ESCENA V

Dichos y la MUCAMA, luego SAVERIO y PEDRO

MUCAMA. —Ahí viene el señor Saverio. (Sale).

JUAN. —Bueno, pórtense decentemente, ¿eh?

SAVERIO se presenta súbitamente en el salón, seguido de PEDRO. Los espectadores se apartan instintivamente al paso de SAVERIO, que camina marcialmente. No saluda a nadie. Su continente impone respeto.

JUAN (avanza al centro del salón). —Señor Saverio, la cabeza cortada está en este cuarto. (Señala una puerta).

SAVERIO. —¿Usted hace el papel de pastor?

JUAN. —Sí, señor.

SAVERIO. —Puede retirarse. (JUAN sale desconcertado. SAVERIO sube al trono y mira a la concurrencia, que también lo mira a él). Señores, la farsa puede comenzar cuando ustedes quieran. (A PEDRO). Ordene a la orquesta que toque. (Sale PEDRO).