Capítulo siete
Lección n.º 7.
¿Por qué los genios son generosos?

¿Cuál es el secreto para criar a un niño generoso? En realidad es muy sencillo. Cuando la gente no tiene educación financiera, sale necesitada de la escuela, en una situación económica desesperada y llena de codicia. La educación financiera, la que transforma tanto la mente como el espíritu, nos abre los ojos y nos permite entender otros puntos de vista. Nos muestra lo importante que es ver las dos caras de la moneda.
¿Qué es lo que las escuelas enseñan a nuestros niños? ¿Les están dando pescado para que coman? ¿Los están haciendo volverse necesitados y, a veces, hasta codiciosos? ¿O les enseñan a pescar? ¿A depender de sí mismos, a ser innovadores y suficientemente responsables para alimentarse solos?
Tú como padre les puedes mostrar a tus hijos el camino de la vida en que podrán aprovechar sus dones, su talento y su genialidad para permanecer libres del miedo y la preocupación de cómo sobrevivirán. Al encontrar y desarrollar la genialidad de tus hijos, también les estarás enseñando a ser generosos.
JUSTIFICACIÓN
Hay muchas preguntas que yo mismo me hago cada vez que pienso acerca de lo que aprenden nuestros niños en las escuelas, y en la forma tan mediocre en que ahí los preparan para el mundo real.
- ¿Por qué cuando los estudiantes dejan la escuela necesitan un empleo seguro?
- ¿Por qué tantos empleados esperan que sus patrones se hagan cargo de ellos de por vida?
- ¿Por qué Seguridad Social es uno de los programas gubernamentales más grandes de la historia estadounidense?
- ¿Por qué Estados Unidos terminará en bancarrota y será incapaz de continuar financiando Medicare y otros programas de bienestar social?
- ¿Es la incapacidad del sistema educativo para preparar a los estudiantes para el mundo real lo que nos hace tan necesitados?
- ¿Las escuelas fomentan la «mentalidad del subsidio»?
- ¿Están nuestras escuelas matando el sueño americano?
ESTADOS UNIDOS: LA TIERRA DE LOS NECESITADOS
Hace más de ciento cincuenta años, Alexis de Tocqueville, un aristócrata francés, escribió acerca de la fuerza del sueño americano y de los millones de hombres y mujeres de todo el mundo que emigraron a Estados Unidos en busca de este.
En aquel tiempo, en Europa y Asia había, principalmente, dos tipos de gente: la realeza y el resto. Si nacías en la clase campesina, nunca podías llegar a ser de la realeza sin importar cuánto trabajaras. El sueño americano representó, para cualquier granjero, la oportunidad de llegar a ser parte de la «realeza» estadounidense: alguien que podría tener propiedades, controlar procesos de producción (de bienes o de los servicios de algún negocio que les perteneciera) y trabajar arduamente para construir la vida de sus sueños. El sueño americano, espíritu de la actividad empresarial, es la fuerza que impulsa al capitalismo.
Este sueño fue lo que hizo que la gente dejara su tierra natal y migrara a Estados Unidos. Y si bien casi todos estaban contentos de unirse a la clase media de esta nación, Estados Unidos también produjo su propia nobleza: empresarios como Henry Ford, Thomas Edison, Walt Disney, Steve Jobs y Mark Zuckerberg.
Alexis de Tockqueville creía que los estadounidenses podrían tolerar la brecha que había entre los pobres y los ricos mientras siguiera existiendo la esperanza de que un individuo pobre y común pasara a la clase media y, tal vez, hasta se volviera rico.
El sueño americano comenzó a morir en 2007, cuando los mercados colapsaron. Mientras la crisis continuaba y más gente perdía su empleo, su casa, sus negocios y su fondo de pensiones, aquel espíritu que durante mucho tiempo impulsó a esta nación empezó a fenecer.
El fundamento del estatus de la clase media era tener una casa propia. Hoy en día, millones de propiedades valen menos de lo que costó su hipoteca. Millones de personas perdieron sus hogares y tienen que alquilar. Ahora hay más gente que deja de pertenecer a la clase media y se une a las filas de la clase baja, en lugar de ascender y unirse a los ricos.
En 2011, el número de estadounidenses que vivía en la pobreza ascendía a los 46,2 millones de personas. Ahora, aproximadamente 1 de cada 6 estadounidenses vive en la pobreza, y la cifra no deja de crecer. Si una persona no tiene una propiedad, entonces se une al grupo de los pobres y comienza a depender de la ayuda del gobierno. Por desgracia, algunos recurren a la delincuencia en las calles, y si se trata de funcionarios, a los delitos de cuello blanco.
