en el Hotel Bristol. La inferencia sería que él sabía, en Berlín, que había un Hotel Bristol en Copenhague, y que había arreglado encontrarse en el Hotel Bristol. Ahora bien, inmediatamente después del juicio y durante el juicio, cuando hizo su declaración, que los miembros de la Comisión pueden verificar, llegó un informe de la prensa socialdemócrata en Dinamarca de que no existía tal Hotel Bristol en Copenhague; que hubo en algún momento un hotel llamado Hotel Bristol, pero que se incendió en 1917. La guía Baedeker de 1917 incluye el nombre de Hotel Bristol. Ese fue el informe de la prensa socialdemócrata de Dinamarca que circuló en la prensa mundial.
Aproximadamente cinco o seis meses después de esto, la prensa comunista publicó una declaración anunciando que aunque no había en realidad ningún Hotel Bristol, justo al lado del Café Hotel Bristol.
DEWEY: ¿Junto al Hotel Bristol?
GOLDMAN: Discúlpeme. Aunque no había Hotel Bristol, había un hotel llamado Grand, y justo al lado del Grand Hotel había un café llamado Café Bristol. La fotografía aparece en una revista, Soviet Russia Today[178], de marzo de 1937. La revista es un órgano oficial de los Amigos de la Unión Soviética, si no me equivoco. En cualquier caso, la Comisión puede ver la revista y asegurarse de que es muy, muy hostil a Trotsky y excesivamente amistosa con el gobierno de Stalin en la Unión Soviética. Esta fotografía, que ahora entrego a la Comisión, es una fotografía que supuestamente muestra que hay alguna conexión entre el nombre Bristol y la palabra «hotel». Les muestro esta fotografía especialmente enviada por cable por Soviet Russia Today y recibida de Nordpress de Dinamarca a través de la Radio Corporation of America el 22 de febrero. Muestro la fotografía a los miembros de la Comisión y les pido que examinen esta fotografía primero. También les muestro a los miembros de la Comisión un boceto que pretende mostrar la ubicación exacta del Grand Hotel y el Café Bristol. Este boceto es de la revista llamada Rundschau[179], una revista alemana, también muy amistosa…
TROTSKY: Es una publicación de la Comintern y está en alemán.
GOLDMAN: Después de que Inprecorr dejara de publicarse, Rundschau tomó su lugar como el órgano oficial de la Comintern.
TROTSKY: Rundschau se publica en Suiza.
GOLDMAN: Este boceto muestra supuestamente la conexión entre el Grand Hotel y el Café Bristol, mostrando que el Café Bristol se supone que está justo al lado del Grand Hotel y, si no me equivoco, con una entrada que conduce desde el hotel, el Grand Hotel, directamente hacia el Café Bristol.
TROTSKY: No es una entrada, si me permite. Es un.
STOLBERG: Parece una puerta.
TROTSKY: No estoy seguro.
GOLDMAN: Deje que los miembros de la Comisión investiguen por sí mismos. El Sr. Ruehle lee alemán y puede decirles a los miembros de la Comisión exactamente lo que se supone que esto identifica.
LAFOLLETE: Esto es escandinavo.
STOLBERG: La noticia está en alemán.
(El abogado Goldman entrega un documento a la Comisión).
GOLDMAN: Los miembros de la Comisión podrán ver que la fotografía publicada en Soviet Russia Today tiene la palabra «Hotel». La palabra «Grand» no aparece en la fotografía. Al menos, no puedo distinguirla. Si está cortada o si en realidad no está allí, no puedo afirmarlo al observar la fotografía misma. La palabra «Bristol» en el extremo derecho de la fotografía aparece en letras muy claras, y la palabra «Konditori» a la izquierda de la palabra «Bristol» casi no puede verse, aunque es visible. Menciono esto para indicar que evidentemente la fotografía fue retocada con el propósito de indicar que existe un Hotel Bristol. ¿Observará eso la prensa?
Ahora, tengo una declaración jurada de B.J. Field y Esther Field, quienes están en Nueva York y están sujetos a ser interrogados por la Comisión después de esta Comisión preliminar, o por otra Subcomisión, y en esta declaración jurada B.J. Field y Esther Field hacen la siguiente declaración. En referencia a la fotografía en Soviet Russia Today, dicen:
Directamente al lado de la entrada al hotel, y lo que aparece como una gran mancha negra en la fotografía, es en realidad la ubicación del Café junto al Grand Hotel; ¡y no es el Konditori Bristol! El Konditori Bristol no está al lado, sino que en realidad está a varias puertas de distancia, a una distancia considerable del hotel, y no era parte de él en absoluto, ¡y no había ninguna puerta que conecte el Konditori («tienda de dulces» podría llamarse aquí) y el Grand Hotel! Aunque había una entrada al café que está tapada en la foto, y que no era el Bristol.
En otras palabras, entre el Grand Hotel y el Konditori Bristol había un café y entre el hotel y el café había una entrada, pero no había ninguna entrada que conectara el hotel y el Konditori Bristol. B.J. Field y Esther Field en realidad estuvieron en ese café y también en el hotel, de manera que hablan por conocimiento propio. Dicen más.
De hecho, compramos algunos dulces una vez en Konditori Bristol, y podemos afirmar definitivamente que no tenía vestíbulo, lobby o salón en común con el Grand Hotel o ningún hotel, y no podría haber sido confundido con un hotel de ninguna forma, y no se podría haber entrado al hotel a través de ese lugar. Cuando hicimos este viaje a Copenhague, no sabíamos nada de los trotskistas daneses y no creemos… Aquí quiero enfatizar la declaración que se hizo en la prensa comunista de que el Café Bristol era el «lugar de reunión» de los trotskistas daneses. En el momento de este viaje a Copenhague, no sabíamos sobre los trotskistas daneses, y no creemos que hubiera ninguno. Uno de los camaradas alemanes, a pesar de la barrera del idioma, fue enviado a las oficinas de los estalinistas de Copenhague para invitarlos a la conferencia de Trotsky.
Creo que hemos probado, sobre la base de todos los documentos, primero, que Sedov nunca estuvo en Copenhague, y segundo, que no existía un hotel llamado Hotel Bristol donde Holtzman dice supuestamente haberse reunido con Sedov en Copenhague.
Ahora, sólo un agregado al acta, y doy por cerrado el tema de Copenhague. En vistas del hecho de que Holtzman, David y Berman-Yurin sostienen que en sus conversaciones con el Sr. Trotsky, el Sr. Trotsky les dio instrucciones precisas con referencias a actos terroristas, creo que es muy relevante mencionar dos citas de los discursos que el Sr. Trotsky hizo en ese momento. También son relevantes, por supuesto, en otra sección de la evidencia que trata del terrorismo individual y la cuestión de la defensa de la Unión Soviética. Pero, ahora, creo que sería mejor asentarlas en el acta. De un discurso filmado para propaganda de la Oposición Comunista, el Sr. Trotsky… Cito de este discurso que hizo el Sr. Trotsky y que concluye de la siguiente forma…
TROTSKY: Hecho para los oposicionistas de Izquierda.
