Capítulo dieciocho

¿Cómo imprimo mi propio dinero?
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A continuación, describiré el proceso que utilizo para imprimir mi propio dinero. Me he esforzado por hacerlo lo más sencillo posible, pero no sé si lo logré, ya que es bastante complicado.

Te pido que hagas lo posible por seguir mi explicación al pie de la letra. Si no la entiendes por completo, no te preocupes, es normal. Si quieres tener una comprensión más profunda de ella, te sugiero que te reúnas con algún amigo —alguien que desee aprender—, para que juntos leáis y analicéis el proceso.

Cada vez que quiero aprender algo nuevo, me junto con amigos y hablamos sobre distintos temas de interés en grupo. Ya sabes lo que dicen: «Dos cabezas piensan mejor que una»; sentencia que también es cierta en cuanto a la fabricación de dinero.

A mí la colaboración me ayuda mucho a aprender, por eso me rodeo de un equipo de asesores inteligentes y con experiencia.

Por desgracia, en el ambiente escolar a eso se le considera hacer trampa.

JUSTIFICACIÓN

Invariablemente sucede que, cada vez que explico el proceso para convertirse en la Fed, alguien se pone de pie y dice: «Pero eso no se puede hacer». Mi respuesta siempre es la misma: «Tal vez usted no pueda hacer eso aquí, pero yo sí. Y lo hago todos los días». Para ser más preciso: he podido crear vehículos —inversiones, propiedad intelectual y activos— que llevan dinero a mi bolsillo mes a mes, año tras año, trabaje o no. A eso le llamo «ser la Fed»…, o imprimir tu propio dinero.

Sobra decir que no todo el mundo puede ser la Fed, pero hay ciertos pasos que cualquiera puede dar para mejorar su situación financiera.

Estas son algunas sugerencias:

  1. Sé empresario: sé el dueño de tu propio negocio.
  2. Construye un equipo de asesores, abogados, contables y otros empresarios.
  3. Entiende cómo usar la deuda.
  4. Entiende la legislación fiscal.
  5. Desarrolla inteligencia emocional alta.
  6. Fíjate estándares altos en cuanto a legalidad, ética, moralidad y prácticas personales.
  7. Invierte en bienes raíces.
  8. Invierte en commodities (insumos).
  9. Dedica tiempo a la educación financiera y a poner en práctica lo que aprendas.
  10. Desarrolla habilidades sólidas de comunicación y de trato con la gente.

MI HISTORIA

Permíteme contarte cómo creé mi propia Fed…

En 1973, cuando volví de la Guerra de Vietnam, no sabía si podría salir adelante en el mundo de Padre Rico. Entendía, por lo menos en lo más básico, los diez requisitos que acabo de mencionar, lo esencial en su ámbito. Sabía que un empleo seguro y las nóminas no estaban en la lista, y además, entendía el porqué. Tenía 25 años, pero también me quedaba claro que el proceso no sería fácil.

Aunque no me agradaba la escuela, quería aprender a ser capitalista. Esa era mi ventaja: que quería aprender. Verás que, para ti también, el deseo de aprender será la clave del éxito.

Mientras estudiaba lo que necesitaba para hacer el viaje por el sendero empresarial que había elegido, me di cuenta de que acababa de iniciar otro capítulo en mi vida. De la misma manera en que me había sucedido en la escuela, este nuevo proceso sería como la transformación de la oruga en mariposa. No volvería a tener empleos fijos ni nóminas; y si fracasaba o caía, no habría nadie ahí para atraparme. Igual que sucedía al pilotar aeronaves, podía chocar, estallar, arder y morir en el proceso de ser empresario.

Ahora te presentaré algunos puntos importantes que debes recordar antes de que te explique cómo convertirte en la Fed.

PUNTO N.º 1: TRES TIPOS DE INGRESO

Ya mencioné que hay tres tipos de ingreso. Los repito para que los recuerdes:

  1. Ordinario
  2. De portafolio
  3. Pasivo

Los tres tipos son importantes. Son la razón por la que el presidente Obama pagó cerca de un 20,5 % de impuestos sobre 3 millones de dólares en ingresos, y Mitt Romney pagó un 14 % sobre 21 millones. Como ya se explicó en un capítulo anterior, el presidente trabaja a cambio de ingreso ordinario, en tanto que Romney se centra en ingreso de portafolio.

