A. E. Coppard

POLLY MORGAN

ALFRED Edgar Coppard (1878-1957), nacido en Folkestone, provenía de una familia muy pobre, aunque no fue por falta de medios, sino de salud, por lo que dejó el colegio a los nueve años. Tras desempeñar incontables trabajos, decidió dedicarse exclusivamente a la literatura en 1919, y a partir de entonces publicó algunos volúmenes de poesía, una autobiografía inconclusa y numerosas colecciones de cuentos, que fueron los que le granjearon fama y prestigio. He dicho bien, prestigio, palabra poco prodigada a los autores de esta antología, porque Coppard, desconocido fuera de su país y allí bastante olvidado, fue considerado —entre otros, por Ford Madox Ford— un cuentista de la talla de la hoy sobrevalorada Katherine Mansfield. Ford dijo de él: «Es casi el primer prosista inglés que ha dado a la prosa inglesa la peculiar calidad de la poesía lírica inglesa». Casi un trabalenguas.

Coppard llevó, al parecer, una vida vulgar y se sabe que, en el extremo de su vulgaridad inglesa, se escandalizó una vez cuando un amigo le anunció que pensaba asistir a una corrida de toros en España. Sus libros de cuentos más celebrados fueron Adam and Eve Pinch Me (1921), Clorinda Walks in Heaven (1922), The Black Dog (1923), The Field of Mustard (1926) y Silver Circus (1928). La mayoría de ellos no son cuentos fantásticos ni de horror, por desgracia, ya que de haberlo sido quizá Coppard seguiría codeándose con Katherine Mansfield. August Derleth reunió los que sí lo eran en Fearful Pleasures (1946). El aquí traducido, «Polly Morgan», puede que haga evocar en el aficionado al cine alguna imagen de la obra maestra de Joseph L. Mankiewicz The Ghost and Mrs. Muir (1947), con Rex Harrison y Gene Tierney.