Cuantas más personas pierdan sus hogares, más factible se hará que filosofías como comunismo, socialismo y fascismo se desarrollen y se propaguen en Estados Unidos, y que los capitalistas se conviertan en los nuevos enemigos.
Estados Unidos llegó a ser una gran nación porque la gente venía aquí en busca de oportunidades para tener una vida mejor. Todos querían tener éxito, ser capitalistas. Pero algo cambió. Hoy en día, en lugar de trabajar con ahínco para alcanzar el sueño americano, muchos solo sienten que tienen derecho a él.
En todo el mundo, millones de personas —no solo estadounidenses— parecen creer que la sociedad las tiene que mantener. Mucha gente va a la escuela, recibe una educación excelente y luego espera que la compañía para la que trabaja, o el gobierno, se haga cargo de ella de por vida.
La creciente mentalidad del subsidio ha desempeñado un papel muy importante en la forma en que los individuos ven ahora sus responsabilidades financieras.
Me vienen a la mente las siguientes preguntas:
- ¿Hasta qué punto los problemas económicos son el resultado de la mentalidad de «subsidios para todos» (especialmente en Grecia, Francia y el estado de California)?
- ¿Por qué a nuestros líderes se les brindan algunas de las mejores prestaciones? Me refiero al presidente de Estados Unidos, los miembros del congreso y otros servidores públicos. Recuerda que, una vez que se elige al presidente o a los congresistas, los contribuyentes tenemos que mantenerlos de por vida. Por eso me pregunto, si están calificados para ser nuestros líderes, ¿entonces por qué no pueden hacerse cargo de sí mismos?
- ¿Por qué nuestros servidores públicos se sienten con derecho a la seguridad financiera de por vida? ¿Cuándo se produjo el cambio de «servidores públicos» a «autoservidores»? ¿Cuántos trabajadores del gobierno solo quieren mantener su empleo seguro y sus prestaciones en lugar de servir de verdad?
- ¿Por qué los directores ejecutivos y otros integrantes del mundo corporativo creen que tienen derecho a paquetes financieros mejores que los de sus empleados? ¿No deberían ser suficientemente hábiles para ver por sí mismos?
- ¿Por qué hay gente en todo el mundo que cree que tiene derecho a que el gobierno o sus patrones se hagan cargo de ella de por vida?
¿De dónde proviene esta mentalidad del subsidio? ¿Viene de nuestras escuelas y de nuestro sistema educativo dirigido por sindicatos de maestros que pelean por plazas, empleo seguro y prestaciones de por vida? ¿Por qué los maestros califican a los estudiantes, pero se niegan a que se califique su rendimiento como profesionales? ¿Les están transmitiendo su mentalidad de subsidios a nuestros niños? ¿Podría tener la educación financiera un impacto en la mentalidad de subsidios que vemos en el interior del sistema educativo de Estados Unidos?
LA VISIÓN ESTADOUNIDENSE DEL CAPITALISMO
En la introducción cité algo del libro What Americans Really Want… Really, del doctor Frank Luntz. Cité sus comentarios sobre a quiénes respetan los estadounidenses hoy en día, y a quiénes detestan. Quiero repetir aquí lo que él escribió porque coincide con los puntos clave de este capítulo: la noción de que las escuelas les están enseñando a nuestros hijos a ser necesitados y codiciosos. «… Es difícil saber cuál es el sentimiento más fuerte en la actualidad: el respeto por los empresarios o el odio por los directores ejecutivos».
También nos dice: «De hecho, por un radio de más de 3 a 1, los estadounidenses ahora confían más en los empresarios que en los directores ejecutivos de éxito».
«En el mundo actual, los “capitalistas” asustan a la gente y la palabra “capitalismo” es sinónimo de que los directores ejecutivos ganan decenas de millones de dólares el mismo día que, con una firma, hacen desaparecer 10 000 empleos».
El doctor Luntz descubrió que los estadounidenses respetan a los empresarios que continúan persiguiendo el sueño americano. Nos comenta lo siguiente:
«Incluso si la dueña del pequeño negocio (los negocios que pertenecen a mujeres se encuentran entre los componentes de mayor crecimiento de esta decadente economía) tiene éxito, en realidad no está ganando decenas de millones de dólares en bonos. Y, a menos que su negocio sea dar clases a trapecistas, tampoco tiene red dorada de protección. En lugar de enviar un memorándum corporativo, la pequeña empresaria tiene que mirar a sus empleados directo a los ojos cuando llega el momento de despedirlos. Ella ha soportado una vida de desvelos, dando vueltas en la cama y pensando si el negocio en realidad prosperará, y si su labor no decepcionará a sus empleados.