Creo que Steve Jobs cobraba solo un dólar de salario al año porque no le interesaba el ingreso ordinario. Él también se concentraba en el ingreso de portafolio y en el pasivo.

Por desgracia, la mayoría de la gente solo está enterada de la existencia del ingreso ordinario. Para tener éxito en el proceso de convertirse en la Fed, es necesario tener conocimiento y práctica en la obtención de los tres tipos de ingreso.

PUNTO N.º 2: CUATRO TIPOS DE DINERO

Para entender el proceso de ser la Fed, es importante comprender a fondo la historia de la economía y de los cuatro tipos de dinero que son:

  1. Dinero de insumos
  2. Dinero de reserva
  3. Dinero de reserva fraccionaria
  4. Dinero por decreto oficial o moneda fiat

La crisis financiera en que estamos sumergidos fue provocada por el dinero por decreto oficial o moneda fiat. Este es el dinero que no está respaldado por oro ni plata, sino solamente por la promesa del gobierno (y, para ser franco, creo que no nos gustaría revisar ahora el historial de promesas incumplidas por parte del gobierno). La Fed y los bancos centrales del mundo imprimen dinero por decreto. El proceso en el que tú puedes convertirte en la Fed exige un revés en la historia. Todo comienza con la capacidad para imprimir tu propio dinero fiat, y usarlo para adquirir activos legítimos como negocios, bienes raíces y pozos petroleros. Luego, con el flujo de efectivo de los activos, tienes que adquirir más activos como bienes raíces y dinero de commodities como oro y plata. Eso es lo que hacen los capitalistas.

ENSEÑANZAS DE LA HISTORIA DEL DINERO

1. Commodities

Hace miles de años, los insumos o commodities, como se les llama en el ámbito monetario, fungían como moneda de cambio. Me refiero a oro, plata, sal, conchas de mar y ganado. De hecho, la palabra capital proviene de cattle (ganado, en inglés).

También habrás escuchado hablar del término «en especie». En inglés se usa PIK o payment in kind. Esto se debe a que la palabra kind se deriva de la palabra alemana kinder, que significa bebé —por eso también kindergarten significa jardín de infancia—. Cada vez que un vaquero le dejaba su ganado a un banquero como garantía por un préstamo, el banco tenía el derecho a conservar a los «bebés», o kinder, como pago de intereses. En términos financieros, el término «en especie» (in kind) significa «pagar con algo del mismo tipo». Hace muchos años implicaba pagar los intereses con terneros, pero hoy significa pagar con dinero.

Cuando se usan insumos en lugar de dinero, al proceso se le denomina trueque.

 

2. Dinero de reserva.

El segundo tipo de dinero es el de reserva. Cuando los mercaderes viajaban por el desierto para comprar artículos a tierras lejanas, en lugar de llevar oro consigo —lo cual era muy peligroso—, depositaban el metal precioso o ganado con un banquero, quien en aquel entonces era alguien en quien se confiaba para que guardara los bienes.

El banquero emitía una nota en la que se indicaba dónde estaba el oro o el ganado que guardaba. Luego los mercaderes viajaban por el desierto y pagaban sus compras con esa nota que entonces se conocía como divisa de reserva.

 

3. Dinero de reserva fraccionaria.

No pasó mucho tiempo antes de que el banquero a quien se le confiaban los artículos se diera cuenta de que los mercaderes en realidad no querían el oro ni los otros bienes.

La mayoría de los clientes de los banqueros se quedaban contentos con aquellas notas: los pedacitos de papel o pagarés emitidos por el banquero. Las notas eran más ligeras y se podían doblar; además era menos peligroso transportar papel que sacos de oro.

