CAPÍTULO 45

 


Woooooom Woooooom Woooooom

El generador estaba encendido y hacía el aire más soportable en el interior de ese saco vocal anfibio enorme, donde estaba metido Henry.

El chico fingía dormir, y con los ojos medio abiertos veía la sombra de dos figuras moviéndose en la habitación. Les oía hablar en voz baja y se quedó paralizado cuando se dio cuenta de que podía entender algunas palabras de su diálogo. Pensó que le habían implantado un traductor simultáneo en el cerebro o que se podían comunicar entre ellos en su idioma, con tanto acento americano.

A lo mejor quieren que les entienda o ¿lo hacen para saber si estoy consciente?” se preguntó Henry, sin poder decidir qué hipótesis era la mejor.

«¿Nos damos una vuelta antes de que lleguen los demás?» dijo uno de los extraterrestres al otro.

«No se puede. Si lo hacemos, nos meteremos en problemas…¿Quieres arruinarlo todo?»

«No quiero arruinar nada, ¿qué quieres que pase? Está drogado, no se dará cuenta de nada…¡Venga! Una vuelta rápida y después terminamos de prepararle, ¿vale?» insistió el extraterrestre, que visto con los ojos de Henry a través del saco vocal parecía tener el mismo cuerpo que un saltamontes.

«Cállate, idiota. Estamos aquí para preparar al chico. Esta noche tendrás tu diversión, antes no. ¿Has pensado en lo que sucedería si nos viese papá Dalton hacer lo que dices tú?» le respondió el extraterrestre más calmado abriendo un grifo y dejando sin palabras al que parecía un saltamontes.

Henry oía el chorro del agua caer en una base de plástico, era claramente el sonido de un cubo que se llenaba. Los extraterrestres seguían hablando, pero Henry con ese ruido no podía seguir entendiendo sus palabras.