»Los estadounidenses se dan cuenta de que hay mayores riesgos en invertir su propio tiempo, dinero y alma en un pequeño negocio, y que además, es más difícil hacerlo despegar. Y todos estos riesgos que corren los dueños de negocios pequeños son con el propósito de obtener una recompensa financiera mucho menor a la que reciben sus colegas a nivel dirección ejecutiva».
Ahora reiteraré la opinión del doctor Luntz sobre los másteres: «Olvídense de los másters. La mayoría de las escuelas de negocios te enseñan a tener éxito en una corporación grande en lugar de explicarte cómo iniciar tu propio negocio».
CAPITALISTAS LEGÍTIMOS VS. CAPITALISTAS GERENCIALES
John Bogle, empresario y capitalista legítimo, estableció Vanguard Funds, una de las compañías de fondos mutualistas más grandes del mundo. Bogle critica mucho a los capitalistas gerenciales.
En su libro The Battle for the Soul of Capitalism (La batalla por el alma del capitalismo), Bogle sostiene que «el sistema financiero mermó los ideales sociales, dañó la confianza en los mercados, les robó billones a los inversores».
En una entrevista sobre su libro, comentó: «Hemos tenido lo que describo en mi libro como una mutación patológica del tradicional capitalismo de propietarios, en el que los dueños ponían la mayor parte del capital y se llevaban la mayor parte de las recompensas, a una nueva forma llamada capitalismo gerencial, en donde los gerentes anteponen sus intereses a los de los dueños directos». Con dueños directos, Bogle se refiere a los accionistas de las compañías públicas.
Bogle dice que muchas de nuestras empresas más grandes ahora están siendo dirigidas por capitalistas gerenciales, no por capitalistas legítimos. Los capitalistas gerenciales son empleados, no empresarios. Muchos son estudiantes de «10», graduados de las escuelas de negocios más prestigiosas. Los capitalistas gerenciales no son empresarios porque ellos no iniciaron los negocios ni son los dueños. Tienen responsabilidades, pero no corren riesgos financieros de manera personal. A ellos se les paga, hagan bien su trabajo o no. Les pagan si el negocio prospera… o si fracasa, incluso si los trabajadores pierden sus empleos o los accionistas su inversión.
John Bogle critica particularmente a Jack Welch, antiguo director ejecutivo de General Electric. Jack Welch era un capitalista gerencial, un empleado más. El empresario que fundó General Electric fue Thomas Edison, quien no terminó la escuela, y a quien sus maestros siempre catalogaron como «distraído».
Por otra parte, Jack Welch es un hombre sumamente preparado; es ingeniero químico y tiene un doctorado por la Universidad de Illinois. También es uno de los directores ejecutivos más respetados del mundo. Muchos creen que está entre los mejores. Jack Welch participa frecuentemente en programas de debate financiero, donde se presenta como una autoridad en los negocios.
Pero Bogle no está de acuerdo con lo anterior, y describe a Welch como el capitalista gerencial que se benefició a sí mismo y se forró los bolsillos, pero que hizo un trabajo deplorable para los empleados y los accionistas de General Electric.
La codicia de Jack Welch salió a la luz pública recientemente durante las diligencias de su divorcio. En su libro, The Battle for the Soul of Capitalism, Bogle dice lo siguiente acerca de este director ejecutivo:
Jack Welch de General Electric captó atención igualmente negativa por sus pecaditos maritales. Sus diligencias de divorcio sacaron a la luz las compensaciones «invisibles» que se otorgan de manera típica a los ejecutivos principales, pero que nunca se revelan al público. (De no haber sido por su divorcio, ni siquiera los accionistas —dueños legítimos de GE— se habrían enterado de cuánto se le pagaba a Welch). Aunque la compensación total que recibió el director Corporativo de GE se acercaba a los mil millones de dólares, según un comentarista, sus exuberantes prestaciones de jubilación fueron valoradas en dos millones de dólares al año, e incluían un apartamento en Nueva York con entregas diarias de flores y vino, así como uso ilimitado del jet de la empresa. No obstante, parece que a Welch le sobra poco dinero, ya que la cifra que asigna a la caridad asciende a solamente 614 dólares mensuales.
Bogle señala que la compensación por jubilación de Jack Welch le fue otorgada por la junta directiva de GE…, otros capitalistas gerenciales.
Le dieron estas recompensas a pesar de que, desde la perspectiva del Mercado de Valores, Welch no hizo un buen trabajo. En el año 2000, el nivel alto en el mercado de GE era de 600 mil millones de dólares. Para cuando Jack Welch se retiró en 2001, el valor de la empresa había bajado y llegó a caer hasta 379 mil millones de dólares a principios de 2005.
Me pregunto si, de haber estado vivo, Thomas Edison habría recompensado a Jack Welch tan generosamente.