Al banquero se le encendió el foco y empezó a prestar notas de reserva fraccionaria. Eso significaba que si él tenía 1000 dólares en oro en sus arcas (pertenecientes a los depositantes), podía prestar hasta 10 000 en notas de reserva fraccionaria a otros prestatarios y cargar interés en especie. Gracias a la aparición del dinero de reserva fraccionaria, los bancos pudieron empezar a imprimir dinero.

Cuando esto sucedió se expandió el suministro de dinero y también se incrementó la prosperidad. En el ejemplo que acabo de poner, la reserva fraccionaria era de diez. Eso significa que por cada dólar en oro que se quedaba en el banco, había diez dólares de papel en circulación.

Naturalmente, todo el mundo estaba contento…, a menos que, de pronto, todos los prestatarios quisieran recuperar su dinero el mismo día. A ese fenómeno se le conoce hoy en día como pánico bancario.

En 2008, justamente después de que Lehman Brothers colapsara, el presidente George Bush aprobó la iniciativa de ley para la creación del Programa de rescate de activos comprometidos (TARP). Bush estaba esforzándose al máximo para prevenir un pánico bancario generalizado.

Así fue como la economía global se endeudó por billones de dólares. Los gobiernos de todo el mundo habían impreso ese tipo de cantidades en yenes, euros y pesos para prevenir el pánico bancario global en el sistema mundial. Podría decirse que a los banqueros se les sorprendió prestando dinero que no tenían.

 

4. Dinero por decreto oficial o moneda fiat

En 1971, cuando el presidente Richard Nixon sacó al dólar del patrón oro, nuestra moneda se convirtió en dinero por decreto oficial o fiat. Este es el tipo de dinero que impulsa a la economía mundial hoy en día. La moneda fiat es dinero declarado por un gobierno. Fiat significa «que así sea» en latín.

Dicho de manera sencilla, el gobierno controla una imprenta con la que puede convertir cualquier pedazo de papel en dinero, y de hecho, como ahora se usa un pulso electrónico, ya ni siquiera se necesita papel.

Cada vez que se imprime más dinero suceden dos cosas:

  • Los impuestos aumentan.
  • La inflación crece.

La impresión de dinero es, en esencia, un impuesto doble para los pobres y para la clase media, por eso el abismo entre los ricos y todos los demás se hace cada vez más extenso. Recuerda que en el primer capítulo de Padre Rico, Padre Pobre dije: «Los ricos no trabajan por dinero». Porque ¿por qué querría alguien trabajar a cambio de dinero que solo lo es por decreto oficial?

La impresión de dinero por decreto puede ser benéfica para la economía estadounidense… pero solo un rato. La moneda fiat mantiene bajos los salarios y hace que los productos que fabricamos sean menos caros y se puedan importar en mayores cantidades. Si los gobiernos no devaluaran su dinero por decreto, los productos se volverían más caros, el desempleo aumentaría y el descontento social comenzaría a manifestarse más. El dinero por decreto también sirve para que el gobierno pague su deuda con dólares más baratos, y para que pueda cobrar más por concepto de impuestos porque el ingreso sube en el tramo fiscal a pesar de que, en realidad, el valor del dinero cae en picado.

Cuando abandoné el Cuerpo de Marina en 1973, se consideraba que 25 000 dólares al año era un buen salario de clase media. Actualmente, a esa misma cantidad se la cataloga como un ingreso más bien pobre.

Si continuamos imprimiendo dinero por decreto, no va a pasar mucho tiempo antes de que el ingreso del nivel pobreza sea de 250 000 dólares, y que una hogaza de pan cueste 50. Ya ha sucedido varias veces en la historia. La gente gana más dinero, sube en los tramos fiscales, paga más impuestos… y solo empobrece más cada vez.

Por eso es fundamental que te conviertas en la Fed. Necesitas imprimir todo el dinero que sea posible, crear tu propio dinero por decreto, pagar lo menos posible de impuestos dentro de lo legal, y adquirir más y más activos. Estos activos producirán, a su vez, más dinero fiat y, tarde o temprano, volverán a ser dinero de insumos, oro o plata.

