Prólogo

¿Has sentido alguna vez como si las manos del universo te hubieran levantado y arrojado a un nivel que desafía hasta la esencia más profunda de tu ser? Pues, en cierto sentido, mi viaje me llevó a un lugar que nunca pensé encontrar ni, menos aún, que pudiera existir.

Todo comenzó un fin de semana en que mi sexualidad despertó, prendiendo una llama en las profundidades de mi alma. Una llama que aún me hace sentir como si estuviera tambaleándome fuera de control en el centro de un tornado sexual y psicológico contra el que no puedo defenderme. No sé cómo acabarán los caleidoscópicos sucesos de los últimos tiempos, pero solo puedo confiar en que mis seres queridos soporten el viaje conmigo.

Me pregunto si habría elegido este camino de haber sabido entonces lo que sé ahora. Aunque quizá nunca tuve elección y fue el camino el que me eligió…

En todo caso, lo que pasó en el pasado, pasado está, el presente es lo que es y el futuro será lo que tenga que ser. Solo puedo rezar y confiar en que, de alguna manera, esté destinada a volar.