GOLDMAN: Ahora le está hablando a los seguidores de la Oposición de Izquierda, un discurso no publicado en general. Cito:
Nosotros, la Oposición de Izquierda, permanecemos fielmente devotos a la Unión Soviética y a la Internacional Comunista, con una devoción diferente, con una fidelidad diferente a la de la mayoría de la burocracia oficial. ¡La Unión Soviética es nuestra patria! ¡La defenderemos hasta el fin! ¡Las ideas y métodos de Marx y Lenin serán las ideas y métodos de la Internacional Comunista[178a]!
Esto es de ese momento, 1932, cuando se supone que Trotsky le había dado instrucciones terroristas a Hotlzman, David y Berman-Yurin.
Una declaración más, un comunicado de prensa de L.D. Trotsky dictado a Gérard Rosenthal, su abogado francés, dice lo siguiente:
Mis relaciones con amigos en la Unión Soviética y mi información me permiten declarar con certeza: la opinión imperante en el Partido Bolchevique exige el establecimiento de la unidad de las filas y el reemplazo del liderazgo individual, que no se ha justificado en ningún aspecto, por el liderazgo colectivo. ¿Me preguntan si estoy listo para colaborar con Stalin y sus más cercanos colaboradores? Nunca he rechazado tal colaboración, y ahora ante las graves dificultades tanto dentro como fuera del país, menos me dispongo a rechazarla. La política no conoce resentimientos personales o espíritu de venganza. La política sólo conoce efectividad. Por mi parte, así como la de mis compañeros, de lo que se trata es del programa de la colaboración.
Aquí termina mi evidencia sobre la cuestión de la presencia de Holtzman, David y Berman-Yurin en Copenhague, la imposibilidad de su presencia allí y el hecho de que Sedov nunca estuvo en Copenhague, el hecho de que no había tal Hotel Bristol, y el hecho de que Trotsky en su declaración pública afirmó que colaboraría con Stalin o el proceso para defender la Unión Soviética hasta el final.
LAFOLLETE: ¿Fue publicada la película de donde extrajo la cita?
TROTSKY: Era exclusivamente para propaganda interna de la Oposición de Izquierda, no era propaganda pública. El tema mismo era para uso interno.
LAFOLLETE: Entonces, quisiera hacer una pregunta más: ¿se puede conseguir esa película en alguna parte?
TROTSKY: Sí, ahora está en Francia. Se produjo en Francia en un breve lapso de tiempo.
LAFOLLETE: Entonces, ¿la Subcomisión francesa tendría acceso al film?
TROTSKY: Sí, puede ser enviado a Nueva York inmediatamente.
STOLBERG: ¿Hay un Konditori Bristol?
GOLDMAN: Hay un Konditori Bristol.
STOLBERG: Entre el Konditori Bristol y el Grand Hotel, ¿hay un café, con qué nombre?
GOLDMAN: Lo lamento, para eso tendrá que solicitar que el Sr. Field comparezca ante la Comisión. A menos que haya omitido eso en su declaración jurada. No estoy seguro de cuál es el nombre del café.
STOLBERG: Lo que quiero decir es. Sostiene usted ahora que hay un Grand Hotel, junto a éste un café y junto a éste, el café, ¿un Konditori?
GOLDMAN: Es correcto.
STOLBERG: Entonces, parecería que… tal vez sería mejor excluir el último… Desde su punto de vista parece ser que en la fotografía de Soviet Russia Today los letreros hubieran sido cambiados.
GOLDMAN: Parece ser que la fotografía fue tomada con el propósito de dar la impresión de que hay un Hotel Bristol.
STOLBERG: De que hay un Café Bristol.
GOLDMAN: No, de que incluso existe un Hotel Bristol. Pero suponiendo que estoy yendo demasiado lejos con mis inferencias, la fotografía fue tomada para mostrar que sólo había un hotel. El nombre «Grand» no aparece en el espacio blanco debajo de la palabra «Hotel». Entonces, parece ser por la fotografía que el Konditori estaba justo al lado del hotel, del Grand Hotel. Eso es lo que parecería para el observador casual de la fotografía. Y ese, supongo, era el propósito de las personas que tomaron la fotografía.
TROTSKY: Agregaré brevemente cuatro puntos a la conclusión de la declaración de mi abogado. Nadie, ni Holtzman, ni Berman-Yurin ni David mencionaron mi domicilio, el domicilio del lugar de reunión. En segundo lugar, nadie dice una palabra sobre mi apartamento. Era peculiar, era el apartamento de una bailarina. Los muebles eran absolutamente peculiares. Un visitante sincero en semejante casa comentaría necesariamente algo sobre ella. Nadie dijo nada. Tercero, Berman-Yurin y David no nombraron a Sedov. Berman-Yurin y David dijeron que fueron enviados por Sedov a Copenhague, pero no dijeron que Sedov estaba en Copenhague. Cuarto, no se dijo nada sobre Zinoviev, quien supuestamente murió en este momento.
GOLDMAN: Por supuesto, no sé si lo mencioné. Creo que lo mencioné ayer, pero uno de los acusados…
TROTSKY: Olberg.
GOLDMAN: Olberg testificó a favor nuestro sin intención de hacerlo, cuando dijo, en la página 87:
Antes de mi partida para la Unión Soviética, intenté ir a Copenhague con Sedov para ver a Trotsky. Nuestro viaje no se concretó, pero Suzanna, la esposa de Sedov, fue para allí. A su regreso trajo una carta de Trotsky dirigida a Sedov, en la que Trotsky acordaba que vaya a la URSS y expresaba la esperanza de que lograse llevar adelante la misión que se me había confiado. Sedov me mostró esta carta.
Evidentemente, Olberg sabía que Sedov nunca estuvo en Copenhague.
DEWEY: Haremos un breve receso.
* * *
GOLDMAN: La siguiente sección de nuestra evidencia estará relacionada con el importante testimonio de Vladimir Romm, un testigo, no acusado sino testigo, en el juicio de Radek, Pyatakov y otros, de enero de 1937. Sobre el testimonio de este testigo se basa la fortaleza del caso para la acusación. La mitad del caso, podría decirse. Leeré su testimonio y luego con mi declaración mostraré que fue absolutamente falso. En la página 141 del Informe oficial de los expedientes judiciales publicado por el Comisariado del Pueblo de Justicia de la URSS, fechado en Moscú, 1937, en el Caso del Centro Trotskista Anti-Soviético. Leo el testimonio de Romm en la página 141:
ROMM: En París, yo había llegado desde Génova, y unos días después Sedov me llamó por teléfono y me citó para reunirnos en un café en el Boulevard Montparnasse. Sedov dijo que quería arreglarme un encuentro con Trotsky. Unos días después, me llamó por teléfono y me citó para reunirnos en el mismo café. Desde allí fuimos al Bois de Boulogne donde me reuní con Trotsky.
VYSHINSKY: ¿Cuándo sucedió esto?
ROMM: A fines de julio de 1933.
VYSHINSKY: ¿Cuánto tiempo duró esa reunión con Trotsky?