LA INDUSTRIA DE LOS FONDOS MUTUALISTAS
Al expresar su preocupación sobre el «sistema de jubilación» en general, Bogle se concentra en los directores ejecutivos de las firmas de inversión. Él cree que la jubilación representará la siguiente gran crisis financiera de nuestro país.
A Bogle, conocedor interno de la industria de los fondos mutualistas, le perturba en especial la codicia que en ella encuentra. Nos dice:
Cuando comencé en este negocio había empresas relativamente pequeñas que pertenecían a particulares, y eran dirigidas por profesionales de la inversión.
Pero eso cambió por completo. Ahora se trata de empresas gigantes que ya no pertenecen a particulares, sino a enormes conglomerados financieros como Deutsche Bank, Marsh & McLennan o Sun Life de Canadá. En esencia, la porción más grande de los activos de los fondos mutualistas está en manos de conglomerados financieros que están en el negocio de ganar retornos sobre su capital en el negocio, pero no retornos sobre tu capital.
Bogle señala que en los fondos mutualistas, tú, como inversor, pones el 100 % del dinero y te llevas el 100 % de riesgo. La empresa no pone nada de dinero, no corre riesgo y, sin embargo, conserva el 80 % de los retornos. El inversionista solo recibe el 20 % de ganancias, si acaso las hay.
WARREN BUFFETT ESTÁ DE ACUERDO
A Warren Buffett se le considera uno de los más grandes inversores de nuestro tiempo. Es un capitalista y empresario. No es capitalista gerencial.
Esto es lo que comenta Warren Buffett acerca de los administradores corporativos y capitalistas gerenciales que, en su mayoría, son estudiantes de «10», graduados de las mejores escuelas.
Buffett nos dice: «Los profesionales de tiempo completo de otros campos, como los dentistas, por ejemplo, le brindan mucho a sus clientes. Pero en suma, la gente no obtiene nada a cambio de su dinero por parte de los administradores profesionales».
Si esto es verdad, podría enunciarse de otra forma: quienes eligen no adquirir educación financiera ni desempeñar un papel activo en sus inversiones, les entregan su dinero a administradores profesionales y renuncian a la responsabilidad de manejar su futuro financiero. Y, si Buffett está en lo cierto, obtendrán muy poco a cambio. Dicho de otra manera, ¿cómo de grande es el riesgo de entregarle tu dinero a un «profesional» que le asigna poco valor a la misión de hacer dinero para ti?
LOS BURÓCRATAS: ESTUDIANTESDE «8». O DE «B»
La gran mayoría de los estudiantes que se gradúan del bachillerato y la universidad sacan «8». Asimismo, quienes les dan clase son, por lo general, estudiantes de «10» o de «A», es decir, algunos de los estudiantes más brillantes que continuaron con su educación para llegar a ser maestros. Pero ¿qué sucede con los de «8» cuando tienen que elegir un camino en la vida? En mi opinión, se vuelven burócratas.
¿QUÉ ES UN BURÓCRATA?
Hace ya décadas Padre Rico dijo: «El problema del mundo es que ahora lo dirigen los burócratas». Definió al burócrata como alguien que tiene un puesto de autoridad —como un director ejecutivo, presidente, gerente de ventas o funcionario del gobierno—, pero no corre ningún riesgo financiero. Para explicarse mejor, comentó: «Un burócrata puede perder muchísimo dinero, pero este nunca es suyo. A ellos les pagan, hagan un buen trabajo, o no».
Si haces un análisis de los burócratas que dirigen al país, en particular de nuestros líderes políticos, creo que te darás cuenta de que, en su mayoría, son abogados. Ben Bernanke, presidente del Banco de la Reserva Federal, fue incluso profesor universitario. También es un estudiante de «10» que bajó de calificación a «8» (o burócrata), y llegó a ser el banquero más poderoso del planeta. Y ahora nos preguntamos por qué estamos en medio de una crisis financiera.
Padre Rico también dijo: «Un verdadero capitalista, un empresario, sabe cómo hacer que un dólar se multiplique y se convierta en cien dólares. Dale un dólar a un burócrata y gastará cien que no tiene».
Y ahora nos preguntamos por qué tenemos una crisis financiera global.
¿QUÉ ENSEÑAN LAS ESCUELAS?
Debido a que carece de educación financiera, mucha gente sale de la escuela desesperada en el aspecto económico; necesitada y llena de codicia. Ya muchos hemos escuchado el dicho: «La gente desesperada toma medidas desesperadas». También podría decirse que: «La gente necesitada toma medidas desesperadas».
El diagrama que se presenta más adelante es el de la Jerarquía de las necesidades de Maslow. Muestra la teoría propuesta por el psicólogo Abraham Maslow en un trabajo de 1943 titulado «La teoría de la motivación humana». Esta teoría se explica de manera completa en su libro de 1954 Motivación y personalidad.