Este es el proceso que usan los ricos; gracias a él, algunas personas se vuelven cada vez más ricas, mientras los pobres y la clase media siguen batallando y empobreciendo. Los ricos no trabajan para obtener dinero (fiat), pero los pobres y la clase media, sí.

¿PODRÍA YO SER LA FED?

Después de salir del Cuerpo de Marina trabajé en Xerox durante el día para aprender a vender, y por las noches y los fines de semana me dedicaba a diseñar e iniciar negocios. Me esforzaba por dar mi primer paso de muchos en la larga lista de lo necesario para llegar a ser empresario y ser la Fed. Sabía que si lo lograba en el cuadrante D, podía hacer mucho más dinero que si me quedaba en los cuadrantes E o A.

Mi vida se convirtió en una serie de éxitos y fracasos. El primer negocio que prosperó fue el de carteras de nailon y velcro para surfistas, negocio que después fracasó y me dejó con una deuda de casi un millón de dólares.

¿Por qué los bancos adoran a los deudores?

En el sistema bancario moderno, por cada dólar que guardes en el banco como ahorro, el banco puede prestar cuatro. Cada vez que invierto en bienes raíces, le estoy ayudando al banco a prestarme dinero. Recuerda que mi dólar en ahorros es un pasivo para ellos; pero si pido dinero prestado, mis cuatro dólares de deuda se transforman en un activo para el banco.

¿De dónde salen los 4 dólares adicionales? De la nada, son de aire. Así es como los bancos más pequeños imprimen dinero. Se trata del sistema de reserva fraccionaria. Este sistema les permite a los bancos prestar más dinero del que tienen guardado; sin embargo, siempre tienen que conservar por lo menos una fracción que, en este caso, es un cuarto de los depósitos totales (por eso se llama reserva fraccionaria). Si nadie pide dinero prestado, entonces a los bancos no les sirve de nada que tú ahorres porque, de hecho, guardar tu dinero a ellos les cuesta. En el punto más álgido de la crisis financiera, los ahorradores ahogaron a los bancos con ahorros, pero como estos no podían prestar, comenzaron a cobrarles a los ahorradores intereses para poder mantener el dinero seguro.

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Para pagar la deuda me involucré en el mundo del rock and roll y comencé a fabricar productos con autorización para bandas como Duran Duran, Pink Floyd y The Police. El rápido despegue que tuve en el ámbito musical también tuvo un revés un poco más adelante. A pesar de que sabía que cada fracaso me hacía más astuto, el dolor de ver todo derrumbarse era demasiado.

Es por esto que la inteligencia emocional y la educación espiritual son elementos vitales en el proceso de aprendizaje. En muchas ocasiones quise renunciar, hacer trampa, mentir y hasta robar, pero me mantuve en el camino correcto y afronté cada día y cada problema como si fueran una nueva oportunidad de ser más inteligente, de adquirir experiencia y de desarrollar mi carácter legal, ético y moral.

Al final logré lo que quería, pero no lo habría hecho sin mi esposa Kim y los maravillosos amigos que tengo. Este es un proceso de transformación, es como una pelea escolar cuando eres niño. Hoy puedo decir que poseo mi propia Reserva Federal.

Esto es lo que hago para ser la Fed:

 

1. Imprimo mi propio dinero por decreto.

En 1996, Kim y yo fundamos Rich Dad Company. Para hacerlo reunimos 250 000 dólares que recibimos de inversores. En cuanto la compañía estuvo lista y en funcionamiento, pagamos a los inversores con intereses (en dinero).

Hoy en día nuestro negocio imprime su propio dinero fiat por medio de su operación en 55 países de donde se reciben ingresos netos por millones de dólares y, además, genera empleos en todo el mundo.

Usted no puede hacer eso

Cada vez que explico cómo imprimimos dinero, aparece alguien que dice: «Usted no puede hacer eso» o «No puede hacer eso aquí en mi país».

Entonces yo le aseguro a esa persona que esto sucede en todos los países. Mi respuesta es: «Quizá tú no puedas, pero hay alguien en tu país que ya lo está haciendo. Así es como funcionan las leyes en casi todas las naciones del mundo libre. Así que, la próxima vez que veas un gran edificio de oficinas, un hotel o un proyecto residencial, recuerda que los dueños de esos edificios también imprimen su propio dinero». Pero ¿cómo lo hacen?