ROMM: De veinte a veinticinco minutos.
VYSHINSKY: ¿Para qué se reunió Trotsky con usted?
ROMM: Hasta donde pude entender, para confirmar verbalmente las instrucciones que contenía la carta que yo estaba llevando a Moscú. Él comenzó la conversación con la cuestión de crear un centro paralelo. Dijo que existía peligro de que predominaran los zinovievistas, pero que ese peligro sería enorme si los trotskistas no eran lo suficientemente activos.
No leí el resto del párrafo, que trata sobre la naturaleza de la conversación, porque mi declaración mostrará de forma concluyente, sin miedo a contradecirse de ninguna forma, que Trotsky nunca se reunió con Romm, y que todo el testimonio fue simplemente un invento con el propósito de crear una conexión entre Trotsky y Radek. Sr. Trotsky…
TROTSKY: Sí.
GOLDMAN: ¿Cuándo se fue de Turquía para comenzar su residencia en Francia?
TROTSKY: Fue el 17 de julio de 1933. Llegamos en un barco italiano, Bulgaria, a Marsella.
GOLDMAN: A propósito, ¿el Bulgaria fue el mismo barco que utilizó para ir a Copenhague?
TROTSKY: No, era la misma línea italiana, pero el nombre era Praga.
GOLDMAN: ¿Quién estaba con usted en el Bulgaria?
TROTSKY: ¿En el Bulgaria? Mi esposa, Natalia, nuestro camarada Van Heijenoort, que está sentado aquí, dos norteamericanos, Max Shachtman, que es también mi editor, y Sara Weber13. Ambos son de Nueva York. Y un alemán, Adolphe, que ahora está en Europa. Él también está disponible, usé su seudónimo, pero puedo dar su verdadero nombre.
GOLDMAN: ¿Su esposa estaba con usted?
TROTSKY: La nombré a ella primero.
GOLDMAN: ¿Cuánto tiempo le llevó ir de Constantinopla a Francia?
TROTSKY: Salimos el 17 y llegamos.
GOLDMAN: ¿Dijo el 7 o el 17?
TROTSKY: El 17 y el 24 estábamos en Marsella.
GOLDMAN: ¿Desembarcaron en Marsella?
TROTSKY: No.
GOLDMAN: ¿Dónde desembarcaron?
TROTSKY: Desembarcamos en el mar. (Risas). En un remolcador, enviado especialmente con ese propósito, según informaba un cable enviado al capitán del barco.
GOLDMAN: ¿Quién envió el cable?
TROTSKY: El cable fue enviado por la sociedad marítima. Fue acordado con mi hijo y Molinier, quien pagó una cierta suma de dinero por eso.
GOLDMAN: ¿Qué decía el cable?
TROTSKY: Al acercarse un remolcador el barco debe parar. Max Shachtman, el norteamericano, era nuestro intermediario con las autoridades del barco. Tuve una conversación con el capitán sobre esta cuestión. Debo afirmar que al principio no estuve satisfecho con esa idea. El pequeño acontecimiento fue relatado por la prensa de todo el mundo. En el New York Times se lo volvió a mencionar luego de los últimos juicios de Moscú. Toda la correspondencia, todos los cables de su corresponsal francés, confirman mi primera declaración. El New York Times, por iniciativa propia, afirmó que no desembarcamos en Marsella sino en el mar en un remolcador, y después de dejar el barco desaparecimos totalmente de la prensa. (Risas).
GOLDMAN: ¿Quién estaba con usted en el remolcador?
TROTSKY: En el remolcador, sólo mi mujer y yo, porque mi hijo, León Sedov, estaba a bordo (me prometieron que el Sr. Solow[180] me ayudaría con mi inglés. Pero está sentado tan lejos que no puede ayudarme). Debo decir que nuestra recepción fue muy bien organizada. Mi hijo, a bordo del barco, le dio una carta a Van Heijenoort, con todas las instrucciones. Era imposible obligar al buque a que permaneciera demasiado tiempo. Entonces, los cuatro, Max Shachtman, Sara Weber, Van Heijenoort y Adolphe permanecieron a bordo. Fuimos en el remolcador a Cassis. Es una pequeña ciudad no lejos de Marsella. En Cassis, en un lugar escondido, no era un lugar muy público… un lugar apartado, había dos autos, dos coches. En uno de los coches estaban Leprince[181], que no era un seguidor político, uno de mis seguidores, sino que era neutral, imparcial diríamos… este Raymond Leprince y también estaba Laste*, otro francés. Él fue políticamente mi compañero de armas. Ahora él es mi adversario político… subrayo esto. Tiene su propio periódico, y nos dio su testimonio sobre esta cuestión. Es un adversario implacable. Después, mi hijo… olvidé decir que en el remolcador estaba Raymond Molinier, un francés que también era mi amigo político, pero se convirtió en un adversario político, un adversario político muy duro. Y también, dos marineros y un representante de Sureté Nationale, de la policía francesa. Toda esta historia fue contada muchas veces por la prensa francesa. Con estos dos coches, inmediatamente emprendimos camino, no en dirección a París… era el 24 de julio, no en dirección a París, como se suponía en los testimonios del proceso de Moscú, sino en dirección a Montpellier, Albi, Montauban, Bordeaux, hacia una pequeña aldea llamada St. Palais, un pueblo, creo, a algunos kilómetros de Royan, a una casa en St. Palais llamada «Les Embruns».
GOLDMAN: ¿Cuándo llegaron a St. Palais?
TROTSKY: El 25. Pasamos una noche en Tonneins, en un hotel. La razón por la que debo descansar en Tonneins fue mi enfermedad. El primer plan era, de ser posible, ir directamente. Pero sufro lumbago, y el movimiento del automóvil era intolerable para mí. Esa es la razón por la que debí pasar una noche en Tonneins. Llegamos a St. Palais el 25, a las tres de la tarde, o a las dos de la tarde. Tuve que hacer reposo inmediatamente porque estaba enfermo. Después de una o dos… una hora de descanso, la atmósfera se volvió, no sé… pero era intolerable, y me caí directo de la cama al suelo. La razón era un incendio alrededor de la casa. Estaba muy seco en julio, y las chispas de una locomotora provocaron el incendio. Las plantas, los setos, se incendiaron. Fue un pequeño acontecimiento pero juega un rol muy importante en mi testimonio sobre esta cuestión, como verá la Comisión.
Nuestros cuatro colaboradores, Max Shachtman, Sara Weber, Van Heijenoort y Adolphe desembarcaron en Marsella. Las instrucciones eran… desembarcamos sin equipaje, sin ningún equipaje, para movernos con más facilidad. Las instrucciones para Van Heijenoort eran ir en dirección a París, pero sólo hasta Lyon, y ver que no lo acosaran los señores de la prensa.
INTÉRPRETE: Persiguieran.