La Jerarquía de las necesidades de Maslow sugiere que lo que motiva a la gente es satisfacer sus necesidades primordiales antes de pasar a otras más sofisticadas. A esta jerarquía se la ilustra con frecuencia como una pirámide en la que los niveles inferiores contienen las necesidades básicas, en tanto que, en los niveles superiores, se encuentran las necesidades más sofisticadas.
JERARQUÍA DE LAS NECESIDADES DE MASLOW
EL SEGUNDO NIVEL DE MASLOW: SEGURIDAD
En mi opinión, nuestras escuelas han fracasado en satisfacer las necesidades de nuestros niños localizadas en el segundo nivel de Maslow: seguridad. Es por esto que muchos salen de la escuela necesitados y con sentimientos de envidia.
Si la gente no tiene educación financiera real, nunca se podrá sentir segura ni tener control sobre sus recursos, la seguridad de su familia, su salud ni su propiedad.
La mayoría sale de la escuela con la necesidad de tener seguridad financiera o, dicho de otra forma, de recibir una nómina constante. Mucha gente hará cualquier cosa por conservar su empleo… y con esto me refiero a cualquier cosa. Pero como no cuenta con seguridad, se desespera, se aferra a un trabajo y vive con el miedo de perder lo poco que tiene, su casa, las prestaciones, las pensiones. Muchos terminan trabajando durante años porque necesitan y dependen de Seguridad Social y Medicare.
Esta es la razón por la que algunos directores ejecutivos y administradores financieros violan sus principios éticos y morales, y en algunos casos incluso estafan de manera activa a sus empleados, accionistas o clientes. Estoy seguro de que puedes pensar en ejemplos de directores ejecutivos o administradores que usaron el engaño, la astucia, e incluso realizaron acciones criminales para generar su riqueza personal.
Varios de los que ahora me vienen a la mente llegaron a los titulares de los periódicos e hicieron historia. Ahora están en la cárcel.
Las palabras de John Bogle que repetiré aquí son muy elocuentes respecto a lo que sucede en las salas de reunión de las juntas directivas de nuestras más grandes corporaciones:
Jack Welch de General Electric captó atención igualmente negativa por sus pecaditos maritales. Sus diligencias de divorcio sacaron a la luz las compensaciones «invisibles» que se otorgan de manera típica a los ejecutivos principales, pero que nunca se revelan al público.
En otras palabras, si Jack Welch no hubiera engañado a su esposa, tal vez jamás se habría descubierto de qué manera él y su junta directiva estafaron a los verdaderos dueños de GE. Una vez más, se trata de una cuestión moral. Ahora observa que la palabra «moralidad» aparece en el segundo nivel de Maslow.
¿Es esto lo que nuestras escuelas enseñan a los mejores y más inteligentes estudiantes? Mucho me temo que sí.
MI HISTORIA
Creo que el sueño americano está muriendo porque muchos hemos perdido la brújula de la moral. Las escuelas no satisfacen las necesidades educativas de nuestros estudiantes, en particular las del segundo nivel de la Jerarquía de Maslow: seguridad. Hoy en día vemos a muchos chicos de vecindarios pobres que prefieren involucrarse en el crimen y la violencia.
Padre Rico solía decir: «La gente necesitada se vuelve codiciosa. La gente codiciosa se desespera. Y la gente desesperada toma medidas extremas».
El mayor regalo que me dio mi Padre Rico fue mostrarme ambos lados de la moneda del empleado-empresario. Nos enseñó a Mike y a mí lo que era la vida de un empresario, y nos ofreció un ambiente en el que el espíritu emprendedor podía prosperar. Hoy yo ya no necesito un empleo, una nómina, dinero, bonos, apoyo del gobierno, Seguridad Social ni Medicare. Mi esposa y yo llegamos al cuarto nivel de la Jerarquía de Maslow, el de la estima. La confianza que este logro nos dio, también nos permitió ser empresarios y fundar la compañía Padre Rico, dos años después de «retirarnos» en 1994.
Rich Dad Company, como se la conoce en inglés, nos impulsó hasta el quinto nivel de la Jerarquía de Maslow: el de la autorrealización. Nosotros ya no necesitamos nóminas. Trabajamos porque amamos lo que hacemos: compartir con otros lo que sabemos para que ellos también puedan crecer y prosperar. Asimismo, a pesar de que producimos mucho dinero, este ya no va a nuestros bolsillos. La mayoría se reinvierte para el crecimiento de la empresa, en nuevas y mejores tecnologías, más empleados y desarrollo de nuevos productos. Es lo que hacen los verdaderos capitalistas.
