Concord, 8 de agosto de 1854
Sr. Blake:
Creo que mi verano ha sido bastante improductivo hasta ahora. He pasado demasiado tiempo con el mundo, como diría el poeta[98]. La más completa realización de los elevados deberes que este impone apenas me satisface. Mejor sería rechazarlos todos, ya que la vida se ha desplazado hasta un nivel en el que es imposible reconocerlos. Últimamente incluso he oído con excesiva claridad el zumbido de las moscas, y me he acusado a mí mismo de no haber acallado aún este ruido superficial. Debemos procurar no distraernos fácilmente con el llanto de los niños y las dinastías. El irlandés levanta su pocilga, y se emborracha, y farfulla cada vez más bajo mis aleros, y soy responsable de toda esa inmundicia y locura. Encuentro, como siempre, muy poco beneficioso tener mucho que ver con los hombres. Es sembrar viento sin siquiera recoger tempestades[99]: es recoger tan solo una calma y una quietud improductivas. Nuestra conversación es meramente una fluida, civilizada e interminable especulación. Retomo el hilo por la mañana con la misma valentía con la que el inválido toma su medicina, sus polvos Seidlitz[100]. ¿Le sirvo un poco de caballa[101]? Sería más respetable que los hombres, como ya se ha dicho antes, en lugar de ser pigmeos atormentados, fueran Gigantes Desesperados[102]. Emerson[103] cuenta que su vida es tan improductiva y mezquina la mayor parte del tiempo, que se ve obligado a utilizar toda clase de recursos y, entre otros, a los hombres. Yo le digo que solo diferimos en los recursos. El mío es alejarme de los hombres. Pocas veces me conmueven por su magnanimidad o belleza; sin embargo, sé que cada día habrá un amanecer y un ocaso. En verano, este mundo es una mera estación termal —una Saratoga— que bebe vaso tras vaso de Congress Water[104]; y en invierno, ¿acaso es mejor con los oratorios? Últimamente he visto a más hombres de lo que acostumbro, y aun cuando conozco muy bien a la mayoría de ellos, siempre me sorprende ver qué vulgares son. Hacen pequeños negocios cada día con el fin de pagar el sustento, y luego se reúnen en salones, inventan fábulas insustanciales y reman en el fango social; y cuando creo que ya están suficientemente relajados y me dispongo a verlos escabullirse hacia sus capillas, se van sin rubor a dormir y se echan por encima otra nueva capa de indolencia. Pueden ser solteros o tener familia en su faineancy[105]. No encuentro hombres con quienes no tenga nada que hacer porque ya tengan mucho que hacer consigo mismos. Sin embargo, confío en que algunos de ellos abriguen propósitos que nunca declaran. Solo piense, por un momento, en un hombre afanado en sus asuntos. ¡Cómo lo respetaríamos! ¡De qué manera tan gloriosa se alzaría ante nosotros! Que no trabajara para ninguna corporación ni agente, tampoco para su presidente, ¡sino que cumpliera con el fin de su ser! Un hombre dedicado a sus asuntos sería el blanco de todas las miradas.
La otra tarde estaba determinado a acallar este ruido superficial, a caminar en varias direcciones para comprobar si no habría algún silencio profundo alrededor. De igual modo que Bonaparte envió a su infantería en todas direcciones en el Mar Rojo en busca de aguas bajas[106], así mando yo mis pensamientos a caballo en busca de aguas profundas. Abandoné el pueblo y remé río arriba hasta Fair Haven Pond. Cuando se ponía el sol, vi a un barquero solitario que se divertía en el plácido lago. El rocío parecía limpiar y purificar el aire, y sentí una infinita tranquilidad. Tenía el mundo agarrado, por así decirlo, del cogote, y lo mantuve bajo la marea de sus propios acontecimientos, hasta que se ahogó, y entonces lo solté para que lo arrastrara la corriente, como a un perro muerto. Vastas y vacías cámaras de silencio se expandieron en todas direcciones, y mi ser se expandió en proporción, y las llenó. Fue entonces cuando, por vez primera, pude apreciar el sonido, y encontrarlo musical.
Y ahora hablemos de sus novedades. Cuénteme qué tal le fue este año. ¿Luchó en la batalla correcta[107]? ¿Cómo marchan sus cultivos? ¿Responderá la cosecha a las expectativas que tenía durante la siembra? ¿Está contento con la posibilidad de ampliar sus tierras de labranza? ¿Hay alguna plaga en sus campos, pestilencia en sus rebaños? ¿Ha comprobado el tamaño y la calidad de sus patatas? Sienta muy bien ver esas bolas pender en las llanuras. ¿Consiguió cosechar el prado de heno antes de que el otoño cayera sobre él? ¿Hay suficiente en sus graneros para mantener su ganado? ¿Está segando malas yerbas en estos días o se ha ganado el placer de ir a pescar? ¿Plantó algún Gigante Remordimiento[108], tal y como vi anunciado? No se trata de una especie nueva, sino del resultado de un cultivo en suelo fértil. Son excelentes para hacer salsa. ¿Cómo van las calabazas para el invierno? ¿Cree que este otoño habrá alimento suficiente en su vecindario? ¿En qué estado se encuentran los manantiales? He leído que en su condado hay más agua en las colinas que en los valles. ¿Le resulta fácil encontrar toda la ayuda que necesita? Trabaje temprano y tarde, y deje que sus hombres y equipos descansen a mediodía. Cuídese de no beber demasiada agua dulce cuando esté trabajando con la azada y haga calor. Podrá soportar mucho mejor la temperatura.