TROTSKY: Persiguieran, sí. (Risas). Entonces, si él estaba seguro de que podía continuar su viaje sin ser descubierto, debía ir también hacia el oeste, directamente hacia el oeste desde Lyon hasta Royan. Llegó al día siguiente, el 26 de julio. Max Shachtman se quedó en Marsella para arreglar el asunto de nuestro gran equipaje… era mi biblioteca… con la empresa de transporte. Se quedó cuatro días, creo, en Marsella, para arreglar este tema. Adolphe y Sara Weber emprendieron camino, ese mismo día o al anochecer, hacia París. Max Shachtman, cuatro o cinco días después. Debo enfatizar que el plan fue inesperado para nosotros. Estábamos seguros de que viajaríamos todos juntos, Van Heijenoort y los otros, en el remolcador. No pudimos despedirnos de Max Shachtman porque se fue de París a Nueva York a principios de agosto sin la posibilidad de decir adiós. Tengo una carta de él en la que nos confirma esto. Permanecí… ¿continúo o me hará preguntas?
GOLDMAN: Proceda hasta que le indique.
TROTSKY: Permanecí en St. Palais más de dos meses, hasta comienzos de octubre.
GOLDMAN: Permítame interrumpirlo sólo un momento. Quiero saber qué acuerdo tenía con el gobierno francés acerca de su estadía en Francia.
TROTSKY: La causa de nuestra partida a Francia fue el cambio de la política francesa después de las elecciones, la nueva elección de 1932, en mayo. El gobierno radical llegó al poder y el Primer Ministro era M. Daladier. Uno de mis amigos, un escritor francés y traductor de todos mis escritos en Francia, Parijanine[182], me propuso que le preguntara al gobierno si no sería posible ir a Francia. Le contesté que estaba absolutamente seguro de que no me lo permitirían. Pero a pesar de mis dudas y escepticismo, recibí la visa con algunas restricciones. El gobierno estaba un poco inquieto sobre…
GOLDMAN: Perturbado.
TROTSKY:… la posibilidad de ataques, asesinatos, movilizaciones y manifestaciones de los fascistas y estalinistas. Pero las restricciones del gobierno coincidían con mis propios objetivos… con mis propios planes. Estuve de acuerdo en vivir en Córcega, pero la primera vez, mis amigos (tengo aquí todo el testimonio), uno de ellos, mi representante literario y el ingeniero, Molinier, otro Molinier, no el Molinier del remolcador, el ingeniero Molinier… él estaba en contacto, o en relación con los altos funcionarios. Llevó adelante conversaciones, e insistió en que el gobierno me diera la posibilidad de vivir durante algún tiempo, no en Córcega, sino en Francia mismo, para tener ayuda médica para mí y para mi esposa. Y lo logró. Me permitieron permanecer en uno de los departamentos del Sur. Tengo una carta del ministro del Interior que autoriza esto.
GOLDMAN: Bueno, ¿cuánto tiempo… en el momento que llegó a Royan, usted dijo que justo después hubo un incendio el mismo día?
TROTSKY: El mismo día, una hora o un poco después de nuestra llegada a St. Palais.
GOLDMAN: ¿Qué se quemó, todo el edificio?
TROTSKY: No. Sólo… fue el cambio del viento, un viento del este, y el fuego se alejó de la casa. Lo que se incendió fue un pequeño cobertizo en el jardín, algunos árboles secos y los alrededores de la casa.
GOLDMAN: ¿Qué hizo durante el incendio?
TROTSKY: Durante el incendio estábamos muy intranquilos, no tanto por el fuego sino por la curiosidad que generó el fuego… teníamos miedo de que la gente nos reconociera. Inmediatamente, salí y me metí en el automóvil. Nuestro automóvil estaba en el camino, y me senté dentro del automóvil de forma muy discreta. A pesar de eso, mucha gente me vio en el camino. Había una multitud fuera de la casa. Estaban interesados en el viejo, el viejo caballero sentado en el auto.
GOLDMAN: ¿Cuánta gente, aproximadamente?
TROTSKY: Lo menciono porque juega un papel en varios testimonios.
GOLDMAN: Aproximadamente, ¿cuánta gente había alrededor del incendio, alrededor de su automóvil?
TROTSKY: Creo que duró… permanecí en el automóvil, creo que una hora. Llegaron los bomberos, y llegó la policía y todos los vecinos. Debe haber habido cincuenta personas.
GOLDMAN: ¿Se informó en la prensa?
TROTSKY: Sí, fue informado en la prensa local y después, o en otra ocasión, fue reproducido en la prensa de París.
GOLDMAN: ¿Mencionaron su nombre en la prensa local?
TROTSKY: En la prensa local no me reconocieron. Nos presentamos como norteamericanos, a pesar de mi inglés. (Risas). Y después, cuando me reconocieron en otro lugar, los periódicos le dieron una amplia difusión. Toda esta gente afirmó que era Trotsky el del incendio.
GOLDMAN: ¿Mencionó eso la prensa?
TROTSKY: Sí, la prensa lo mencionó, el corresponsal local y otros lo mencionaron.
GOLDMAN: ¿Cuánto tiempo después del incendio?
TROTSKY: Fue, creo, algunos meses después, siete u ocho meses. Fue otra noticia en Barbizon. Fui descubierto y hubo un gran revuelo en la prensa. La prensa provocó una cierta investigación sobre mí.
GOLDMAN: Ahora bien, después del incendio, ¿qué hizo?
TROTSKY: Me quedé todo el tiempo en St. Palais… por más de dos meses. La mitad del tiempo lo pasé en cama, y la otra mitad caminando lentamente, un poco en el jardín y un poco por la casa, en compañía de amigos que me visitaban.
GOLDMAN: Durante el tiempo posterior a su llegada a St. Palais, ¿se quedó allí dos meses?
TROTSKY: Me quedé en St. Palais.
GOLDMAN: ¿Estuvo enfermo en ese momento?
TROTSKY: Todo el tiempo.
GOLDMAN: ¿Quién estaba con usted?
TROTSKY: Mi esposa, Van Heijenoort, Sara Weber, una norteamericana… Max Shachtman, como le dije, se fue a Nueva York desde París. La primera vez olvidé decir que la casa estaba preparada… alquilada el 18 de julio, de antemano, por un hombre, el ingeniero Molinier, que estaba en contacto con los funcionarios franceses.
GOLDMAN: ¿Quién vivía con usted en ese lugar?
TROTSKY: Haré, si me lo permite, un paréntesis. Si pudiéramos tener el testimonio de la policía francesa sobre la investigación, todo esto sería innecesario, porque el Sr. Thome y el Sr. Cado, el secretario general de la policía y la prefectura del Departamento de Charente-Inférieure, toda la cumbre [Trotsky se refiere aquí a los altos mandos de oficiales —NdE] de la policía estaba muy familiarizada con mi situación. Era un agente secreto de la policía a quien se le informaba de cada uno de mis pasos. Si esto fuera un tribunal oficial del Estado tendríamos la confirmación en diez minutos.
GOLDMAN: ¿La policía estaba informada acerca de la casa donde vivía?