Por desgracia, también se tiene que gastar mucho del dinero en proteger al negocio de la gente codiciosa y envidiosa.
LA GENTE CODICIOSA
Al igual que los otros dueños de negocios, en el proceso de las actividades económicas que realizamos tenemos que tratar con gente realmente muy codiciosa. A nosotros nos han mentido, nos han hecho trampa y nos han estafado. Y por lo general, lo hicieron estudiantes de «10»…; algunos de ellos, criminales de cuello blanco. Por desgracia todo esto es parte del proceso empresarial y de nuestro mal llamado «sistema de justicia». O, mejor dicho, nuestro sistema de injusticia.
Ricos o pobres, todos hemos tenido que enfrentarnos a gente deshonesta y fraudulenta. Es lo que sucede cuando las escuelas no pueden satisfacer las necesidades de los estudiantes, en el segundo nivel de Maslow. Muchos estudiantes, incluso de «10», salen de la escuela con una actitud de gente necesitada, codiciosa, desesperada y, lo peor de todo, con esa noción de que «tienen derecho al subsidio», de que la sociedad los tiene que mantener.
LA BUENA NOTICIA
La buena noticia es que también hemos conocido a gente increíble en el camino. Jamás los habríamos encontrado si no hubiéramos dado aquel salto de fe que fue necesario para fundar Rich Dad Company.
Tampoco habríamos conocido a muchos si en realidad nos hubiéramos retirado en 1994 para guardar nuestro dinero y jugar al golf todo el día.
Recuerdo la primera vez que Donald Trump dijo algo muy parecido a lo que Padre Rico pensaba: «Por cada mal socio que he tenido, también he conocido a muchos socios maravillosos».
A Kim y a mí nos sucedió lo mismo. A casi todos nuestros asesores de Padre Rico los encontramos a través de negocios que, al principio, no fueron necesariamente agradables o provechosos. Esta lección ratifica el dicho de «No hay mal que por bien no venga». Mis asesores eran ese bien: el resultado positivo de aquellos momentos oscuros y desafiantes de mi vida.
EL FRACASO DE LA EDUCACIÓN
Pregunta: ¿Qué sucede cuando el sistema educativo fracasa en el segundo nivel de la Jerarquía de Maslow?
Respuesta: Surge un nuevo sueño americano. Alexis de Tocqueville le habló al mundo acerca del poder del sueño americano, sueño en el que cualquiera se puede volver rico.
Más de ciento cincuenta años después, todo parece indicar que el nuevo sueño americano consiste en que Seguridad Social y Medicare mantengan vivos a todos los estadounidenses.
EL NUEVO ESTADOS UNIDOS
De acuerdo con el Departamento de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés), entre 1979 y 2007 el incremento en ingreso en Estados Unidos luce así:
Pobres: El ingreso creció un 18 % en los últimos treinta años.
Clase media: El ingreso creció un 40 % en los últimos treinta años.
Ricos: El ingreso creció un 275 % en los últimos treinta años.
Luego, cuando se produjo el colapso financiero, el fondo cayó aún más. En la actualidad, los ingresos para la clase media y la clase baja, sencillamente dejaron de tener incrementos; los ricos, en cambio, parecen ganar dinero aún más rápido.
En 2011, el número de estadounidenses que vivían en la pobreza creció a 46,2 millones de personas. Eso se traduce en que aproximadamente 1 de cada 6 vive ahora en la pobreza… y la cifra va en aumento. Cuando una persona no tiene propiedades, se une a las filas de los pobres y comienza a depender de que el gobierno se haga cargo de ella. La mayoría de las veces esto conduce a un incremento de la violencia, tanto en las calles como en los hogares.
ESTUDIANTES QUE NECESITAN CUPONES DE COMIDA
Cerca de 47 millones de estadounidenses dependen de las prestaciones asistenciales federales de alimentos (o cupones de comida). Esta alza sostenida de doce años se atribuye a la débil economía estadounidense y a las altas tasas de desempleo de los últimos cinco años.
Otro hecho menos conocido es que los estudiantes universitarios se encuentran en el segmento de mayor crecimiento de nuestra economía que más depende de los cupones de alimentos. A medida que las tasas aumentan y las oportunidades de ayuda financiera desaparecen —además de que los padres que alguna vez fueron la fuente de apoyo económico perdieron sus empleos o propiedades y, por lo tanto, dejaron de ser aptos para solicitar préstamos escolares para sus hijos—, los estudiantes tienen, cada vez más, que arreglárselas solos.
LOS SIGUIENTES POBRES
¿Se dirigen los maestros a las filas de los pobres?