Todos los recursos que recibimos son retornos infinitos porque el dinero que invertimos originalmente en el negocio —el que les pertenecía a los inversores y el nuestro— ya fue pagado de vuelta. El retorno infinito es el equivalente a imprimir dinero como lo hace la Fed. Cada año nosotros diseñamos productos nuevos y, una vez más, comenzamos a recibir dinero. Si Rich Dad Company cerrara, el efectivo seguiría fluyendo gracias a nuestras licencias internacionales para libros y juegos.

 

2. Invierto en bienes raíces con dinero de reserva fraccionaria.

Los bienes raíces son una gran inversión porque les encantan a los banqueros. De hecho, es mucho más sencillo conseguir un préstamo para adquirir bienes raíces que para iniciar un negocio. La inversión en estos bienes es como manejar dinero de reserva fraccionaria porque, por cada dólar que invierta en bienes raíces como edificios de apartamentos o propiedades comerciales, el banco me puede prestar otros cinco dólares. El radio es de 1: 4.

Al dinero de reserva fraccionaria le llamo el levantón de uno a cinco porque, con él, puedo expandir mi suministro personal de dinero en un 500 %. Algunos le llaman a esto apalancamiento, y hay quienes le llaman OPM (Dinero de Otras Personas). También hay algunas personas que lo consideran deuda: una palabra de cinco letras que, para muchos, no tiene nada de negativo.

Nuestro objetivo es recuperar nuestros dólares, nuestro dinero por decreto. Eso significa que vamos de un radio de 1: 4 de participación a deuda, a uno de 0: 5. El radio de 0: 5 permite que en la propiedad mi participación sea igual a cero y que la deuda esté financiada con el dinero del banco al 100 %. Si pedimos prestado 1 dólar, cambiamos de dinero de reserva fraccionaria a puro dinero fiat. De esta manera la propiedad de bienes raíces imprime nuestros recursos usando el 100 % del dinero del banco. Así pues, si en la inversión no hay ni un centavo nuestro, entonces los retornos se vuelven infinitos, lo cual es, en efecto, como si imprimiéramos dinero por decreto al 100 %.

LA LEY DE LA COMPENSACIÓN

En 1973, después de asistir a un seminario de inversión en bienes raíces de tres días, adquirí mi primera propiedad por 18 500 dólares. Di el 10 % de entrada, es decir, 1850 dólares. Para eso usé mi tarjeta de crédito, y así, realicé mi primera inversión financiada al 100 %.

Para 2005, Kim, nuestros socios Ken McElroy y Ross McAllister y yo ya estábamos armando nuestra primera inversión multimillonaria financiada al 100 %. Kim y yo dimos un millón de dólares como entrada, luego remodelamos la propiedad y le añadimos apartamentos. Los alquileres subieron y, en función del nuevo ingreso que se generó, los bancos refinanciaron nuestro préstamo para la propiedad (en inversiones modestas de bienes raíces, los bancos prestan el dinero de acuerdo con la solidez financiera de la propiedad más que de la del inversor).

¿De qué forma cambia el dinero los cuadrantes?

Cada vez que gano dinero en el cuadrante D, invierto más en el cuadrante I. Lo hago porque esto me ayuda a minimizar —aún más— los impuestos sobre los ingresos que obtengo en D.

Si gastara mi dinero en D, no sería tan rico y pagaría más impuestos.

Por ejemplo, si logro ganar 100 000 dólares en el cuadrante D, puedo invertir en un proyecto de bienes raíces o en un proyecto de petróleo y gas. De esa manera, no solo adquiriré más activos, también tendré un mayor flujo de efectivo y, te repito, reduciré los impuestos por pagar.

Con el nuevo préstamo que recibimos por la propiedad, Kim y yo recuperamos nuestra inversión de 1 millón de dólares libres de impuestos porque era deuda. Si hubiera sido ingreso ordinario, habríamos pagado aproximadamente 500 000 dólares en impuestos estatales y federales.