TROTSKY: Oficialmente, para no comprometerme ante la opinión pública, la policía fue muy discreta. Pero, por ejemplo, el jefe local de la aduana era, creo, también un agente de la policía secreta, y en su trabajo cotidiano de observación, observaba también nuestra casa. Lo declaró verbalmente a dos amigos franceses que realizaron la investigación sobre este tema, pero se negó a dar una declaración escrita porque es un funcionario.
GOLDMAN: No sé si respondió la pregunta que le hice antes. En la casa donde vivía mientras estuvo enfermo, ¿quién vivía con usted?
TROTSKY: ¿Vivir conmigo? La casa fue preparada para nosotros por dos personas. Eran Vera Lanis, la esposa de Molinier, que estaba en el remolcador con nosotros. Ella venía a arreglar la casa, ya que evitamos tener una persona extraña para ese fin, con el objetivo de preservarnos de incógnito. Y Segal, que era socio de Molinier, socio de sus asuntos… su negocio. Nos reunimos con ellos de inmediato el 25, cuando llegamos a la casa en St. Palais. Vera Lanis se quedó todo el tiempo como cocinera, con una pequeña interrupción. Estuvo un poco cansada durante algunos días. En agosto, a finales de julio o principios de agosto, volvió a quedarse con nosotros. Segal se quedó hasta finales de julio. Van Heijenoort llegó el 26 de julio, y el joven camarada francés, Beaussier, vino especialmente porque en ese momento era miembro del Partido Comunista. Necesitábamos alguien que pudiera orientarnos sobre la ubicación de los estalinistas en Royan, en ese distrito… para evitar manifestaciones y otras cosas si se enteraban de que este supuesto norteamericano era Trotsky. Creo que fue el 28 de julio cuando vino, y se quedó, creo, más de un mes, pero no en nuestra casa. Con el propósito de observar a las organizaciones comunistas en Royan, no podía vivir en nuestra casa, pero venía todos los días en bicicleta. Venía todos los días por la noche con periódicos desde París. Venía desde Royan todos los días con periódicos para nosotros y nos daba un informe. Estableció relaciones con el secretario de la organización en Royan.
GOLDMAN: ¿Podría…?
TROTSKY: Discúlpeme, me olvidé el nombre de otro, el nombre de Laste, que nos acompañó en los dos automóviles a St. Palais. También se quedó con nosotros todo el tiempo, creo que durante más de un mes.
GOLDMAN: Entonces, usted vivía con su esposa, Sara Weber, Van Heijenoort, Laste, Segal, y la cocinera Vera Lanis. Beaussier no vivía con usted, pero lo visitaba todos los días.
TROTSKY: Venía todas las noches.
GOLDMAN: ¿Vivía alguien más con usted?
TROTSKY: Creo que no.
GOLDMAN: ¿Tuvo visitas que venían a Royan?
TROTSKY: Ya los hemos nombrado, no menos de cincuenta personas.
GOLDMAN: ¿Durante los dos meses?
TROTSKY: Durante los dos meses.
GOLDMAN: ¿Dejó entonces St. Palais?
TROTSKY: Sí.
GOLDMAN: ¿Dijo que hubo cincuenta visitas?
TROTSKY: Cincuenta.
GOLDMAN: De St. Palais, ¿adónde fue?
TROTSKY: A los Pirineos, a Bagneres-de-Bigorre.
GOLDMAN: ¿Cuándo fue eso?
TROTSKY: Fue el 9 de octubre.
GOLDMAN: ¿9 de octubre de 1933?
TROTSKY: 1933.
GOLDMAN: Usted fue.
TROTSKY: A Bagneres-de-Bigorre. Mi esposa y yo.
GOLDMAN: ¿Quién fue con ustedes?
TROTSKY: El ingeniero Molinier y Meichler[183], un francés, como conductor.
GOLDMAN: ¿Y quién más?
TROTSKY: Mi esposa, yo, y nuestra nuera también vino a Bagneres.
GOLDMAN: ¿Su nuera?
TROTSKY: La esposa de nuestro hijo Sedov; Olberg la llama Suzanne. Ese es un error que hay en esa declaración.
GOLDMAN: ¿Cuánto tiempo se quedaron en ese pueblo?
TROTSKY: Tres semanas.
GOLDMAN: ¿Sabía la prensa?
TROTSKY: No.
GOLDMAN: Aproximadamente, ¿cuándo se fueron del pueblo?
TROTSKY: A principios de noviembre.
GOLDMAN: ¿Adónde fueron?
TROTSKY: ¿Qué?
GOLDMAN: ¿Adónde fueron?
TROTSKY: A Barbizon, cerca de París, en Seine-et-Marne.
GOLDMAN: ¿Cuándo fue eso?
TROTSKY: A principios de noviembre.
GOLDMAN: Bien, cuando se trasladó…
TROTSKY: Permítame explicar que las autoridades nos permitieron acercarnos a París porque nuestra actitud fue leal cuando llegamos a St. Palais y Bagneres. Nuestro incógnito fue estrictamente respetado por todos los miembros de la familia. Por lo tanto, las autoridades cambiaron de parecer… Dijeron puede acercarse a París…
GOLDMAN: ¿Recibieron permiso de las autoridades para mudarse?
TROTSKY: Sí.
GOLDMAN: ¿La policía francesa sabía de sus movimientos todo el tiempo?
TROTSKY: Se había acordado que hiciéramos llamadas telefónicas durante nuestros viajes. Llamamos la noche que pasamos en Tonneins.
GOLDMAN: ¿Cuándo llegaron a Barbizon?
TROTSKY: Fue a comienzos de noviembre, el 2 o el 3, o el 1°.
GOLDMAN: ¿Cuánto tiempo permanecieron en Barbizon?
TROTSKY: Llegamos en abril o mayo de 1934, abril de 1934.
GOLDMAN: Mientras vivió en Barbizon, ¿visitó París alguna vez?
TROTSKY: Sí.
GOLDMAN: ¿Cuándo fue la primera vez que fue a París?
TROTSKY: Creo que en diciembre, diciembre de 1933.
GOLDMAN: ¿Cuál fue la razón?
TROTSKY: Diciembre de 1933 o principios de enero de 1934.
GOLDMAN: ¿Cuál fue el motivo de su viaje a París?
TROTSKY: Visitar algunos amigos y ver París nuevamente después de un lapso de diecisiete años.
GOLDMAN: ¿Cuántas veces visitó París mientras vivió en Barbizon?
TROTSKY: No más de tres o cuatro veces.
GOLDMAN: ¿Quién estaba con usted cuando visitó París?
TROTSKY: Todas las veces que fui lo hice con dos de mis colaboradores. Podemos mencionar todos los departamentos donde me quedé y me reuní con mis amigos. Fue para reunirme con algunos amigos.
GOLDMAN: ¿Adónde fue desde Barbizon?
TROTSKY: Me descubrieron en Barbizon por un pequeño accidente por las autoridades locales que no estaban al tanto de mi identidad. Las autoridades locales no sabían, y cuando se enteraron de que estaba allí se enojaron un poco con los altos mandos, y por esa razón provocaron un pequeño escándalo en la opinión pública del lugar. Empezó una campaña reaccionaria en la prensa, una campaña terrible de la reacción contra mí.