En 2011, el Sistema de Pensiones para Maestros del Estado de California (CalSTRS, por sus siglas en inglés), se dio cuenta de que se enfrentaba a un déficit a largo plazo de 56 mil millones de dólares. Un déficit es una brecha entre los activos y los pasivos estimados. CalSTRS recibe 6 mil millones de dólares al año, pero necesita 10 mil millones para cumplir con sus obligaciones. Un déficit de 4 mil millones al año es demasiado dinero, en especial, para los burócratas del gobierno que no saben cómo invertir o generar ingresos. Prácticamente ninguno de los administradores de los fondos de pensión pertenece al cuadrante I. Casi todos son empleados del E, que fingen ser inversores profesionales. Si fueran inversores de verdad, tal vez no serían empleados.
Anuncio del Departamento de Agricultura de Estados Unidos |
A través de Veronique de Rugy, de The Corner de National Review, nos llega este espectacular anuncio del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés) acerca de la forma en que los cupones de alimentos te ayudarán a «¡Lucir asombrosa!». En el anuncio de radio, dos damas retiradas hablan acerca de «Margie», una amiga mutua. Dicen que «¡Luce asombrosa!». Una señora le pregunta a la otra: «¿Cuál es su secreto?». Y sucede que la respuesta es: «Los cupones de comida». |
Si el plan de pensiones de los maestros de California colapsara, los contribuyentes se verían atrapados una vez más en un rescate masivo. Lo peor de todo es que millones de maestros pasarían de la clase media a la clase baja.
Repetiré una vez más las palabras de John Bogle: «Creo que todo el sistema de pensiones del país está en muy malas condiciones y protagonizará la siguiente gran crisis financiera…».
CAPITALISTAS GENEROSOS
Los padres pueden enseñarles a sus hijos a ser capitalistas generosos. Y todo puede comenzar en casa.
Lo anterior es importante porque tu hijo no aprenderá a ser capitalista, y mucho menos generoso en la escuela. Mi Padre Rico nos enseñó, a su hijo y a mí, a ser capitalistas generosos con el Triángulo D-I.
Nuestras escuelas enseñan a los estudiantes a buscar trabajo del lado derecho del cuadrante de flujo de efectivo, en la zona de E y A.
Observa que el Triángulo D-I está conformado por los ocho elementos integrales de un negocio:
- Misión.
- Liderazgo.
- Equipo.
- Producto.
- Asesoría legal.
- Sistemas.
- Comunicaciones.
- Flujo de efectivo.
ESPECIALISTAS VS. GENERALISTAS
En casi todas las escuelas enseñan a los estudiantes a ser especialistas. Los que se gradúan con un título en diseño de productos buscan empleo en el nivel de Producto del Triángulo D-I. Los que se gradúan de la facultad de Derecho llenan las vacantes en el nivel de Asesoría legal del Triángulo. Quienes tienen estudios en ingeniería o informática tienden a concentrarse en los empleos del nivel de Sistemas. Los que tienen título en administración y se especializan en marketing se concentran en los empleos del nivel de Comunicaciones. Asimismo, los que tienen título en contabilidad, por lo general encuentran empleo en el nivel de Flujo de efectivo del Triángulo.
Los empresarios, por el contrario, son generalistas. Steve Jobs y Bill Gates dejaron la escuela porque no querían especializarse, pero, para sus empresas, sí contrataron especialistas.
Los generalistas, por otra parte, deben tener una misión y sólidas habilidades de liderazgo, y rodearse de un equipo de personas brillantes que, por lo general, terminan siendo estudiantes de «10» que cuentan con experiencia en el mundo real.
POR QUÉ LA MAYORÍA DE LOS EMPRESARIOS FRACASA
Hay tres razones principales por las que los negocios pequeños fracasan:
1. El empresario no tiene los ocho elementos integrales en orden.
La mayoría de los nuevos empresarios, por ejemplo, se concentra en el producto. Tal vez este sea genial, pero si solo se dedican a él, lo lógico es que fallen en algunos o en todos los otros elementos integrales del Triángulo D-I.
2. El empresario es monoprofesional.
Aquí aplica el dicho de: «Las aves del mismo plumaje vuelan juntas». Por ejemplo, los abogados se reúnen con otros abogados para iniciar negocios como los bufetes. Los interesados en la tecnología se unen a ingenieros o expertos en informática para fundar empresas web. Una vez más te diré que, aunque tal vez sean profesionales extraordinarios, carecen de la fuerza que se requiere en los otros ocho elementos.
3. El empresario carece de la misión.
Recordarás que entre las siete inteligencias, la emocional y la idea de la misión eran lo esencial para impulsar al empresario en los altibajos que implica iniciar un negocio.
Casi todos los empresarios notables se enfrentaron a pruebas y tribulaciones que habrían destrozado a simples mortales.