La propiedad sigue siendo nuestra. Está financiada al 100 % por el banco, y nosotros seguimos recibiendo el flujo de efectivo mensual que está gravado con la tasa más baja para ingreso pasivo. El banco es el socio que proveyó el 100 % del dinero invertido, pero nosotros recibimos el 100 % de la apreciación, amortización y depreciación. El banco nos devolvió nuestra inversión de 1 millón de dólares, la cual reinvertimos en otro proyecto de apartamentos aplicando el mismo proceso. Por eso adoro a los bancos: pueden ser los mejores socios de negocios, siempre y cuando tú también lo seas para ellos. El servicio tributario también puede ser un gran socio si hacemos lo que el gobierno quiere, que es emplear gente, usar la deuda y proveer viviendas.

La velocidad del dinero

La mayoría de la gente, en particular la de los cuadrantes E y A, aparca su dinero en ahorros, pólizas de seguros o en cuentas para la jubilación. La gente de D e I pide prestado dinero y lo mantiene en movimiento por medio de la adquisición de activos. Luego saca el dinero del activo para invertirlo en otro activo, una y otra vez.

La motivación para estas personas es que, de esta manera, recibirán más ingresos y pagarán menos impuestos. Obtienen beneficios porque hacen lo que el gobierno desea: crean empleos, vivienda, alimentos, combustibles y, además, usan la deuda para ganar más dinero.

Dicho llanamente: la gente de E y A aparca su dinero. La gente de D e I lo mantiene en movimiento. En términos financieros, mover el dinero significa adquirir más activos. A esto se le llama «la velocidad del dinero».

Los elementos fundamentales de la primera inversión que hice en 1973 y de las que ahora hago con Kim siguen siendo los mismos. Lo único que cambió fue la cantidad de ceros en las cifras. Este es un buen ejemplo de la Ley de la Compensación en acción, la ley que dice que si la educación y la experiencia van en aumento, la compensación también lo hará.

Si mantenemos nuestro dinero en la inversión, el flujo de efectivo que recibiremos será dinero de reserva fraccionaria. En cambio, si no metemos dinero nuestro, y solo encontramos la manera de que la propiedad esté financiada al 100 % como deuda, el flujo de efectivo que recibiremos será puro dinero impreso. Nosotros somos la Fed.

LOS BANCOS SON LOS MEJORES SOCIOS

En lo que se refiere a socios de inversión, déjame decirte que los bancos son los mejores. Ellos ponen todo o casi todo el dinero y me permiten conservar las ganancias, así como las ventajas fiscales como amortización, apreciación y depreciación. Los socios en general siempre quieren una parte de las ganancias y de los incentivos fiscales, los bancos no.

Si los términos «amortización», «apreciación» y «depreciación» son nuevos para ti y no forman parte de tu vocabulario financiero, revisa el glosario al final del libro. También recuerda hablar con tu asesor profesional de impuestos para que te los explique con mayor detalle.

 

3. Convierto el flujo de efectivo en dinero de insumos o commodities

Hay muchos mal llamados expertos que consideran que el oro es una reliquia bárbara del pasado. Y están en lo correcto: es una reliquia que ha sobrevivido durante miles de años.

Actualmente hay mucha gente que compra oro y plata para convertir su dinero fiat en commodities. El problema es que, al hacerlo, dejan de adquirir activos que produzcan flujo de efectivo. El dinero por decreto que tienen va directo a un escondite…, tal como sucedió con las reliquias bárbaras. Esto no le hace ningún bien a la sociedad ni a la economía porque son recursos que se quedan aparcados sin hacer nada.

Al convertirme en la Fed puedo imprimir mi propio dinero por decreto y adquirir activos como negocios, bienes raíces y pozos petroleros, activos que le sirven a la sociedad y que producen flujo de efectivo. Con el dinero que nos sobra compramos oro y plata, pero nunca ahorramos dinero por decreto del gobierno, es decir, dinero falso.