GOLDMAN: ¿Esto fue después de febrero de 1934?
TROTSKY: Abril de 1934.
GOLDMAN: ¿Febrero de 1934 fue el momento del movimiento fascista?
TROTSKY: Fue algunas semanas después de la insurrección del coronel De la Rocque[184].
GOLDMAN: ¿Adónde fue desde Barbizon?
TROTSKY: Si me permite, en ese momento la prensa fascista alemana publicaba artículos diarios acusándome de haber preparado una insurrección en Francia.
GOLDMAN: A propósito, ¿qué decía la prensa comunista cuando se reveló que usted vivía en Francia?
TROTSKY: L’Humanité, el periódico francés, el órgano oficial del Partido Comunista, escribió manifiestos que decían que había venido en ayuda del Partido Socialista Radical, que estaba en el gobierno. Esta era su terminología: que el Partido Socialista era socialfascista, y que los socialistas radicales eran fascistas. Decían que había venido a ayudar a Daladier a organizar una invasión contra Rusia.
GOLDMAN: En ese entonces, de acuerdo al testimonio, ¿estaba aliado a los fascistas?
TROTSKY: Sí, le daba instrucciones fascistas al semifascista Romm para el fascista Radek.
GOLDMAN: ¿Se suponía que usted le había dado estas supuestas instrucciones?
TROTSKY: Sí.
GOLDMAN: ¿Adónde fue desde Barbizon?
TROTSKY: A un pequeño suburbio cerca de París, durante algunos días. Nuestro hijo tenía un pequeño apartamento en un suburbio de París. Tuvimos que escapar de Barbizon. Fue terrible vivir rodeados por la prensa y los proyectores [cámaras —NdE]. Fuimos a Seine-et-Marne. No es el departamento de Seine, sino Seine-et-Marne. No tenía permiso para vivir en el departamento de Seine, sino en el contiguo, el departamento de Seine-et-Marne.
GOLDMAN: ¿Durante cuánto tiempo vivió en ese departamento?
TROTSKY: Cuatro o cinco días, o una semana.
GOLDMAN: ¿Adónde fue después?
TROTSKY: Después me volví nómade durante algún tiempo. Mis amigos buscaban una casa más o menos adecuada, como la de St. Palais. Pero tuve que mudarme e irme al sur, tenía que mudarme cada vez que me reconocían en el camino. Era una cacería de la prensa fascista y de los periodistas fascistas, una verdadera cacería…
GOLDMAN: ¿Quiere decir una cacería humana?
TROTSKY: Sí, una cacería humana. Cuando un inglés en un Kurort francés [un sanatorio —NdE] fue identificado como Trotsky, tuvo que abandonar el tratamiento. Fue informado por toda la prensa francesa.
GOLDMAN: Finalmente, ¿adónde fue?
TROTSKY: Al departamento de l’Isére, cerca de Grenoble, cerca del pueblo de Domene.
GOLDMAN: ¿Luego abandonó Francia?
TROTSKY: Desde este lugar, el departamento de l’Isére.
GOLDMAN: ¿Se fue hacia Oslo, Noruega?
TROTSKY: Sí, Oslo, Noruega.
GOLDMAN: ¿Conoce a alguien llamado Vladimir Romm?
TROTSKY: Ahora, conozco muy bien ese nombre.
GOLDMAN: Conoce ese nombre ahora. ¿Lo conocía antes del proceso?
TROTSKY: Nunca.
GOLDMAN: ¿No recuerda haberse reunido nunca con alguien en Rusia, mientras estuvo en la Unión Soviética, llamado Vladimir Romm?
TROTSKY: No.
GOLDMAN: ¿Quizá se reunió con él pero no recuerda su nombre?
TROTSKY: No.
GOLDMAN: ¿Lee Izvestia?
TROTSKY: Sólo los extranjeros creen que Izvestia es un diario legible.
GOLDMAN: ¿Qué quiere decir con eso?
TROTSKY: Debo reconocer que la prensa soviética no es ahora, en este período, la prensa más interesante del mundo. Pero cuando necesito enterarme de cosas políticas, leo Pravda o cosas económicas, artículos específicos. Pero Izvestia es sólo la sombra burocrática de Pravda, que también es bastante burocrática.
GOLDMAN: En general, ¿cuál es la naturaleza de los contenidos de Izvestia?
TROTSKY: Izvestia publica una opinión administrativa y también artículos políticos, pero nadie los lee… y ni hablemos de sus corresponsales en el exterior. Cuando necesito saber algo sobre Estados Unidos, no leo Izvestia. Puedo leer el New York Times y otros diarios, o a los corresponsales de los diarios franceses, pero no la corresponsalía de Vladimir Romm. Sé por adelantado todo lo que dirá.
GOLDMAN: ¿Leyó en el último año Izvestia, y si lo hizo, con qué frecuencia?
TROTSKY: De vez en cuando un ejemplar llega a mis manos. Pero cuando necesito información le pido a alguno de mis colaboradores que consiga Izvestia y que averigüe la fecha en que tuvo lugar tal o cual acontecimiento.
GOLDMAN: ¿Lo leía?
TROTSKY: Nunca.
GOLDMAN: No lo leía, y cuando necesitaba información que contenía Izvestia, ¿sus colaboradores la buscaban para usted?
TROTSKY: Sí.
GOLDMAN: ¿Leyó Pravda?
TROTSKY: Permanentemente.
GOLDMAN: Regularmente.
TROTSKY: Sí, regularmente. Y especialmente los periódicos económicos, también.
GOLDMAN: ¿Nunca, de acuerdo con lo que recuerda, se cruzó con el nombre Vladimir Romm?
TROTSKY: Nunca. Debo decir que incluso en Pravda nunca leí la correspondencia extranjera.
GOLDMAN: Cuando necesita información sobre otros países, ¿lee la prensa de ese país en particular?
TROTSKY: Sí, y la prensa de la IC [Internacional Comunista-NdE], cuando la necesito, como L’Humanité en el peor de los casos. También leo el Daily Worker[185].
STOLBERG: En su opinión la correspondencia extranjera de Pravda y de Izvestia era inútil para informar. ¿No serían interesantes por las peculiares opiniones que revelarían en ese momento?
TROTSKY: Sr. Comisionado, la situación es la siguiente: leo un discurso de Litvinov[186] y un discurso de Stalin, y entonces sé qué dirá la correspondencia de Washington durante un mes o dos. Es sólo la confirmación de la consigna pasada, o de la última consigna.
GOLDMAN: ¿Se reunió alguna vez con alguien llamado Vladimir Romm en París?
TROTSKY: Nunca.
GOLDMAN: ¿Le dio alguna carta a Vladimir Romm con el propósito de que se la entregara a Radek?
TROTSKY: Nunca.
GOLDMAN: ¿Alguna vez recibió cartas de Radek a través de Vladimir Romm?
TROTSKY: Nunca.
GOLDMAN: ¿Leyó usted el testimonio de Radek y Romm sobre eso?