A Steve Jobs lo echaron de Apple, la compañía que él fundó. Lo despidieron John Scully, el Director Ejecutivo que él mismo había contratado, y la Junta Directiva (todos, por cierto, capitalistas gerenciales). Sin embargo, después volvió a dirigir Apple y a hacer de ella la empresa más rentable del mundo.
Bill Gates fue a juicio en el caso conocido como Estados Unidos contra Microsoft. El Departamento de Justicia levantó una demanda en 1998 por la supuesta violación a la Ley Sherman Antritrust. En esta demanda se acusaba a Microsoft de ejercer prácticas monopolísticas.
Mark Zuckerberg fue a juicio contra los gemelos Winklevoss, quienes aseguraban que ellos le habían dado la idea para crear Facebook. Mark llegó a un arreglo de 160 millones de dólares, pero los gemelos siguen pidiendo más.
Y como reza el dicho: «El éxito tiene muchos padres, pero el fracaso siempre es huérfano».
Si estos empresarios hubieran carecido de una misión y de inteligencia emocional sólida, Apple, Microsoft y Facebook no existirían ahora.
LA GENEROSIDAD ES LA CLAVE DEL ÉXITO
Contrariamente a lo que la gente cree, muchos de los empresarios de mayor éxito son gente muy generosa. Si observas el Triángulo D-I verás que, para echar a andar un negocio próspero, el empresario del cuadrante D debe crear empleos.
Lo primero que hacen los estudiantes cuando salen de las facultades es buscar empleo. Lo necesitan porque en las universidades no les enseñan a satisfacer una de las necesidades básicas de la Jerarquía de Maslow: la de la seguridad. Por eso casi todos los estudiantes de «10» terminan trabajando para los de «6».
Si un padre se toma el tiempo necesario para explicar a sus hijos la Jerarquía de las necesidades de Maslow y el Triángulo D-I, con el tiempo ellos comprenderán que, en lugar de que su objetivo en la vida sea quedarse estancados en el segundo nivel de la Jerarquía —en la necedad de tener un empleo seguro y una nómina—, lo que deberán hacer es alcanzar el quinto nivel: la autorrealización.
Si nos quedamos estancados en el segundo nivel de la Jerarquía, no será nada sencillo descubrir la genialidad personal, el talento que nos pertenece y la magia con que nacimos.
Creo que la genialidad solo se puede encontrar al alcanzar el quinto nivel. Ahí es donde están las palabras más fuertes y hermosas, los valores y las habilidades esenciales para sobrevivir en el mundo de hoy. Las palabras son:
- Moralidad: para ser rico no tienes que estafar a otros.
- Creatividad: encuentra tu genialidad.
- Espontaneidad: vive sin miedo a cometer errores.
- Resolución de problemas: concéntrate en las soluciones.
- Falta de prejuicios: hazte un contexto más amplio de vida.
- Aceptación de los hechos: no tengas miedo de afrontar la verdad.
UNA ÚLTIMA REFLEXIÓN
La seguridad, la confianza y el amor que tus hijos sientan en casa impulsarán su habilidad de soñar con la vida que desean y quieren construir.
ACCIONES PARA PADRES
HABLA SOBRE LA DIFERENCIA ENTRE CODICIA Y GENEROSIDAD
Mi Padre Pobre siempre pensó que mi Padre Rico era codicioso. Y lo mismo pensaba mi Padre Rico de mi Padre Pobre. Y es que tenían dos puntos diferentes de vista, los cuales se basaban en sus contextos individuales relacionados con el dinero, la codicia y la generosidad.
Los empresarios y los capitalistas son generosos porque eligen invertir en negocios, productos y servicios que generan empleos y oportunidades para que otros también prosperen.
También habla con tus hijos sobre la forma en que Steve Jobs se hizo multimillonario y de cómo compartió su genialidad con el mundo y revolucionó la forma en que ahora nos comunicamos. Luego charlad sobre Mark Zuckerberg o los fundadores de Google, y de los deportistas o músicos que, con toda generosidad, han compartido su genialidad con los demás.
Anima a tus hijos constantemente a buscar su propia genialidad y a compartirla.
Por supuesto, tendrás que enfrentarte a la definición que tiene el sistema escolar de genialidad. Tal vez no sea la misma que la que tienen tus hijos.
Recuerda que los distintos tipos de genialidad florecen dependiendo del ambiente. La de Thomas Edison surgió en un laboratorio, y la de Steve Jobs en el garaje de su casa, en donde comenzó Apple Computers. Mark Zuckerberg creó Facebook en su dormitorio de la universidad mientras trataba de encontrar una forma para que sus compañeros pudieran conectarse y comunicarse.
Una de tus labores más importantes como padre es motivar a tus hijos a encontrar el ambiente idóneo para que su genio salga a flote.