ESCENA ÚLTIMA

DICHOS, Conesa y Eudosia por la derecha

CONESA: Pero, señor Nico, ¿es verdá lo que m'ha dicho esta de que too ha sío una broma.

NIC.: Fíjate cómo sorprendes a la mujer adúltera.

CONESA: ¡Caray, pues me han hecho usté pasar un rato que me llevo bebidas dos tenajas de tila, y tómeme usté el pulso. Una máquina Singer.

NIC.: So sinvergüenza, y tú ¿por qué no venías de buena fe?

CONESA: En eso tié usté razón, (A Eudosia.) Udosia, en cuestiones de amor, yo estaba estableció al menudeo; pero, si tú quieres, desde hoy hacemos una sociedad anónima por acciones...

PETRA: Bueno, pero la primera acción tié que ser llevarla a la Vicaria.

CONESA: Por de contao. Ella será mi capital social; yo, el talonario de cheques. Cada deseo tuyo un cheque, y al año que viene...

NIC.: Un chico.

NICANORA: ¿Y tú que dices?

EUDOSIA: ¡Somos tan pobres!...

PETRA: ¡Pobre con esa cabeza!... ¡Pero si te lleva una fortuna en borra!...

EUDOSIA: ¡Esta es mi mano, Conesa!

CONESA: (Asustado.) Ya la conozco, lucero.

PETRA: (Al público.) Y aquí termina la farsa, perdón para sus defectos.

(Telón.)

FIN DE LA OBRA