TROTSKY: Sí, absolutamente falsos, ambos.
GOLDMAN: Ahora, Sr. Trotsky, ¿presentaría cualquier evidencia documental que estuviera a su disposición para corroborar las declaraciones que ha hecho en referencia a su viaje a Marsella, Royan y en referencia a sus otras declaraciones?
TROTSKY: Tengo una carta de Parijanine proponiéndome que solicite la admisión a Francia. Tengo una carta, mi carta al diputado parlamentario Guernut, que se convirtió más tarde en un ministro del Gobierno. Fue muy amable e intervino a mi favor.
GOLDMAN: ¿Tiene algo para demostrar sobre cómo debían ser las condiciones de su estadía, o cómo serían?
TROTSKY: Sí, es una carta del ministro Chautemps[187]. Es una copia de la carta del ministro, Chautemps, al diputado Guernut, y un cable de Henri. Henri es el primer nombre del ingeniero Molinier. Dice… estoy leyendo en francés y traduciendo: «Permanencia provisoria en el sur, permanencia definitiva en Córcega ante su solicitud. Henri».
GOLDMAN: ¿Es esa una copia?
TROTSKY: No. Es la forma antigua de escribir los cables en Prinkipo.
GOLDMAN: Este es el telegrama original que recibió el Sr. Trotsky cuando estuvo en Prinkipo, de su amigo, Henri Molinier. Esto es parte de la evidencia general que designé como «Evidencia Royan-Romm», con el objetivo de identificar los documentos y probar que el Sr. Trotsky nunca se reunió con Romm en París. Aquí les entrego a los miembros de la Comisión una copia del telegrama.
TROTSKY: Y una carta.
GOLDMAN: Y una carta firmada por C. Chautemps, el ministro del Interior, al diputado Guernut.
TROTSKY: Guernut. Él dice (Trotsky lee en francés y es traducido por la intérprete):
Ha tenido la amabilidad de llamar mi atención sobre el Sr. Trotsky, exiliado de origen ruso, quien ha solicitado, por razones de salud, autorización para vivir en los Departamentos del Sur e instalarse más tarde en Córcega. Tengo el honor de informarle que el decreto de expulsión referido a este extranjero fue revocado…
Mi expulsión de 1916[188], durante la guerra, e informada ayer a la Comisión. Continúo leyendo: «… y que la parte interesada obtendrá sin dificultades, cuando haga la solicitud, un pasaporte visado para Francia».
GOLDMAN: Una copia de la carta. Ahora bien, Sr. Trotsky, ¿tiene alguna declaración del encargado de Tonneins que muestre que se quedó allí entre el 24 y el 25 de julio?
TROTSKY: No es muy precisa. No dimos nuestros nombres en Tonneins, pero con la memoria profesional de los dueños de hoteles y con la ayuda de sus libros… No fue algo común, porque ocupamos cinco o seis habitaciones a la vez, él dijo: «Afirmo que la noche del 24-25 de julio…».
INTÉRPRETE: Lo traduciré. Dice:
El abajo firmante declara que en la noche del 24-25 de julio de 1933 alquiló las habitaciones 13 y 14 de su hotel y la habitación 3 en el anexo a cinco viajeros que llegaron tarde en la noche, entre los cuales se encontraba una pareja mayor… ANDRÉ COURET.
TROTSKY: Éramos seis, no cinco, pero mi hijo en una carta explica el error. (El Sr. Trotsky entrega una carta a la Comisión). Mi hijo explica el error de la siguiente manera: Laste, el francés, y él, se hospedaron juntos y después cambiaron. Estuvieron de guardia durante la noche, se reemplazaron uno a otro. Tenían una habitación para ambos. Eso explica por qué el encargado del hotel, en su memoria… No eran personas para él sino habitaciones.
GOLDMAN: Tenemos a nuestra disposición otros documentos que menciono simplemente, como el hecho de que en el Café Labrede, en La Réole, León Trotsky y Natalia Trotsky, acompañados por cuatro camaradas mencionados más arriba… Esto es, los acompañaron en el desayuno de la mañana del 25 de julio cerca de las nueve y treinta de la mañana. Esto está en el testimonio de uno llamado Laste. Otra declaración, a efectos de aseverar que Henri Molinier tiene entre sus papeles un recibo, N° 170, de la agencia, extendido al mencionado Molinier, por la suma de mil quinientos francos. El recibo está aquí y la fecha es del 18 de julio, cuando Sedov y Molinier acordaron el alquiler de la casa en Royan con la agencia.
Después, tenemos el importante testimonio de uno de los ayudantes de la brigada de bomberos de St. Palais, el Sr. Soulard, el cabo en jefe. Supongo que sus títulos oficiales en Francia son cabo en jefe. Tenemos la declaración de Albert Bardon, el periodista que avisó a la prensa local sobre el incendio, la fecha y circunstancias del incendio. Ambos recuerdan perfectamente que el incendio coincidió con la llegada de los inquilinos de la casa «Les Embruns». Tomaron nota del anciano que había salido al automóvil, y más tarde se percataron de que era Trotsky. El Sr. Soulard es, por cierto, un capitán de reserva. Los miembros de la Comisión observarán que… por cierto, el 23 de julio usted llegó a Cassis y el 25 de julio…
TROTSKY: El 24-25 de julio.
GOLDMAN: La noche del 24-25, ellos se quedaron en el hotel en Tonneins.
STOLBERG: ¿El 23?
TROTSKY: No, llegamos el 24.
GOLDMAN: El Sr. Trotsky llegó el 24, y estuvo en Tonneins la noche del 24-25, donde se quedó. Eso abarca ese momento. Llegó a St. Palais y desayunó la mañana del 25, de acuerdo con el testimonio, en el Café Labrede, en La Reole, cerca de Bordeaux. Y llegó a Royan…
TROTSKY: A las dos de la tarde.
GOLDMAN: ¿La tarde del 25?
TROTSKY: Si, a las dos en punto.
GOLDMAN: ¿Y el incendio fue el 25?
TROTSKY: Alrededor de las tres de la tarde.
GOLDMAN: Y el testimonio del jefe de bomberos corrobora que el incendio fue el 25.
TROTSKY: Permítame… Le di un comunicado a la prensa sobre el incendio y mencioné la fecha. Todas las declaraciones llegaron hace cuatro o cinco días, durante la estadía de la Comisión aquí.
STOLBERG: ¿Durante los últimos cuatro o cinco días?
TROTSKY: Sí.
GOLDMAN: ¿Tiene entre sus documentos todas esas personas que estuvieron presentes con usted?
TROTSKY: Sí.
GOLDMAN: ¿Quiénes, según su conocimiento, dan testimonio y afirman en sus declaraciones que ustedes estuvieron en la casa de St. Palais continuamente desde el 25 de julio hasta que se fue dos meses después?