Como el dólar estadounidense ya no es dinero de verdad sino una divisa cuyo valor no deja de caer, me parece que no tiene sentido ahorrarlo. Si necesitamos dólares en efectivo, usamos la liquidez del oro y la plata, y los cambiamos por dólares con facilidad.

Al convertirme en la Fed he logrado revertir la historia del dinero. Comienzo con el dinero fiat y vuelvo al dinero de insumos.

DOS PADRES

Tuve la fortuna de contar con dos figuras paternas en mi vida. Ambos fueron los mejores maestros; aprendí más de ellos que en la escuela. De mi Padre Pobre aprendí la importancia y el valor del estudio. De mi Padre Rico, el poder de la generosidad.

Mi educación en el mundo de los estudiantes de «6» o «C» —los capitalistas— comenzó cuando tenía 9 años y me dediqué a jugar al Monopoly para aprender. Era un mundo que los estudiantes de «10» —los académicos— y de «8» —burócratas— rara vez ven.

A medida que fui creciendo, hubo algo que se hizo tan evidente y cristalino como el agua: en el panorama general de la vida, las calificaciones ya no son importantes. La vida tiene que ver con lo que tú elijas estudiar.

ACCIONES PARA PADRES

EXPLORA Y EXPERIMENTA CON TUS HIJOS EL MUNDO REAL DEL DINERO

Es importante que como padre enseñes a tus hijos a actuar y a aprender de manera directa.

En lo que se refiere al aprendizaje sobre lo monetario, lo mejor es hacer excursiones al mundo real. El dinero es parte de casi todas las decisiones que tomamos, como lo que cenamos, en dónde le ponemos gasolina al coche y cómo le pagamos al dentista.

Aquí tienes algunas opciones:

  • Lleva a tus hijos de compras y habla sobre el presupuesto familiar y lo que cuesta alimentar a la familia.
  • Llévalos a una agencia de bienes raíces para ver una propiedad, y hablad sobre cómo evaluar una oportunidad de inversión.
  • Llévalos a una tienda de numismática en donde vendan oro y plata, y explícales cómo se definen los precios y por qué estos metales pueden representar buenas inversiones.
  • Llévalos a la oficina de algún asesor financiero o corredor de bolsa y permite que escuchen tu conversación.
  • Usa situaciones y problemas reales de la familia como oportunidades para el aprendizaje.

En casa de mi Padre Pobre nunca se hablaba de los problemas de dinero ni se admitía que se habían cometido errores financieros. Para mi Padre Pobre, admitir algo así era el equivalente a reconocerse como un estúpido o un fracasado. En otras palabras, llevó a casa la cultura escolar. En casa de mi Padre Rico, en cambio, todos los imprevistos económicos, incluso las equivocaciones, eran oportunidades para aprender.

Cuando haya dificultades económicas, tómate el tiempo necesario para hablar al respecto y aportar nueva información, puede ser de este libro o de otras fuentes. Busca la sabiduría en la otra cara de la moneda. Si haces esto, ayudarás a tus hijos a incrementar su inteligencia en todos los aspectos de la vida.

Mi Padre Pobre creía que bastaba con saber la respuesta correcta. Para él, saber que Cristóbal Colón descubrió América en 1492 era suficiente. Padre Rico creía que el conocimiento era acción, que solo se sabía lo que se podía hacer. A Padre Rico le habría gustado más aprender a ser Colón, que memorizar la fecha en que culminó su travesía.

El Cono del aprendizaje nos recuerda que vivir y simular la experiencia —actos orientados a la acción y al aprendizaje vivo— no solo es más divertido sino también más memorable.

Cada vez que haya problemas económicos o se cometan errores en tu casa, tómate algo de tiempo para identificarlos y buscar nueva información —de este libro o de otras fuentes— que te ayude a ver el obstáculo desde la otra cara de la moneda. Si buscas sabiduría en todas las caras y tratas de ver todos los puntos de vista, les estarás enseñando a tus hijos a incrementar su inteligencia en todos los aspectos de la vida.

¿Quién les está enseñando a tus hijos a pescar?