ESCENA VI
SAVERIO, PEDRO, LUISA y ERNESTINA, y SIMONA, que entra.
SAVERIO. —Adelante.
SIMONA. —En la puerta hay dos hombres que traen un bulto para usted.
PEDRO. —¿No molestamos?
SAVERIO. —Por el contrario, es una suerte que ustedes estén. (A SIMONA que curiosea). Haga pasar a esos hombres. (Mutis de SIMONA, SAVERIO aparta la mesa hasta el fondo de la pared).