TROTSKY: Si me permite, voy a declarar cómo el Sr. Leprince, nuestro conductor, encontró la casa. Se debe hacer un largo viaje a lo largo de la costa. Leprince es, afortunadamente, un marido muy atento y le mandó una postal a su esposa todos los días. Tenemos ahora la ruta de mi hijo, León Sedov, Leprince y Molinier… Tenemos ahora la exactitud geográfica que otorgan las postales. Preceden estas postales a nuestra llegada. Preceden al alquiler de la casa. Mi hijo, creo, se había ido de París cinco o seis días antes. No podría haberse reunido con Vladimir Romm o concertar una reunión con Vladimir Romm porque no estaba en París, como muestra esta postal. Luego, mencioné al Sr. Beaussier[189], nuestro joven camarada que tenía la misión de observar las maniobras de los estalinistas de Royan. Tenemos otra declaración, del hotel en el cual Beaussier se quedó la primera noche, el 29, en Royan. Llegó el 28, y la primera noche que pasó en el hotel fue el 29. Después, tenemos el testimonio de Beaussier mismo. Tenemos el testimonio de Vera Lanis, que es la mujer que trabajaba como nuestra cocinera durante nuestra estadía.
GOLDMAN: Aquí en la declaración de Vera Lanis, que llegó…
TROTSKY: Ella llegó antes que nosotros.
GOLDMAN: Partió de París aproximadamente el 23, se fue de París el 23 o el 24 de julio. Me gustaría pedirle al Sr. Solow que traduzca esta carta.
STOLBERG: Sr. Trotsky, Vera Lanis es la esposa de Molinier, quien es ahora un adversario político. A pesar de eso, ¿ella prestó este testimonio?
TROTSKY: Sí, es un implacable enemigo político, no sólo mío sino de la organización.
STOLBERG: ¿Se negó él a hacer una declaración?
TROTSKY: ¿Quién?
STOLBERG: Molinier.
TROTSKY: Se negó durante mucho tiempo, pero mi hijo me escribe ahora, y dice que después de todo hará una declaración.
STOLBERG: ¿Y su esposa estuvo dispuesta todo este tiempo?
TROTSKY: No lo sé, recibí todos los documentos en los últimos días. No estoy seguro. No puedo decirle cuál es su actitud hacia nosotros. Me cae muy bien personalmente, pero la política muy a menudo cambia incluso los matrimonios.
GOLDMAN: Sr. Solow, ¿leería la carta?
INTÉRPRETE (leyendo):
Me asignaron la preparación de la residencia de Trotsky en Royan. Me fui de París alrededor del 22 o 23 de julio para preparar la casa, y ayudar al Sr. Segal el último día. Recuerdo muy bien la llegada de Trotsky y sus amigos. Estuve presente en el incendio de parte de la casa, que se produjo el día de su llegada. Vi a los habitantes y a los amigos revolver todo en la cocina para apagar el incendio. Me quedé para hacer la comida para ayudar en el hogar hasta alrededor de finales de agosto, cuando me tomé varios días de descanso en el hotel Saint Germain, cerca de Royan. Estaba muy cansada. Volví a Royan y me quedé en la casa hasta que él se fue a Bagneres. Después de eso volví a París. Vi a Trotsky todos los días varias veces. Es una fábula completa decir que se fue de Royan, cuando llegó el 25 de julio, durante todo el mes de julio y agosto. Puedo afirmar que siempre estuve en la casa, y que él casi no salió. Si el Sr. Trotsky se hubiera ido, yo, que preparaba y servía la comida dos o tres veces al día, ciertamente me hubiera dado cuenta. 14 de marzo de 1937, Vera Lanis.
Hay una firma. Certificada y firmada por Alfred Rosmer*.
TROTSKY: Rosmer es un militante muy conocido en el movimiento obrero.
GOLDMAN: Tiene la firma original de Vera Lanis.
DEWEY: Sr. Trotsky, ¿vio a un médico mientras estuvo en St. Palais?
TROTSKY: ¿Disculpe?
DEWEY: Dijo que estuvo enfermo. ¿Vio a un médico?
TROTSKY: Sí; nos era muy difícil conseguir un doctor francés desconocido para nosotros en esta localidad, porque un doctor se familiarizaría con nosotros. Le avisamos a un amigo de otro país. No puedo nombrarlo públicamente. El nombre que le daré es el nombre que figura en la declaración del médico. Es un viejo amigo de un país semifascista. Vino y se quedó en nuestra casa durante tres semanas.
DEWEY: ¿Lo sabremos en privado entonces?
TROTSKY: Sí.
DEWEY: ¿Recibió permiso de la policía para irse de St. Palais a los Pirineos?
TROTSKY: Sí, era la función de Molinier, el ingeniero Molinier, que estaba en contacto con el jefe de la Sureté Générale, Cado. Tengo el testimonio de Henri Molinier.
DEWEY: La última pregunta. ¿Envió y recibió correspondencia mientras estuvo en St. Palais?
TROTSKY: La correspondencia era a través de amigos, como Molinier, y mi hijo en París. Era el domicilio oficial, y de vez en cuando venían y me entregaban la correspondencia.
DEWEY: ¿Esa correspondencia es durante el mes de julio y la primera parte de agosto?
TROTSKY: Absolutamente, y son muchas cartas.
DEWEY: Declaro ahora un breve receso.
* * *
DEWEY: Voy a hacerle esta pregunta, Sr. Trotsky. ¿Se ha negado la policía francesa a entregar información sobre su caso?
TROTSKY: Sí. Le escribí al ingeniero Molinier, pero contestó que no se puede entregar en general, y especialmente en mi caso porque es contra el gobierno soviético… que ningún oficial puede dar ninguna respuesta. Incluso en Dinamarca, intentamos obtener información oficial sobre los contactos telefónicos con Berlín. Se negaron. Tengo aquí una declaración muy importante de un oficial de aduana en Royan, que prestó testimonio sólo en forma oral. Se negó a hacerlo de forma escrita, pero su respuesta oral es suficiente.
STOLBERG: Sr. Trotsky, me gustaría ser más claro sobre el punto que le pregunté antes. El Molinier que estaba con usted cerca de Marsella en el remolcador, ¿se convirtió en un enemigo político suyo? ¿Ha adherido a otra fracción o se ha convertido en estalinista? Eso es parte de mi pregunta.
TROTSKY: Tiene su propia organización y su propio periódico, y su organización y su periódico son atacados duramente por nuestra organización.
STOLBERG: ¿Qué relación ha tenido…? ¿Hago estas preguntas más tarde?
GOLDMAN: No importa.
STOLBERG: ¿Qué relación ha tenido con él, o cuál fue su actitud hacia usted cuando intentó que se presente como testigo?
TROTSKY: No tengo ninguna relación personal en forma directa. Me visitó por última vez en Oslo.
STOLBERG: No me refiero a eso… Disculpe. ¿Colabora con sus amigos en esta cuestión?
TROTSKY: No él; su hermano, el ingeniero, Molinier… para decir algo sobre los hechos.
STOLBERG: ¿Y su esposa también está ayudando?
TROTSKY: Vera Lanis es la esposa, no del ingeniero sino de Raymond Molinier. Ella escribió la declaración que recibí ayer y que acabo de leerle.
Fin de la Sesión Quinta a la una de la tarde.